Archivo de la categoría: Bandas de Rock Internacional

Creedence Clearwater Revival – Cosmo’s Factory (1970)

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Puntaje del Disco: 9

  1. Ramble Tamble: 8
  2. Before You Accuse Me: 8.5
  3. Travelin’ Band: 9
  4. Ooby Dooby: 8
  5. Lookin’ Out My Back Door: 10
  6. Run Through the Jungle: 8
  7. Up Around The Bend: 9
  8. My Baby Left Me: 8.5
  9. Who’ll Stop the Rain: 9.5
  10. I Heard It Through the Grapevine: 9
  11. Long as I Can See the Light: 9

Poco después del lanzamiento del gran disco Willy and the Poor Boys, Creedence ingresó nuevamente a los estudios de grabación para darle forma al que sería su quinto material. En enero de 1970 el single doble «Travelin’ Band»/»Who’ll Stop the Rain», continuó con el camino de éxito y rápidamente se posicionó en el segundo lugar de los rankings.

“Ramble Table”, una disparatada composición a cargo de John Fogerty es la que da comienzo a Cosmo’s Factory, un disco que mantuvo en términos generales la calidad de su predecesor y que elevó aún más la categoría del grupo norteamericano. Además de las letras de Fogerty, el álbum se nutre de buenas versiones de clásicos como “Before You Accuse Me”, “Ooby Dooby” y “I Heard It Through the Grapevine”.

Cosmo’s Factory que conviritó en otro gran acierto de Creedence y en un infaltable a la hora de recorrer la trayectoria de esta mítica banda.

Piro

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 5)

David Bowie – Space Oddity (1969)

Space Oddity

Puntaje del Disco: 8,5

  1. Space Oddity: 10
  2. Unwashed And Somewhat Slightly Dazed: 8
  3. Don’t Sit Down:
  4. Letter To Hermione: 8
  5. Cygnet Committee: 9
  6. Janine: 7,5
  7. An Occasional Dream: 8,5
  8. Wild Eyed Boy From Freecloud: 8
  9. God Knows I’m Good: 7,5
  10. Memory Of A Free Festival: 8

Luego de su debut en 1967, David Bowie grabó y lanzó en 1969 su segundo album epónimo, pero que fue renombrado tres años despues como “Space Oddity”. En este material se destaca el folk rock y también algo de rock psicodelico y progresivo, además de ser catalogado por muchos como “el primer album real de David Bowie”, debido a que el primero, lanzado dos años antes, se aleja bastante de lo que sería musicalmente durante su apogeo en los años ‘70.

Para comenzar, tenemos su primera obra maestra, “Space Oddity”, su primer éxito, y una de sus canciones más famosas, que trata sobre una misión espacial y en la que oímos por primera vez el nombre de Major Tom, el astronauta que se embarca en la misma; tenemos folk rock mezclado con algo de orquesta, la que le da un ambiente muy especial y algo emotivo.

Otra canción que vale la pena escuchar es “Cygnet Committee”, una canción epica de 9 minutos y medio, que atraviesa distintas etapas, no aburre y resulta la más progresiva, otro de los puntos altos del LP.
Entre otros temas, tenemos la sencilla “An Occasional Dream”, la que me resulta de lo más tranquilo del disco, sonando bastante agradable. También tenemos “Unwashed And Somewhat Slightly Dazed”, la más rockera de la lista, movida y entretenida, encaja bien en el LP, pero podría haber encajado aun mejor en “The Man Who Sold The World”.

Para finalizar el album tenemos “Memory Of A Free Festival”, la más psicodelica de todas, que cuenta con un coro comparable al de “Hey Jude” debido a su duración y la manera en la que suenan los coros. Da un cierre sólido al disco, el cual a nivel general es bastante bueno, de hecho, mejor de lo esperado en mi opinión y merece ser escuchado, si se quiere se puede considerar como el primer album canónico de Bowie, resulta una genial introducción a su música para todo aquel que le interese “degustar” la discografía del Duque Blanco.

