Archivo de la categoría: Bandas de Rock Internacional

Rick Wakeman en Argentina – Teatro Gran Rex (27/11/2011)

Sabíamos que era Rick Wakeman con la Orquesta Sinfónica Nacional, y sabíamos que se anticipaba una velada amena y severa, pero no nos faltó un poco de sorpresa cuando apareció el mismísimo rubión vestido de sobrio traje en un piano de cola negro rodeado por una treintena de ilustres músicos. Y claro, uno esperaba a Rick Wakeman disfrazado de Merlín y vestido con una bata dorada tocando 5 teclados al mismo tiempo. Un poco por eso, entre pieza y pieza, se levantaba un ensordecedor «Olé olé olé Wakeman Wakeman» o «Vamos Ricardo carajo», que desentonaba bastante con la atmósfera de elevación musical. En general, la «voz colectiva» de la tribuna del Gran Rex era de entre 20 y 30 años, a pesar de lo cual más de la mitad de los concurrentes ya tanteaba el medio siglo. Y es que Wakeman supo cautivar a generaciones pasadas y presentes siendo tecladista de Yes y, posteriormente, uno de los principales exponentes del Rock Sinfónico. Y un tecladista de la San Lora, si se me permite agregar.

Pero Wakeman no vino a la Argentina a rockear. Presentó todas piezas sinfónicas con arreglos hechos para la Orquesta Sinfónica Nacional. Arreglos, debemos admitirlo, correctos, pero que en definitiva no lograron mejorar las versiones originales. Tal vez la única y honrosa excepción sea su arreglo para Eleanor Rigby, que junto a Help fueron los únicos covers de la noche, ambos de The Beatles.

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Wakeman desplegó clásicos tanto de The Myths and Legends of King Arthur and the Knights of the Round Table como de, por supuesto, Journey to the Center of the Earth, junto con alguno más deslucido de White Rock. Se hizo notar la falta de los sintetizadores, pero Rick compensó con sobras esta ausencia con un virtuosismo de piano inusitado: sí señora, lo que se escucha en el disco, Wakeman lo hace en vivo a la doble velocidad, con el doble de notas y por el doble de tiempo. Impactante.

La Orquesta estaba bien empleada, sin duda, pero dejó bastante que desear el sonido (había frizeo constante y considerable interferencia), que en un Power Trio no molesta pero en piezas densamente orquestadas (música para escuchar «con los ojos cerrados») resultó ligeramente perturbador.

Wakeman se fue, y pedido de la muchachada (y la ya-no-tan-muchachada-pero-que-agita-igual) volvió no una, no dos, sino tres -sí señora leyó bien- tres veces. Tal es así que la última vez tuvieron que repetir tema (el sublime fragmento de In the hall of the Mountain King de Grieg que se incluye en Journey to the Center of the Earth) porque ya se les había acabado el repertorio.

En definitiva, fue un evento memorable, sobre todo por el despliegue musical y la potencia sinfónica de Ricardito. No tanto por la épica legendaria de los 70′ y 80′, que estuvo más bien ausente, sino por el sencillo virtuosismo musical. El público lo supo reconocer: Wakeman se fue con una ovación de pie generalizada. Cuatro veces.

Barba

Tu puntuación
(Votos: 0 Promedio: 0)

Kiss – Unmasked (1980)

Puntaje del Disco: 5

  1. Is That You?: 5
  2. Shandi: 5
  3. Talk to Me: 7
  4. Naked City: 5
  5. What Makes the World Go Round: 4
  6. Tomorrow: 4
  7. Two Sides of the Coin: 4
  8. She’s So European: 6
  9. Easy as it Seems: 5
  10. Torpedo Girl: 5
  11. You’re All That I Want: 6

Las extensas trayectorias de las bandas puede ser un arma de doble filo ya que mientras su perdurabilidad en el tiempo es lo que engrandece la figura del grupo, por otro lado puede producir también que la creatividad se vea deteriorada. Salvo raras excepciones todas las grandes bandas del rock han experimentado momentos de baja inspiración que causaron el desencanto de los fanáticos y en otros, verdaderos crímenes.

