Archivo de la categoría: Bandas de Rock Internacional

Black Sabbath – Seventh Star (1986)

Puntaje del Disco: 5

  1. In for the Kill: 6
  2. No Stranger to Love: 3
  3. Turn to Stone: 5,5
  4. Sphinx (The Guardian):
  5. Seventh Star: 5,5
  6. Danger Zone: 4
  7. Heart Like a Wheel: 4,5
  8. Angry Heart: 5
  9. In Memory…: 5,5

Seventh Star más que un álbum de Black Sabbath es un disco solista encubierto de Tony Iommi. Por aquel entonces el grupo estaba prácticamente disuelto, solo quedaba Iommi como único miembro original. Por lo que todo indicaba que Tony iba a lanzar un álbum en solitario, pero evidentemente terminó usando el nombre de Black Sabbath por una cuestión netamente comercial. Eso explica el por qué de la portada con Iommi más solo que Kung Foo.
El problema de Seventh Star es que pese a ponerle el nombre de Sabbath, es un álbum que nada tiene que ver con el estilo oscuro y siniestro de Black Sabbath. Al contrario parece un conjunto mediocre y genérico de Metal, que además estaba infectado por el Glam Metal que sonaba en aquellos años. Y la banda que lo acompaña lo empuja hacia ese género. El caso más ejemplar es el de su vocalista Glenn Hughes, que sin lugar a dudas es más que decente como interprete, tomando similitudes con David Coverdale (de hecho fueron compañeros en Deep Purple).
Como resultado Seventh Star es es una pelota de canciones completamente inmemorables (no hay ni una melodía recordable), donde sus temas lentos son los más atroces. Tal como sucede en “No Stranger to Love”, una de las peores baladas Glam jamas escritas, que harían sentir vergüenza al mismísimo Bon Jovi.
Por otro lado, tenemos el costado más dinámico de Sabbath en cortes como “In for the Kill” y “Turn to Stone”, que tienen un estilo más frenético y rockero pero que simultáneamente no son nada especiales.
La homónima “Seventh Star” es una de las pocas en que levemente recuerdan al viejo Black Sabbath, con una onda más oscura, sin embargo, no deja de ser una banda apagada que termina aburriendo. De hecho, aburren en la mayor parte del álbum, especialmente en “Heart Like a Wheel” y “Danger Zone”, que tienen riffs más marcados pero que nunca terminan de llevar a buen puerto.
No hay mucho más que agregar. Es un disco que tal vez solo defiendan los fanáticos más fervorosos del metal . Pero lo cierto es que lejos está de parecerse a un verdadero disco del grupo.

Persy

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 3)

Iggy Pop – Blah-Blah-Blah (1986)

Puntaje del Disco: 6,5

  1. Real Wild Child (Wild One)8,5
  2. Baby, It Can’t Fall7,5
  3. Shades: 6
  4. Fire Girl: 7
  5. Isolation: 6,5
  6. Cry for Love: 9
  7. Blah-Blah-Blah5
  8. Hideaway6,5
  9. Winners & Losers: 5,5
  10. Little Miss Emperor: 6

James Osterberg, mejor conocido como Iggy Pop, revitalizaría su senda olvidable y tortuosa en la década del ochenta gracias a Blah-Blah-Blah (1986), un disco influenciado por el movimiento new wave que si bien esta lejos de sus mejores años fue y es a la fecha el más exitoso comercialmente.

David Bowie volvería a oficiar de colaborar y benefactor de Iggy (no lo hacía desde la gloriosa trilogía de Berlin en 1977) y volvería a dejar su impronta y sello tanto en el estilo acorde a la época, dominado por teclados y batería programadas, y lo calculadamente comercial que resulto el álbum.

La popularidad de Blah-Blah-Blah se apoyo fuertemente en dos bases las memorables “Cry for Love” y “Real Wild Child (Wild One)” (este último versión de un tema rockabilly de los años cincuenta del australiano Johnny O’Keefe), el resto de la placa en lineas generales es decididamente mediocre.

