Archivo de la categoría: Bandas de Rock Internacional

Echo & the Bunnymen – Heaven Up Here (1981)

Echo & the Bunnymen - Heaven Up Here (1981)

Puntaje del Disco: 8,5

  1. Show of Strength: 9,5
  2. With a Hip: 9
  3. Over the Wall: 9
  4. It Was a Pleasure: 7,5
  5. A Promise: 8,5
  6. Heaven up Here: 8,5
  7. The Disease: 7,5
  8. All My Colours: 8,5
  9. No Dark Things: 8
  10. Turquoise Days: 8
  11. All I Want: 8

Heaven Up Here es el segundo disco de estudio de Echo & the Bunnymen. Fue lanzado en un año que no se caracterizó por su prosperidad en cuanto a calidad de discos, pero con su Post Punk la banda de Ian McCulloch logra destacarse.

Este segundo álbum se caracteriza por ser más oscuro que su predecesor, pero no de manera íntegra. Por eso podríamos decir que el disco se divide en dos: por un lado la parte más rica que es cuando su sonido es más sombrío y pasional, teniendo un McCulloch que transmite mística con su voz (a lo Jim Morrison en The Doors) acompañado del fantástico y frenético sonido en guitarra de Will Sergeant; y la otra parte son temas de Post Punk un tanto más genérico, que resultan menos atractivos y son poco distintivos si los queremos comparar con lo que hacen otros grupos similares de la época.

El arranque del disco es donde tenemos su versión más lucida, o mejor dicho oscura, comenzando por “Show of Strengh”, sucedido por “With a Hip” y “Over the Wall. Ya en “It Was a Pleasure” se pierde esa mística un poco, pero no baja demasiado el nivel compositivo. “A Promise” y “Heaven up Here” mantienen una dinámica entretenida.

Ya con la melancólica “All My Colours”,  los Bunnymen retoman la oscuridad, logrando uno de los cortes más atmosféricos y distinguibles de la segunda parte del álbum.

Heaven Up Here sería muy bien recibido por la crítica, ubicándolo como uno de los discos más notables de su catálogo, aunque en lo personal le falta para alcanzar a Ocean Rain.

Persy

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

Stephen Stills – Stephen Stills (1970)

Stephen Stills - Stephen Stills (1970)

Puntaje del Disco: 8

  1. Love the One You’re With: 7,5
  2. Do for the Others: 8
  3. Church (Part of Someone): 7,5
  4. Old Times Good Times: 8
  5. Go Back Home: 9
  6. Sit Yourself Down: 8,5
  7. To a Flame: 7
  8. Black Queen: 8
  9. Cherokee: 8
  10. We Are Not Helpless: 8,5

El mismo año de publicación del soberbió Déjà Vu, en Crosby, Stills, Nash & Young, Stephen Stills se daría el gusto de lanzar su primer álbum por su cuenta como harían por aquellos años todos los miembros de aquella superbanda.

Stills siempre se caracterizó por ser un talentoso compositor desde los tiempos de Buffalo Springfield con un sonido entre folk rock acústico y bluesero por momentos único. Para su debut homónimo contaría con músicos invitados de primer nivel como sus compañeros de ruta David Crosby y Graham Nash en voces, Ringo Starr en batería en “To a Flame” y “We Are Not Helpless” y la participación de dos de los mejores guitarristas de todos la historia como Jimi Hendrix en “Old Times Good Times” (Hendrix fallecería poco tiempo antes que Stephen Stills se editara) y Eric Clapton que se luce en el mejor tema del disco en el blues “Go Back Home”.

La imagen de la portada con Stills solo con su guitarra acústica es una buena muestra de lo que encontramos en su homónimo disco debut es a un cantante y compositor con un estilo personal que expone su sensibilidad. Basta solo leer los nombres de la mayoría de los tracks para darse cuenta de sus pensamientos: “Love the One You’re With”, “Do for the Others”, “Church (Part of Someone)”.