Tommy

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(Votos: 2 Promedio: 4)

The Cribs – The New Fellas (2005)

The Cribs - The New Fellas (2005)

Puntaje del Disco: 7

  1. Hey Scenesters!: 9
  2. I’m Alright Me: 8,5
  3. Martell: 8
  4. Mirror Kissers: 7
  5. We Can No Longer Cheat You: 7
  6. It Was Only Love: 7,5
  7. The New Fellas: 6
  8. Hello? Oh…: 6
  9. The Wrong Way to Be: 5,5
  10. Haunted: 5,5
  11. Things Aren’t Gonna Change: 5

The New Fellas es el segundo trabajo discográfico del grupo británico The Cribs, el cual contaría con Edwyn Collins (de la banda Orange Juice) como productor, con quien apostarían a desarrollar un indie rock guitarrero y con algunas buenas melodías sin alejarse mucho de lo que ya conocemos de ellos.

Sin embargo, me pasó algo muy llamativo al escuchar este disco. Está estructurado con los mejores temas al principio y luego poco a poco empieza a decaer en una espiral que parece no tener fondo (gracias a dios no hay más de 11 canciones sino con esta tendencia no me imagino las calificaciones que pondría si llegaba al corte número 20).

Obviamente es una valoración y sensación personal, pero aun así se nota que The Cribs hace un retroceso respecto de lo que fue su debut. The New Fellas es mucho más endeble. Compositivamente hablando te sumerge en una experiencia donde cada composición que pasa es cada vez menos interesante. Como si lo que hicieran empezara a ser repetitivo y para nada llamativo. Apuestan a hacer un trabajo entretenido desde sus influencias como Pavement y Pixies, pero nunca las alcanzan y terminan aburriendo.
Aun así como commentaba el arranque es prometedor. “Hey Scenesters!” abre muy bien el álbum con su riff de guitarra alternativo y es pegadizo en su estribillo. “I’m Alright Me” es uno de los cortes pop más agradables del disco. Y “Martell” tiene un sonido martillante que me gusta.

Pero sepan comprender que luego de estas tres canciones, cuando terminen de escuchar el resto les va a quedar la sensación de: “es simplemente otro disco de Indie Rock”.

Persy

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(Votos: 1 Promedio: 4)

Mutual Benefit – Love’s Crushing Diamond (2013)

Mutual Benefit - Love’s Crushing Diamond (2013)

Puntaje del Disco: 8

  1. Strong River: 7
  2. Golden Wake: 8,5
  3. Advanced Falconry: 8,5
  4. The Light That’s Blinding: 8
  5. Let’s Play/Statue of a Man: 8
  6. C.L. Rosarian: 7,5
  7. Strong Swimmer: 7,5

Uno de los discos de música folk que mas gustaron a la critica durante el año del 2013 fue el disco debut de la asociación Mutual Benefit; una agrupación que debe su nombre a que otorga un beneficio mutuo a sus integrantes, quienes a excepción del líder Jordan Lee, no cuenta con una alineación definida, de modo que Lee es la única constante encargándose de reclutar músicos independientes para participar en sus proyectos.

Love’s Crushing Diamond es folk barroco análogo, de un sonido suave rellenado con delicados arreglos y melódicos coros naturales. Un gentil disco que habla de la amistad, el consuelo y el lado positivo de la vida en una forma poética e introspectiva. La influencia de The Microphones, Nick Drake, Sufjan Stevens y Grizzly Bear es evidente y me atrevo a recomendar este disco sin dudar a cualquiera que guste de estos tres artistas.

