Puntaje de la Película:
- Año: 2009
- Género: Documental
- Director: Tom DiCillo
- Reparto: Jim Morrison, Ray Manzarek, Robby Kreiger, John Densmore
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Puntaje del Disco: 8
Cuando los Faces editaron su último material de estudio Ooh La La (1973) la carrera solista de su cantante y principal figura, Rod Stewart, ya era todo un suceso y se había convertido en una verdadera súper estrella tanto en su Inglaterra natal como en los Estados Unidos. Esta situación generó una esperable distancia y tensiones entre Rod y sus compañeros de banda que ya a esa altura parecían un grupo de músicos invitados que una verdadera banda.
Como corolario Ooh La La se caracterizo por la ausencia casi total de Stewart en el proceso creativo de grabación y fue considerado como el disco de Ronnie Lane. Las discrepancias internas en los Faces fueron apaciguadas en los estudios por el productor Glyn Johns (el mismo que se encargo de las sesiones de Get Back de The Beatles, o sea que ya tenía experiencia en situaciones conflictivas de este tipo).
Así y todo Ooh La La es un disco fuerte con algunos momentos memorables como “Ooh La La”, “Silicone Grown”, “Cindy Incidentally” y “Borstal Boys”. Sin dudas el corazón del álbum le pertenecía a Ronnie Lane que domina la segunda parte del disco con composiciones propias demostrando su valía como músico y compositor que mas adelante demostró en sus posteriores incursiones solista.
Poco después de la aparición de Ooh La La en algunas entrevistas Rod califico de apestoso al álbum y de haber podido hacer algo mejor. Esto enfureció particularmente a Lane que renunciaría a los Faces de inmediato. Lane fue reemplazado por el ex bajista de Free Tetsu Yamauchi pero no lograrían editar un nuevo LP y se desintegrarían definitivamente para finales de 1975. Con las subsiguientes carreras conocidas por todos Rod Stewart volcándose a un pop melódico y comercial y Ron Wood como segundo guitarrista de The Rolling Stones hasta la fecha.
F.V.
Top Ten de Green Day:
Piro
Puntaje del Disco: 9
Si te gusta Syd Barrett o la primera etapa de Pink Floyd tenes que conocer a Gong. Y si en estos momentos estas pensando: “¿WTF is Gong?”… Es una banda de origen anglo-francesa nacida a fines de los sesenta, encabezada por Daevid Allen y su esposa Gilli Smyth.
Gong es una banda que se distingue principalmente por ser ese tipo de gente «extraña», familiarizada con lo bizarro y que seguramente habran fumado (o intentado fumar) todo lo que se parece a un yuyo o tiene color verde. Experimentan combinando psicodelía, con fabulas atmosféricas, drogonas e incluso místicas. Su tercer álbum Camembert Electrique sería el más exitoso en este sentido, es comúnmente conocido como la obra maestra de Gong.
Lo que hace único a Camembert Electrique es la asombrosa combinación que logran mezclando psicodelía de los sesenta con rock espacial y jazz. Desde ese lado, “You Can’t Kill Me” es el tema mejor logrado del álbum. Un verdadero temaso, muy divertido y paranoico justamente por su fusión psico-jazzera. “I’ve Bin Stone Before” tampoco se queda atrás, la particular entonación de Allen junto a un órgano “de iglesia” y ese saxofón generan una experiencia muy flashera. También me gusta “Mister Long Shanks: O Mother/I Am Your Fantasy”, especialmente en el momento en que Gilli Smyth pone su voz en su atmosfera lenta, casi perezosa y completamente voladora. Por su parte, “Dynamite” es un número más bien maníaco pero repetitivo. Y “Fohat Digs Holes In Space” es en cambio más espacial y oscuro. Sobre el final aparecen “Tried So Hard”, que es lo más convencional del disco, y “Tropical Fish: Selene” que retoma la locura de sus primeros cortes.