Arrastrado por la fama de CSNY, Stephen Stills alcanzaría el nada despreciable puesto 3 en el “Billboard Top Pop Albums” y contó con dos singles de bastante repercusión por aquel entonces como “Love the One You’re With” y “Sit Yourself Down”. Aún así recibió criticas dispares al momento de su edición y hoy en día no se lo recuerda demasiado, al menos de este humilde sitio se lo puede reivindicar tantos años mas tarde y situar en el lugar donde merece este gran músico que injustamente quedo en la sombra de otros de sus contemporáneos.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 0 Promedio: 0)

John Lennon – Rock ‘n’ Roll (1975)

RockNroll

Puntaje del Disco: 8

  1. Be-Bop-A-Lula: 8
  2. Stand By Me: 9,5
  3. Rip It Up/Ready Teddy: 7,5
  4. You Can’t Catch Me: 6
  5. Ain’t That A Shame: 8
  6. Do You Want To Dance: 7,5
  7. Sweet Little Sixteen: 7
  8. Slippin’ And Slidin’: 8
  9. Peggy Sue: 7,5
  10. Bring It On Home/Send Me Some Lovin’: 7,5
  11. Bony Moronie: 8
  12. Ya Ya: 7
  13. Just Because: 7,5

A pesar de las malas criticas recibidas en el momento de ser lanzado este disco, se puede decir algo bastante distinto hoy en día. Para ser un disco de covers es bastante bueno. Si bien John tenía gran talento para escribir su propio material (y se ha demostrado con sus primeros dos discos, y con Walls And Bridges también según mi opinión), decidió sacar un álbum con algunas de las canciones que tanto le gustaban y formaron parte de sus raíces, teniendo gran influencia en sus primeros años como músico.

Un buen comienzo con su versión de “Be-Bop-A-Lula” y el conmovedor clásico que se hace sentir como si fuera propio “Stand By Me”, que parece dirigido a Yoko, quien no pasaba un buen momento en su relación con John durante el tiempo en que fue grabado este álbum. El famoso “Lost Weekend”, fin de semana que terminó por convertirse en un año y medio, con buen desenlace afortunadamente para ambos.

Otra versión muy buena es la de “Ain’t That A Shame” de Fats Domino, en la que podemos apreciar la gran calidad que John demostraba tener para cantar. Nota: Paul, en su “álbum ruso” de 1988, también interpretó esta canción.

Entre otras versiones con el toque de Lennon, tenemos “Slippin’ and Slidin’” de Little Richard y “Bony Moronie” de Larry Williams, que resultan buenos números rockanroleros, para complementar a los anteriormente mencionados.

Redondeando, tenemos un disco de covers recomendable, con un clásico que no se puede pasar por alto de la discografía de John y con otras versiones bastante buenas que le dan un empuje bastante positivo, y que termina por ser uno de los más correctos de la carrera del ex-beatle.

Tommy

Tu puntuación
(Votos: 3 Promedio: 4.3)

Huey Lewis & The News – Small World (1988)

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Puntaje del Disco: 5

  1. Small World (Part One): 6
  2. Old Antone’s: 6
  3. Perfect World: 5
  4. Bobo Tempo: 5
  5. Small World (Part Two): 5
  6. Walking with the Kid: 5
  7. World to Me: 5
  8. Better Be True: 4
  9. Give Me the Keys (And I’ll Drive You Crazy): 5
  10. Slammin‘: 5

Hacia 1988 y con cuatro discos a cuestas y una enorme popularidad, Huey Lewis & The News se proponía continuar por la senda del éxito y seguir sumando seguidores. Aquel año los estadounidenses lanzaron su quinto material de estudio, altamente esperado, que tuvo por título Small World.

Si bien en términos comerciales en álbum ingresó dentro de los primeros veinte lugares en el Billboard 200, la calidad no fue la deseada y el resultado fue notoriamente inferior a Fore! y Sports. También a pesar que las condiciones de grabación fueron en propias palabras de Lewis, las más favorables que encontró el grupo.

