Archivo de la categoría: Bandas de Rock Internacional

Babyshambles – Sequel to the Prequel (2013)

Babyshambles - Sequel to the Prequel (2013)

Puntaje del Disco: 8

  1. Fireman: 8
  2. Nothing Comes to Nothing: 8
  3. New Pair: 8
  4. Farmer’s Daughter: 9
  5. Fall from Grace: 7,5
  6. Maybelline: 7
  7. Sequel to the Prequel: 8,5
  8. Dr.No: 7,5
  9. Penguins: 8
  10. Picture Me in a Hospital: 8
  11. Seven Shades: 7,5
  12. Minefield: 8,5

Aunque a muchos les pueda sorprender el injustamente poco valorado por sus problemas de conducta del pasado parece estar haciendo un esfuerzo para abandonarlos según lo que se desprende de sus más recientes declaraciones sobre el tema: “Estar jodido todo el tiempo no es tan emocionante, ahora veo la necesidad de tener un poco de auto-control, ya que va a ser el único camino de salvación para mí.” y enfatizó: “Ya no tengo 23 años, sino 33. Siempre pienso que el cuerpo estará bien, que se reparará, que habrá otra oportunidad. Pero ahora soy mayor y el cuerpo no podrá seguir ese ritmo. Te das cuenta de que algo está mal…”

Luego de su experiencia solista positiva editando un buen material como Grace/Wastelands (2009), Pete decidió reformar su segunda agrupación, Babyshambles, y lanzar su tercer álbum, Sequel to the Prequel, para septiembre de 2013.

Con un poco menos de garage rock y más abocado al rock clásico Sequel to the Prequel no defrauda, las melodías y estribillos adictivos (“Farmer’s Daughter”) y la carismática voz de Doherty son los condimentos del estilo personal y totalmente reconocible que quedaría revalidado si es que hacía falta hacerlo.

Aunque se encuentre lejos de su pico creativo, cuando formaba parte de The Libertines algunos años atrás, nos encontramos ante uno de los trabajos más consistentes y enfocados de su carrera con proyección para encauzar su carrera nuevamente, talento le sobra para encarar este desafío.

F.V.

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The Paul Butterfield Blues Band – The Resurrection of Pigboy Crabshaw (1967)

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Puntaje del Disco: 9

  1. One More Heartache: 8
  2. Driftin’ and Driftin’: 9
  3. I Pity the Fool: 8
  4. Born Under a Bad Sign: 8
  5. Run Out of Time: 8
  6. Double Trouble: 9
  7. Drivin’ Wheel: 8.5
  8. Droppin’ Out: 8.5
  9. Tollin’ Bells: 8

A pesar del suceso de East-West y la buena dinámica que había alcanzado el grupo, la formación nuevamente sufrió modificaciones. Arnold y Davenport se abrieron paso hacia una nueva banda, Electric Flag, mientras que se agregaron Bugsy Maugh en bajo, los saxofonistas David Sanborn y Gene Dinwiddie.

Con esta alineación el grupo grabó en 1967 su tercer disco de estudio: The Resurrection of Pigboy Crabshaw, referido al guitarrista Elvin Bishop, que había reemplazado a Mike Bloomfield. El álbum se caracteriza principalmente por el acercamiento hacia el R&B, dejando un poco de lado las extensas piezas instrumentales, como “Double Trouble” y “Drivin’ Wheel”.

Firmes en el estilo, el grupo logra a lo largo del disco, mantener lo bueno que venían haciendo en los trabajos anteriores. Por momentos rítmico, como en “One More Heartache”, en otros más denso como “I Pity the Fool”, The Paul Butterfield Blues Band ha conseguido buenos ritmos y especialmente ha logrado un excelente material, en un año en el cual abundaron los grandes discos.

Piro

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The Smiths – Meat Is Murder (1985)

The Smiths - Meat Is Murder (1985)

Puntaje del Disco: 8

  1. The Headmaster Ritual: 8
  2. Rusholme Ruffians: 7
  3. I Want the One I Can’t Have: 8
  4. What She Said: 7
  5. That Joke Isn’t Funny Anymore: 8,5
  6. Hoow Soon Is Now?: 9,5
  7. Nowhere Fast: 7
  8. Well I Wonder: 7,5
  9. Barbarism Begins at Home: 8
  10. Meat Is Murder: 8

La segunda placa de The Smiths, Meat is Murder (1985), significó su único número uno en los conteos británicos durante la vida activa de la banda. En esta ocasión la producción estuvo a cargo de los propios Morrisey y Johnny Marr con la asistencia del ingeniero Stephen Street buscando mejorar el sonido de su placa debut y encargándose de todos los detalles.