Tras el introductorio casi instrumental “”Strong River”, el trabajo despega instantáneamente con la hermosa y reconfortante “Golden Wake” rica en arreglos de piano que da paso a “Advanced Falconry” que cautiva con sus cuerdas su guitarra acústica folkie y un banjo paseándose grácilmente al compas de las armonías.  Luego se llega la pacífica “The Light That’s Blinding” donde las vocales femeninas se complementan perfectamente con la voz de Lee, ademas de tener un estribillo angelical, “Let’s Play/Statue of a Man” repite la formula con el mismo éxito mientras que “C.L. Rosarian” es la pureza folk pura, el disco cierra con “Strong Swimmer” donde nuevamente las cuerdas se llevan los reflectores conjugándose suavemente con los coros encimados de Lee y compañía: Son siete temas pero yo en lo personal siento como si el disco no fuera más que una enorme canción.

A lo largo de sus breves 30 minutos de duración Love’s Crushing Diamond ejerce una influencia calmante en el interlocutor, invocando sensación de paz mediante su suave letra y ricas atmosferas.

Gera Ramos

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(Votos: 0 Promedio: 0)

CSS – Donkey (2008)

CSS - Donkey (2008)

Puntaje del Disco: 6,5

  1. Jager Yoga: 8
  2. Rat Is Dead (Rage): 7,5
  3. Let’s Reggae All Night: 6
  4. Give Up: 7
  5. Left Behind: 6
  6. Beautiful Song: 7
  7. How I Became Paranoid: 6
  8. Move: 7
  9. I Fly: 7,5
  10. Believe Achieve: 6,5
  11. Air Painter: 6,5

Para su segundo trabajo los brasileros de Cansei de Ser Sexy buscaron afianzar todo lo positivo que significó su disco debut y a su vez conseguir un sonido más profesional, para este cometido contrataron al reconocido Mark «Spike» Stent para las mezclas de las canciones con un resultado que quedaría a mitad de camino.

Donkey tuvo sus contratiempos desde antes de su grabación en los estudios Trama de San Pablo. Su bajista Iracema Trevisan abandonaría la banda y esto llevo a que Adriano Cintra dejara su lugar en la batería para hacerse cargo del bajo y que se sumara el ingles Jon Harper como nuevo baterista. Finalmente lograrían editar Donkey el 21 de Julio de 2008 con la producción del propio Adriano Cintra como en su álbum inicial.

Donkey refleja las mejores virtudes de CSS sintetizadores, buenas melodías, guitarras y la voz particular de Lovefoxxx, con algo más de profesionalismo como era de esperarse después de un disco debut triunfal. En esta oportunidad el real problema fue la falta de composiciones de peso salvo algunas excepciones como “Jager Yoga”, “Rat Is Dead (Rage)” y “I Fly”, la mayoría son prescindibles y pasaron desapercibidas totalmente.

A pesar de este paso en falso CSS todavía es una banda joven que puede recuperarse y reobrar algo de memoria, desparpajo e irreverencia que hicieron que este grupo de músicos sudamericanos traspasaran las fronteras y se hicieran conocidos y elogiados en el mundo entero.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 0 Promedio: 0)

The Prodigy – The Fat of the Land (1997)

The Prodigy - The Fat of the Land (1997)

Puntaje del Disco: 9

  1. Smack My Bitch Up: 9
  2. Breathe: 9,5
  3. Diesel Power: 8,5
  4. Funky Shit: 8
  5. Seria Thrilla: 7,5
  6. Mindfields: 8
  7. Narayan: 7,5
  8. Firestarter: 9,5
  9. Climbatize: 8
  10. Fuel My Fire (L7 Cover): 8

The Prodigy tenía un ritmo de locos y sabían divertirse como demuestran en Experience y el excelente Music For The Jilted Generation. Pero llegarían mucho más lejos con The Fat of the Land de 1997, un disco que los catapultaría hacia a el éxito mundial, y sin dudarlo, se transformaría en un clásico de la electrónica.

