Bachman-Turner Overdrive – Bachman-Turner Overdrive II (1973)

Bachman-Turner Overdrive - Bachman-Turner Overdrive II (1973)

Puntaje del Disco: 8

  1. Blown: 7,5
  2. Welcome Home: 8,5
  3. Stonegates: 7,5
  4. Let It Ride: 8
  5. Give It Time: 8
  6. Tramp: 7
  7. I Don’t Have to Hide: 8
  8. Takin’ Care of Business: 9

A unos meses de su debut y también en el año 1973 la banda canadiense de Hard Rock  Bachman–Turner Overdrive editaría su segundo trabajo que significaría un enorme crecimiento musical.

Bachman–Turner Overdrive II incluye dos de sus más reconocibles hits a lo largo de su extensa trayectoria, “Takin’ Care of Business” y “Let It Ride”, que se convirtieron en himnos roqueros e incluso versionados por otras bandas años más tarde.

Sonando mucho más aceitados una de las características de BTO es la variedad de voces, tenemos temas interpretados por Randy Bachman, Tim Bachman y C.F. Turner con igual efectividad , ofreciendo otros grandes tracks ademas de los anteriormente citados como “Welcome Home”, “Give It Time” y “I Don’t Have to Hide”.

Sin haber llegado a descollar en su época Bachman–Turner Overdrive II es un disco de puro rock and roll que hoy en día se merece reivindicar, se valora mucho más y que confirma la decisión acertada que tomaría Randy Bachman luego de dejar su anterior banda The Guess Who.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

Anathema – A Natural Disaster (2003)

Anathema - A Natural Disaster (2003)

Puntaje del Disco: 9

  1. Harmonium: 9
  2. Balance: 9
  3. Closer: 9
  4. Are You There?: 8,5
  5. Childhood Dream:
  6. Pulled At 2000 Meters A Second: 8
  7. A Natural Disaster: 10
  8. Flying: 8
  9. Electricity: 8,5
  10. Violence: 8,5

Encontrar realmente grupos como este es como si fuese un milagro. Anathema es uno de esos grupos que mejor ejemplifica como evoluciona una banda definiendo su sonido disco tras disco.

Anathema se formó en Liverpool en 1990. Sin embargo, por aquel entonces su sonido era totalmente diferente, ya que formaban parte del movimiento extremo del Death/Doom, un género que fue fundado una banda llamada Paradise Lost con su disco Lost Paradise en 1990 y que fue popular con otros grupos no por menos conocidos como Katatonia, My Dying Bride, Disembowelment, y por supuesto Anathema. Este género consiste en una fusión de los elementos del Doom Metal más clásico, combinados con la música extrema y los riffs pesados pero lentos del Death Metal, con letras sumamente orientadas a lo gótico y emocional, creando así una atmósfera única.

Anathema sacó 2 discos de este género: Serenades en el año 1993, con una formación un poco distinta a la de ahora, Darren White en las vocales, Duncan Patterson en el bajo (que se fue en 1998), y los actuales John Douglas en la batería junto con los hermanos Vincent y Daniel Cavanagh en las guitarras; y The Silent Enigma de 1995, considerado un clásico del género que tuvo más repercusión que el anterior con Vincent reemplazando a como vocalista principal a Darren White.

No sé cómo es el sonido del siguiente álbum, Eternity, ni siquiera me apetecería escucharlo, pero sé que el grupo tomó un drástico cambio al alejarse del Death Doom para acercarse al Gothic Metal con su discazo, Alternative 4, acercándose a un Rock mucho más original, más acústico, por momentos progresivo, excluyendo algo de la distorsión de guitarras y voces guturales definiendo de a poco su sonido.

Así Anathema lanzaría otro álbum llamado A Natural Disaster, que debe ser el primer disco de en el cual es total la ausencia de guitarras distorsionadas dando paso a caminos evolutivos que la banda tomaría muchos años más tarde con los álbumes We Are Here Because We Are Here (Vaya título, xD) y Weather Systems.