Afortunadamente a partir de este hito Pop retornaría a su versión más entrañable, al rock puro y duro, publicando discos valiosos que aunque no significarían el éxito comercial de Blah-Blah-Blah le devolverían el prestigio ganado, tanto con The Stooges como en sus primeros pasos solista.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 3)

N.E.R.D. – Seeing Sounds (2008)

Puntaje del Disco: 6

  1. Time for Some Action: 7,5
  2. Everyone Nose (All the Girls Standing in the Line for the Bathroom): 6,5
  3. Windows: 6
  4. Anti Matter: 7
  5. Spaz: 6
  6. Yeah You: 6,5
  7. Sooner or Later: 8
  8. Happy: 5
  9. Kill Joy: 5
  10. Love Bomb: 8
  11. You Know What: 4
  12. Laugh About It: 5,5

Tras probar suerte con su debut solista dos años antes, Pharrell continuaba sintiéndose totalmente parte de su banda, de acuerdo a sus declaraciones: “The Neptunes es lo que hacemos, pero N.E.R.D. es quien somos, es nuestra vida”.

Seeing Sounds (2008), título inspirado por el fenómeno neurológico de la sinestesia (la experimentación de dos sentidos que se mezclan entre ellos), sería el tercer álbum del trío alternativo N.E.R.D. Shay Haley, explicaría que en este nuevo trabajo el grupo intentó agregar una dosis extra de energía a su búsqueda emocional de sus pasados trabajos.

El resultado final fue un resumen de todos los géneros que abarcaron en el pasado, con un alto grado de experimentación, una exploración de sonidos sin un rumbo cierto ni certero. Lo cual por momentos resulta un tanto desconcertante y esto sumado a que pocos temas logran pegar y llamar la atención (“Love Bomb”, “Sooner or Later” o “Time for Some Action”) redondean en general un discreto trabajo y un declive comparándolo con sus esfuerzos previos.

Seeing Sounds recibió más críticas que elogios, entre ellos, las letras básicamente monotemáticas en lo sexual y paradójicamente sobre todo cuestionando la voz y la técnica de rapeo de Williams. Quien pareció no verse afectado por ellas, a tal punto que en menos de cinco años se convirtió en el artista de moda gracias a sus celebradas colaboraciones con Daft Punk, Robin Thicke y a su segundo paso solista en 2014, el multi elogiado Girl.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 0 Promedio: 0)

Elliott Smith – Either/Or (1997)

Puntaje del Disco: 9,5

  1. Speed Trials: 8,5
  2. Alameda: 9
  3. Ballad of Big Nothing: 9,5
  4. Between the Bars: 10
  5. Pictures of Me: 9
  6. No Name No. 5: 8
  7. Rose Parade: 8
  8. Punch and Judy: 8,5
  9. Angeles: 9
  10. Cupid’s Trick: 9
  11. 2:45 AM: 8
  12. Say Yes: 8

En  1997, Elliott Smith lanzó Either/Or, su tercer álbum de estudio. Fue grabado en la casa de Elliott Smith y en los estudios Undercover y los Laundry Rules en Portland. Smith produjo y tocó todos los instrumentos del álbum. El nombre del disco está inspirada en un libro del filósofo existencialista danés Søren Kierkegaard, “O lo uno o lo otro”.

El álbum es una magistral colección de canciones indie folk, low-fi, pop y folk rock. Smith con su temblorosa voz, envuelve las canciones, que cuentan historias de soledad, amor, amistad, inseguridad e insatisfacción. Las canciones más destacadas son la pop, “Ballad of Big Nothing”, la nostalgica “Between the Bars”, las evocadoras “Alameda” y “Angeles”, y la más roquera del conjunto “Cupid’s Trick”. Sin dejar fuera a cortes tan destacable como “Speed Trials” con su oscuro riff de guitarra, o  la diversa “Pictures of”. En fin, un fantástico trabajo donde las dulces y melancólicas líneas de guitarra que acompañan a cada una de las canciones, son fortalecidas por la emotiva interpretación de Elliott Smith.