Kiss sucumbió a los embates del tiempo y fue con apenas seis años desde su formación, el grupo de los carapintadas comenzó a desviar levemente el camino. No el camino del éxito, porque si de algo se caracterizó Kiss fue del fuerte nivel de ventas de sus discos, pero sí se produjo una notoria caída compositiva.

En 1980 y luego de Love Gun de 1977, la banda el muy buen material Alive II y Dynasty que a pesar de incluir el clásico “I Was Made For Lovin’ You”, no llegó al nivel de los discos anteriores. Unmasked, el octavo álbum de estudio del grupo fue el primer síntoma claro de que algo estaba pasando con los norteamericanos y fue a su vez el último que la formación original grabó debido a que Peter Criss dejaría la banda al poco tiempo para ser reemplazado por Eric Carr.

En este disco Kiss parece haber querido probar con nuevos sonidos o tal vez sin darse cuenta, de a poco entraban de lleno en las influencias que los años ochenta tendrían luego. Muchos temas pop que poco tienen que ver con el estilo rockero que la banda había mostrado y melodías más comerciales que originales son los principales aspectos que se desprenden de este material. “Is That You?” que a pesar de arrancar medianamente bien, pronto desencanta y nos prepara para lo que viene. “Shari” es una de las mayores expresiones de este viraje pop que tuvo la banda mientras que el tridente “What Makes the World Go Round”, “Tomorrow” y “Two Sides of the Coin” es bastante olvidable.

Piro

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 3)

Led Zeppelin – In Through the Out Door (1979)

Puntaje del Disco: 4

  1. In The Evening: 5,5
  2. South Bound Saurez: 3,5
  3. Fool in the Rain: 2
  4. Hot Dog: 4,5
  5. Carouselambra: 4,5
  6. All My Love: 8
  7. I’m Gonna Crawl: 7,5

Dios sabe cuanto amo a Zeppelin, pero este disco es una grandísima porquería. Sintetiza el agotamiento artístico y musical de una de las bandas más grandes de los setenta. Si en Presence el grupo sonaba obsoleto, acá directamente suena acabado. Es carne muerta para tirar a los perros. Una sensación muy dolorosa para cualquier fan de Zepp…

Y se que voy a recibir piedrazas por lo que digo. La critica suele ser bastante indulgente con este álbum y muchos apuntan a Coda como su álbum más bajo dentro de su discografía, pero In Through the Out Door es un manchón aterrador que no puede ser pasado por alto…

Empecemos a detallar las razones de tamaño hundimiento. Al parecer Page y Plant tenían bastante poco para ofrecer, por lo cual Jone Paul Jones fue el que aportó la mayor parte del material… que la verdad dejó mucho que desear. Más los problemas internos de la banda: la muerte del hijo de Plant (que se lo nota con una voz cansada), los problemas con la heroina de Page y el alcoholismo de Bonham (que influyó en las grabaciones del disco). Más el auge de generos del momento como el punk y el New wave, que los motivo a improvisar en otros estilos (como ya lo había hecho en Houses of the Holy y Physical Graffiti) sin lograr absolutamente nada interesante. Como resultado, Zeppelin te hace sufrir un tema más horrible que otro. Qué tortura!!

¿Es esta la misma banda que compuso “Since I’ve Been Loving You”, “Heartbreaker”, “Stairway to Heaven”? ¿Ni siquiera tenemos un “No Quarter” o un “Achilles Last Stand” para disfrutar”? ¿Es esto Led Zeppelin?