En sus intersecciones Camembert Electrique contiene fragmentos hablados en francés comenzando por “Radio Gnome”, que le agregan un toque extra de enrarecimiento que queda genial.
Un excelente disco, pese a lo desconocido que pueda resultar el grupo. Los aficionados de Barrett y de personalidades como Beefheart y Zappa sabrán disfrutarlo.
Persy
Puntaje del Disco: 7
Soundgarden comenzó las grabaciones para su quinto trabajo Down on the Upside (1996) luego de una maratónica gira de presentación de su anterior material que había significado un quiebre en cuanto al crecimiento de su popularidad de uno de los grupos más exitosos en los noventa.
Como principal característica podemos señalar que lo nuevo de Soungarden resulto menos pesado y ruidoso de lo que venían haciendo. Aunque mantuvieron una estructura de canciones ambiciosas, compleja no contaron con una producción tan detallada. Algo que en realidad fue totalmente intencional ya que el grupo se hizo cargo de la producción. Según el bajista Ben Shepherd al hacerse cargo ellos mismos de dicha tarea buscaban sonar más crudos, más honestos y responsables.
Lo cierto es que al recorren Down on the Upside nos encontramos con mucho mas relevancia en las melodías y en la voz que en riffs de guitarras “asesinos”. Esta diferencia genero tensión en el seno de la banda mientras Cornell y Shepherd eran los impulsores de esta idea el guitarrista Kim Thayil no estaba de acuerdo con abandonar la marca registrada de Soundgarden y lo que tantos resultados les había traído hasta el momento.
Basándome en el resultado final me encuentro más cercano a lo que Thayil esgrimía se extrañan temas demoledores como “Outshined” o “Like Suicide” y solo contamos con algunas excepciones como “Blow Up the Outside World”, “Burden in My Hand” y “Pretty Noose”, temas que verdaderamente salvan al disco. En especial el primero uno de mis favoritos en toda su carrera.
El título del álbum proviene de una frase de la canción “Dusty”. Cornell cuenta que estaban buscando un nombre que describa todo el material y no se ponían de acuerdo. Cuando se encontraban en una sesión de fotos para la revista Spin alguien de la discográfica los apuró: “Necesitamos su título”; entonces el baterista Matt Cameron salió con ese título y todos asentimos “Si, es ese”.
F.V.
Puntaje del Disco: 10
Lennon hizo John Lennon/Plastic One Band y McCartney hizo Ram. Lennon hizo Imagine y McCartney hizo Band on the Run. Obviamente ambos fueron genios Beatles, cada uno tendrá a su favorito y es difícil decir si uno es mejor que el otro. Lo cierto es que Paul, por si alguna vez dudaron de su talento en su nueva puesta en marcha con Wings, acá deja en claro que sigue siendo un verdadero maestro.
El año 1973 fue bastante movido para Paul. Luego de lanzar el muy buen álbum Red Rose Speedway daría a luz al espectacular hit de película “Live and Let Die” e inmediatamente después comenzaría a preparar Band on the Run.
Una verdadera espiral ascendente que transformaría a este álbum en su pico artístico. Band on the Run es un disco impresionante, de la misma calidad de Ram. Repleto de clásicos, melodías extraordinarias y además muy diversas en estilos. Porque McCartney no es solo pop, experimenta con blues, hard rock, rock progresivo y lo que se te ocurra.
La canción más distinguida del álbum es la homónima “Band on the Run”, un grandioso clásico, una especie de suite progresiva porque esta dividida en varias partes con una melodía, un estribillo y guitarras que te capturan de entrada. Después está “Jet” que es más bien un rocker distorsionado con otra melodía pop tremenda. Y luego aparece “Bluebird” para quebrar con su guitarra acústica. “Mrs Vanderbilt” al igual que “Band on the Run” esta dividida en varias partes, pero los “Ho, Hey ho!” no me resultan tan atrayentes. Luego aparece el otro highlight del disco “Let Me Roll It”, una tremenda balada blusera con un sensacional riff.
