Archivo de la categoría: Bandas de Rock Internacional

Warpaint – Exquisite Corpse (2008)

warpaint-exquisite-corpse-2008

Puntaje del Disco: 9

Cuando Persy me hizo la invitación a colaborar en el Festival de Críticos para celebrar el 8º Aniversario de Persi Music, no dudé en aceptar. El reto consistió en encontrar un disco qué reseñar, habiendo ya un universo entero de bandas y discos. Tras algunos descartes, recordé este magnífico debut, que descubrí hace poco, y que me dejo perplejo y sediento de escuchar más de este grupo.

Emily Kokal (vocalista principal) y Theresa Wayman (guitarra principal y coros), fundaron Warpaint en L.A. en 2004. Tocando en la escena underground durante años, maduraron su sonido para lanzar este EP debut en 2008. La mezcla estuvo a cargo nada menos que de John Frusciante, pero las chicas brillan por mérito propio y no por padrinazgos o noviazgos. Warpaint es en sí una amalgama de muchísimas influencias, en cuyo sonido podemos encontrar matices del OK Computer, de Massive Attack, de Portishead, de The Cure… y en cuanto a géneros, hay resquicios de Post-Rock, Psicodelia, Shoegaze.

El Exquisite Corpse sería su carta de presentación, y quizá su mejor trabajo. Aquí suenan más puras y espontáneas. Las chicas se enfocan mayormente en crear atmósferas, en armar minuciosamente telones sónicos envolventes. Instrumentalmente la banda pareciera ser una especie de jam minimalista, pero es capaz de pasar de arpegios sublimes a explosiones devastadoras en instantes. Y al decir que parece un jam no lo hago en sentido despectivo, al contrario; parecieran estar armando el tema frente a nuestras narices, pero se nota un trabajo muy delicado, sin prisas, y cada una aporta en función a la creación de atmósferas y texturas. Individualmente son brillantes, las guitarras se entretejen con riffs repetitivos pero fascinantes, con un bajeo profundo, y una batería a cargo de los cambios de ritmo y destiempos. El sonido en conjunto es difícil de explicar, pero sabe a noche, a viento helado, a espejos rotos.

Los 2 temas con que arranca me parecen no sólo los mejores del debut, sino de su discografía. “Stars” y “Elephants” son temas hipnóticos, el primero lento, con  las voces en agridulce armonía. El tema va en lento crescendo, que nunca alcanza a estallar. “Elephants” es más violenta, con un bajeo elástico que le hace honor al título. La guitarra arma un riff cristalino en complejos subeybajas, mientras la batería lleva un ritmo desaforado en destiempos. La atmósfera es más angustiante, paranoica, y cada instrumento va acrecentando esa sensación segundo a segundo. “Billie Holiday” es una bellísima balada que recuerda vagamente las devastadoras melodías de Mazzy Star. “Beetles” es el tema más desordenado del disco, donde los cambios de tiempo no funcionan tan bien, pero donde destaca la capacidad para crear diferentes texturas, siempre angustiantes. “Burgundy” es llevado por un cálido tamboreo en la primera parte, hasta que las guitarras y voces crean una telaraña, y sin saber cómo, estamos en plena catarsis. “Krimson” cierra con ese inicio arpegiado que revienta al medio minuto con un loop de bajo, sobre el que las guitarras crujen y arman sus laberintos.

Al final no sabemos qué diablos ha pasado. Hay cierto erotismo en la voz de Emily Kokal, sobre todo cuando Theresa hace armonía y parecen sirenas cantando. Hay algo seductor detrás de todo. Pero a la vez algo tristísimo. Y de repente explotan y parecen que se nos estuviera viniendo un terremoto encima. Las voces, por demás, funcionan igual que los instrumentos, repitiendo las melodías y la minimalista letra para cumplir con su función hipnótica y sumergirnos en trance. Al final, el disco hace honor a su nombre, no sólo en el aspecto lírico, sino porque es bizarro, inquietante, pero exquisitamente adictivo…

Corvan

Tu puntuación
(Votos: 0 Promedio: 0)