No, esto es pura basura. Empezando por “In The Evening”, que tiene un riff marcado pero es intrascendente e incluso olvidable. Aún peor es “South Bound Saurez”, uno de los casos más mediocres y genéricos de Zeppelin a la hora de experimentar y rockear. Y como detesto ese tema llamado “Fool in the Rain”, una cosa asquerosa medio bailable y candombera, con silbatos y demás porquerías de fondo. Un verdadero desastre que nada, pero NADA tiene que ver con Led Zeppelin y su historia. Por su parte, “Hot Dog” es un country divertido pero TAN ridículo que cae en la mediocridad del disco. Y “Carouselambra” son más de 10 minutos fallidos de tratar de hacer un tema épico con sintetizadores y diversos pasajes pero que no te mueven un pelo e incluso te escandaliza. Ven lo que les digo cuando un tema es peor que el otro.

Sobre el final aparece lo más rescatable de In Through the Out Door. “All My Love”, aunque me cueste decirlo, es la mejor canción del disco. Una balada super quemada por culpa de Radios como Aspen (que no se conocen otro tema de la banda), que esta bastante bien, aunque emociona menos que otras como “Tangerine” o “Going to California”. También se salva a “I’m Gonna Crawl”, que muestra alguna de las estridencias y misceláneas que más se extrañan del grupo, aunque tampoco es una maravilla.

Si bien Coda sería el último disco que se podría escuchar de ellos, este detestable trabajo sería el último de la banda tras una gran cantidad de grandes discos. Y así como terminarían los setenta, lamentablemente tras el fallecimiento de Bonzo en 1980, Led Zeppelin pondría punto final a su existencia.

Persy

Tu puntuación
(Votos: 2 Promedio: 4)

Happy Mondays – Yes Please! (1992)

Puntaje del Disco: 3,5

  1. Stinkin’ Thinkin’: 3,5
  2. Monkey in the Family: 5
  3. Sunshine & Love: 6
  4. Dustman: 4
  5. Angel: 5
  6. Cut ‘em loose Bruce: 2
  7. Theme from Netto: 4
  8. Love Child: 5
  9. Total Ringo: 3
  10. Cowboy Dave: 3

Cuando los Happy Mondays editaron Yes Please! (1992), su cuarto larga duración, el grupo de Manchester se encontraba preso de sus propias adicciones y estilo de vida totalmente descarrilado que presagiaba una disolución inminente.

Pills ‘n’ Thrills and Bellyaches producido por Paul Oakenfold los había ubicado en un lugar de privilegio en los albores de la década del noventa avizorándoles un futuro prometedor y repleto de gloria, que finalmente nunca llego. Aparte de lo díscolo que resultaba Shaun Ryder y los excesos en los que el grupo incurría constantemente uno de los inconvenientes más importantes fue la ausencia de Oakenfold en la producción. En su reemplazo Chris Frantz y Tina Weymouth, que drástica y erráticamente decidieron cambiar el sonido que tantos elogios habían cosechado con  Pills ‘n’ Thrills and Bellyaches. En Yes Please! Nos encontramos con un sonido pop que atrasaba, en contraste a lo avanzado de su antecesor, con sintetizadores ochentosos combinados con influencias caribeñas. Si así como lo escuchan. A esto hay que sumarle que el grunge comandado por Nirvana y Pearl Jam era la “nueva gran cosa” y la nueva propuesta (si así se la puede calificar) de los Mondays quedo muy fuera de contexto.

En este material el grupo pierde casi todo su sello distintivo los sonidos dance que tanto revolucionaron en los ochenta y esa fusión del rock y el house de su anterior material ya eran parte de la pasado. El desinterés de Ryder por mejorar la calidad del álbum fue casi tan alto como el nivel de sus adicciones y como era de esperarse el grupo se separo poco tiempo de ser lanzado. El disco fue tan mediocre que su compañía discográfica la legendaria “Factory” termino en bancarrota.

