Archivo de la categoría: Bandas de Rock Internacional

Neil Young – American Stars ‘n Bars (1977)

Puntaje del Disco: 7

  1. The Old Country Waltz: 7,5
  2. Saddle Up the Palomino: 7
  3. Hey Babe: 6,5
  4. Hold Back the Tears: 7
  5. Bite the Bullet: 6
  6. Star of Bethlehem: 7
  7. Will to Love: 8
  8. Like a Hurricane: 10
  9. Homegrown: 7

Con la publicación de Zuma, Neil Young daba por superada su etapa oscura y densa, poco a poco el músico comenzaría a relajarse y a orientar nuevamente su dirección musical hacia sus raíces country y de rock and roll clásico.

Como continuación de Zuma Neil tenia todo listo para editar a principios de 1977 Chrome Dreams. Pero en otro de sus cambios de planes que nos tenía acostumbrados el inquieto compositor descarto esa idea y en su lugar grabo algunas canciones en Abril de ese mismo año con Crazy Horse y el guitarrista Ben Keith para darle nacimiento a American Stars ‘n Bars finalmente lanzado en Junio de 1977. Dichas nuevas grabaciones de tono country formarían parte de las primeros temas del disco del 1 al 5, siendo “The Old Country Waltz “la mejor dentro de otras algo insulsas y desabridas. En la segunda mitad del disco nos encontramos con temas que habían sido previamente grabados tanto desde 1974 y 1976 y estaban incluidos en el proyecto Chrome Dreams. Algunas de estas piezas terminarían por robarse todo el crédito del disco por su ambición y excelente composición como son los casos de la escalofriante “Will to Love” con su incómoda intimidad, y “Like a Hurricane” con su majestuosa melodía, uno de los mayores tesoros dentro del basto catalogo del músico canadiense.

El mas ambicioso segundo lado repunta el nivel de las composiciones de la primera parte, aunque a los fanáticos del country no creo que les disguste, me quedo con el Young más sofisticado y roquero de la segunda mitad. Más que ningún otro trabajo hasta el momento en la trayectoria de Neil, American Stars N’ Bars es un armado de canciones de todos lados, con diferentes historias entre ellas, y que no logran emparentar su foco emocional y aunar la dirección del disco. Aún así, hay grandes temas, pero deja viva la inquietud de lo que fue y lo que pudo haber sido.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

Jaco Pastorius – Jaco Pastorius (1976)

Puntaje del Disco: 9,5

  1. Donna Lee: 9
  2. Come On, Come Over: 9,5
  3. Continuum: 8,5
  4. Kuru/Speak Like A Child: 9,5
  5. Portrait Of Tracy: 9
  6. Opus Pocus: 8
  7. Okonkole Y Trompa: 8,5
  8. (Used to Be A) Cha-Cha: 9
  9. Forgotten Love: 8

Maestría y precisión, los dos ejemplos que mejor definen la técnica y virtuosismo de este gran bajista de jazz. Un músico que revoluciono la forma de tocar el bajo eléctrico al dotarlo de un protagonismo que no se había visto en los estándares de la música llámese jazz, funk o rock.

Este álbum, grabado en 1976, de gran influencia para bajistas longevos y novatos, al enriquecer el sonido del instrumento de cuatro cuerdas con el singular tono de su  Fender Jazz Bass 1960 sin trastes; Jaco sorprende desde un principio con un disco hermético, parejo y lleno de grandes jams, soberbias líneas de bajo y estupendos arreglos y colaboraciones.

El disco arranca con una composición de Miles Davis «Donna Lee”, tan breve pero que atrapa al escucha con esa técnica tan propia del bajista, y da paso a la funkera «Come On, Come Over», exquisita, provocativa y la única canción con vocales. “Kuru/Speak Like A Child” es toda una jam, con ese sonido latino y salvaje típico del mejor jazz-fusión.