Lo que no termina de convencer del disco es la posición en la que la banda se colocó respecto a su nueva faceta de consciencia social, como podemos apreciar con el uso de reiteradas ocasiones de la palabra “mundo” o más claramente en “Perfect World”. Una actitud de lo más loable, pero del cual lejos está Huey Lewis y su función.
El principio del disco es bastante flojo, con melodías por momentos casi fastidiosas que culminan con el instrumental “Small World (Part Two)”. Sin embargo, con el correr de los minutos, el despliegue musical no mejora y lejos se encuentra del jocoso estilo que la banda venía mostrando.

Piro

Tu puntuación
(Votos: 2 Promedio: 4)

Duran Duran – Notorious (1986)

Duran Duran - Notorious (1986)

Puntaje del Disco: 6,5

  1. Notorious: 8,5
  2. American Science: 6
  3. Skin Trade: 7,5
  4. A Matter of Feeling: 6,5
  5. Hold Me: 7
  6. Vertigo (Do the Demolition): 7,5
  7. So Misled: 5,5
  8. Meet El Presidente: 6
  9. Winter Marches On: 5,5
  10. Proposition: 6

Hacia mediados de los ochenta Duran Duran se enfrentaba a una crisis interna y la realización de lo que sería finalmente su cuarto LP, Notorious (1986), paso por innumerables inconvenientes.

Luego del final de su exitosa gira mundial en 1984 el grupo necesitaba un descanso. Pero durante el mismo todos sus miembros terminaron trabajando en proyectos paralelos y cuando llegó el momento de ponerse a grabar lo nuevo de Duran Duran los problemas comenzaron a florecer. Las mayores diferencias surgieron con el guitarrista Andy Taylor quien terminaría contribuyendo solo en cuatro canciones antes de apartarse para comenzar su propio camino junto a la banda de Los Angeles, Missing Persons (Cuentan que las peleas fueron tales durante los primeros días de la grabación, que cada vez que tenían que hablar con Andy lo hacían por medio de sus abogados porque ellos ya ni se dirigían la palabra).

Como resultado esperable de estos inconvenientes Notorious no lograría alcanzar el espíritu ni la calidad de lo que la banda nos ofreció en su pico inicial de creatividad de sus primeros años. Solo algunos tracks como los singles “Notorious” y “Skin Trade” estan a la altura de lo que podemos esperar de ellos.

El resto del material decepciono a sus fanáticos y a la prensa especializada en general que lo vapulearon como nunca lo habían hecho antes con el conjunto de Birmingham, uno de los niños mimados de la década del ochenta.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 3)

Black Sabbath – Never Say Die! (1978)

Black Sabbath - Never Say Die! (1978)

Puntaje del Disco: 3

  1. Never Say Die: 5
  2. Johnny Blade: 3
  3. Junior’s Eyes: 5,5
  4. Hard Road: 3,5
  5. Shock Wave: 3
  6. Air Dance: 4
  7. Over to You: 4
  8. Breakout: 3
  9. Swinging the Chain: 3

Este disco no debería llamarse “Nunca digas muere”, sino que debería llamarse “Más muerto que nunca”. El octavo trabajo discográfico de Sabbath, Never Say Die, da la sensación de estar escuchando una banda completamente acabada. Que necesitaba un cambio o separarse urgente, porque realmente es patético lo que hacen en este álbum.

Y hay varios puntos a tener en cuenta respecto al paupérrimo nivel de este disco. En primer lugar, Ozzy Osbourne jugaba el papel de “diva” y se fue de Black Sabbath, para luego volver poniendo como condición no grabar los temas que se compusieron sin él.

Lo segundo que hay que señalar es que durante todo el álbum la banda es realmente muy decepcionante. Su labor es mucho más floja que en Technical Ecstasy. Especialmente Tony Iommy que apesta por completo tanto en sus riffs como en sus solos de guitarra. Y con eso lograron un nivel compositivo trágico, con malas melodías, siendo muy genéricos, aburridos y sin siquiera parecer Black Sabbath. Parecen una banda mediocre de hard rock.