Musicalmente hablando estamos ante un disco a mitad de camino del pop simpático de su disco debut y del sonido más complejo que los caracterizaría años posteriores. Como punto alto tenemos al épico «How Soon Is Now?», que en realidad fue lanzado como single y se incluyo en la versión americana dentro del tracklist. Otros números como la melancólica “That Joke Isn’t Funny Anymore” o las potentes “The Headmaster Ritual” y “Meat Is Murder” también son de lo más valioso del álbum.

Meat Is Murder es largamente más estridente, controvertido y político que su predecesor. Desde el tema pro-vegetariano que da nombre al trabajo (A death for no reason/And death for no reason is MURDER), el mensaje anticorporativo de «The Headmaster Ritual» y las críticas a la administración de Margareth Thatcher y a la monarquía, los dos símbolos más significativos de la Inglaterra de la década del ochenta.

En relación a la militancia vegetariana de Moz en una entrevista de los últimos años explicó todo el contexto con el que se tomo su declaración de principios en aquella época: “Bueno, a mí me pareció que era una declaración muy sencilla, pero con frecuencia las declaraciones muy sencillas pueden ser increíblemente efectivas. Hubo varias personas que dijeron, “La Carne Es Un Asesinato – realmente quieres nombrar el álbum así?” El nombre es algo como de estudiantes y un poco típicamente radical, pero de ninguna manera tiene esa afectación, y que se haya vendido tan bien y el haber tenido tanta visibilidad fue fantástico – especialmente en ese tiempo, cuando la música popular era terriblemente boba y trivial, cuando nadie estaba diciendo nada. El lenguaje popular no tenía ningún tipo de romanticismo áspero. Era muy, muy aburrido y aguado, por eso Meat Is Murder fue algo sobresaliente.”

F.V.

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(Votos: 2 Promedio: 4)

The Shins – Chutes Too Narrow (2003)

The Shins – Chutes Too Narrow (2003)

Puntaje del Disco: 9

  1. Kissing the Lipless: 9
  2. Mine’s Not a High Horse: 9
  3. So Says I: 8,5
  4. Young Pilgrims: 8,5  
  5. Saint Simon: 9,5
  6. Fighting in a Sack:
  7. Pink Bullets: 8
  8. Turn a Square: 8,5
  9. Gone For Good: 8,5
  10. Those To Come: 7,5              

Tras el enorme éxito crítico obtenido con Oh, Inverted World, The Shins continuaron con su trayecto mudándose de residencia, grabando demos en el ático de la casa del vocalista James Mercer. De allí sería la concepción de Chutes Too Narrow, una digna continuación a su debut, en la que la banda proveniente de Nuevo México repitió la misma fórmula de indie pop-indie folk que tan bien les funcionó en su obra maestra.

Si bien, Chutes Too Narrow comparte el mismo estilo que su predecesor (armonías vocales, riffs psicodélicos), aun así resaltan algunos cambios; es más guitarrero además de ser más intrincado en su composición. Pero lo mejor del disco es que no hay canción que salga sobrando, las diez piezas aportan algo para que álbum termine siendo muy consistente.

Ya pasando a las canciones, hay variedad para elegir; resurgen baladas acústicas en “Pink Bullets” y “Young Pilgrims”, esta última particularmente me recuerda al éxito de la banda “New Slang”. También hay folk americano en “Gone for Good” y la tranquila “Those to Come”, Rock and Roll de antaño en “Turn a Square” y hasta country en “Fighting in a Sack”. Las canciones más destacables terminan siendo la enérgica “Kissing the Lipless”, la rítmica y ascendente “Mine’s Not a High Horse” (escuchen esos solos sesenteros en esas dos canciones, recuerdan al estilo de The Shadows) y sobre todo la distinguible joya que es “Saint Simon”, tema basado en el teclado, con un excelente fraseado de Mercer y exquisitos pasajes donde se enciman unos deleitables coros de la, la, la, la’s.

El veredicto final es que Chutes Too Narrow mantiene el gran nivel que habían mostrado The Shins en sus inicios, por lo que lo recomiendo como otro disco esencial dentro del Indie Pop de los 00s con el cual se puede disfrutar con una muy buena media hora de música.