Otras notables canciones del disco son «Okonkole Y Trompa» con un hermoso cuerno francés de acompañamiento, la magnífica y larga «(Used To Be A) Cha Cha» además mención aparte merece la instrumental «Portrait of Tracy”, estupendo solo de bajo con el cual Jaco gustaba improvisar en sus actuaciones en vivo.

Gran álbum debut  y que no sería más que el inicio de un Jaco Pastorious en forma, pues más tarde se uniría a una banda legendaria  y abanderada del mejor Jazz-fusión: Weather Report.

Mich

Tu puntuación
(Votos: 0 Promedio: 0)

Sonic Youth, INXS, The Kills y más – Personal Fest 2011, Club GEBA (5/11/2011)

El segundo día del Personal Fest era tan prometedor como el primero, bandas como Sonic Youth, INXS y The Kills se presentaron convocando un gran caudal de jóvenes. Para los adoradores del rock y especialmente de bandas como Sonic Youth la jornada era algo difícil. Los organizadores decidieron mezclar este tipo de público con grupos como Calle 13 y Damian Marley que no coinciden en nada con su onda. Tal vez lo más apropiado hubiera sido hacer un día por separado para grupos de estilos latinos, ya sea reggaeton, cumbia, ska y reggae como los ya mencionados. Aunque no fue así, sirvió para decorar este festival como lo que fue: una gran fiesta. De todas formas, para los incondicionales que querían escuchar solo a The Kills y Sonic Youth la grilla de horarios que decidieron era bastante inconveniente. Mientras el dúo comandado por Mosshart y Hince se presentaba bien temprano a las 19:20hs, Sonic Youth hacia el cierre pasada la medianoche. Un enorme bache en el medio pero con alternativas de entretenimiento.

Mi llegada fue cerca de las 20hs, confiado en la velocidad del 160 (un nuevo colectivo que me defrauda en mi larga lista) llegué tarde como para asistir al recital completo de The Kills. Por fortuna, pude presenciar tres temazos que me alcanzaron para apreciar su rock con esa tremenda dosis de energía sexual. Con Alison teniendo el pelo teñido de colorado furioso y Jamie con un sombrero que parecía de policía, el primero que escuche de ellos fue la siempre bienvenida balada “Black Balloon”, luego uno de Blood Pressures (su último disco) “Pots and Pans” y para cerrar una canción que ya es un clásico “Tape Song”. Terminada su presentación me lamenté durante toda la noche no haber llegado antes.

Eran ya las 20:20hs cuando Damian Marley y su banda saldría al escenario, lo poco que escuché de ellos no me motivó en absoluto, sumado a mi rabia porque tenía un mejor horario que The Kills, decidí recorrer el lugar. Había muchos stands donde no solo vendían merchandising, había juegos, promotoras entregando “souvenirs” e incluso un samba. Hasta que finalmente me estacioné para presenciar a El Mato. La banda Indie liderada por uno de los frontman más antiestéticos del país Santigo Motorizado, un tipo barbudo, con una panza prominente y en pantaloncitos de futbol. Así y todo, uno de las figuras emergentes más importantes dentro del under nacional. Su concierto estuvo bueno, fiel a su estilo, floreándose con guitarras distorsionadas que sacudían el ambiente.

Para las 21:30hs la cita era con INXS. Cuando iba a comenzar su show, los organizadores revoleaban unas especies de bastones inflables que tenían una pelotita de luces en el medio. Fue entonces cuando salió la banda con un nuevo vocalista (después de tantos), Ciaran Gribbin que le puso buena onda a la noche (aunque a veces empalagosa). Sin la ambición de ser un nuevo Michael Hutchence, que nunca fue olvidado (coreando su nombre y dedicandole “Never Tear Us Apart”), el papel de Gribbin estuvo bien cumplido aplicando su propio registro de voz. Fue así como la banda interpretó una buena cantidad de clásicos como “Suicide Blonde”, “By My Side”, “Original Sin” y el infaltable “New Sensation”. Es más, la mayoría se comió el amague de que cerrarían con ese tema, pero saldría al escenario para más. Los australianos brindaron un show entretenido, especialmente por lo que ofrecieron y por el cotillón (incluso había gente disfrazada haciendo un trencito).

