Archivo de la categoría: Bandas de Rock Internacional

Duran Duran – Red Carpet Massacre (2007)

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Puntaje del Disco: 4

  1. The Valley: 4
  2. Red Carpet Massacre: 3
  3. Nite-Runner: 3
  4. Falling Down: 5
  5. Box Full O’ Honey: 6
  6. Skin Divers: 2
  7. Tempted: 3
  8. Tricked Out: 5
  9. Zoom In: 2
  10. She’s Too Much: 6
  11. Dirty Great Monster: 5
  12. Last Man Standing: 3

En el mundillo de la moda, pocas cosas son tan trágicas como un hombre de 50 años vestido como un skater. Asimismo, cualquiera se horrorizaría de ver a su padre en el boliche bailando los temas de moda e intentando usar códigos que no le pertenecen.

Una vergüenza ajena similar ocurre cuando uno se enfrenta a Red Carpet Massacre, el duodécimo álbum de los fabulosos cinco de Birmingham, Duran Duran, amos del pop sofisticado de los 80, que comenzaron a perder el rumbo a mediados de la década siguiente.

Tras el éxito de la fructífera reunión de los cinco miembros originales, que nos legó el excelente disco Astronaut, el grupo, una vez más, sufrió el desplante de su guitarrista Andy Taylor (idéntica situación ocurrió en 1985). Sin la influencia rockera del violero, el ahora cuarteto decidió sumergirse de lleno en el sonido de la primera década del siglo XXI, en un intento de renovar su sonido y presentarse como una alternativa viable para los hijos menores de sus fans originales. Para esto, reclutaron a Timbaland como productor, encargado de discos de Justin Timberlake (quien aparece como invitado en Red Carpet Massacre), Nelly Furtado, Pussycat Dolls, y demás actos pop para millenials.

Ya el primer tema del disco, «The Valley» nos advierte lo que vamos a obtener: una batería electrónica estéril, toneladas de efectos de sintetizador minimalistas, bajos procesados, una carencia casi absoluta de guitarras y, encima de todo ese pastiche digital, la voz de Simon LeBon, cantando sus melodías menos inspiradas en mucho tiempo. Lo mismo puede decirse del siguiente track, que da título al disco.

«Nite-Runner», la primera colaboración con Justin Timberlake, intenta una atmósfera neoR&B, pero naufraga en loops y vocoders que hacen la colaboración del ex NSYNC imperceptible y transforman el tema en un midtempo anodino. «Falling Down», el siguiente tema, también con Timberlake, es una balada más orgánica, con una guitarra alla John Frusciante y un estribillo efectivo. Sin embargo… ¡Timberlake sigue sin escucharse por ningún lado! ¿En qué colaboró? ¿Tocó la pandereta? ¿apretó el PLAY del sampler? Para una verdadera muestra de cómo sacar un producto decente de una colaboración con Justin Timberlake, vease «Signs» de Snoop Doggy Dog o «Love Never felt so good» en el disco póstumo de Michael Jackson, XScape.

Una balada acústica intitulada «Box Full O’Honey» recupera un sonido más clásico y nos permite soñar con una verdadera canción de Duran Duran. Pero el sueño termina apenas una pista después, cuando las palmas enlatadas y los ruiditos de teclado regresan en «Skin Divers». Y hablando de sueño, LeBon canta como si recién lo despertaran de la siesta.

Abriendo la segunda mitad del disco, «Tempted» arremete con un riff de sintetizador Trance y todo va colina abajo a partir de allí. «Tricked out» es un instrumental que no está mal, aunque suena a un MIDI de «The Chauffeur», aquel bellísimo cierre de «Rio», quizás su disco más famoso. «Zoom In» molesta con una batería y un bajo synth pulsante. «She’s too much» promete con un riff de guitarra agradable, sólo para ser arruinada a los pocos segundos con otra máquina de ritmos y un wah wah de sintetizador. «Dirty Great Monster» tiene un buen comienzo, con una batería heavy y una guitarra comandando el track, amén de un solo de saxofón hacia el final del tema. Sin embargo, no resulta una buena canción. Tampoco lo es la artificiosa balada que cierra el disco, «Last Man Standing».