Lo único que se puede destacar en Never Say Die es su intensión de diversificar. Sí, los temas varían entre sí. El problema es que las canciones son tan malas que termina siendo una colección de basura de todo tipo.

Para empezar tenemos al tema que le da título al álbum, con un riff bastante vulgar de  hard rock que no nos deja nada. Luego aparecen los sintetizadores de “Johnny Blade” que me dan nauseas… ¿Hay peor forma de empezar un tema? El riff heavy metalero también deja que desear. “Junior’s Eyes” solo se destaca por tener un riff y un ritmo diferente. Tanto es así que no parece Sabbath. De todas formas es tan genérico como el resto del disco.

Hasta acá teníamos lo “mejor” (?), si así se le puede decir. “Hard Road” aparece dejando una sensación de falta de inspiración tan absoluta como alarmante. Y luego tenemos uno de los peores cortes para mi gusto: “Shock Wave”, en el que claramente quisieron imitar el sonido de Zeppelin en algún punto y les salió horrible. Si hay un tema en el que a Iommy te dan ganas de decapitarlo es en este. Es un homenaje al mal gusto. Después está “Air Dance” un intento de hacer algo más progresivo con diversas secciones, pero que falla sin vueltas. La sigue la instrumental “Breakout”, que tiene un riff realmente malo. Y para cerrar otra de las más horrendas: “Swinging the Chain”. Los invito a que lo escuchen una vez y a que me digan si no es otro grupo totalmente diferente a Black Sabbath. La vocalización de Bill Ward (¿Para qué cantas? Dedicate a la batería que es lo tuyo) y la producción son tétricas y como siempre tenemos a un Iommy que se esfuerza por hacerlo aún más inaudible.

Never Say Die marcaría el punto final de la formación original de Black Sabbath. Ozzy sería expulsado y el grupo arrancaría otra etapa con nuevos vocalistas. Pero ya nunca volverían a lograr el nivel superlativo que tuvieron en sus primeros años.

Persy

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 3)

Chris Cornell – Euphoria Morning (1999)

Chris Cornell - Euphoria Morning (1999)

Puntaje del Disco: 7

  1. Can’t Change Me: 7
  2. Flutter Girl: 8
  3. Preaching the End of the World: 7,5
  4. Follow My Way: 7
  5. When I’m Down: 8
  6. Mission: 8,5
  7. Wave Goodbye: 7
  8. Moonchild: 6,5
  9. Sweet Euphoria: 6
  10. Disappearing One: 6,5
  11. Pillow of Your Bones: 8
  12. Steel Rain: 7

No hay dudas que Chris Cornell es un grande. Uno de los personajes principales de la escena grunge de Seattle que revolucionó la música en la década del noventa y brilló tanto con Soundgarden como en Audioslave y Temple of the Dog. A pesar de esto y todos sus galardones sus aventuras solistas pasaron totalmente desapercibidas o si no lo hicieron solo figuraron para criticarlo como el caso del mediocre Scream (2011).

Entre la separación de Soundgarden y su unión a los antiguos miembros de Rage Against the Machine que derivaría en el atractivo proyecto que lo mantuvo ocupado en la década pasada Audioslave, Cornell lanzaría su primer disco en solitario el 21 de Septiembre de 1999, Euphoria Morning, por el que venía trabajando desde 1998 junto a Alain Johannes (guitarra), Natasha Shneider (teclados), Ric Markmann (bajo) y Josh Freese (batería).

Los que esperaban de Euphoria Morning una continuación de la potencia, la furia y el sonido de Soundgarden seguramente quedaron totalmente decepcionados En esta oportunidad Chris se oriento a temas entre pop melódicos y rock psicodélico experimental Bien grabados, con mucha producción detrás y hasta con algunos buenos pasajes que justifican su escucha redondeando un trabajo entre bueno y correcto según los intereses y la mente abierta del que se disponga a escucharlo.