Una vez finalizado INXS, ya se empezaban a comentar los primeros comentarios que decían “Ahora nos tenemos que comer a Calle 13”. Eran alrededor de las 23hs un momento oportuno para cenar una hamburguesa de $20 (sí, la inflación en los eventos de este tipo llegan a niveles exorbitantes). Luego me encaminé a digerir a lo lejos un poco del grupo puertorriqueño. Ya me había dicho mi buen amigo Barba que Calle 13 “esta bueno”. Hay que decirlo, dentro de los grupos latinos de esta índole es de lo más rescatable. Algunos catalogan a Calle 13 como “reggaeton alternativo” (el rotulo “alternativo” cada vez parece que le da más valor en cualquier género que lo incluya). Pero esto es más una fusión de estilos, se destaca por la intensión de crear algo un poco más elaborado y porque no todas las letras son inmundamente espantosas como las del reggaeton bochornoso de Daddy Yankee. Dicho esto, aunque busque rescatar más cualidades, Calle 13 no me gusta. Para aquellos que son habitúes lo habrán disfrutado y habrán bailado mucho. Dentro de lo que fue su presentación rescató “La Bala”, dedicada al Facundo Cabral (asesinado este año) que sonó bastante bien y algunas declaraciones de Rene Pérez contra los críticos desinformados y los periodistas faranduleros.

Mi paladar no aguantó mucho tiempo y cerca de la medianoche me fui al escenario donde tocaría Sonic Youth para encontrar una ubicación más o menos decente. A medida que avanzaban los minutos y Rene seguía hablando y cantando, el público de Sonic Youth se impacientaba, así empezaban los cánticos a favor de la banda de Thurston Moore y Kim Gorgon (increíble pero recientemente divorciados) y los chiflidos cada vez que Calle 13 interpretaba otra canción. La extensión del set de Calle 13 hizo que la espera sea interminable. Hasta que finalmente, alrededor de las 00:30hs Sonic Youth saldría al escenario.

Para aquellos que no estaban familiarizados con la banda, la experiencia de escuchar a los neoyorquinos no habrá sido para nada fácil. Empezando de la base de que no son nada comerciales y mucho menos hiteros (la raíz del rock alternativo se podría decir), se desplegaron en el escenario con su característico noise, bien crudo y estridente, improvisando bastante, incluso torturando sus guitarras con palillos de bateria y un ventilador!!

Kim comandó desde el arranque la interpretación vocal de la mayoría de los temas, y luego empezarían a reflotar algunos de los temas primordiales de su repertorio como “Tom Violence”, “White Cross”, “Hey Joni” y «Death Valley ‘69”. Luego de la sacudida de ruido, Thurston anunciaría a “Sugar Kane” para estremecerse como tema de cierre.

La presentación de Sonic Youth fue vibrante y electrizante pero algo corta para mi gusto (una falta de respeto que los organizadores prendan las luces antes de tiempo para que vayan cerrando). Y me hubiera encantado escuchar clásicos como “Teen Age Riot” (un despropósito que incluyan en un setlist corto canciones de su último disco). De todas formas fue un buen cierre para un festival repleto de grandes grupos y buenos momentos.

Persy

Tu puntuación
(Votos: 2 Promedio: 4)

The Strokes y Beady Eye – Personal Fest 2011, Club GEBA (4/11/2011)


Con  cuatro escenarios montados en la Sede San Martín del Club GEBA, se desarrolló en el día de ayer la primera jornada del Personal Fest, uno de los muchos Conciertos que se llevan a cabo anualmente en la Ciudad de Buenos Aires. Desde temprano, diversas bandas nacionales e internacionales se sucedieron en un ambiente a pura música que congregó a una enorme cantidad de jóvenes. Desde Loli Molina, pasando por Hana, Calendar, Rosal, entre otras, los platos fuertes del día estaban puestos en Beady Eye y The Strokes.