Gera Ramos

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(Votos: 1 Promedio: 4)

Deap Vally – Sistrionix (2013)

Deap Vally - Sistrionix (2013)

Puntaje del Disco: 8

  1. End of the World: 8,5
  2. Baby I Call Hell: 8
  3. Walk of Shame: 6
  4. Gonna Make My Own Money: 8,5
  5. Creeplife: 7,5
  6. Your Love: 8,5
  7. Lies: 7,5
  8. Bad for My Body: 7,5
  9. Woman of Intention: 8
  10. New Material: 7,5
  11. Six Feet Under/Spiritual: 9

¡Cómo estuvieron las mujeres en el 2013! Si Savages te sorprendió como banda femenina revelación del año pasado, Deap Vally también hizo meritos para ser destacado de esta forma.

En este caso tenemos un dúo conformado por la guitarrista y vocalista Lindsey Troy y la baterista Julie Edwards. El estilo de estas dos nenas se caracteriza por ser un garage rock que se acerca mucho al de The White Stripes y The Black Keys. De hecho, Troy toca con la misma intensidad que Jack White y llega a cantar con un estilo similar al de Alison Mosshart, superando incluso su agresividad.

Sí, las chicas rockean y eso lo dejan bien claro en su primer disco Sistrionix. En los cuales ofrecen riffs brutales, mucha energía y actitud ya desde la retumbante “End of the World”.

Lo más reprochable es que no son muy originales, son dignas continuadoras de algo que ya existe. Sin ir más lejos “Baby I Call Hell” y “Lies” son muy buenas canciones, pero sus estribillos y coros se parecen mucho a canciones que The Kills ya hizo.

De todas formas Sistrionix es un álbum muy disfrutable con cortes pulverizantes como “Gonna Make My Own Money”, desgarradores como “Your Love” e incluso con mística y sensibilidad zeppeliniana en otros como “Six Feet Under”.

 Persy

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Editors – The Back Room (2005)

Editors - The Back Room (2005)

Puntaje del Disco: 8,5

  1. Lights: 8
  2. Munich: 9
  3. Blood: 8,5
  4. Fall: 8,5
  5. All Sparks: 8,5
  6. Camera: 7,5
  7. Fingers in the Factories: 8,5
  8. Bullets: 8,5
  9. Someone Says: 7,5
  10. Open Your Arms: 7
  11. Distance: 8

Comparados recurrentemente por sus sonidos dark y atmosféricos con contemporáneos como Bloc Party o Interpol y con históricos como Joy Division o Echo & the Bunnymen, Editors comenzó a pisar fuerte a mediados de la década pasada con su primer lanzamiento, The Back Room (2005).

Conformados por Tom Smith (voces y guitarra), Chris Urbanowicz (guitarra), Russell Leetch (bajo) y Ed Lay (batería) lo primero que se conoció de los naturales de Birmingham fue su primer single el mimado por la prensa inglesa especializada “Munich”, a lo que seguido a su exitosa presentación en el festival de Glastonbury y su también bien recibido single “Blood” generó la expectativa suficiente para The Back Room. Un álbum sólido con un sonido frenético, apasionado pero con buen gusto a la vez.

Su debut los dejo satisfechos, como si tuvieran todo planeado de antemano en una especie de plan maestro, declaraban lo siguiente en una entrevista promocional de su disco debut de la época: “Hemos hecho lo que teníamos que hacer, y eso es lo que más nos preocupa. Queríamos que el disco fuese excitante e intenso, pero no demasiado complicado y así ha sido. De todos modos, creo que nuestro sonido será cada vez más complejo.” Y buscaron diferenciarse con otros grupos de moda efímera de los que abundaron en Gran Bretaña en los últimos años: “Creo que hicimos todo lo que está en nuestras manos para evitarlo, como sacar un single en un sello pequeño y en edición limitada, queremos que esto se convierta en nuestra carrera.”

F.V.

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(Votos: 1 Promedio: 4)

Brendan Benson – Lapalco (2002)

Brendanbensonlapalco

Puntaje del Disco: 8

  1. Tiny Spark: 8.5
  2. Metarie: 8
  3. Folk Singer: 8
  4. Life In the D: 8  
  5. Good To Me: 8
  6. You’re Quiet: 8.5
  7. What: 8
  8. Eventually: 9
  9. I’m Easy: 8
  10. Pleasure Seeker: 7
  11. Just Like Me: 7.5
  12. Jet Lag: 7

Tras casi seis años desde el lanzamiento de su disco debut One Mississippi, en 2002 Brendan Benson editó Lapalco, un material ansiosamente esperado por los seguidores del estadounidense. En esta oportunidad las favorables críticas que recibió el disco también estuvieron acompañadas por las ventas, que triplicó el nivel del primer álbum.

El nombre de esta producción encuentra su origen en el Lapalco Boulevard, una autopista que cruza Harvey, Lousiana, donde Benson solía pasar tiempo durante su adolescencia. Musicalmente el disco muestras las diversas influencias que el artista tomó de bandas como The Kinks, T. Rex y por supuesto, The Beatles.