Esta primera experiencia de Cornell con su propia firma le trajo pocos réditos comerciales, no fue un éxito en ventas ni en repercusión pero aunque no sea un gran álbum consiguió ganarse un respeto y ser considerado un compositor y músico serio capaz de innovar y no quedarse siempre en lo mismo.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

Van Morrison – The Band and the Street Choir (1970)

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Puntaje del Disco: 8

  1. Domino: 8.5
  2. Crazy Face: 8
  3. Give Me a Kiss (Just One Sweet Kiss): 8
  4. I’ve Been Working: 8
  5. Call Me Up in Dreamland: 9
  6. I’ll Be Your Lover, Too: 8
  7. Blue Money: 8.5
  8. Virgo Clowns: 8
  9. Gypsy Queen: 8
  10. Sweet Jannie: 7.5
  11. If I Ever Needed Someone: 8
  12. Street Choir: 8

Grabado a principios de 1970 y lanzado al mercado en noviembre de aquel año, His Band and the Street Choir, también conocido como Street Choir, se transformó en el cuarto material de estudio de Van Morrison. Originalmente intitulado Virgo’s Fool, finalmente la discográfica Warner Bros. cambió en nombre del disco sin el consentimiento del artista.

Más terrenal que sus trabajos anteriores, en esta oportunidad Morrison no ahonda en buscar nuevos sonidos, sino que continúa con la variedad de géneros que había mostrado anteriormente. El R&B es básicamente el estilo predilecto con “Domino”, “Call Me up in Dreamland” como principales exponentes. “Blue Money” promediando es también otro destacado del disco.

Si bien las críticas y las ventas fueron favorables, Morrison estuvo todavía un poco lejos de sus grandes discos anteriores; lo cual era previsible. Aún así Street Choir es un amigable y agradable para guardar.

Piro

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

Björk – Medúlla (2004)

Björk - Medúlla (2004)

Puntaje del Disco: 7,5

  1. Pleasure Is All Mine: 8,5
  2. Show Me Forgiveness: 7,5
  3. Where Is the Line: 8,5
  4. Vökuró: 8
  5. Öll Birtan: 7
  6. Who Is It (Carry My Joy on the Left, Carry My Pain on the Right): 9
  7. Submarine: 6,5
  8. Desired Constellation: 6,5
  9. Oceania: 8,5
  10. Sonnets/Unrealities XI: 7
  11. Ancestors: 5,5
  12. Mouth’s Cradle: 7
  13. Midvikudags: 5,5
  14. Triumph of a Heart: 8

Original e interesante, pero con pasajes que pueden aburrirte. Esa es la sensación que me deja Medúlla, quinto trabajo de estudio de Björk. Lo que hace atractivo a este álbum es que las canciones hacen foco casi exclusivamente en la vocalización, teniendo a la islandesa por supuesto como eje central como cantante. Y con esto me refiero a que Medúlla hay una escasa instrumentación. A lo sumo acompaña alguna base electrónica o algún instrumento. Lo que sí abundan son temas a capella, coros y juegos de voces, incluyendo la participación de artistas invitados de la talla de Mike Patton, Robert Wyatt, Tagaq,  Rahze y especialmente The Icelandic Choir.

De esta forma Björk intenta lograr un disco introspectivo en el que incluso canta en islandés. El problema es que las canciones en su conjunto por varios pasajes con su ritmo lento y cabizbajo (muy poco comercial) te puede llevar al bostezo, especialmente en la segunda mitad donde aparecen las mayores irregularidades.

Pese a este defecto es notable la diversidad de resultados que logra en el álbum. En lo personal me gustan aquellos con alguna base electrónica simple que le da más onda como “Where Is the Line”, “Oceania” y en especial “Who Is It”. También hay temas con aires épicos por los coros como “Vökuró” y los juegos de voces son efectivos en cortes como “Pleasure Is All Mine”. Asimismo hay que mencionar a “Triumph of a Heart” con todo tipo de sonidos vocales haciéndola de lo más original el disco.