A las 22.15 hs en el escenario Motorola y ante fieles seguidores de Oasis, se presentó la banda de Liam Gallgher. Dos años y medio después de su último concierto en la Argentina, los ex Oasis volvieron para dar a conocer su álbum Different Gear, Still Speending, aunque esta vez desde un perfil más humilde y sin los brillos que venían teniendo hasta antes de la ruptura con Noel.

Vestido con una campera con colores militares y con el peinado típico, Liam y compañía abrieron el espectáculo con “Four Letter Word”, un tema a puro rock, ideal para la que la multitud enloquezca. Luego siguieron “Beatles and Stones” que con un sonido de los sesenta, se refiere las míticas bandas inglesas. “Millionaire” y “The Roller”, dos de los temas difusión del álbum fueron los más cantados, mientras que “Bring The Light” fue el flasback de los cincuenta. “Kill for a Dream” y “The Beat Goes On” aportaron las baladas clásicas al mejor estilo Oasis.

Mientras los temas se sucedían y Liam interactuaba a su modo con el público, Gem Archer y Andy Bell seguían enfocados en su trabajo y no se apartaban de los roles que les tocaban. Entre sus conocidas acotaciones, en un inglés poco entendible, Liam agradeció por el Kun Agüero y Carlos Tévez, dos jugadores de su querido Manchester City. Aunque el mayor agradecimiento se produjo cuando por unos instantes Liam se cubrió con una bandera que la gente de adelante le hizo llegar. El final quedó con la versión de “Sons of Stage” del grupo World of Twist y sin posibilidad de bises, Beady Eye se retiró del escenario habiendo dado un buen espectáculo, que cumplió las expectativas de los fanáticos de Liam.

Las nubes amenazantes ya se habían retirado y el clima estaba ideal para disfrutar del plato fuerte de la noche, The Strokes, el grupo neoyorquino que supo cambiar el rumbo de la música moderna en la década pasada y revitalizar al rock de tal forma que redefinieron el sonido que predomina desde entonces se presentaba en Buenos Aires por segunda oportunidad. La anterior había sido en 2005 en momentos de plena expansión del grupo, pero esta oportunidad los encontraba maduros, presentando su cuarto trabajo Angles y a diez años de la edición de su ya celebre disco debut Is This It y reunidos luego de experiencias solistas de casi todos sus integrantes.

Una vibrante versión de «New York City Cops» sirvió de puntapié inicial para lo que seria un show impactante y sólido, casi sin fisuras donde Julian Casablancas, Nick Valensi, Albert Hammond Jr, Nikolai Fraiture y Fab Moretti demostraron estar muy a gusto en todo momento con la afición local y le pasaron el trapo a varios que se creen roqueros y no les llegan ni a los talones.

Los buenos momentos fueron el denominador común a lo largo de los casi veinte temas que interpretaron. La áspera voz de Julian se encontraba en el tono indicado y se coordinaba perfectamente con el resto del grupo que se notaba que estaban enchufados. Así pasaron los puntos fuertes del show con «The Modern Age «, «You Only Live Once», «Someday», «Reptilia», «Juicebox» y el esperado por todos «Last Nite». Inclusive canciones del último disco como «Gratisfaction», «Under Cover of Darkness» y «Machu Picchu» fueron igualmente bien recibidas y encuadraron de muy buena manera dentro de un setlist que se completaría luego del breve intervalo con dos grandes canciones bien arriba que no podían faltar como «Hard To Explain» y «Take It Or Leave It».