El álbum ganó popularidad cuando el cineasta Gus Van Sant invitó a Elliott Smith para formar parte de la banda sonora de “El indomable Will Hunting”. Las canciones de Either/Or incluidas en la película, fueron “Between the Bars”, “Angeles” y “Say Yes“. Además, de la excepcional «Miss Misery», que no formó parte del disco y obtuvo una nominación a los premios Oscar en la categoría de mejor canción original. En un principio Smith se negó cantar en la ceremonias de premiación de los Oscar, pero la organización le advirtió que si él no asistia, la canción sería interpretada por un artista que ellos elegirían. Ante esta situación, Elliott interpretó “Miss Misery” en la ceremonia de los oscar de 1998, vestido de blanco, con su guitarra acústica en la mano y con la mirada perdida en el vacío. El tímido Elliott terminaría perdiendo ante la famosa “My Heart Will Go On” de Celine Dion. Tiempo después el artista recordaría este hecho. “Los Oscar fueron un espectáculo muy extraño, donde el programa era de sólo una canción reducida a menos de dos minutos, y la audiencia era un montón de gente que no había venido a escucharme tocar. No me gustaría vivir en ese mundo, pero fue divertido estar cerca de las estrellas por un día”. Ahora Elliott está con las estrellas y es una de las más brillantes.

Diego

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 5)

Florence + The Machine – Lungs (2009)

Puntaje del Disco: 8

  1. Dog Days Are Over: 8
  2. Rabbit Heart (Raise It Up)8,5
  3. I’m Not Calling You a Liar: 8
  4. Howl: 8,5
  5. Kiss with a Fist7,5
  6. Girl with One Eye8
  7. Drumming Song: 7,5
  8. Between Two Lungs: 7
  9. Cosmic Love8
  10. My Boy Builds Coffins7
  11. Hurricane Drunk: 7,5
  12. Blinding8
  13. You’ve Got the Love: 8,5

Nacida en Londres el 28 de Agosto de 1986, Florence Welch, se crió en una familia intelectual de periodistas, escritores y profesores universitarios. Aunque sería su padre Nick, un publicista que se define como músico frustrado quien le inculcó el rock and roll.
A sus veinte años Florence comenzó a hacer música con su amiga Isabella Summers presentándose en clubes locales con el nombre Florence Robot / Isa Machine, de allí surge la posterior denominación de su banda reduciéndose a Florence + The Machine o Florence and the Machine.

Su primer trabajo, Lungs (2009), grabado con cinco productores distintos: Paul Epworth, James Ford, Stephen Mackey, Eg White y Charlie Hugall la estableció como un suceso internacional del indie y art tock, con una predilección por los arreglos cuidados, toques de soul, folk y hasta jazz, canciones de corte épicas, emocionales y la potencia y el atractivo especial en la voz de Florence, solo comparable con figuras femeninas de la talla de PJ Harvey, Fiona Apple, Regina Spektor o Björk.

Luego de este sobresaliente debut la carrera de Florence + The Machine continuó en forma ascendente presentándose en innumerables festivales y gracias a su mejorada continuación Ceremonials de 2011, que los establecería como una de las novedades más celebradas y premiadas del Reino Unido de esta década.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

Bob Dylan – Knocked Out Loaded (1986)

Puntaje del Disco: 5

  1. You Wanna Ramble: 6
  2. They Killed Him: 5
  3. Driftin’ Too Far from Shore: 4
  4. Precious Memories: 5,5
  5. Maybe Someday: 5
  6. Brownsville Girl: 5
  7. I’ve Got My Mind Made Up: 5
  8. Under Your Spell: 5

La década de los ochenta fue una época de decadencia para numerosos artistas y grupos. Bob Dylan no fue la excepción, quien ya venía demostrando un pronunciado bajón compositivo y en su calidad como artista desde fines de los setenta. En los ochenta Dylan tambaleaba. Con  Infidels y con Empire Burlesque, había logrado discos medianamente decentes con apenas un puñado de buenas canciones. Pero a partir de Knocked Out Loaded volvería a decaer recibiendo críticas negativas de manera casi unánime.