Con un teclado eléctrico como introducción, “Tiny Spark” presenta inmediatamente las características de un hit, con melodías sencillas de escuchar y pegadizas. “Materie” presenta un estilo más melódico y “Flok Singer” corta un poco con ese sonido para pasar a otro más alternativo; y “You’re Quiet”, promediando el disco tiene claras reminiscencias de los sesenta.

En el final del álbum “Pleasure Seeker”, “Just Like Me” y “Jet Lag”, muestran a Benson con un humor melancólico que en cierto modo repercute dando como resultado temas en bajo tiempo. Sin embargo, Lapalco mantiene una estructura sólida y demostró una mejora respecto al disco anterior y se convirtió en uno de los materiales más interesantes en la carrera del estadounidense.

Piro

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Todd Rundgren – A Wizard, a True Star (1973)

Todd Rundgren - A Wizard, a True Star (1973)

Puntaje del Disco: 8,5

Disco 1:

  1. International Feel: 9
  2. Never Never Land: 8,5
  3. Tic Tic Tic It Wears Off: 7
  4. You Need Your Head: 7,5
  5. Rock & Roll Pussy: 6,5
  6. Dogfight Giggle:
  7. You Don’t Have to Camp Around: 8
  8. Flamingo: 6
  9. Zen Archer: 8,5
  10. Just Another Onionhead/Dada Dali: 8
  11. When the Shit Hits the Fan/Sunset Blvd.: 9
  12. Le Feel Internacìonále: 8

Disco 2:

  1. Sometimes I Don’t Know What to Feel: 8,5
  2. Does Anybody Love You?: 8,5
  3. Medley: I’m So Proud / Ooh Baby Baby / La La Means I Love You / Cool Jerk: 8,5
  4. Hungry for Love: 8
  5. I Don’t Want to Tie You Down: 8,5
  6. Is It My Name?: 8
  7. Just One Victory: 9,5

Luego del soberbio Something/Anything? la prensa musical, que siempre lo miro de reojos, comenzó a tomarse en serio a Todd Rundgren y Todd, cuyo ego era difícil de ocultar, estaba decidido a aprovechar ese momento de gloria tal como declaraba por aquellos años: “Quiero ser el Elvis Presley de los años 70”.

La versatilidad de Rundgren lo ha llevado a definirlo como un verdadero genio tanto componiendo, como multi instrumentista y como productor. Su siguiente paso muestra en claro que por su cabeza pasaban demasiadas ideas y en lugar de tratar de repetir la formula del éxito con otro disco amistoso para el oido editaría A Wizard, A True Star (1973), otro álbum doble difícil de catalogar donde se alterna complejas e intensas composiciones que recordaban a juegos instrumentales de Frank Zappa. A pesar de esta orientación el disco dos es mucho más recomendable que el uno y en general mejora y bastante con repetidas audiciones.

Si estaban esperando replicas de clásicos como «I Saw the Light» o «Hello It’s Me» se van a llevar una decepción. El lado uno es una especie de viaje con canciones y melodías que flotan en una atmosfera psicodélica y mística. Por su parte la segunda parte se hace un poco más accesible con algunos temas de tinte pop pero no cambia rotundamente y mantiene una coherencia a nivel general.

A Wizard, a True Star muestra otra faceta de Todd que demuestra su conocimiento musical y su sensibilidad. Es uno de esos discos raros y bizarros en la historia del rock and roll que requieren máxima atención por parte del oyente.

F.V.

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Foxygen – We Are the 21st Century Ambassadors of Peace and Magic (2013)

Foxygen - We Are the 21st Century Ambassadors of Peace and Magic (2013)

Puntaje del Disco: 8

  1. In the Darkness: 8
  2. No Destruction: 8,5              
  3. On Blue Mountain: 7
  4. San Francisco: 8,5                 
  5. Bowling Trophies: –
  6. Shuggie: 9
  7. Oh Yeah: 8,5                         
  8. We Are The 21st Century Ambassadors of Peace and Magic: 7
  9. Oh no 2: 7,5

De entre las bandas apadrinadas por la disquera indie JagJawugar (Black Mountain, Bon Iver, Dinosaur Jr.), Foxygen ha sido una de las más sonadas en los últimos dos años en la escena psicodélica. Con un sonido retro y Lo-Fi como base, con el ingenio creativo de Jonathan Rado y con la extravagancia del vocalista Sam Frances, esta agrupación californiana terminó por consolidarse en el 2013 como algo más que una promesa con su segundo lanzamiento We Are the 21st Century Ambassadors of Peace and Magic.