Luego llegaría el irremediable final y casi unánimemente se escucharon comentarios del tenor de: «estuvieron increíbles», «el mejor recital que ví», «son únicos», etc. La presentación de los neoyorquinos en Buenos Aires deja en claro que la popularidad de los Strokes creció exponencialmente estos seis años desde su primera visita a nuestro país y que casi todos los que ayer estuvieron en GEBA volverían a verlos sin dudarlo la próxima vez que pisen nuestras tierras.

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[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=AA5nSAU48UU&feature=related]

Piro/F.V.

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 5)

Morrissey – Vauxhall and I (1994)

Puntaje del Disco: 8

  1. Now My Heart Is Full: 8
  2. Spring-Heeled Jim: 8
  3. Billy Budd: 7,5
  4. Hold on to Your Friends: 7,5
  5. The More You Ignore Me, the Closer I Get: 9,5
  6. Why Don’t You Find Out for Yourself: 8,5
  7. I Am Hated for Loving: 7
  8. Lifeguard Sleeping, Girl Drowning: 8
  9. Used to Be a Sweet Boy: 7
  10. The Lazy Sunbathers: 7,5
  11. Speedway: 8

Luego de abandonar The Smiths y arrancar con una sólida carrera en solitario Morrissey no estaba dispuesto a ceder un ápice en el buen momento profesional que estaba atravesando y a menos de dos años de su anterior trabajo lanzaría su cuarta placa Vauxhall and I (1994).

A primera vista el álbum reflejaba el curso que su vida estaba tomando recientemente había sufrido la perdida de tres personas muy cercanas a sus afectos, la mas significativa fue quizás la de el productor y guitarrista Mick Ronson, Mick había producido su anterior disco Your Arsenal. A pesar de no contar con tantas guitarras y momentos roqueros como en sus anteriores trabajos, Vauxhall and I es igualmente consistente. Repleto de baladas acústicas y temas pop ideales para amalgamar a su sombría y emocional lírica como siempre por encima de la media del resto de los artistas.

Gracias a esta placa y a su mejor canción por lejos «The More You Ignore Me, the Closer I Get» Morrissey pudo incursionar en el mercado americano además de triunfar como siempre en su país natal. Otras como “Now My Heart Is Full”, “Hold on to Your Friends” y “Why Don’t You Find Out for Yourself” exploran las emociones de Morrissey dejandolo mas confortable y en paz con si mismo.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 0 Promedio: 0)

Funkadelic – Funkadelic (1970)

Puntaje del Disco: 9,5

  1. Mommy, What’s a Funkadelic?: 9,5
  2. I Bet You: 9
  3. Music for My Mother: 7,5
  4. I Got a Thing, You Got a Thing, Everybody’s Got a Thing: 8,5
  5. Good Old Music: 9,5
  6. Qualify and Satisfy: 8
  7. What Is Soul: 9

Si en la década psicodélica el funk tendría a James Brown como su valuarte y líder absoluto, en la década del setenta el trono lo empezaría a compartir con George Clinton. Es que este muchacho nacido en Estados Unidos a principios de los cuarenta, es el ideólogo de una revolución sonora en el funk (y en el R&B en general), elevándolo a niveles de experimentación que el género nunca había tenido.

Comenzó formando su banda The Parliaments en 1955, pero recién en 1967 tendría un cierto reconocimiento gracias a su éxito «(I wanna) testify». Pero tras una pelea con el sello Revilot, perdió los derechos del nombre y en 1968 pasaron a utilizar el nombre de Funkadelic.

En 1970 lanzarían este, su primer larga duración, bajo el nombre de Funkadelic y lograrían llamar la atención de inmediato por su gran calidad en las composiciones en el circuito rockero de Estados Unidos.

«Mommy, what’s a Funkadelic?» es el primer tema del disco, una bocanada de psicodelia de nueve minutos al mejor estilo Pink Floyd de Syd Barret, pero mezclada de un groove pegajoso y bien marcado gracias a las líneas de bajo de William «Billy Bass» Nelson (quien bautizo a la banda como Funkadelic) sumado a unos coros volados que en su totalidad, decoran a un Clinton recitando «By the way, my name is Funk» entre otras frases de corte surrealista.