En Knocked Out Loaded Dylan vuelve a repetir errores del pasado, con el aliciente de que se nota de que Dylan no le pone mucho esfuerzo al álbum. Para empezar es un disco de Blues Rock y Gospel bastante genérico y mediocre que recuerda a su peor etapa cristiana. Pero a eso se le suma en que hay muchos covers. O sea, que las líricas de Bob que son su punto fuerte tampoco aparecen. El tema que más sobresale (aunque no por lo bueno) dentro de sus composiciones es la balada Gospel recitada “Brownsville Girl”, que dura más de 11 minutos. Y entre las canciones no propias sorprende (aunque no de gran manera) haciendo el Reggae “Precious Memories”.

Otro problema que hay que sumar, es que se vuelve a notar que está infectado por la producción de los ochenta (la espantosa percusión de “Driftin’ Too Far from Shore” es en donde más se nota). Todo en su conjunto hace notar que a mediados de los ochenta Dylan se encontraba en un claro punto muerto de su carrera. Y Knocked Out Loaded no es otra cosa que la demostración de su falta de lucidez en aquellos años.

Persy

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 2)

The National – Sleep Well Beast (2017)

Puntaje del Disco: 8

  1. Nobody Else Will Be There: 9
  2. Day I Die7,5
  3. Walk It Back8,5
  4. The System Only Dreams in Total Darkness: 8
  5. Born to Beg7
  6. Turtleneck8
  7. Empire Line: 7
  8. I’ll Still Destroy You: 8
  9. Guilty Party: 7,5
  10. Carin at the Liquor Store8
  11. Dark Side of the Gym: 8,5
  12. Sleep Well Beast7

Sleep Well Beast (2017) es el séptimo trabajo de The National, una banda claramente subvalorada que produjo una de las publicaciones de aquel año. Los de Cincinnati desde sus inicios hace más de una década aportaron melodías tan ricas como intimistas y oscuras, con los puntos más altos en Boxer y High Violet, de 2007 y 2010 respectivamente.

En este nuevo material, al nivel de los antes mencionados, le imprimen a su música una energía e intensidad inusual y renovadora, en especial en pistas como “Nobody Else Will Be There “, “Walk It Back “, “The System Only Dreams in Total Darkness” y “I’ll Still Destroy You”, sonando mucho más ambiciosos, expandiendo sus horizontes y pronosticando una reinvención importante para su carrera.

Sobre el presente y el futuro de la agrupación comparándose con otros grupos, Aaron Dessner explicaría porque están conformes con el rumbo que están tomando: “Estamos contentos de estar dónde estamos. No queremos ser U2, de la misma manera que lo son Arcade Fire… Queremos ser interesantes y mantener cierto punto íntimo en la propuesta.” Y su hermano Bryce agregaría: “No tenemos los egos que podéis imaginaros. Nos sentimos afortunados. De hecho, en esta próxima gira hemos intentado tocar más en teatros que en pabellones. Tenemos que ir con cuidado. La industria siempre te tienta a ir hacia lo “más grande”, “más grande” y “más grande”, sin pensar el lugar al que pertenece el material. Debemos preguntarnos: ¿a dónde pertenece esta canción?¿Dónde te gustaría escucharla en vivo?”