Yes Please! se convirtió en la peor despedida posible para un grupo que supo ganarse un reconocimiento merecido y revolucionar en cierta medida el rock a finales de los ochenta, por lo menos en Gran Bretaña y Europa, definitivamente no era una buena forma de decir adiós. Por suerte quince años mas tarde el grupo se reunió para grabar Uncle Dysfunktional un disco final mas digno y acorde a la historia y calidad de canciones que los Happy Mondays nos pueden ofrecer.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 2)

The Smashing Pumpkins – Zeitgeist (2007)

Puntaje del Disco: 5

  1. Doomsay Clock: 8,5
  2. 7 Shades of Black: 7
  3. Bleeding the Orchid: 7
  4. That’s the Way (My Love Is): 7,5
  5. Tarantula: 5,5
  6. Starz: 4,5
  7. United States: 5
  8. Neverlost: 4
  9. Bring the Light: 4
  10. (Come on) Let’s go!: 5
  11. For God and Country: 3
  12. Pomp and Cicumstances: 3

En el año 2006, luego de una separación, los Smashing Pumpkins se volvieron a reunir y… ¿volvieron?

Un año después de anunciar su regreso, editaron el disco que nos compete para alegría de todos aquellos a quienes nos gusta su música. Pero… ¿por qué esto?

El disco es muy flojo, creo que no hacía falta aclararlo, ni siquiera con Corgan acercándose a temáticas sociales (la marea roja en Nueva York…) lo hace zafar. Decepción es la palabra. Decepción es el sentimiento luego de escuchar «Doomsay clock» -por ejemplo- de lo poco no desechable del disco. Es que el primer tema, te impulsa a esa prolífica sensación de que el «status quo» se mantiene firme, que nada cambió: que volvieron los Smashing Pumpkins. De ahí en más todo se viene a pique, un descenso brusco hacía lo inaguantable e inescuchable.

Jimmy Chamberlin tal vez haya tocado como nunca en su vida la batería, pero ni así se evita lo saturado y la enorme bola de sonido que salen de los parlantes al escuchar este disco. Muchas veces, metiendo una gran cantidad de arreglos que la canción no necesita, un exceso total que no se comprende, embarrando aún más las ya embarradas melodías. ¿Estos son los que grabaron un disco como «Gish»?

Promediando el disco la monotonía exaspera. Desde la inentendible «United States», un tema de 10 minutos de una sesión de metal (?) donde la guitarra de Corgan juega con delays y overdubs, el bajo de Corgan sigue saturadísimo como todo el disco y… sí: Corgan toca bajo, guitarra y además teclados en el álbum. ¿Estos son los que grabaron un disco como «Siamesse dream»?

Ufff…, que inaguantable se hace esto a esta altura. Los últimos temas son penosos. ¿Cómo encontrar respuesta a todas las preguntas? Yo creo que hay una: El ego de Corgan. Esta reunión es la solución a su desapercibida carrera post-Pumpkins. Una nueva oportunidad para demostrar que él es un miembro del olimpo rockero y volver a las primeras planas con el ente que lo dio a conocer, y justamente, ¿qué mejor manera que hacerlo con la joya que le queda? Ahora bien, de los miembros originales sólo Chamberlin, quien tocaba con Corgan previamente a la reunión, aparece como miembro. D’arcy ni siquiera fue llamada, como así tampoco Melissa auf der Maur, quien la reemplazo cuando aquella renunció al grupo en 1999. James Iha decidió no participar. Corgan no llamó a nadie, aprovechó la situación para demostrar su omnipotencia y llevarse al mundo por delante. Pero le salió mal. ¿Estos son los que grabaron un disco como «Mellon Collie and the Infinite Sadness»?

No, definitivamente no.