A Natural Disaster podría considerase como el más tranquilo de la banda. Es un grandisimo trabajo, realmente es bello, melancólico y tan relajante que te atrapa hasta el final, con la presencia de teclados hipnóticos y ciertas referencias electrónicas que la banda nunca antes había tocado, rebalsando sonido por sonido en excelentes cortes como «Balance» y «Closer». Además consta de bastantes melodías progresivas y atrapantes muy cuidadas por su magnífica producción.

Además A Natural Disaster es el primer trabajo que incluye a Lee Douglas como cantante líder, cuya presencia es más que importante ahora en la carrera de la banda. Es la que mantiene el espíritu de la banda. Lo demuestra en la canción homónima del disco, con una espectacular performance.

Líricamente es como los otros discos de Anathema. Siempre se caracterizaron por ser líricamente deslumbrantes. Muchas de sus letras son una luz, llenas de poesía y melancolía pura que tocan el alma. Tomemos como principal referencia sobre todo a «One Last Goodbye» del disco Judgement, una canción que me hizo hasta llorar. Realmente es muy difícil llegar a algo emocional como lo otorga este grupo sin importar la música que hagan, porque tampoco hay diferencias entre la época más extrema del grupo y la de ahora. Su espíritu se sigue escuchando y hasta oliendo.

Por eso este álbum es tan importante reseñarlo primero. Hay un par de guiños y coqueteos con la época más vieja de la banda, y son presentados en las canciones «Pulled At 2000 Meters A Second», una sorpresa ya que este es el único corte metalero de la banda en mucho tiempo, y también en parte de la canción «Violence». Es importante reseñarlo primero porque marca un antes y un después en la carrera de la banda. Es un espacio intermedio entre la época más metalera hasta Judgement y además es el que le otorgará frutos a sus brutales últimos tres discos.

A pesar de que Anathema haya cambiado mucho, siguen siendo parte de la escena metalera más pura y sobre todo extrema, ya que de allí nacieron. Muchos seguidores del Metal Extremo consideran a Anathema como una de sus bandas favoritas, además de que es un descanso para sus oídos (incluyéndome).

Anathema ha creado un estilo único realmente difícil de catalogar, pasando por Rock Alternativo, progresivo, acústico pero siempre sonando a ellos mismos de una forma única y difícil de alcanzar. Grandioso trabajo, muy recomendable, no es el mejor de ellos tampoco pero si es imprescindible publicarlo primero.

Toto

Tu puntuación
(Votos: 0 Promedio: 0)

R.E.M. – Out of Time (1991)

R.E.M. - Out of Time (1991)

Puntaje del Disco: 7,5

  1. Radio Song: 5
  2. Losing My Religion: 9,5
  3. Low: 8
  4. Near Wild Heaven: 6,5
  5. Endgame: 7
  6. Shiny Happy People: 8,5
  7. Belong: 7,5
  8. Half a World Away: 7,5
  9. Texarkana: 7
  10. Country Feedback: 8
  11. Me in Honey: 7,5

En el año 1991, cuando el Grunge se apoderaba de la escena musical, uno de los paladines del Rock Alternativo de los ochenta como R.E.M. no tomaría exactamente la misma vertiente. Al contrario, con Out of Time ofrecería un producto de cualidades que chocan entre sí.

Como aspecto positivo Out of Time se destaca por la diversidad de instrumentación en cada canción. El ejemplo más distintivo sin ir más lejos es la mandolina de “Losing My Religion”. Así que desde ese aspecto tiene su cuota experimental. Por otra parte, los cortes son en general de Folk Rock y Pop Rock, con melodías que están bastante bien pero que simultáneamente son convencionales y en algunos puntos comerciales. R.E.M. con cortes como el hit “Shiny Happy People” y el ya mencionado “Losing My Religion” definitivamente abandona las sombras del under para ofrecer algo más cercano al mainstream. “Losing My Religion” debe ser el tema de R.E.M. más difundido en radios, en MTV y liderando charts como pocos.