Ringo Starr – Time Takes Time (1992)

ringo_starr_-_time_takes_time

Puntaje del Disco: 8,5

  1. Weight of the World: 9
  2. Don’t Know a Thing About Love: 8
  3. Don’t Go Where the Road Don’t Go: 9
  4. Golden Blunders: 7,5
  5. All in the Name of Love: 8
  6. After All These Years: 8,5
  7. I Don’t Believe You: 8,5
  8. Runaways: 7
  9. In a Heartbeat: 8,5
  10. What Goes Around: 8
  11. Don’t Be Cruel: 7

Este disco sí que no lo tiene nadie, o poca gente, además porque es muy difícil de conseguir. Lanzado en el año 1992, Time Takes Time es el primer álbum de Ringo en 9 años, en los que luchó por superar problemas con el alcoholismo, asimiló los fracasos de sus últimos discos, y comenzó en 1989 una gira con su “All-Starr Band”. El éxito de la misma le dio fuerzas para comenzar a grabar, y lo hizo esporádicamente y con varios productores: Don Was, Jeff Lynne, Peter Asher y Phil Ramone.

En cuanto al contenido, debo decir que es el trabajo más sólido que hizo hasta ese momento, con un sonido mucho más fresco y actual en comparación con lo anterior. Ringo sólo participaría en la composición de 3 canciones, algo que pasaría por última vez, ya que en los siguientes álbumes co-escribiría prácticamente todos los temas.

En lo que respecta a las canciones, no hay ningún tema malo, siendo los mejores “Weight of the World” y “Don’t Go Where the Road Don’t Go” (una de las de Ringo), también acompañan “After All These Years”, “I Don’t Believe You” y “In a Heartbeat”. La edición japonesa incluye como bonus track una versión de “Don’t Be Cruel”, de Elvis Presley.

A pesar de las buenas críticas que tuvo, Time Takes Time terminó siendo otro fracaso, el último tal vez, ya que después de la gira de promoción centró su trabajo en la realización de los Anthology, junto a McCartney y Harrison, lo que hizo aumentar el interés de la gente por los Beatles y su legado.

Este álbum nos muestra un trabajo para nada pretensioso, en el que demuestra que no tiene nada que demostrar.

Néstor

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 5)

Marc Ford – Holy Ghost (2014)

marc-ford-holy-ghost

Puntaje del Disco: 7,5

  1. If I’d Waited: 6
  2. Blue Sky: 9
  3. Dancing Shoes: 8
  4. Dream #26: 6
  5. In You: 10
  6. I’m Free: 7
  7. Just a Girl: 7
  8. You Know What I Mean: 8
  9. Turquoise Blue: 6
  10. Sometimes: 7
  11. Badge of Descension: 7
  12. Call Me Faithful: 9

Fue en 2014 cuando Marc Ford alcanzó la madurez como cantautor en solitario, sin artificios ni excesos, nos entregó -hasta el momento- su mejor disco o, por lo menos, el más completo. Resulta interesante observar como abandonó el sonido  hard-rock de sus olvidados Black Crowes -donde fue el guitarrista principal en sus discos más exitosos- para acercarse en esta nueva etapa al southern-rock de fuertes raíces americanas.

Como era de esperar, el disco se viste con pianos Fender Rhodes, banjos, un mellotrón y un pedal Steel que nos recuerda fuertemente al Neil Young más americano y consigue, además, sonar al mismo tiempo directo, melancólico y puro. Marc se redime de un pasado lleno de problemas: su expulsión de los Black Crowes, la bebida y las giras interminables para rodearse, por primera vez, de su esposa e hijo en los directos de este álbum, en definitiva, una clara vuelta al hogar y a las raíces.

En cuanto al disco, tenemos en la primera mitad «Blue Sky», un tema excelente y optimista con un Marc en perfecta forma tanto líricamente como con su guitarra llena de matices. Continuamos con «Dancing Shoes», canción sosegada y de reflexión personal con unos dulces coros al son del riff de guitarra. Llegando a la final del primer bloque del disco tenemos «In You», el mejor tema del álbum. Un inicio lento y sosegado que se acelera con la batería y donde Marc suena convincente en el dramatismo y color de su voz, para terminar con un riff de guitarra en la segunda parte de la canción que no sólo convence, sino que llega a emocionar proporcionando la profundidad que pide. El resto del disco mantiene la línea, quizás algo inferior al primer bloque pero, para terminar tenemos  “Call Me Faithfull”, una canción perfecta para un más que notable disco. Pendiente de una continuación de este nivel.