Medúlla termina siendo una buena propuesta y bastante innovadora, aunque no se encuentra entre los discos más remarcables de Björk.

Persy

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

Of Montreal – The Bedside Drama: A Petite Tragedy (1998)

Of Montreal - The Bedside Drama A Petite Tragedy (1998)

Puntaje del Disco: 7

  1. One of a Very Few if a Kind: 7,5
  2. Happy Yellow Bumblebee: 7,5
  3. Little Viola Hidden in the Orchestra: 5
  4. The Couple’s First Kiss: –
  5. Sing You a Love You Song: 7
  6. Honeymoon in San Francisco: 4,5
  7. The Couple in Bed Together Under a Warm Blanket Wrapped Up in Each Other’s Arms Asleep: –
  8. Cutie Pie: 5,5
  9. Panda Bear: 7,5
  10. Sadness Creeping Up and Scaring Away the Couple’s Happiness: –
  11. Please Tell Me So: 7
  12. My Darling. I’ve Forgotten: 7,5
  13. You Feel You Must Go, Don’t Go!: 8
  14. Just Recently Lost Something of Importance: 7,5
  15. The Hollow Room: 7
  16. It’s Easy to Sleep When You’re Dead: 8,5

The Bedside Drama: A Petite Tragedy es el segundo disco de Of Montreal, el álbum contiene canciones cortas que continúan con el pop folky inocente que había sido desplegado en Cherry Peel, pero expandiendo la idea en forma de un drama. Pero a pesar del similar estilo musical hay una diferencia entre este disco y su predecesor y este es el estado de ánimo general. Mientras que en Cherry Peel, Kevin Barnes se aproximaba a la temática del amor en forma encaprichada, con ingenuidad y despreocupación, The Bedside Drama tiene un resultado más depresivo, oscuro, devastador… una obra sobre el tener algo de importancia y perderlo.

Como su nombre lo indica, este es un disco conceptual que trata  sobre la vida de una pareja la cual es separada en etapas por medio de interludios instrumentales; la historia cuenta desde el noviazgo cuando todo es enamoramiento (“One of a Very Few if a Kind”), la boda (“Honeymoon in San Francisco”), la  feliz vida de matrimonio (“Cutie Pie), entonces entran las inseguridades y el amor se va apagando (“Please Tell me So”, “My Darling I’ve Forgotten”) y finalmente  la separación de la pareja y la sensación de pérdida del protagonista (“Just Recently Lost Something of Importance”, “The Hollow Room”).

El drama está bien narrado, la letra va muy bien y Barnes logra crear el contraste entre la felicidad y la tristeza. Pero aun así el disco tiene sus defectos; hay muchas canciones que cuentan con secciones raras y desordenadas (“Little Viola Hidden in the Orchestra”), algunas son soporíferas (“Honeymoon in San Francisco”, “The Hollow Room”) o repetitivas (“Cutie Pie”), podría afirmarse que en general las melodías no alcanzan el gancho que tenían los temas destacados del disco debut.

Para destacar están “Panda Bear”, de los pocos temas que van en crescendo y con una melodía Radioheadesca, el dúo de canciones sobre los sentimientos de la esposa y del esposo (“My Darling. I’ve Forgotten”, “If You Feel You Must Go Don’t Go!”) y más que nada la joya que cierra el disco “It’s Easy to Sleep When You’re Dead”, la más pegajosa del disco y que de alguna manera le da un final algo positivo a un disco oscuro bajo la idea de que es mejor vivir con la perdida que estar muerto.

Entre canciones pop/folk acústicas, jams desordenados y un drama sentimental se va The Beside Drama. Y aunque el resultado final no fue el óptimo, Kevin Barnes y los suyos no se rendirían y solo un año después volvería a sacar un disco conceptual pero ya con los errores corregidos.

Gera Ramos

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