En este disco han sabido combinar el rock industrial, breakbeat, hip hop y todos los sonidos que se dieron en sus álbumes anteriores, creando un trabajo sumamente pesado y muy sólido. Las letras del tercer LP de la banda presentan violencia. Además pistas brutales como «Smack My Bitch Up» tienen su más profundo entretenimiento (incluido su video, que en mi opinión es de los mejores videos musicales que se hayan hecho). Luego están las excéntricas y frenéticas «Breathe» y «Firestarter» que se han convertido en himnos del «punk-electronico».

Otras canciones también presentan un poco de energía, como «Diesel Power», que tiene una combinación muy buena entre la base ruidosa y los ricos flows y rapeos de Kool Keith. Y tampoco «Funky Shit» y «Mindfields» se quedan atrás.

The Fat of the Land es todos los trabajos anteriores de The Prodigy más Punk y Breakbeat, lo que lo hace «un monstruo» de la electrónica, pese a que la banda fue principalmente sinónimo de controversia sobre el Reino Unido, y varios temas de la banda son el motivo (ya dichos). The Fat of the Land es considerado un hito en el techno y hasta el mejor disco del género.

Toto

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

King Crimson – Red (1974)

King Crimson - Red (1974)

Puntaje del Disco: 10

  1. Red: 8
  2. Fallen Angel: 9,5
  3. One More Red Nightmare: 10
  4. Providence: 8,5
  5. Starless: 10

El álbum. Punto y aparte.

Hablar de Red es hablar sobre todo de un hombre, de uno de los mayores genios de la historia del rock, Robert Fripp, quien fue haciendo y deshaciendo su proyecto, King Crimson, buscando en cada álbum una evolución musical que calmase, al menos durante un tiempo, su insaciable apetito creativo.

Se podría decir sin miedo que en cada uno de los discos de la banda anteriores a Red, Fripp buscaba conseguir algo para acabar llegando al sonido que logró en este álbum, un paso más hasta la que sería su cumbre artística. Cumbre que alcanzaría acompañado de la mejor manera posible, junto con los dos músicos que más caña daban con los que había trabajado nunca: el innovador, enérgico, salvaje, indomable e inigualable Bill Bruford (una de las tres excepciones a mi heterosexualidad, junto con Mick Jagger por su carisma y Fernando Torres por marcar ese maravilloso gol en la final de la Eurocopa del 2008 frente a Alem… bueno, da igual, ya escribiré sobre mis gustos futbolísticos cuando Axl Rose saque un disco solista) y el siempre fantástico Wetton como cantante y bajista (a un nivel sorprendentemente brillante, teniendo en cuenta que no tenía demasiada experiencia con el instrumento), además de esos maestros de los vientos con los que siempre contó (Mel Collins y Cia).

Musicalmente poco se puede escribir que haga justicia a esta joya. Como comentábamos antes Red recoge lo mejor de todo lo anterior al disco (si algún día me hago con el control del universo una de mis reformas, además de ilegalizar ser Phil Collins, será cambiar la forma de contar los años por “Antes de Red” y “Después de Red”, por ejemplo, ahora estaríamos en el año 40 d.R) y abre las puertas para una cantidad ingente de nuevas ideas y formas de entender la música. Se percibe, de manera multiplicada, ese gusto por lo decibélico, lo crudo y oscuro, cercano al Metal, del debut In the Court of the King Crimson, la nunca ausente influencia del jazz de In the Wake of Poseidon, el afán experimental de Larks’ Tongues in Aspik y Starless and Bible Black, el culto por instrumentos y armonías poco comunes de Islands o Lizard… y mucho más.

Red abre con la pieza homónima, una jam proto-metalera que aunque consigue hacer reventar la habitación en la que suene personalmente me parece el tema menos sugerente del álbum.
A esta le sigue uno de los bombazos, “Fallen Angel”, que lo tiene todo. Uno de los temas insignia del Rey Carmesí que usa la fórmula que nunca les falla, presentándose como una melancólica y bella balada en el verso, para convertirse en una explosión de sonido en el estribillo, a partir de unos cambios melódicos y armónicos de una pureza y de un acabado tan perfecto que hacen que la única reacción posible del oyente sea abrir la boca, mirar al cielo, y preguntarse si realmente hay algo en este mundo que valga tanto la pena como la música.