Mencho

Tu puntuación
(Votos: 0 Promedio: 0)

Martha And The Vandellas – Dance Party (1965)

martha-and-the-vandellas-dance-party-1965

Puntaje del Disco: 9

  1. Dancing In The Street: 10
  2. Dancing Slow: 8,5
  3. Wild One: 8,5
  4. Nowhere to Run: 10
  5. Nobody‘ll Care: 8
  6. There He Is (At My Door): 8
  7. Mobile Lil The Dancing Witch: 8,5
  8. Dance Party: 9
  9. Motoring: 8,5
  10. The Jerk: 8
  11. Mickey’s Monkey: 7,5
  12. Hitch Hike: 7

Durante los primeros años de la década de los sesenta, los grupos de chicas (girl group) se volvieron un enorme furor en los Estados Unidos. Aprovechando el enorme vacío que había dejado la debacle del rock and roll en Estados Unidos, una gran cantidad de estos grupos comenzaron a acomodarse en las primeras posiciones de los charts americanos.

La incipiente discográfica Motown, formada por el ambicioso compositor Berry Gordy a finales de los `50, encontró en éste nuevo fenómeno juvenil un lugar magnifico para empezar desarrollarse y ganarse un lugar de renombre. Grupos como The Marvelettes o Mary Wells significaron los primeros grandes sucesos para la discográfica y lograron poner a Detroit por primera vez en el centro de la escena musical americana.

Martha Reeves comenzó su carrera en Motown, curiosamente, como secretaria de la compañía. Esto fue hasta que obtuvo su gran oportunidad como líder del grupo The Vandellas gracias a la ausencia de la cantante Mary Wells a una de las grabaciones. De esa forma quedo conformando una de las agrupaciones más significativas del sello de Detroit, Martha and The Vandellas.

Dance Party presenta los singles editados por el grupo desde mediados de 1964 hasta principios de 1965, conteniendo los dos clásicos más recordados del trio: “Nowhere to Run” y “Dancing in the Street”. El trabajo más artesanal y característico que encontramos en ambos sencillos desentona con la lógica industrial que Berry Gordy había ideado para el sello. El distintivo ritmo fuerte y marcado como disparo de “Dancing in the Street” junto con el singular golpeteo de cadenas en “Nowhere to Run” llevaron al sonido Motown a otro nivel. Convirtiéndose en verdaderos estándares del género.

El resto del disco no desentona para nada. Dance Party pretende ser el disco ideal para pasar en una fiesta bien sesentosa, alcanzando enormemente su objetivo.  Destaco principalmente los cortes “Wild One”, “Dance Party” y “Dancing Slow” que rompe un poco con la monotonía visceral del álbum.

Esta fue, sin duda, la edad de oro para el trío y para Motown. “Dancing in the Street” se transformó en un himno para el movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos y una gran inspiración para otras agrupaciones. A pesar de esto, el éxito del grupo iba a detenerse en ese momento. La incipiente y desmedida fama que sus compañeras The Supremes comenzaron a cosechar durante esa misma etapa generó una proporcional caída de la visibilidad de Martha and the Vandellas. Las composiciones más interesantes del trío Holland-Dozier-Holland recayeron enteramente sobre el grupo liderado por Diana Ross y Martha and The Vandellas devino en un simple sucedáneo de The Supremes. Aunque consiguieron algunos éxitos a finales de los 60, el trío nunca pudo igualar aquella grandeza alcanzada durante sus primeros años, separándose finalmente en 1972.

Martin

Tu puntuación
(Votos: 0 Promedio: 0)

Velvet Revolver – Contraband (2004)

velvet-revolver-contraband-2004

Puntaje del Disco: 7

  1. Sucker Train Blues: 6,5
  2. Do It For The Kids: 7
  3. Big Machine: 4
  4. Illegal I Song: 5
  5. Spectacle: 5
  6. Fall to Pieces: 8,5
  7. Headspace: 6,5
  8. Superhuman: 3
  9. Set Me Free: 5
  10. You Got No Right: 8
  11. Slither: 8,5
  12. Dirty Little Thing: 7,5
  13. Loving The Alien: 7
  14. Bodies (Bonus Track): 6

En este año tan esperado por los fanáticos de Guns N’ Roses, en el cual la banda está realizando una gira mundial con sus intérpretes originales, voy a aprovechar este espacio para analizar el primer álbum de una banda que de por si no tuvo mucho tiempo de vida (2002-2008) compuesta por Scott Weiland (Voz y Teclado), Dave Kushner (Guitarra Ritmica), Duff McKagan (Bajo), Matt Sorum (Bateria y Percusion) y Slash (Guitarra Principal), que se dio a llamar Velvet Revolver.