Bari

Tu puntuación
(Votos: 2 Promedio: 4)

Deep Purple – Stormbringer (1974)

Puntaje del Disco: 5

  1. Stormbringer: 7
  2. Love Don’t Mean a Thing: 5
  3. Holy Man: 5
  4. Hold On: 4
  5. Lady Double Dealer: 7
  6. You Can’t Do It Right (With the One You Love): 5
  7. High Ball Shooter: 6
  8. The Gypsy: 5
  9. Soldier of Fortune: 4

La calidad discográfica de Deep Purple ha tenido, a lo largo de su extensa trayectoria, tantos altibajos como integrantes pasaron por sus filas. Desde su fundación, la banda ha logrado importantes méritos como su disco homónimo de 1969 o su punto más alto con “Machine Head” de 1972. Sin embargo, el primer bajón se produjo con Who do We Think We Are? (que afortunadamente el grupo reencausó su camino con el fenomenal Burn) y luego con el Stormbringer de 1974.

Con un motivo más para ser incluido en los distintos Festivales del Persi Music, Deep Purple literalmente derrapó con este material. En principio, el arte de tapa llama un poco la atención, con un unicornio halado que poco tiene que ver con el espíritu de la banda, sobre todo si consideramos que la foto fue tomada de un verdadero tornado ocurrido en a fines de la década del veinte en un Minnesota.

En lo estrictamente musical, el tema que abre y da nombre al disco es la más rescatable, sin ser tampoco una maravilla. El problema arranca con “Love Don’t Mean a Thing”, que a pesar de que Blackmore y compañía se hagan los duros, el tema termina de ser un blues y se aproxima mucho al pop. “Holy Man” es una balada que me trajo a la mente a Free, pero lejos está de llegar a lo que el grupo de Paul Rodgers hacía por esos años. En “Lady Double Dealer” Purple parece haber recuperado la memoria y destellando buenos momentos, retoma temporalmente la senda que lo hizo exitoso. “You Can’t Do It Right (With the One You Love)” deja de lado ese breve lapso de claridad musical, para continuar con lo que parece haber sido la meta de Deep Purple en este disco: hacer enojar al rock; especialmente con el intento de balada en “Soldier of Fortune”.

Piro

Tu puntuación
(Votos: 2 Promedio: 4.5)

The Clash – Cut the Crap (1985)

Puntaje del Disco: 2,5

  1. Dictator: 3
  2. Dirty Punk: 4
  3. We Are The Clash: 4,5
  4. Are You Red…Y: 1,5
  5. Cool Under Heat: 1,5
  6. Movers And Shakers: 1,5
  7. This Is England: 6
  8. Three Card Trick: 6
  9. Play To Win: 2
  10. Fingerpoppin’: 4
  11. North And South: 4,5
  12. Life Is Wild: 3

Desde Sandinista! The Clash había dado señales de que estaba ochentizando su sonido, tomando más que nada algunos elementos del reggae, el funk, el gospel que lo hacían muchas veces interesante y otras veces simplemente olvidable. Y que prolongó en Combat Rock. Lo que nunca pensaba es que iba a vender su alma al diablo haciendo semejante mierda como Cut the Crap

Sí, disculpen mis palabras, pero no hay mejor término que defina mejor a Cut the Crap que la palabra “MIERDA”. El disco es tan asqueroso y nauseabundo que no tiene ningún valor musical. Son canciones que de punk no tienen nada, con melodías bobas, y una masa de arreglos tecno, electrónicos, sintetizadores y voces recargadas y deformadas que quedan como el culo y se remiten a las formulas más inmundas creadas en los ochenta. En ese sentido la producción apesta, es abominable, repugnante, odiosa (y cualquier otro adjetivo calificativo de esta índole que se te ocurra).