«I bet you» sigue la misma línea que su antecesor, otra gran combinación de groove con psicodelia y experimentación, fabricada y lanzada como single en las épocas de The Parliaments. «Music for my mother», a su vez, nos envuelve con su hipnótico bajo que nos trasporta a un ambiente que roza el tribalismo.

«I got a thing…» mezcla el rock acido de Hendrix en la guitarra cargada de whammy de Ray Monette con un coro gospel digno de una iglesia de New Orleans. «Good old music», otro tema de la época de The Parliaments, sigue con la estética hendrixiana en una canción de 8 minutos con grandiosos momentos de experimentación.

Los dos últimos temas nos traen a «Qualify and satisfy», un blues en el que Clinton resalta sus calidad vocal y la banda sigue zapando a lo Cream; y a «What is soul?», la secuela del primer tema, que nos deja no solo un disco cargado de lisérgia y experimentación, sino la gestación de una nueva idea del funk, que no se concretaría en este trabajo particularmente sino en los años posteriores.

Bari

Tu puntuación
(Votos: 0 Promedio: 0)

Polvo – Cor-Crane Secret (1992)

Puntaje del Disco: 7,5

  1. Vibracobra: 9
  2. Kalgon: 7,5
  3. Bend or Break: 6,5
  4. Can I Ride: 8
  5. Sense of It: 6
  6. Ox Scapula: 8
  7. Channel Changer: 8,5
  8. In the Hand, In the Sieve: 7
  9. The Curtain Remembers: 6,5
  10. Well Is Deep: 7,5
  11. Duped: 6

Polvo fue una agrupación formada en el año 1990 en Carolina del Norte bajo la idea de Ash Bowie y Dave Brylawski, guitarristas de la banda, a los que se unieron el bajista Steve Popson y el batería Eddie Watkins.

Rodeados de la revolución grunge que tuvo lugar en EEUU a principios de los 90, Polvo fue uno de los muchos grupos que en aquella época recogió la pasión por el ruidismo y la distorsión desenfrenados que  conjuntos como Sonic Youth, Scratch Acid o Dinosaur Jr. habían abanderado años antes, convirtiéndose en poco tiempo en uno de los grupos punteros de la escena alternativa en su país.

Pioneros del llamado math rock junto con Slint, sin embargo en este debut hay trazos bastante borrosos de este estilo, apuntando más hacia el indie rock de ascendencia ochentera, con una peculiar forma de entrelazar melodías de guitarra y bajo, eso sí, sensiblemente influenciada por los desvaríos sonoros de los primeros Sonic Youth. Estamos ante el disco menos experimental de los de Chapel Hill, en el que las pausas y el control férreo del ritmo no tienen tanta importancia como en sus posteriores trabajos.

Comenzamos este viaje musical con la onírica «Vibracobra», sin duda uno de los puntos fuertes del disco. La instrumental «Kalgon» es más experimental; se observa mejor a partir de aquí el camino que seguirá el grupo años después. En todos los temas se aprecia una fuerte intención por parte del grupo de pausar y acelerar la canción, lo que se convirtió en toda una seña de identidad de Ash Bowie y compañía.

Cabe destacar que, a pesar de las comparaciones musicales con los grupos antes mencionados, el sonido de Polvo se diferencia del resto de su escena por la incorporación de sonidos de influencia asiática y, ocasionalmente, de letras algo surrealistas.

Luego llegan «Bend or Break» y «Sense of It», buenos intentos de noise rock aunque con algunos momentos bastante desenfocados. Entre ellas, «Can I Ride», otro tema destacado. Más tarde llegamos a otros dos puntos cumbre del disco. «Ox Scapula» es un excelente instrumental (el segundo que nos encontramos aquí) en el que la poderosa técnica de los dos guitarristas queda patente, al igual que lo hace en «Channel Changer», en la que melodía, distorsión y ritmo son manejados de manera muy inteligente.