En Junio del 2004 lanzaron su primer disco que titularon Contraband, el cual tuvo muy buenas críticas por parte del público, manteniendo como esencia musical el Hard Rock característico de Guns N’ Roses, haciendo imposible la obvia comparación entre ambas bandas, en combinación con el estilo de  Stone Temple Pilots por parte de Weiland. No obstante ello, hay que decir que es un disco que contiene varios temas de relleno y en algunos casos volviéndose algo monótono, teniendo ciertos vacíos de contenido.-

Se destacan principalmente los tres singles del álbum “Slither” y “Dirty little Thing”, con un estilo bastante similar, y “Fall to Pieces”, uno de los temas más suaves del Disco, con varios arreglos de Guitarra, de lo mejor en la parte compositiva.

Contraband comienza con “Sucker Train Blues”, un tema aceptable en el cual se puede apreciar el estilo de la banda, pero encontrándose demasiado similar a “Slither”. Luego sigue con “Do It for the Kids”, con un estribillo contagioso y repetitivo por parte de Weiland. Las siguientes tres canciones “Big Machine, “Illegal I Song” y “Spectacle” son de lo más flojo del disco, estando por debajo de temas como “Headspace” que contiene un potente riff con ciertas trazas de punk o de “Set Me Free”, con  ciertas variaciones en la parte vocal. Mención aparte para “Superhuman”, que a mi criterio y gusto me pareció lo peor del disco, sin llegar a ser de por si agradable.

Posteriormente  se puede escuchar a “You Got No Right”, un excelente tema desde su composición y variación musical, con un muy buen cambio de ritmo, de lo mejor de este disco, sin lugar a dudas, junto con la Power Ballad “Loving The Alien” que no llegar a ser tan explosiva como la primera, pero dando lugar a apreciarse su parte rítmica, tal como pasa en “Fall to Pieces”.

Para finalizar, la banda incluyo como Bonus Track, la versión de “Bodies” de los Sex Pistols realizada en vivo, el cual no suma ni resta en el análisis final de este material discográfico.

Como conclusión, se puede decir que es un buen disco, sin llegar a ser brillante y de carecer de cierta variedad,  pero siempre manteniendo como base y estilo característico de la banda el Hard Rock. Aunque uno siempre espera algo mejor cuando se juntan músicos de esta magnitud.

Luquitas Bonjo

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 3)

Korn – Life Is Peachy (1996)

korn-life-is-peachy

Puntaje del Disco: 5

  1. Twist: 7
  2. Chi: 7
  3. Lost: 5
  4. Swallow: 5
  5. Porno Creep (instrumental): 7
  6. Good God: 9
  7. Mr. Rogers: 1
  8. K@#Ø%!: 3
  9. No Place to Hide: 8  
  10. Wicked: 5
  11. A.D.I.D.A.S.: 7  
  12. Lowrider: 5
  13. Ass Itch; 4
  14. Kill You: 7,5

Un proverbio que suele escucharse en el mundillo de la música es el siguiente: «tenés toda una vida para componer tu primer disco, pero sólo dos semanas para componer el segundo». Por ese motivo, los segundos álbumes de muchas bandas suelen pecar de mediocres, especialmente si el primero fue bien recibido.

Este era el panorama al que se enfrentaba KoRn, el quinteto californiano que, casi sin darse cuenta, el cambió la cara al metal a mediados de los 90 y se convirtió en el sonido insigne del resto de la década y parte de la siguiente, cuando el grunge empezaba a seguir el camino de su gurú, Kurt Cobain (irónicamente, fallecido en 1994, año del debut discográfico de KoRn).

Los chicos de Bakersfield, que no habían escrito una sola canción en dos años por haber estado de gira, se juntaron en abril de 1996, otra vez con el productor Ross Robinson, y desplegaron toda la creatividad contenida, aunque el resultado denota que dicha creatividad, al parecer, no era tanta.