Pero el inconveniente del álbum por el cual no es grandioso, es que resulta bastante desparejo. Muchas de las canciones de Out of Time pese a tener melodías en general potables y una instrumentación interesante, no por ello son grandes composiciones. El caso más ejemplar es “Radio Song” en donde formulan una especie de hibrido de Funk con Rap, donde colabora KRS-One, que resulta chocante.

Entre otros experimentos que no son tan habituales en ellos está el popy “Near Wild Heaven”, con armonías vocales a la Beach Boys que no son tan atractivas. También combinan Pop con Spoken Word en “Belong”. Además tenemos tenemos a “Low” y “Country Feedback” con un estilo más oscuro y alternativo que llega a capturarte.

Pero sin dudas sus dos singles “Shiny Happy People” (con Kate Pierson, cantante del grupo The B-52’s, realzando la melodía con su voz) y “Losing My Religion” son los que acaparan la principal atención. Especialmente este último que, con su riff de mandolina, terminarían armando un folk rock que sería el clásico definitivo de la banda de Michael Stipe, aunque no por eso el mejor  en la historia del grupo.

Persy

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

Clap Your Hands Say Yeah – Some Loud Thunder (2007)

Clap Your Hands Say Yeah - Some Loud Thunder (2007)

Puntaje del Disco: 8

  1. Some Loud Thunder: 7,5
  2. Emily Jean Stock: 8,5
  3. Mama, Won’t You Keep Them Castles in the Air and Burning?8
  4. Love Song No. 7: 7,5
  5. Satan Said Dance: 9
  6. Upon Encountering the Crippled Elephant: 7
  7. Goodbye to Mother and the Cove: 8
  8. Arm and Hammer: 8
  9. Yankee Go Home: 7,5
  10. Underwater (You and Me): 8,5
  11. Five Easy Pieces: 7

El proyecto de indie electrónico Clap Your Hands Say Yeah conseguiría lo que pocos que llaman la atención y se ponen de “onda” en su debut consiguen, mejorar su performance inicial en su segundo material, Some Loud Thunder, distribuido desde principios de 2007.

Clap Your Hands Say Yeah (2005) fue un buen disco, ideal para presentar a esta banda desconocida de Philadelphia, pero que dejaba en claro que dada sus condiciones podían mejorar y mucho. En este su segundo esfuerzo consolidaron su sonido y lo expandieron, cosa que pocas bandas de esta era pueden conseguir y dejan de esta de moda.

Con un sonido mucho más sofisticados, distorsionado, visceral y creativos, gracias al trabajo mancomunado de Alec Ounsworth con su productor estelar Dave Friedmann (The Flaming Lips, Mercury Rev, etc), CYHSY brilla en varios inspirados pasajes como “Emily Jean Stock”, “Mama, Won’t You Keep Them Castles in the Air and Burning?”, “Goodbye to Mother and the Cove”, “Underwater (You and Me)” y el single “Satan Said Dance”.

CYHSY ya no sorprenderá a nadie por sus buenas intenciones y a partir de este inspirado segundo trabajo, se les exigirá mucho para estar a su propia altura, esperemos que les dure.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 3)

Donovan – Sunshine Superman (1966)

Donovan - Sunshine Superman (1966)

Puntaje del Disco: 9

  1. Sunshine Superman: 9,5
  2. Legend of a Girl Child Linda: 9
  3. Three King Fishers: 8
  4. Ferris Wheel: 8
  5. Bert’s Blues: 8,5
  6. Season of the Witch: 9,5
  7. The Trip: 8
  8. Guinevere: 8,5
  9. The Fat Angel: 8
  10. Celeste: 10

Para el año de 1966, el  Escocés Donovan Leitch era todo un ídolo juvenil en el género del Folk, por lo cual le comparaban con la inmensa sensación que era la superestrella y estandarte Bob Dylan, algunos casi tomándolo con una especie de copia (algo que no era bueno para la imagen del Europeo).  No obstante en esa época la escena musical iba transformándose a un ritmo acelerado, con bandas ascendentes planteando nuevas tendencias y bandas ya establecidas reinventándose; el mismo Dylan ya lo había hecho al volverse “eléctrico” con su Highway 61 Revisited. Donovan probablemente se dio cuenta de que el también necesitaba evolucionar de su simple folk para continuar con su desarrollo artístico.