Ya en la segunda parte del disco tenemos a “Mamunia” una agradable canción con aire más africano. “No Words” es una especie de power ballad que esta bastante buena. “Helen Wheels” es un de country rock con estribillo bochinchoso pero pegadizo que había sido lanzado como single y luego fue incorporado al disco. Sobre el final tenemos a “Picasso’s Last Words (Drink To Me)” otro muy buen tema seccionado en varios fragmentos. Y para cerrar, esta la otra gran perlita del disco “1985”, un número con aire futurista bastante osado, con piano y guitarras marcando un clima denso y descontrolado. Un final perfecto para un disco redondo.
Band on the Run fue un éxito total, aclamado por los críticos, ubicado no solo como una de las mejores obras de un ex Beatle, sino también de la historia. Absolutamente recomendable para cualquiera. Así que… ¿Lennon o McCartney? No lo sé, lo importante es que hay otro disco indispensable para escuchar del gran Paul además de Ram.
Persy
Puntaje del Disco: 8
El título del segundo álbum de la banda irlandesa The Cranberries parece resumir o hace suponer cómo fue la relación entre Dolores O’Riodan y los hermanos Hogan. Si bien en el primer material, “Everybody is Doing It, So Why Don’t We?”, la mayoría de las composiciones tuvieron la participación de la cantante, el rotundo éxito del disco y la llegada al público su voz, le dieron un peso más preponderante en las decisiones del grupo. Era innegable el talento y sobre todo la característica voz de esta gran vocalista. Por eso, para qué discutir entonces?.
En 1994 The Cranberries produjo el que sería el disco más exitoso de su carrera, con más de 17 millones de copias vendidas. La ayuda de Stephen Street, conocido productor inglés que trabajó con The Smiths y Blur, tuvo un especial aporte en la calidad del disco. En algunos aspectos similar al debut y casi como una continuación de éste, aunque en otros, “No Need to Argue” presenta un tono más oscuro y denso.
Dolores O’ Riordan, tomando una mayor participación, apunta en esta ocasión a temáticas más profundas como la muerte, la guerra y la frustración. “Ode to My Family”, un clásico de la banda, es una hermosa canción que emociona al más recio. Luego “I Can’t Be With You” mantiene el estilo simple y tranquilo y “Zombie” posiciona como una de las más recordadas y geniales inspiraciones de los irlandeses.
El resto del disco es también muy bueno, con canciones tranquilas (“Empty”, “The Icicle Melts”, entre otros”), que definen a la perfección lo que la banda es. “Dissapointment” y “Ridiculous Thoughts” marcan una dupla bastante interesante que convierten a “No Need to Argue” en un merecido premiado disco.
Piro
Puntaje del Disco: 3,5
Las sobras de unas de las peores obras de Bob Dylan. ¿No hay mucho que esperar de esto, no? Dylan de 1973 es un compilado de outtakes que quedaron de Self Portrait. Y por supuesto, son incluso peores que la desfachatez de ese desdichado disco. Así que Dylan es un disco innecesario. El mismo Robert Zimmerman no quería que sea realizado. Pero las ambiciones de la discográfica Columbia para ganar un poco más de dinero fueron las que primaron para lanzarlo.
El disco es una colección de covers mal hechos, interpretados mal a propósito por Dylan emulando la misma intensión de caer mal como en Self Portrait. Y sí que lo logra. Sin embargo, las versiones de Bob nunca resultan divertidas ni graciosas como por ejemplo cuando Zappa hace sus desopilantes sátiras. No, uno acá se ríe solo de lo mediocre y desvergonzadas que resultan las canciones. Aún así, los temas son escuchables (lo cual no quiera decir que sean buenos). Es solo gospel, country y folk rock muy olvidable y ridículo.