Y llegamos al, desde mi punto de vista, primer 10 del disco: “One More Red Nightmare”. Pesadilla en primera persona de un hombre en un autobús, que narra como el pobre hombre se encuentra en un avión que está apunto de estrellarse, aunque gracias a Dios el sueño acaba segundos antes.  Una locura de tema que de la misma manera que “Fallen Angel” presenta un cambio casi sonado entre una parte A y una parte B, aunque en este caso en vez de tratarse de balada y griterío, la parte A sería un frenético instrumental donde brilla Bruford a la batería y la parte B algo inclasificable a la par que brillante, un verso-estribillo en el que parece que colabore Paul McCartney, con una rítmica y memorable melodía, con alguna banda de funk-metal (no estoy seguro de que exista el género, pero creo que si algún día nace sonará parecido, aunque peor, casi seguro). Magistral. Enorme.

(Como curiosidad me gustaría mencionar el extraño sonido de la base rítmica,  todo el mundo que escuche con atención cae en la cuenta de algo, “Hay una batería, pero también un ruido raro, mola, pero ¿Qué narices estoy escuchando?”, este ruido no es nada más ni nada menos que un platillo barato, doblado y roto, que encontraron en un cubo de basura en el local de ensayo. El resultado es franca y sorprendentemente fantástico.)

¿Recordáis ese tema que en cada disco de King Crimson existe y que siempre se salta? Es probable que no, la banda acostumbró siempre a poner una canción experimental que, aunque siempre tenía algún destello remarcable, solía quedarse en “tostonazo pretencioso y pedante”. En Red volvieron a intentarlo y… ¡éxito! Al fin lo consiguieron, el cuarto tema del álbum, “Providence”, es la jam rara de quince minutos que no podía faltar en el disco, pero, a diferencia de las anteriores, “Providence” es una maravilla. Nacida directamente de una improvisación en la ciudad estadounidense de mismo nombre, supone un instrumental que crece y crece hasta invadir el kilómetro y medio a la redonda del lugar donde se escuche con un aura demente y lúgubre, en gran parte gracias al espectacular trabajo de David Cross al violín. David, de verdad, si existe el cielo te lo ganaste por lo que haces en este tema.

Y llegamos a “Starless”, ¡qué decir de este tema!, objetivamente puedo escribir que es seguramente lo mejor que ha sacado King Crimson, uno de los mejores temas de los 70s y un estandarte del rock progresivo. Subjetivamente puedo decir que es lo mejor que me ha pasado en la vida. Cuando alguna vez he tenido una mala experiencia con alguien o algo, cojo tal cosa, la pongo al lado de esta canción, y me doy cuenta de que no tengo por qué preocuparme, pues ese algo o ese alguien no valen nada al lado de esta obra maestra (en serio, no sé si es bueno o malo, pero hago esto).

“Starless” se divide en tres partes. La primera empieza de manera sinfónica con un Fripp más inspirado que nunca dibujando frases con su guitarra sobre su amado melotrón, introduciendo a la que será la mejor melodía en forma de balada de la banda, en la que la cálida voz de Wetton y una sección de vientos, esta vez formada por un saxofón y un oboé, como segundas voces, se entrelazan para hacer flotar al oyente. La balada da paso a la segunda parte, un tenso pasaje que empieza con una conversación entre una guitarra y un bajo a los que se les une poco después Bill Bruford, de nuevo fantástico con unos breaks y unos ritmos de locos, convirtiéndose en algo así como un “¿?¿solo de caja china a fuera de tempo?¿? “ que aunque conceptualmente parezca una chorrada infumable, es una frenética maravilla.