Ya de entrada, el disco abre con una por demás extraña «canción» de 49 segundos llamada «Twist», consistente en una vulgar demostración de poder, con Jonathan Davis usando su incomparable scatt a grito pelado, mientras Munky y Head, los guitarristas, machacan sus siete cuerdas y le sacan los ruiditos más irritantes. El viaje continúa por el mismo sendero con «Chi», pero a partir del tercer tema, el ambiente se torna anodino, sin cambios de ritmo, con guitarras de una distorsión amortizada y un Davis que susurra con desgano y grita sólo porque tiene que hacerlo, no porque lo sienta o lo necesite. El panorama no mejorará hasta la excelente «Good God», que recupera la virulencia demostrada en su primer disco, sólo para volver a naufragar inmediatamente después con la soporífera «Mr. Rogers», un bodrio de 5 minutos que no por casualidad jamás se molestaron en tocar en vivo.

A partir de allí, habrá altibajos con algunas buenas canciones («No place to hide» «A.D.I.D.A.S.»), algunas malas («K@#0%!» «Ass Itch») y dos covers de relleno («Wicked» y «Lowrider»), cuya grabación se debe más a la ingesta de alcohol durante las sesiones que a una verdadera intención artística. El tema final, «Kill You», remonta un poco el clima y pretende emular el escalofriante dolor de «Daddy», la épica composición que cerraba el primer disco, aunque sin lograrlo.

Un disco de transición, grabado a las apuradas, casi para cumplir. «No sé qué decir ¿y qué? Me importa una mierda», «Odio escribir boludeces, es tan estúpido, ¿qué me pasa hoy?». Dos líneas que Davis canta a lo largo del disco y demuestran lo poco inspirados que estaban a la hora de hacer Life Is Peachy. Afortunadamente, lo mejor estaba por venir.

Camilo Alves

Tu puntuación
(Votos: 2 Promedio: 4)

Gene Clark – No Other (1974)

open-uri20190910-32444-nay6mv

Puntaje del Disco: 10

  1. Life’s Greatest Fool: 9
  2. Silver Raven: 9,5
  3. No Other: 9
  4. Strength of Strings: 10
  5. From a Silver Phial: 9
  6. Some Misunderstanding: 10
  7. The True One: 9,5
  8. Lady of the North: 9,5

Hoy les presento el que es uno de mis discos favoritos de todos los tiempos, al cual considero una obra imprescindible que no pide nada para estar en la lista de los mejores álbumes de la historia, un disco completo en todo sentido.

Ahora bien, para empezar recordemos a Gene Clark; miembro fundador de los exitosos The Byrds que fueron una banda dominante de los 60s. Como letrista y guitarrista rítmico fue el líder intelectual de los americanos y a él se le atribuyen en gran parte éxitos como “I’ll Feel a Whole Lot Better” y “Eight Miles High”. Tras su salida de la banda (a la cual constantemente regresaría por momentos), se lanzó a una carrera de solista más modesta, pero no menos productiva y fue hasta en su cuarto lanzamiento, No Other, cuando tocó la cima de forma descomunalmente en cuanto a calidad compositiva y musicalidad.

Para acompañarse en su estado de inspiración, Clark y su productor reclutaron una serie de músicos de sesión considerados entre lo mejor de su tiempo como Timothy B. Schmidt (segunda voz, The Eagles), Butch Trucks (baterista, The Allman Brothers Band), Daniel Kortchmar (guitarra, Linda Ronstadt), Chris Hillman (mandolín, The Flying Burrito Brothers) y Lee Sklar (bajo). La combinación de tales músicos con la propia capacidad de letrista de Clark (considerado uno de los compositores-letristas más capaces de su época), llevó a que la sesión fuera productiva, generando una exquisita combinación de country rock, góspel, folk y psicodelia.