Todo en este álbum suena forzado, aburrido, fuera de lugar y, ante todo, como el trabajo de dos equipos de personas que no tenían ninguna intención de grabar juntos. Se ve la oscura mano de la discográfica detrás de la producción, esa gente de traje que olvida la física del caos: si juntás un kilo del más fino caviar y un kilo del más delicioso tuco, obtenés dos kilos de una sustancia repugnante.

Camilo Alves

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 3)

The War on Drugs – Slave Ambient (2011)

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Puntaje del Disco: 8

  1. Best Night: 7,5
  2. Brothers: 8,5
  3. I Was There: 8
  4. Your Love Is Calling My Name: 7,5
  5. The Animator: 7
  6. Come to the City: 9,5
  7. Come For It: –
  8. It’s Your Destiny: 8
  9. City Reprise #12: 7,5
  10. Baby Missiles: 9
  11. Original Slave: 7
  12. Black Water Falls: 8

Con el guitarrista Kurt Ville en franca retirada (solo participando en dos temas “Best Night” y “It’s Your Destiny”), The War on Drugs entregaría su segundo paso discográfico, Slave Ambient, el 16 de Agosto de 2011.

Con el alejamiento de uno de sus socios fundadores el protagonismo recayó en su totalidad en Adam Granduciel quien gracias a sus canciones entre «dylanescas» y «springsteenianas» pero modernas y aggiornadas, guiaría a la banda hacia buen puerto en este nuevo material.

“Come to the City” es el único tema con un estribillo memorable y una melodía adictiva en toda la obra, convirtiéndose en un verdadero himno del indie rock moderno, el resto carece de tanta grandeza pero aún así podemos extirpar otros tracks sobresalientes como “Brothers”, “Baby Missiles”, “I Was There” y “Black Water Falls”.

Slave Ambient  es un triunfo para Granduciel, logró despegarse casi sin despeinarse de la figura de Kurt Ville y demostró que solo es capaz de hacer cosas valiosas. El disco apareció en casi todas las listas de “Lo Mejor del Año” y abriría el terreno para su siguiente aventura el aún más glorioso, Lost in the Dream (2014).

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 0 Promedio: 0)

Tom Waits – Heartattack and Vine (1980)

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Puntaje del Disco: 8,5

  1. Heartattack And Vine: 9
  2. In Shades: 7
  3. Saving All My Love For You: 8
  4. Downtown: 8
  5. Jersey Girl: 9
  6. ‘Til The Money Runs Out: 8
  7. On The Nickel: 8,5
  8. Mr Siegal: 8
  9. Ruby’s Arms: 8

Imagino que los deseosos por descubrir a Tom Waits suelen saltear este disco para adentrarse a sus grandes trabajos de los ochenta, Swordfishtrombones y Rain Dogs. Pero lo cierto es que Heartattack and Vine no deja de ser un buen álbum, muy bueno de hecho.

Heartattack and Vine podría considerarse un disco de transición a lo que se vendría. Esencialmente es un álbum de Blues Rock, con ciertos toques en los que empieza a experimentar. En cuanto a su interpretación vocal, intensifica lo que venía haciendo desde Small Change. Canta como si hubiera pasado una buena borrachera, llegando incluso a escupir en la homónima “Heartattack And Vine”.

Las baladas a piano y/o orquestadas de Waits también siguen latentes en este trabajo. “Saving All My Love For You”, en “On The Nickel” y “Ruby’s Arms” son muy buenas pruebas de ello. Pero “Jersey Girl” es la mejor por como Tom canta con intensidad y fervor.

El único tema medio colgado es “In Shades”, un instrumental en vivo, que resulta una inclusión rarísima. Pero Heartattack and Vine en general es un disco que vale la pena escuchar en lugar de que pase desapercibido.