Bueno, pasan minutos, la canción va creciendo de intensidad, estás en trance con esa locura de pasaje, la caja china es tu nuevo instrumento favorito en detrimento del piano o guitarra… pero King Crimson decide hacer un tercer cambio, y hacia los dos tercios del tema los dos saxofones deciden hacer acto de presencia y entramos en una salvajada jazzera que no acabas de saber si es caos o algo cuidado de manera milimétrica que acaba con una melodía de vientos que desemboca en un riff de guitarra que…te hace subir al cielo. Si Dios fuese un final de disco, seguramente sería este final.
King Crimson desaparecería durante unos años para después volver a aparecer en los 80s con álbumes notables muy lejanos a nivel musical de los hechos hasta Red, valdrían la pena pero serían otra cosa, con este disco acabaría un proyecto y una manera de concebir el rock. Así que solo queda dar las gracias a Fripp y compañía por esta experiencia sónica. Nunca se haría nada parecido.
¡God Bless the Crimson King!

Mauricio G.

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 5)

Santana – Borboletta (1974)

Santana - Borboletta (1974)

Puntaje del Disco: 8

  1. Spring Manifestations:
  2. Canto de los Flores: 7
  3. Life Is Anew: 8
  4. Give and Take: 8,5
  5. One with the Sun: 8,5
  6. Aspirations: 7,5
  7. Practice What You Preach: 8
  8. Mirage: 8
  9. Here and Now: 7
  10. Flor de Canela: 7,5
  11. Promise of a Fisherman: 9
  12. Borboletta: 8

Borboletta (1974), mariposa en portugués, sería el nombre elegido para el sexto trabajo de estudio de Santana y el que cerraría la trilogía iniciada con Caravanaserai (1972) y Welcome (1973) donde el legendario guitarrista y su banda se orientan hacia la fusión del jazz, el rock y los ritmos latinos.

Para muchos de los adoradores de su obra Barboletta es algo inferior a las anteriores partes de la trilogía, en mi caso lo veo como otra parte importante de esta y conforman los tres juntos un momento más que importante en su carrera. El Carlos Santana creativo, audaz que se atreve a fusionar diversos estilos musicales continúa presente en este álbum con recomendables joyas como “Give and Take”, “One with the Sun” y “Promise of a Fisherman” donde no solo se luce su guitarra sino la banda en su conjunto.

Lamentablemente las pobres ventas que tuvo el material llevaron a Santana a replantearse su futuro y decidieron intentar volver a la formula de sus primeros discos un rock latino algo más accesible pero con un nivel que estaría años luz de distancia de aquellos, a pesar de esto la popularidad le volvería a tocar a la puerta con su siguiente LP, Amigos (1976).

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

Bad Company – Run With The Pack (1976)

MI0000717813Puntaje del Disco: 7

  1. Live for the Music: 7
  2. Simple Man: 8
  3. Honey Child: 7
  4. Love Me Somebody: 6
  5. Run with the Pack: 7
  6. Silver, Blue & Gold: 7
  7. Young Blood: 7.5
  8. Do Right by Your Woman: 7
  9. Sweet Lil’ Sister: 7
  10. Fade Away: 7

Con Straight Shooter de 1975, Bad Company había utilizado la fórmula que tanto éxito le había dado desde el primer disco. Sin embargo, para el lanzamiento al año siguiente de su tercer material de estudio, Run With the Pack, las dosis habían dejado de tener el mismo efecto.

Grabado en Francia durante 1975, el disco alcanzó una increíble cantidad de ventas en los Estados Unidos, donde logró el Platinuim, aunque la calidad interpretativa no mejoró respecto a los trabajos anteriores. La falta de temas emblema quizás haya sido una de las principales razones.

Aun así, el disco mantiene la esencia del grupo, con buenas melodías como en “Simple Man”, “Honey Child” y “Run With the Pack”. Destacada es la versión de “Young Blood”, el tema de The Coaster, que le da un poco más de distinción a este álbum del cual los fanáticos seguramente esperaban más.