¿Cómo fue que The Clash llegó a crear esta pesadilla? Bueno… Partamos de la base de que Mick Jones fue expulsado luego de Combat Rock, contratando guitarristas desconocidos en su reemplazo. Quedando Joe Strummer como principal compositor, que evidentemente no estaba inspirado. Pero el verdadero problema fue la intromisión de su manager Bernie Rhodes en la producción del disco. Sí, ese muchacho fue el mayor responsable de la pésima calidad del disco al introducir su insufrible y lapidaria “caja de sonidos”. Y como tal se ganó el derecho de autor al igual que Strummer de las canciones… Un ladri, se tendría que haber ganado el premio al asesino de The Clash, porque terminó de destruir la poca vida que le quedaba a la banda…

Si buscamos rescatar alguna canción del álbum, la única canción comúnmente salvada es “This Is England”, que resulta la única escuchable pero ni siquiera me parece un gran tema. “Three Card Trick” tampoco es malo, es simplemente inofensivo.

El resto es tan terrible como lo venía describiendo antes. Y si buscamos los puntos más bajos y miserables, Cut the Crap te ofrece una seguidilla catastrófica conformada por “Are You Red…Y”, “Cool Under Heat” y “Movers And Shakers”, que son un insulto a los fans de la banda. Con estribillos bochincheros y grandilocuentes, o mejor dicho: patéticos. Ni hablaremos de “Play To Win”, un relleno tan horrible que no se puede entender en lo absoluto.

Como era de esperarse, tiempo más tarde The Clash se terminaría disolviendo y Joe Strummer con el resto de la banda decidieron no reconocer como propio al disco. “Cortaron con la basura” (Cut the Crap) y cada uno siguió con la suya.

Persy

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 1)

Prince – Come (1994)

Puntaje del Disco: 5

  1. Come: 6,5
  2. Space: 5
  3. Pheromone: 6,5
  4. Loose!: 6
  5. Papa: 4,5
  6. Race: 5
  7. Dark: 5
  8. Solo: 4,5
  9. Letitgo: 7,5
  10. Orgasm:

Dado a conocer después de que Prince anunciara su decisión de no usar nunca mas dicho nombre para hacerse conocer (por eso la leyenda 1958-1993) y en medio de una disputa casi irreconciliable con su compañía discográfica Warner Bros, Come (1994) se transformo en uno de los peores y menos recordados trabajos de “el artista”.

El omnipotente Prince había llegado a un nivel que podía darse el lujo de hacer un disco tan malo con viejo material descartado de sesiones anteriores solo por un conflicto con su discográfica. Algunas canciones son buenas “Come”, “Pheromone” y “Letitgo”, pero no aportan nada nuevo a lo que escuchamos desde hace mas de una década en el y terminan aburriendo y el resto simplemente no merecen ni una línea para describirlas, siempre teniendo en cuenta la capacidad del artista al que estamos haciendo referencia y el talento indiscutido con el que cuenta. Sin ningún hit el disco fue un fracaso en ventas como era de esperarse.

Luego de este fallido álbum la “muerte” de Prince lo reencarnaría con el alias de “el símbolo” con el que firmaría sus siguientes materiales, muchísimo mas recomendables como The Black Album y The Gold Experience, aun bajo la tutela de Warner del que finalmente podría liberarse en 1996 cuando firmo contrato con EMI y edito Emancipation, titulo que ponía en claro sus sentimientos.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 2 Promedio: 4.5)

Miles Davis – Kind of Blue (1959)

Puntaje del Disco: 10

  1. So What: 10
  2. Freddie Freeloader: 9,5
  3. Blue in Green: 9
  4. All Blues: 9
  5. Flamenco Sketches: 10

Sin lugar a dudas, una de las figuras emblemáticas del jazz. Miles Davis fue un artista que siempre tuvo una constante búsqueda en un género que amplio las posibilidades en la música, su inicial rechazo por parte de la gente blanca americana y la creciente aceptación de un público cada vez más exigente.

Este disco fácilmente y sin discusión alguna podría ser denominado como el más influyente de la música del siglo XX, y aunque creo que exagero, la idea no se aleja mucho de la realidad, pues un álbum que ha sido un referente tanto en el jazz como en futuros géneros como el rock, e incluso un movimiento tan longevo e incomparable como la música clásica no hacen sino demostrar lo grande que fue la música de un movimiento “exclusivo para negros”.