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

David Bowie – Never Let Me Down (1987) [Remezcla 2018]

 

Puntaje del Disco: 6

  1. Day-In Day-Out: 2
  2. Time Will Crawl: 7
  3. Beat of Your Drum: 6
  4. Never Let Me Down: 8
  5. Zeroes: 8
  6. Glass Spider: 6
  7. Shining Star (Makin’ My Love): 7
  8. New York’s in Love: 4
  9. ’87 and Cry: 7
  10. Bang Bang: 5

Nadie que haya vivido puede dejar de fantasear aunque sea de vez en cuando con regresar en el tiempo y rectificar errores pasados. La experiencia, ese nombre sofisticado que le damos a nuestro cúmulo de errores, nos permite revisar situaciones y descubrir que había mejores formas de actuar, mejores soluciones que aportar a los viejos problemas.

Eso es lo que intentó hacer David Bowie en 2008, cuando aprovechó la compilación “iSelect” para remezclar una canción de su repudiado decimoséptimo disco de estudio Never Let Me Down. En esa ocasión, Bowie despojó al track “Time Will Crawl” de toda su parafernalia ochentosa (sintetizadores, baterías electrónicas con toneladas de reverberación) y nos demostró que debajo de todo ese artificio, había una buena canción. Tras el suceso del experimento, el músico inglés suspiró: “ah, si pudiera rehacer el resto de ese álbum”.

Diez años después, Mario J. McNulty, responsable de la ingeniería detrás del remix de “Time Will Crawl”, decidió hacer honor al deseo de Bowie y se reunió con varios de sus colaboradores asiduos (Reeves Gabrels, David Torn y Sterling Campbell, entre otros) para reimaginar el disco y editarlo como curiosidad en la última caja dedicada al artista, “Loving The Alien”, que recopila su período de los años 80.

Comenzamos con “Day in-Day Out”, por lejos una de las peores composiciones del cantante. Los cambios realizados son apenas perceptibles y, de todas formas, nada podría salvar una canción tan horrible. Seguimos con la semilla de todo este proyecto, “Time Will Crawl”, en la misma versión aparecida en “iSelect”, para luego dar paso a “Beat of your drum”, la cual mediante un elaborado arreglo de cuerdas y poniendo énfasis en la voz de crooner de Bowie, se redescubre como otro buen tema que había sido embarrado por la producción original.

A continuación está el tema que da título al disco, lo cual no es de extrañar, ya que es una de las mejores composiciones de un álbum mediocre tirando a malo. La harmónica, la voz en falsete, los guiños a John Lennon y la sincera letra de agradecimiento a Coco Schwab (asistente y amiga cercana del cantante) eran todos puntos altos de la canción original, los cuales se ven ahora favorecidos con una producción atemporal. No hay grandes cambios, pero sí los necesarios para terminar de pulir un buen tema.

“Zeroes”, el tema siguiente, era otra canción rescatable del disco original. Compuesta como un homenaje al rock de los 60, la nueva versión brilla a base de su guitarra acústica de 12 cuerdas, un sitar y la poderosa melodía vocal. Continúa “Glass Spider”, el tema experimental del disco, que si antes sonaba como un frenesí de sintetizadores y cajas de ritmo, ahora se ubica en la temporalidad de trabajos como “Outside”.

Llegamos a la recta final con “Shining Star (Making My Love)”. Según McNulty, fue la pista que más trabajo le costó: «La programación original era un desastre y el rap (interpretado pobremente por el actor Mickey Rourke) salía de la nada”. La canción tiene un fluir más interesante ahora, y la parte vocal de Rourke fue reemplazada por la mucho más competente Laurie Anderson. En el terreno de lo insalvable está “New York’s in love”, “87 and cry” quedó prácticamente igual y en el caso de “Bang Bang”, cover de Iggy Pop que oficia como cierre del álbum, el arreglo de cuerdas no resulta efectivo como en otras oportunidades.