Como era de esperarse, el disco recibió pésimas críticas. Algunos hasta lo consideran el peor de todo el catalogo de Dylan, lo cual es discutible porque el legendario cantautor también editó sus “porquerías” en los ochenta, y esta en particular fueron grabaciones mal hechas intencionalmente.
Así que el álbum es muy omitible. Solo podría ser escuchado por aquel fan acérrimo de Bob que sabe disfrutar hasta de sus más bajas creaciones.
Persy
Puntaje del Disco: 9
El dúo electrónico francés Daft Punk, conformado por los talentosos DJs Guy-Manuel de Homem-Christo y Thomas Bangalter, fueron uno de los responsables, junto a The Chemical Brothers, de impulsar el crecimiento de la música electrónica a finales de los noventa y su posterior auge y explosión en la década pasada.
La historia comienza en 1993 curiosamente en Euro Disney donde los adolescentes por ese entonces Guy-Manuel y Thomas conocen al productor musical Stuart Macmillan y le acercan un demo que finalmente seria editado un año después convirtiéndose en el primer single de los parisinos “Alive”. A este le siguió “Da Funk” en 1995 el que se convirtió en su primer éxito comercial.
Su aclamado debut discográfico estaba al caer y así fue como a principios de 1997 empezó a sonar fuerte Homework. Disco indudablemente innovador, con elementos de house, techno y synthpop que llevaron a situarlo con el tiempo en uno de las mayores referencias dentro del ambiente electrónico en la década del noventa.
Homework incluyo sencillos que significaron un alto impacto en el ambiente house francés y las escenas dance en todo el mundo. Además de la ya mencionada “Da Funk” son recordados hits como “Around the World” y “Burnin’”. Pero otras menos reconocidas como “Teachers”, “Rock’n Roll” y “Rollin’ & Scratchin’” son capaces de acerté pasar un rato agradable y enloquecer.
Homework se transformó en poco tiempo en un disco de culto dentro de la movida electrónica y seria ubicado en todos los listados de lo mejor de los noventa. Pero seria recién el comienzo de la carrera de Daft Punk que aun tendría mucho por ofrecernos en años y lanzamientos posteriores.
F.V.
Puntaje del Disco: 8,5
En 1970, un Genesis aún desconocido para la gran mayoría del público lanzaría su segundo disco, Trespass. En este álbum, el grupo haría un acertado giro en la composición de los temas, el pop liviano de From Genesis to Revelation, su primer álbum, se transformaría en un sonido más progresivo, con el que continuarían durante la década de los setenta.
En algunas ocasiones se ha menospreciado este disco, considerándolo como la antesala de sus más reconocidos discos posteriores, pero el sonido que Genesis logró en Trespass, valiéndose de guitarras acústicas de 12 cuerdas, instrumentos de viento, la increíble voz de Peter Gabriel y el siempre presente mellotrón, entre otros; habla por sí solo, merece ser escuchado detenidamente.
El álbum abre con Peter Gabriel cantando a capela en “Looking for Someone” a quien poco a poco se van añadiendo diversos instrumentos aumentando los decibelios de la canción, fórmula que repetirían varias veces en otras obras con bastante éxito; la canción que sigue a esta es “White Mountain”, sin duda otra de las destacadas, cuya letra está basada en la novela de Jack London “Colmillo Blanco”.
Aunque no tenga el nivel de las anteriores, “Visions of Angels” es otro tema recomendable, con un buen trabajo de Tony Banks al piano y teclados. “Stagnation” y “Dusk”, por su parte, son temas algo más flojos debido a la su ligera monotonía y falta de fuerza.
La canción encargada de cerrar el disco es “The Knife”, que pese a poder parecer, durante los primeros segundos, un tema más apto para un videojuego de acción que para un disco de rock progresivo, tiene una energía y unos solos instrumentales a lo largo de sus 9 minutos de duración que la hicieron la canción más conocida del álbum, y la que recibiría mejores críticas, convirtiéndose en la favorita del público en los primeros conciertos.
Mauricio G.