Persy

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

Santana – Amigos (1976)

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Puntaje del Disco: 8,5

  1. Dance Sister Dance (Baila Mi Hermana): 8,5
  2. Take Me with You: 8
  3. Let Me: 8,5
  4. Gitano: 9
  5. Tell Me Are You Tired: 7,5
  6. Europa (Earth’s Cry Heaven’s Smile): 8
  7. Let It Shine: 8,5

Santana continuaría acentuando y perfeccionando su fusión de rock, jazz, R&B y ritmos latinos durante la década del setenta, y Amigos (1976) es una de sus mejores ejemplos consolidando todos los territorios que Carlos Santana intentó explorar desde los inicios de su carrera.

El grupo hizo sus esfuerzos para no perder el interés y su veta comercial, contratando a un nuevo productor, David Robinson, con una orientación algo más directa y dinámica con temas más vocales que instrumentales y al cantante Greg Walker, y el resultado fue superavitario consiguiendo su primer single en Billboard en cuatro años, “Let It Shine” y devolviendole a Santana el status que merece.

Desde el intenso comienzo con “Dance Sister Dance (Baila Mi Hermana)” pasando por la zapada roquera “Let Me”, la rumba latina con el cubano Armando Peraza “Gitano” y el luminoso final con “Let It Shine” encontramos a Santana en un momento inspirado y en forma promediando su mejor trabajo desde Santana III (1971) y Abraxas (1970).

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

The Cult – The Cult (1994)

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Puntaje del Disco: 6

  1. Gone: 5
  2. Coming Down (Drug Tongue): 7
  3. Real Grrrl: 7
  4. Black Sun: 6
  5. Naturally High: 7
  6. Joy: 6
  7. Star: 7
  8. Sacred Life: 6
  9. Be Free: 6
  10. Universal You: 6
  11. Emperor’s New Horse: 6
  12. Saints are Down: 6

Editado en octubre de 1994 el sexto álbum de estudio de The Cult mostró ser un intento forzado por recapturar los grandes momentos que el grupo había vivido años antes. También conocido como “la oveja negra”, en clara referencia a la fotografía de la tapa, este disco presenta ciertas reminiscencias al grunge y al rock alternativo.

Marcado por las diferencias que ya se venían evidenciando entre Ian Astbury y Billy Duffy desde Ceremony, este material queda lamentablemente desenfocado y subordinado a aquella rivalidad. Desde la ruidosa “Gone”, pasando por “Joy” y a lo largo de casi todo el álbum, los temas no terminan de definir un estilo. Si bien de acuerdo a Astubry, The Cult trata sobre temas personales como cuestiones sobre abuso sexual o la muerte de un amigo personal, el cantante no logra condensar en las letras y melodías un sonido atrayente.

“Coming Down (Drug Tongue)” y “Star” podrían catalogarse como lo más vistoso de este material que lejos estuvo de álbumes como Sonic Temple o Electric.

Piro

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

Black Sabbath – Mob Rules (1981)

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Puntaje del Disco: 6,5

  1. Turn Up the Night: 7
  2. Voodoo: 7
  3. The Sign of the Southern Cross: 8
  4. E5150:
  5. The Mob Rules: 6,5
  6. Country Girl: 7,5
  7. Slipping Away: 5,5
  8. Falling off the Edge: 6
  9. Over and Over: 5

Mob Rules es el segundo y último disco de Black Sabbath con Ronnie James Dio como vocalista y el primero de Vinny Appice en batería reemplazando a Bill Ward. Y a decir verdad es un álbum muy parecido a su predecesor, en su nivel y en lo que ofrece. Heaven and Hell no fue un gran disco, pero al menos sirvió para resucitar a Sabbath de los paupérrimos trabajos que venía editando hasta que se fue Ozzy. Con Dio la cosa apenas mejoró pero nunca alcanzó la banda el gran vuelo que tuvo en sus primeros años.