Pasando a las canciones, resulta difícil elegir favoritas, ya que todas son de calidad suprema. Pero en base a que son únicamente ocho, les daré detalle de cada una individualmente. Para abrir tenemos una pieza revitalizante, optimista y que de principio da muestra de las tremendas vocales de Clark, los curioso de esta “Life’s Greatest Fool” es que comienza como una canción de country-rock, pero con la entrada de las vocalistas de coro se convierte en un atrapante hibrido de country y góspel. Pero las cosas se pueden poner mejor y llega un tema que Clark venia guardando desde tiempo atrás, “Silven Raven”, esta canción folk resalta tanto por sus firmes punteos de guitarra como por su evocativa narrativa que invita a la reflexión. El tercer tema cambia de aires, el tema del disco “No Other” es muy distintivo por sus intensas percusiones y sus tintes psicodélicos setenteros que culmina en un rico jam instrumental y de vocales de fondo. El pináculo de la primera parte del disco es la épica e impactante “Strength of Strings”, no les confundan los juegos vocales de entrada, pronto esta pieza se convierte en la mejor interpretación vocal del disco ¡Con cuanta presencia, intensidad y sentimiento se explaya Clark! Y si por la poesía cósmica de Gene fuera poco tenemos slide guitar que hemos venido encontrando en todo el disco brilla por su exquisitez. Temazo sin más ni menos.

Si la primera mitad fue suprema, la segunda sorprenderá por serlo aun más. En este disco no hay relleno ni canciones innecesarias y “From a Silver Phial” lo deja claro desde un principio, con su órgano, sus solos de Wah Wah y el tremendo estribillo de Clark y sus coristas, algo tiene este tema que levanta el ánimo con una sensación de esperanza y felicidad. A continuación tenemos una de las mejores canciones de todos los tiempos, y no, no estoy exagerando “Some Misunderstanding” se merece tal denominación y es que es sencillamente perfecta, es perfecta en instrumentación, solo escuchen esa mezcla de bajeo, arpegios de guitarra acústica, teclados y esos bellísimos solos de slide guitarra (en lo personal de lo más emotivo que he oído de slide guitar), es perfecta en esa melancólica letra que lleva a la introspección que al amplificarse con el estilo vocal de Gene llega hasta el corazón. Me faltan palabras para describir a cabalidad lo que es esta enormísima canción. “The True One” por su parte es una de las favoritas de los fans, un country puro nuevamente, es sencilla pero recompensadora, su accesibilidad y ligereza la hacen de muy fácil escucha y otro tema que trae una sonrisa al rostro. Y tal como los grandes discos, tienen un gran cierre, No Other no defrauda con la pastoral y filosófica “Lady of the North”, sin más el tema más experimental y soñador del disco; los teclados, los dubs de guitarra y los sintetizadores son hermosos desembocando en un outro celestial digno de un aplauso y un suspiro.

Por mas difícil de creerlo, el disco fue un fracaso critico y comercial, por alguna razón a los analistas de la época la producción les pareció excesiva y sintieron le quitaba peso al disco y la disquera no le dio promoción suficiente para que vendiera. Esto dejó a Clark con una gran pérdida económica (los gastos de producción llegaron a 100,000 dólares, una cifra escandalosa en esa época), pero sobretodo decepcionado por la criminal infravaloración de su obra maestra, la cual defendió como tal hasta su muerte. Desafortunadamente fue hasta después de su muerte, cuando todo el mundo reconoció la genialidad que este hombre dejó al mundo. Hoy bandas modernas como Fleet Foxes, Beach House y Grizzly Bear han declarado públicamente la gran influencia de este trabajo (incluso entre todos ellos haciendo un concierto tributo muy maravilloso).

Disco sin desperfectos, uno que recompensa tanto al ser escuchado casualmente como al dedicarle máxima concentración a sus detalles. Por lo que más quieran no lo dejen pasar, les garantizo lo encontraran sumamente grato.

Gera Ramos

Tu puntuación
(Votos: 2 Promedio: 5)

Sufjan Stevens – Carrie & Lowell (2015)

sufjan_stevens_-_carrie__lowell

Puntaje del Disco: 9

  1. Death with Dignity: 10
  2. Should Have Known Better: 9,5
  3. All of Me Wants of You: 8,5
  4. Drawn to the Blood: 8
  5. Eugene: 9
  6. Fourth of July: 10
  7. The Only Thing: 8,5
  8. Carrie & Lowell: 8
  9. John My Beloved: 8,5
  10. No Shade in the Shadow of The Cross: 8,5
  11. Blue Bucket of Gold: 8

El mejor disco de 2015 en mi opinión resultó ser Carrie & Lowell de Sufjan Stevens. La historia detrás del mismo es tan triste como el sonido y las letras de las canciones. En 2012, la madre de Sufjan murió a causa de un cáncer de estomago. Ella padecía, esquizofrenia y depresión, y lo abandonó cuando él tenía tan solo un año. Esto los unió más que nunca, y finalmente pudo reconciliarse con su madre.