Posteriormente, el nivel de las canciones baja un poco, aunque se siguen notando en ellas momentos disfrutables para cualquier fan del indie rock que se precie, en especial «Well Is Deep».

En definitiva, no estamos ante el mejor trabajo de Polvo, pero aún así Cor-Crane Secret tiene momentos por los que puede ser considerado como un muy buen disco de rock alternativo, y por el que empezó su andadura una de las bandas independientes norteamericanas más influyentes de los últimos años.

Ruben S.

Tu puntuación
(Votos: 0 Promedio: 0)

Nick Drake – Five Leaves Left (1969)

Puntaje del Disco: 9,5

  1. Time Has Told Me: 9
  2. River Man: 10
  3. Three Hours: 8,5
  4. Way to Blue: 9,5
  5. Day is done: 9
  6. Cello Song: 8
  7. The Thoughts of Mary Jane: 9
  8. Man in a Shed: 8
  9. Fruit Tree: 9,5
  10. Saturday Sun: 8,5

Cuando este disco salió a la luz, el joven Nicholas Rondney Drake tenía 21 años, y ya desde tan prematura edad lograría concebir uno de los debuts más soberbios en la historia de la música. Este gran artista inglés, dotado de una sensibilidad tan pasmosa y llena de melancolía tuvo la mala suerte de ser un músico maldito; relegado a un segundo plano, y con tan pocas ventas y discos que no tuvieron el reconocimiento en su momento, y solo el tiempo y la revaloración de gemas en la música darían un poco de fama al británico.

Cabe resaltar que aunque la producción del LP fue apresurada, el disco en si es una finura, con esa atmosfera desolada y unas letras llenas de poesía que reflejaban la angustia y el modo un tanto apático de ver la vida misma, pues la depresión sería una constante en la corta existencia del cantante.

De influencia folk y pop barroco, Nick Drake nos entrega un disco intimista,austero. Con la Fairport Convention como banda de soporte, algunos arreglos de cuerda en varias canciones pero sobretodo la guitarra acústica de Drake con singular forma de tocar, con grandes composiciones como la dramática «Three hours”, la hermosa «The Thoughts Of Mary Jane”, la inicial «Time Has Told Me» con la guitarra slide con aires de Jerry Garcia,la cuasi beatlesca (muy a lo Eleanor Rigby») «Day Is Done» o las joyas «River Man» (posiblemente la mejor del disco),»Way To Blue» y ese presagio convertido en canción llamado «Fruit Tree» con una letra que paradójicamente se convertiría en autorretrato para el músico.

Se dice que Nick Drake prácticamente desprecio el disco, no estaba conforme con el resultado que al se lo mostró a su hermana, lo tiró en el suelo y se fue, aun así el músico se animaría a grabar dos álbumes más.

Mich

Tu puntuación
(Votos: 2 Promedio: 5)

Badly Drawn Boy – About a Boy (2002)

Puntaje del Disco: 8,5

  1. Exit Stage Right:
  2. A Peak You Reach: 8
  3. Something to Talk About: 9
  4. Dead Duck:
  5. Above You, Below Me: 7,5
  6. I Love NYE: 8,5
  7. Silent Sigh: 9,5
  8. Wet, Wet, Wet:
  9. River, Sea, Ocean: 8
  10. S.P.A.T.: 7
  11. Rachel’s Flat:
  12. Walking Out of Stride: 7
  13. File Me Away: 8
  14. A Minor Incident: 8,5
  15. Delta (Little Boy Blues): 8
  16. Donna and Blitzen: 8,5

Con solo un álbum en su haber pero un enorme talento a cuestas Damon Gough, mejor conocido como Badly Drawn Boy, fue el seleccionado para hacerse cargo de la banda sonora de la entretenida película About a Boy protagonizada por el ingles Hugh Grant y que narra la extraña relación que entablan el personaje de Grant y Marcus un chico de doce años con bastantes inconvenientes familiares y sociales.