No hay que ir más allá del título para irse dando una idea de que se espera en el trabajo, prácticamente Frances y Rado se declaran “embajadores modernos de la música psicodélica hippie” y es que prácticamente eso nos encontramos en este trabajo; es un homenaje a las bandas que hicieron grande al rock a finales de los sesentas, desde principio a final, nos encontramos con una oleada de referencias a elementos de esa etapa tan glorioso del rock, musicalmente y líricamente nos encontramos con el rock n’ roll de The Rolling Stones, el glam de David Bowie, al experimentalismo de The Velvet Underground y el folk de Bob Dylan, garantizando que todo amante del rock clásico encontrará este disco interesante.

El disco abre explosivamente con “In The Darkness” un tema centrado en teclado y con una sección de vientos que recuerda a Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band de The Beatles, pero la cosa no queda allí “No Destruction” es una relajada pieza donde el juego de palabras y los coros armónicos hacen de las suyas. En “On Blue Mountain” nos vamos dando cuenta de lo caótico que es Frances en su interpretación vocal, cambiando constantemente la estructura de la canción.

Entonces entramos a la base del disco con un par de singles, primero “San Francisco” es una suave balada digna de Ray Davies, melódica, con un estribillo llamativo se convierte en uno de los puntos altos del disco. Pero como mejor canción del álbum me quedo con el otro single “Shuggie” una accesible canción de letra inocente, pero con una estructura impredecible que la mantiene interesante en todo momento.

Ya para cerrar las cosas se vuelven más burdas que nunca, para empezar con la droga “Oh Yeah” que nuevamente tiene un estribillo memorable y podría fácilmente haber sido una canción de Lou Reed (Q.E.P.D). Luego prosigue con la homónima “We Are The 21st Century Ambassadors of Peace and Magic”, caótica pieza psicodélica donde Sam grita de tal manera que hace dudar de su sanidad mental y finalmente terminamos con “Oh No 2”, un soñador tema basado en piano que primero baja las revoluciones, hace entrar en reflexión, explota en una serie de desesperadas exclamaciones de ¡Oh no! Y se recompone al final para cerrar el disco con un pequeño poema sobre el amor (Recalco, las canciones cambian mucho en su estructura).

Retrospección, desenfreno, viajes ácidos, estructuras nada convencionales, estribillos que marcan, impredictibilidad,… al final We Are the 21st Century Ambassadors of Peace and Magic termina siendo un disco entretenido de principio a fin, una gran revelación del 2013 y la consolidación de una formación que de mantener el nivel podría seguir dando de qué hablar en los siguientes años.

Gera Ramos

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Atoms for Peace – Amok (2013)

Atoms for Peace - Amok (2013)

Puntaje del Disco: 5,5

  1. Before Your Very Eyes: 6
  2. Default: 6,5
  3. Ingenue: 6
  4. Dropped: 6
  5. Unless: 5,5
  6. Stuck Together Pieces: 5,5
  7. Judge, Jury and Executioner: 5
  8. Reverse Running: 6
  9. Amok: 5

En el 2009 se juntarían Thom Yorke, Flea, Nigel Godrich, junto a los cesionistas Joey Waronker y Mauro Refosco (que habían trabajado con Yoke en el pasado). De la unión surgiría esta súper banda que se llamaría Atoms for Peace que en el 2013 lanzaría su primer disco: Amok.

Si esperaste escuchar este trabajo con expectativas por los nombres que conforman el grupo puede resultarte un poco decepcionante. Es un álbum más que nada de música electrónica experimental, donde la mayor influencia viene principalmente del líder de Radiohead. De hecho podría ser tomado como un segundo álbum solista de Yorke, pero inferior a The Eraser.

Pero este no es un trabajo que recuerda al sonido oscuro y alienígena de Kid A. No, se acerca más a The King of Limbs pero en una versión más contenida y menos impresionante. Es electrónica donde los arreglos simples y reiterativos generan atmósferas monótonas y hasta tediosas. Además las composiciones carecen de grandes melodías. Y la falta de “sopa” y dinámica es desconcertante. Amok es tan poco atractivo que sentí estar escuchando la misma canción todo el tiempo.

Más molesta que la participación de Flea en el álbum sea un desperdicio. Lo único que hace es marcar un sonido Funk con su bajo.

Amok es un trabajo muy poco memorable, tal vez escuchable, pero decepciona, porque Thom hace rato insistente en encaminarse en la electrónica sin grandes resultados. Estaría bueno que deje la necedad de lado para dar lugar a algo más autentico y menos aburrido.

Persy

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