El gran problema es que Black Sabbath ofrece Hard Rock bastante genérico, que ciertamente puede entretener pero que lejos está de ser interesante. Dio intenta meter su misticismo pero no alcanza. Pero de quién más espero y entiendo debería tener una mayor responsabilidad de lo que hace Sabbath es Tony Iommi. Iommi como guitarrista raramente hace algo en guitarra que te vuele la cabeza en este disco.  En donde más apagado se lo nota es en los últimos cortes del disco. “Slipping Away” es tan genérico que resulta monótono. Mientras que “Over and Over” intenta transmitir una intensidad que no tiene y Iommi termina molestando y aburriendo con su guitarra.

El único que muestra algo del viejo Black Sabbath es “The Sign of the Southern Cross”. El riff es más pesado y oscuro, más Sabbath en todo sentido. Y tiene cierta épica. Aun así le falta ese algo para llegar a la altura de los clásicos del grupo.

El resto de Mob Rules es un tómalo o déjalo. Los más fanáticos puede que lo disfruten y los más refinados por escuchar algo interesante les va a costar más digerirlo. Y es una pena, porque desde mi punto de vista es la despedida de un gran cantante como Dio que pasó sin pena ni gloria por Black Sabbath.

Persy

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

Korn – Issues (1999)

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Puntaje del Disco: 9

  1. Dead: 7
  2. Falling Away from Me: 10
  3. Trash: 8
  4. 4 U: 8
  5. Beg for Me: 8
  6. Make Me Bad: 9
  7. It’s Gonna Go Away: 7
  8. Wake Up: 6
  9. Am I Going Crazy: 7
  10. Hey Daddy: 9
  11. Somebody Someone: 10
  12. No Way: 9
  13. Let’s Get This Party Started: 9
  14. Wish You Could Be Me: 7
  15. Counting: 9
  16. Dirty: 9

Dos hechos redefinen el sonido de Korn en Issues: el primero es la ausencia total del elemento hip-hop, que en Follow The Leader tuvo un rol marcado (los tres invitados del disco eran raperos). El segundo es el abandono de los abruptos cambios de ritmo que dotaron a sus canciones pasadas de una desprolija y original imprevisibilidad. Por idea del productor, Brendan O’Brien, se utilizó una claqueta para marcar un tempo único a las composiciones, cosa que no dejó nada contento al baterista, David Silveria, por lo que en varios temas es el propio frontman del grupo, Jonathan Davis, quien se hace cargo de la percusión.

Puede argumentarse que estas modificaciones eliminaron buena parte de la originalidad del sonido del grupo, y algo de verdad habría en esas palabras. Pero no debe entenderse como algo absolutamente negativo, especialmente si tenemos en cuenta que para ese momento la banda ya había engendrado un cardumen de imitadores (Limp Bizkit, Linkin Park, Crazy Town, P.O.D. ) que redujeron su estilo a una simplista ecuación de rapeos + guitarras distorsionadas. Cuando todos empiezan a copiarte, la única salida es cambiar uno mismo. Así lo entendió Korn y produjo un álbum que, con debates, puede considerarse su mejor trabajo y su última gran gloria.

Issues abre con un simple bucle de batería y el épico sonido de las gaitas que desde el principio dotaron a la banda de un elemento exótico. Jonathan Davis susurra una y otra vez que lo único que quiere es ser feliz y arremete con un coro de voces que parece un villancico. El tema dura un minuto y monedas, no contiene ni una sola nota de guitarras distorsionadas ni gritos descocidos. Un modo definitivamente inusual de comenzar un disco de metal, pero Korn no llegó a donde llegó haciendo lo que hacían los demás. De todas formas, pegadito a esta rara obertura, un riff en tinieblas nos advierte que se viene «Falling Away From Me», y con él, el álbum más oscuro y pesado del grupo.