Como resultado nos encontramos con un trabajo quizás mejor que su aclamado debut, Gough se las ingenia para que las canciones encajen de maravillas con la esencia del film y sean una parte importante dentro de la misma, entre las mas destacadas podemos citar el hermoso hit “Silent Sigh” y algunos otros tracks que no se quedan para nada atrás como “Something to Talk About”, “A Minor Incident” y “Donna and Blitzen” todas acentuando la veta intimista, introspectivo y folk que Badly Drawn Boy ya ostenta como sello personal. Inclusive los separadores instrumentales que duran en algunos casos menos de un minuto y que muchas veces son simple relleno son agradables y dan ganas de escucharlos.

Las melodías pop simples y placenteras a la vez y la voz emotiva con la que Gough se despacho en esta oportunidad tuvieron tan buena repercusión que el disco a pesar de ser compuesto solamente para la película se convirtió en el segundo esfuerzo solista en su discografía oficial. Como en su trabajo antecesor Badly Drawn Boy sorprende por su versatilidad  ocupándose de casi todo en el disco además de cantar y componer se encarga del bajo, flauta, guitarra tanto acústica como eléctrica, harmónica, teclados, campanas, percusión, piano, sintetizador, triangulo y xilofón.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

Simon & Garfunkel – The Graduate (1968)

Puntaje del Disco: 7.5

  1. The Sounds of Silence: 10
  2. The Singleman Party Foxtrot: 6
  3. Mrs. Robinson: 9
  4. Sunporch Cha-Cha-Cha: 6
  5. Scarborough Fair/Canticle: 6
  6. On the Strip: 7
  7. April Come She Will: 7.5
  8. The Folks: 7
  9. Scarborough Fair/Canticle: 7
  10. A Great Effect: 7
  11. The Big Bright Green Pleasure Machine: 7
  12. Whew: 8
  13. Mrs. Robinson:
  14. The Sound of Silence:

Basada en la novela de Charles Webb de 1963, El Graduado tuvo su versión cinematográfica cuatro años después cuando un joven Dustin Hoffman se convirtió en Benjamin Baddock, un universitario que se enamoraba de la Señora Robinson (Anne Bancroft). Dirigida por Mike Nichols, el film obtuvo muy buenas críticas de la prensa y se transformó en un éxito y en un clásico imborrable en la historia de Hollywood.

Simon & Garfunkel, que hacia fines de los sesenta gozaban de una notoria popularidad, colaboró con la banda de sonido de la película. Con excepción de algunas canciones, como las instrumentales “Sunporch Cha-Cha-Cha”, “Scarbourough Fair/Canticle”, entre otras que musicalizan las escenas del film, el resto es obra del dúo. “The Sound of Silence”, compuesta por Paul Simon en 1964 es una brillante balada que surgió luego del asesinato del Presidente John F. Kennedy un año antes. Esta canción, además de ser una de las más populares y profundas del dúo, fue versionada en numerosas ocasiones por diversos artistas.

“Mrs. Robinson”, seguramente la pieza clave y fundamental del disco, se lleva indefectiblemente toda la atención. Este gran tema, que narra las aventuras de esta señora mayor que seduce al joven, fue incluido en el disco Bookends, mientras que en The Graduate se incluyen sólo una parte. Razón por la cual la calificación fue menor, pero no quita lo magnífico de la canción.

Buenas melodías como en “The Folks” y “A Great Effect” acompañan muy bien la historia, así como también “Whew”, que con la guitarra de Dave Grusin, se cierra este Original Sountrack, antes de los bises de “Mrs. Robinson” y “The Sound of Silence”.

Piro

Tu puntuación
(Votos: 0 Promedio: 0)