Tan solo con ver el titulo de la canción “Death with Dignity”, uno puede imaginarse el dolor que significó todo lo ocurrido con su madre. El sonido que podemos apreciar en este tema será el patrón para el resto del disco, que se caracteriza por una instrumentación acústica bastante minimalista y relajante, junto a unas letras de lo más conmovedoras.

Si hablamos de conmovedoras, la que se lleva el premio es “Fourth of July”, posiblemente la canción más triste que he escuchado en mi vida (sin exagerar) debido a su letra devastadora y la interpretación vocal de Stevens que pone los pelos de punta.

Otros temas muy destacados son “Should Have Known Better” y “Eugene” que resultan los otros esenciales del disco. El resto de los temas son bastante parejos en cuanto a calidad, pero no resalta ninguno en particular, a pesar de tener cada uno su encanto.

En resumen, este álbum demuestra la gran versatilidad de Sufjan, que después de discos con un sonido tan grandioso como “Illinois” o tan experimental como “Age of Adz”, aun puede volver a sus raíces y producir un disco acústico tan sincero como este.

Tommy

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 5)

They Might be Giants – They Might be Giants (1986)

theymightbegiantscover

Puntaje del Disco: 9

  1. Everything Right Is Wrong Again: 8
  2. Put Your Hand Inside the Puppet Head: 8
  3. Number Three: 7
  4. Don’t Let’s Start: 8,5
  5. Hide Away Folk Family: 9
  6. 32 Footsteps: 6
  7. Toddler Hiway:
  8. Rabid Child: 8
  9. Nothing’s Gonna Change My Clothes: 7,5
  10. (She Was A) Hotel Detective: 8,5
  11. She’s an Angel: 9
  12. Youth Culture Killed My Dog: 10
  13. Boat of Car: 8
  14. Absolutely Bill’s Mood: 8
  15. Chess Piece Face: 7
  16. I Hope That I Get Old Before I Die: 9
  17. Alienation’s for the Rich: 9,5
  18. The Day: 7
  19. Rhythm Section Want Ad: 9,5

Con más de 2000 reviews de discos de más de 700 bandas de todas partes del mundo (menos las hispanoparlantes, que tienen su propio hogar en persimusica) hechas a lo largo de 8 años, encontrar un huequito en Persi Music donde aportar un gran disco de una banda aún no comentada es una verdadera hazaña.
Por suerte, They Might Be Giants logró escaparse del brutal ojo inquisidor de los críticos del portal. Es cierto que no es una banda de lo más popular: son mayormente conocidos por haber hecho la música de intro de Malcolm in the Middle (¡qué 2000 que nos pusimos!). Pero TMBG nació en los albores de la década del 80, de la mano de John Flansburgh (guitarras), John Linnell (acordeón y saxofón), y una desvencijada caja de ritmos.
Su primer disco se llamó, también, They Might Be Giants. Aún situándose en esa época, el sonido es raro y variado. Una combinación inusual de instrumentos florece en canciones que van del rock al polka, caminando por el filo del pop, asomándose al folk y mirando con cariño al electro. Lo que hoy diríamos, sin ruborizarnos mucho, Rock Alternativo. En una metodología que explotaron en años subsiguientes, algunos instrumentos fueron grabados a distancia por músicos colegas en un contestador automático en el estudio.
Son 19 canciones, con 18 debajo de la marca de los tres minutos, y casi todas raras. De ellas, “Everything Right Is Wrong Again” y “Don’t Let’s Start” fueron las más populares, aunque “Youth Culture Killed My Dog” se lleva -a mi humilde entender- los laureles. “Alienation’s for the Rich” y “Rhythm Section Want Ad” le van a la zaga. En su bizarreada particular, “I Hope That I Get Old Before I Die” y “Hide Away Folk Family” tienen su entrañable encanto. Y si a eso le sumamos joyitas como “She’s an Angel” y “(She Was A) Hotel Detective”, They Might Be Giants se convierte sin dudas en un disco (y en una banda) que vale la pena escuchar. Por supuesto, si ponen 19 canciones en un disco, a la fuerza han de surgir mediocridades. En el caso de TMBG, en la forma de cancioncitas que son más cuchitriles que piezas musicales: “32 Footsteps”, “Toddler Hiway”, “Chess Piece Face”, y “Number Three”.
Sin embargo, y aún en el caso de estos temas, la originalidad de la música (¡y las letras!) le dan un carácter, como mínimo, interesante. Después de su primer álbum, se pusieron las pilas, se buscaron una buena banda, y explotaron más a fondo su estilo (con reminiscencias de Talking Heads, Frank Zappa y Flaming Lips), hasta ganarse el corazón de los fanáticos con el disco de 1990, “Flood”, su lanzamiento más popular hasta la fecha.
La curiosidad: Después de algunos videoclips innovadores, y una participación en Looney Toones, Malcom in the Middle, y Austin Powers, la banda se dedicó principalmente a la música infantil. De hecho, sus discos educativos “Here Come the ABCs”, “Here Come the 123s”, y “Here Comes Science” tuvieron certificación Oro.