La dinámica del disco puede formularse en estrofas compuestas por riffs minimalistas que pretenden sonar a cualquier cosa menos a una guitarra, contrapuestos con los usuales violentos machaques de guitarras de 7 cuerdas afinadas en Re, para compactar aún más esa pared de sonido. Todo suena más comprimido, más homogéneo, pero no por ello aburrido o monótono. Hay lugar para varios interludios experimentales (como la fabulosa «4U», casi un poema musicalizado) y Davis se anima a tratar su particular voz con diversos efectos, hasta dejarla irreconocible.

En lo que respecta a letras, Jonathan Davis sintetiza en Issues un descarnado retrato del lado oscuro de la fama y el dinero cuando llegan repentinamente a gente nada preparada para lidiar con ese tipo de exposición. A lo largo del álbum, el cantante revisita sus traumas de la niñez ( «Falling away from me» ) pero añade como la vida de gira y la popularidad arruinaron su matrimonio («Trash», «Make me bad»), su relación con sus fans («4U», «Beg for me», «Counting» ), con sus compañeros de banda («Wake up», «Somebody someone» «Let’s get this party started») y su salud mental («Dead» «It’s gonna go away» «Am I Going crazy» «Hey Daddy» «Dirty» ). Sus lúgubres susurros introspectivos resultan más inquietantes que sus alaridos, ya no tan rabiosos, sino desesperados o hasta derrotados. Su famoso scatt, proveniente de sus días de anfetaminas y alcohol, está aquí completamente ausente, dando lugar a un tratamiento más melódico y a la búsqueda por primera vez de estribillos gancheros, a la usanza de Nine Inch Niles.

Quizás no el más original, ni el más sorpresivo, ni siquiera el más furioso, pero definitivamente, el disco mejor compuesto, arreglado y meditado de todos. Issues fue el primer álbum de un grupo consciente de su identidad y su peso, ya repuesto de los traumas del pasado y listo para ocuparse del presente. Korn había llegado a la madurez.

Camilo Alves

Tu puntuación
(Votos: 2 Promedio: 4.5)

The Cars – The Cars (1978)

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Puntaje del Disco: 8,5

  1. Good Times Roll: 8,5
  2. My Best Friend’s Girl: 8,5
  3. Just What I Needed: 8
  4. I’m in Touch with Your World: 7,5
  5. Don’t Cha Stop: 9
  6. You’re All I’ve Got Tonight: 9
  7. Bye Bye Love: 8
  8. Moving in Stereo: 7,5
  9. All Mixed Up: 8,5

Desde Boston, Massachusetts surgió uno de los nombres estelares del new wave y de la década del ochenta, The Cars, compuestos por el guitarrista y compositor Ric Ocasek, el cantante y bajista Benjamin Orr, la primera guitarra Elliot Easton, el tecladista Greg Hawkes y el baterista David Robinson.

Después de convertirse en sensación local la banda grabó numerosos demos a principios de 1977 lo que permitió que el sello Elektra los contacte para hacerse de sus servicios y grabarles su primer LP con algunos temas grabados anteriormente como demos, The Cars (1978), un verdadero triunfo para el grupo y una excelente carta de presentación.

Los Cars siempre estuvieron a la vanguardia en equipos y tecnología, el batero Robinson explicaba al respecto: “Siempre tratamos de tener lo nuevo de las tiendas musicales, aunque se convirtiera obsoleto a los dos meses.”