Aún resulta increíble que un álbum tan fresco y lleno de innovación técnicamente hablando sea el resultado final de ideas surgidas a lo largo del proceso de la grabación de esta “master-piece”. Miles Davis tenía visiones claras hacia donde quería llegar con su música, lo único que necesitaba era músicos, grandes músicos para llevar a cabo sus ideas plasmadas en expresiones sonoras.

Miles Davis en la trompeta, Bill Evans en el piano y otro gran referente en el jazz llamado John Coltrane en el saxofón, mas Paul Chambers en el contrabajo y Jimmy Cobb en las percusiones para, en conjunto darle vida a este discazo. Canciones a destacar, pues en este disco las cinco composiciones que lo conforman son excelentes, Desde la inicial «So What» (vaya forma de arrancar el álbum) pasando por la elegante «Freddie Freeloader»,la calma y lenta  «Blue in Green» o la soberbia y emotiva (con un Miles David y un Coltrane ms el piano en perfecta armonía) «Flamenco Sketches».

El éxito de este Kind of Blue fue inmediato, tanto a nivel de ventas (que es lo de menos) como a nivel musical(es lo de mas)y Miles Davis paso a ser conocido y admirado por jóvenes músicos que años después, harían leyenda, sobretodo en los metidos en el movimiento beat, y de ahí a la cuna hippie y el rock progresivo o art rock.

Lo repito, si hay un álbum que debería estar plasmado en letras de oro y posicionarse como un referente obligatorio para amantes o no del jazz es este.

Mich

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(Votos: 0 Promedio: 0)

Free – Free (1969)

Puntaje del Disco: 7 

  1. I’ll Be Creepin’: 8
  2. Songs of Yesterday: 8
  3. Lying in the Sunshine: 6
  4. Trouble on Double Time: 7
  5. Mouthful of Grass: 5
  6. Woman: 8
  7. Free Me: 7
  8. Broad Daylight: 7
  9. Mourning Sad Morning: 6

Aunque el disco debut de Free de 1968 no tuvo una gran repercusión en los charts, las críticas habían entendido que lo que esa banda de adolescentes planteaba, era algo serio. “Tons of Sobs” fue un importante primer paso para los británicos que sembraron la base del buen blues y rock.

El siguiente material del grupo fue, a diferencia de la mayoría de las bandas nuevas, un disco homónimo. Sin muchas canciones en su extensión, pero intensas y llenas de pasión, Free marcó una alteración en los compositores. La dupla que conformaban el cantante Paul Rodgers y el bajista Andy Fraser comenzó a tener una creciente participación, al punto de componer nueve de los diez temas del álbum. Esto generó cierto recelo entre los demás miembros que estuvieron a punto de renunciar. Sin embargo, la intervención de productor Chris Blackwell, posibilitó que la banda pudiera trabajar y darle forma a su segundo disco de estudio.

En Free pueden notarse ciertas diferencias respecto a su predecesor, causadas probablemente por esas diferencias que comenzaron a existir entre los músicos. Por un lado, no hay tantos solos de guitarra de Kossoff como en “Goin’ Down Slow” o “The Hunter”. Por otra parte, la voz de Rodgers muestra cierto cambio, un poco más grave. “I’ll be Creepin’” y “Songs of Yesterday” son un prometedor arranque, aunque luego con “Lying in the Sunshine” la banda intenta una especie de melodía de los cincuenta muy pasada de moda. En “Troubel on Double Time”, la única composición en la que toda la banda participó, el disco repunta a pesar de esa meseta que se genera en “Mouthful of Grass”. “Woman” a continuación, rescatando las raíces bluseras de Free, es el último destacado de este disco que sin brillar y en cierto modo, opacado por “Tons of Sobs”, abrió las puertas para los éxitos futuros.

Piro

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