Mención aparte merece la omisión de “Too Dizzy”, incluida sólo en la tirada original del álbum y posteriormente eliminada de todas las demás reediciones, a pedido del propio Bowie, quien detestaba la canción y su letra misógina. Tampoco se intentó rescatarla aquí.
Dicho todo esto, cabe preguntarse: ¿Valió la pena el trabajo realizado? ¿Eran canciones buenas mal producidas o se está intentando envolver en papel de regalo un pedazo de bosta? ¿Es la nueva versión de Never Let Me Down un buen disco? Cada uno sacará sus conclusiones. La mía es que, si bien algunas canciones quedaron mucho mejor, otras siguen siendo igual de atroces. Las remezclas tampoco pueden hacer milagros. A la hora de escuchar el álbum completo, todavía está lejos de ser una joya oculta, pero al menos es mucho más disfrutable para aquellos que no toleran el sonido de los ochenta.

Camilo Alves

Tu puntuación
(Votos: 2 Promedio: 3)

Noel Gallagher’s High Flying Birds – Estadio Luna Park (04/11/2018)

2806815h900
Por tercer año consecutivo Noel Gallagher volvió a presentarse en los escenarios argentinos; primero en la Ciudad de Rosario y al día siguiente en el legendario Estadio Luna Park, aquel templo porteño que justamente hace dos décadas había recibido al vocalista en la primera incursión de Oasis en la Argentina cuando la banda se encontraba de gira presentando su tercer disco Be Here Now y miraba toda la escena desde la cúspide mundial.

Hoy ese mismo Estadio encontró a un Noel mucho más maduro y en una faceta más experimental, tal como muestra su también tercer disco con The High Flying Birds, Who Built the Moon, lanzado en 2017.

A las 21 hs al ritmo de «Fort Knox» Gallagher salió a escena acompañado de sus músicos, que decidieron seguir el orden exacto de los primeros cuatro temas del material a presentar, con “Holy Mountain”, “Keep on Reaching” y “It’s a Beatiful World”. Luego “In the Heat of the Moment” sonó el primer tema de Chasing Yesterday, mientras que la genial “If I Had a Gun” y la estridente “Dream On” recordaban el muy buen álbum debut del nuevo proyecto de Noel.

Fue recién en el octavo tema que se escucharon los primeros acordes de Oasis con la maravillosa “Little By Little” que sonó al unísono entre todos los seguidores que se habían acercado a ver a su ídolo y que anhelaban el trunco retorno del grupo y que Noel enfatiza en desestimar en cada oportunidad, como cuando después de brindar una fabulosa versión íntima de “Supersonic” al pedido del público de entonar “Live Forever”, el cantante los dejó cantando parte del himno que catapultó a Oasis al estrellato.

“The Man Who Built the Moon”(el regalo que Noel eligió tocar para agradecer el afecto del público argentino), “Dead in the Water”, “Be Careful What You Wish For” y “She Taught Me How to Fly” completaban en gran medida casi todo el repertorio que Gallagher y los suyos venían a presentar, aunque los clásicos de la etapa en Oasis como “Whatever”, “Wonderwall” y el lado B “Half the World Away” fueron de las más coreadas por la gente. Antes de los bises “AKA…What a Life!” ya sonaba como un nuevo clásico y daba paso a las últimas piezas de un espectáculo muy prolijo y agradable.

“The Right Stuff”, a cargo de la vocalista Audrey YSEÉ Gbaguidi y que lo tuvo a Noel momentáneamente en segundo plano, cerró el repertorio de Who Built the Moon? y dio paso a una inesperada versión en guitarra acústica de «Go Let It Out», que tuvo a Gem Archer luciéndose en los riffs. Siguieron la infaltable “Don’t Look Back in Anger” y en el cierre, y a modo de concluir esta etapa experimental en su carrera, Gallagher tomó sus influencias más primarias y nos despidió hasta la próxima al ritmo de “All You Need Is Love”, dando por concluido un gran espectáculo, desde lo musical como desde lo emotivo.

Piro

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