The Cars es un sólido álbum de rock y para muchos una obra maestra, sonando soprendentemente bien para ser novatos y sin temas flojos, estamos ante new wave en estado puro con piezas que se repiten en la cabeza, melodías adictivas y notables composiciones, aunque lograran su pico de popularidad en los ochenta y cosecharon grandes éxitos y una larga trayectoria quizás nunca estuvieron tan aceitados como en sus inicios.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

Duran Duran – Liberty (1990)

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Puntaje del Disco: 5

  1. Violence of Summer (Love’s Taking Over): 5
  2. Liberty: 4,5
  3. Hothead: 5
  4. Serious: 7
  5. All Along the Water: 4
  6. My Antarctica: 7
  7. First Impression: 5
  8. Read My Lips: 5,5
  9. Can You Deal With It: 6,5
  10. Venice Drowning: 4,5
  11. Downtown: 5

Duran Duran ya venía en declive a finales de los ochenta y olvidándose de glorias pasadas, Big Thing (1988), había sido un rotundo fracaso comercial y musicalmente hablando y su sucesor dos años después, Liberty, sería hasta peor.

Liberty es el sexto álbum de estudio de los de Birmingham y aunque si tuvo más repercusión que su antecesor se puede decir que es el punto más bajo a nivel compositivo en su carrera. El trabajo esta totalmente sobre producido y la banda parecía no saber que dirección tomar hay desde disco, rock, soul, new wave pero sin ideas coherentes esta mescolanza puede resultar en un verdadero desastre, incluso mayor que Big Thing.

Sus propios integrantes hablaron sobre Liberty años después de manera negativa, En 1998 John Taylor admitiría que sus adicciones a las drogas influyeron en el material: “Cuando ensayábamos pensábamos que estábamos ante un gran disco, pero no fuimos capaces de trasladarlo al estudio, de todas formas solo me acuerdo estar fumando aceite de hachís, es todo lo que puedo recordar de hacer ese álbum”.

Por suerte para ellos esta etapa de confusión y falta de concentración no duraría mucho y con su siguiente trabajo Duran Duran (The Wedding Album) de 1993, alcanzaron uno de sus mayores éxitos en toda su carrera con hits del calibre de “Ordinary World” y “Come Undone”, volverían a demostrar lo que valían.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 3)

The Who – It’s Hard (1982)

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Puntaje del Disco: 4

  1. Athena: 7
  2. It’s Your Turn: 5,5
  3. Cooks County: 4,5
  4. It’s Hard: 6
  5. Dangerous: 5
  6. Eminence Front: 8
  7. I’ve Known No War: 4
  8. One Life’s Enough: 4
  9. One At A Time: 3,5
  10. Why Did I Fall For That: 4,5
  11. A Man Is A Man: 5,5
  12. Cry If You Want: 4,5

It´s Hard, nunca mejor puesto el nombre. Es realmente duró escuchar esta versión de los Who. Y es muy duro darse cuenta que al escuchar este disco uno se da cuenta que la banda estaba destinada a dejar de existir. Sabemos que la muerte de Keith Moon fue un duro golpe que los Who sentirían en sus entrañas, en su corazón. Sería una bisagra negativa que iba a sentenciarlos paulatinamente en el tiempo. Y así fue dando el golpe de K.O. con este disco.

It´s Hard es un álbum en el que más allá de la ausencia de Keith, el grupo entero, en especial Pete Towshend, parecían vacíos. Como si ya no tuvieran nada más para ofrecer. Se nota de manera exasperante que parece una banda esforzándose demasiado por prolongar su existencia. Y para ello recurren a ciertos elementos que los hicieron famosos en el pasado como el uso de sintetizadores. Pero francamente en lugar de dejarnos esa sensación de “Retorno Triunfal”, pecan por parecer una banda de New Wave intentando sobrevivir en los ochenta.

De todas formas, el principal problema de It´s Hard es que compositivamente no se les cae una idea. Los Who aburren lisa y llanamente. Suenan monótonos y no ofrecen una sola melodía que valga la pena. A punto tal que las canciones no solo son malas en su mayoría sino que son completamente inmemorables. “Eminence Front” es lo único medianamente potable que saca Pete de la galera. Pero el resto del álbum es para el bostezo. Y lo peor es que no solo aburre, sino que es largo ¡Eterno!

Es triste que un grupo tan grande hubiera terminado de esta manera en los ochenta. Pero ya no se podía prolongar más la agonía.

Persy

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 3)