Barba

 

Tu puntuación
(Votos: 0 Promedio: 0)

Queen – Made in Heaven (1995)

 

queen-made-in-heaven-1995-2

Puntaje del Disco: 8

  1. It’s a Beautiful Day: 7
  2. Made in Heaven: 9
  3. Let Me Live: 8
  4. Mother Love: 7
  5. My Life Has Been Saved: 7.5
  6. I Was Born to Love You: 9
  7. Heaven For Everyone: 8
  8. Too Much Love Will Kill You: 9
  9. You Don’t Fool Me: 8
  10. A Winter’s Tale: 7.5
  11. It’s a Beautiful Day (Reprise): 7
  12. Yeah: –
  13. (Untitled Hidden Track): 5

Cuando Persy propuso hacer un Festival de Críticos para conmemorar el octavo aniversario de nuestra página, nos pidió que seleccionemos un disco por el cual  tangamos un aprecio especial. Rápidamente pasaron por mi mente unos cuántos buenos álbumes que podría entrar en esa clasificación. Sin embargo, mi decisión no demoró demasiado y luego de hacer un ligero descarte de algunos discos que ya habían sido reseñados, encontré el disco perfecto para homenajear en esta ocasión. Fue la icónica imagen del gran Freddy Mercury inmortalizada en una estatua en las orillas del Lago de Ginebra, en Montreux, Suiza, la que terminó por encausar mi elección. Made in Heaven, el último disco grabado con la formación original de la banda se transformó en el disco encargado de formar parte de este nuevo Festival.

Después de Greatest Hits I y II y Live Magic, Made in Heaven, se convirtió en uno de los primeros discos que adquirí hacia mediados de los noventa y que en el transcurso de mi infancia, me mostraron el maravilloso legado musical que Queen había dejado. Si bien en un principio no fue uno de mis discos preferidos, con el tiempo comencé a apreciarlo y a interiorizarme en el trasfondo de la producción, las historias detrás de cada composición y las letras de las canciones, que por cierto alternan mucho entre los deseos de vivir y la muerte.

Made in Heaven se compone de las últimas canciones que Freddie alcanzó a grabar y que luego Brian May, Roger Taylor y John Deacon se encargaron de completar con las instrumentaciones y arreglos necesarios (como en “Mother Love” la última pieza grabada por Mercury en Mayo de 1991). Aunque también se incluyen algunas composiciones que el cantante había editado en solitario como “Made in Heaven” y ”I Was Born to Love You”, lanzadas en Mr. Big Guy de 1985, dando como resultado un maravilloso y emotivo disco.

En términos musicales este disco muestra pasajes del Queen de fines de los setenta con buenos momentos rockeros, fuertes melodías y algunos efectos similares a los coros tan particulares de la banda. “Heaven For Everyone”, escrita en 1987 por John Deacon y la bellísima “Too Much Love Will Kill You”, compuesta por May demuestran también que las baladas eran propicias para el grupo y que encajaron a la perfección en este muy buen trabajo que posee el componente adicional de contar con las últimas pinceladas del eterno Freddie Mercury.

Piro

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 3)