Piro

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

Nick Drake – Pink Moon (1972)

Nick Drake - Pink Moon (1972)

Puntaje del Disco: 9,5

  1. Pink Moon: 10
  2. Place To Be: 9,5
  3. Road: 9
  4. Which Will: 8,5
  5. Horn: –
  6. Things Behind the Sun: 9
  7. Know: 7
  8. Parasite: 8,5
  9. Free Ride: 8,5
  10. Harvest Breed: 8
  11. From the Morning: 8,5

El disco final del talentoso artista folk Nick Drake llegó en 1972, en una temporada en que el joven se encontraba pasando por un duro periodo de depresión grave y con la gran decepción tras no lograr un buen reconocimiento ni ventas en su obra Bryter Layter. Nick vivía recluido en casa de sus padres, fumando droga y dirigiéndose sin rumbo; sin embargo a pesar de todo, tuvo un momento de inspiración que dio a luz en forma de Pink Moon.

Pink Moon es el disco en el que Drake se desnuda completamente y deja salir su sufrimiento emocional en forma de música. El resultado es su disco más minimalista, crudo y sombrío entre sus tres breves pero magníficos trabajos; acompañado únicamente con su fiel guitarra acústica (y el apoyo ocasional del teclado), Nick expresa la soledad y la intimidad de forma magistral en forma de 11 canciones que en total le pegan a penas a los 28 minutos. Un disco muy directo y honesto sin duda.

El trabajo abre con la canción más conocida y “comercializada” de Drake (hecha famosa por un anuncio de Volkswagen) la pieza que resultó la presentación de Nick para muchos, una joya; la homónima “Pink Moon” que marca el compás de lo que se viene en todo el disco, temas sencillos, resonantes y cortos pero con profundidad lírica y una sensación de paz (solo déjense llevar por ese interludio de teclado, exquisito). Igualmente “Place to Be” es un tema destacado y tremendamente personal “Yo era verde, mas verde que la colina, donde las flores crecen y el sol brilla aun. Ahora soy más oscuro que el mar más profundo, solo dame un lugar a donde estar” canta Drake en referencia a su estado depresivo, buscando quizás una salida ¿o acaso rindiéndose a su destino? Efectivamente una fortaleza de las canciones de Drake es que se dan a muchas interpretaciones.

Si bien los dos primeros temas son lo más resaltante en el disco, la calidad sigue es excelente en las demás canciones. En “Road” Drake se luce con su guitarra inventándose un maravilloso arpeggio. “Which Will” es poesía pura, compuesta de preguntas sobre que decisiones tomar, sobre cuáles son los motivos detrás del interlocutor. La primera mitad del disco termina con el breve instrumental “Horn”, la representación máxima del minimalismo del álbum.

De la segunda parte me encanta “Things Behind the Sun”, de un melodioso y limpio arreglo instrumental y una letra muy profunda, muy bien elaborada. “Parasite” es una canción de lo mas melancólica, depresiva y solitaria, donde el acongojado Nick llega al punto de compararse a un parasito. De “Free Ride” me quedo con la guitarra que marcha perfectamente a la par de la sincera voz de Nick. “Harvest Breed” es un pequeño poema y el disco cierra con un tema que se diferencia del resto por ser  y más positivo “From the Morning” se siente pacifico y esperanzador, transportando a uno a los mejores tiempos de una mañana feliz. Un digno final para un introspectivo disco.

Lamentable Drake murió por una sobredosis accidental de antidepresivos en 1974, en su tiempo nunca fue reconocido su talento lo cual es una lastima, sin duda que el día de hoy de haber seguido vivo Drake sonreiría ante el reconocimiento póstumo que se ha ganado con el paso de los años; Nick Drake en definitiva es una verdadera leyenda en el folk que sigue y seguirá cosechando fans con sus únicas y bellas canciones.

Gera Ramos

Tu puntuación
(Votos: 2 Promedio: 5)