Lo que hizo el joven fue empaparse con música con la que no había trabajado anteriormente, particularmente el Jazz y la música oriental, así como el Blues. Por otro lado se adentró en lo que era el movimiento hippie de aquellos años buscando inspiración en sus drogas una inspiración para su música. De esta manera fue como se facturó uno de los mejores discos de su carrera, Sunshine Superman, considerado uno de los primeros álbumes psicodélicos y que encima le convirtió en un símbolo de la contracultura del Flower Power.

En este revolucionario trabajo, nos encontramos al trovador entrando en lo que sería su pico creativo, ofreciendo diez temas que van de enganchantes a reflexivos y generalmente ricamente adornados con una instrumentación bastante completa, producto de la mezcla de sus influencias. Y una prueba del cambio es el homónimo tema de entrada al álbum, este single veraniego fue un hit hecho para pegar al a radio con su atractivo pop psicodélico.

No obstante Donovan no se olvidad de sus raíces folk y enseguida llega el poema medieval que es “Legend of a Girl Child Linda”, donde por seis minutos deleita con una narración que evoca unas visualizaciones excepcionales sobre la edad media, añadiendo certeros arreglos de cuerdas y de viento a su guitarra acústica. A continuación entran las influencias orientales  en “Three King Fishers” y “Ferris Wheel”, sobretodo destacando la presencia de la Sitara, convirtiéndose en uno de los primeros británicos en darle uso a este instrumento que se popularizaría inmensamente en muchas bandas de peso, no puedo menos que decir que la manera en que entran esos pasajes Hindúes es una gran maravilla. Cerrando la primera mitad del disco está “Bert’s Blues”, dedicado a su gran amigo folkero Bert Jansch, esta vez entrando arreglos mas clasicistas de la mano del Harpischord (en español conocido como Clave).

La segunda mitad del disco abre de la misma manera que la mitad, con otro temazo de los más grandes de la psicodelia sesentera; “Season of the Witch”, un tema eléctrico y que no le pide nada a la pista del título, de hecho por mi parte me atrevo a señalar este tema como el más accesible y pegador del álbum (mucho se le debe también a la intervención en guitarra eléctrica de un entonces joven Jimmy Page). A continuación la temática se vuelva acida con la jazzera y tintineante “The Trip” que tal como su propio título indica, trata sobre un viaje de LSD que Leitch llegó a experimentar. “Guinivere” a continuación es otro tema de Folk de recamara, de temática  medieval y basado en intrincados pasajes de guitarra estilo fingerstyle (una especialidad del escocés).  Luego tenemos “The Fat Angel” que se convirtió en uno de los temas más queridos por los fans del artista. Pero la cereza del pastel está a final del disco con la magistral y pastoral “Celeste” donde el mismo Donovan se expresa sobre los cambios de la vida, particularmente sintiendo el peso de su propia fama, no obstante admitiendo que estar acompañado será lo que le hará salir adelante respecto a esos cambios. La potente letra combinada con la armoniosa combinación instrumental  (nuevamente el Harpischord hace diferencia) solo hace de este tema un cierre perfecto al disco..

Por su riqueza de música y letras Sunshine Superman  se convirtió en un hit en ambos continentes Americano y Europeo, y forma junto a Mellow Yellow (1967) y  A Gift Form a Flower to a Garden (1967) la trilogía dorada de Donovan en su cúspide artística.

Gera Ramos

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

El Bordo – Vivo Luna Park (22/05/2016)

 

el-bordo-luna-park-2

“No entiendo por qué vinimos acá…” entona Ale Kurz en las primeras líneas de “En la vereda”. “Yo tampoco” siento decir muy adentro mío. ¿O tal vez sí?

Es la fiesta de El Bordo. La fiesta de una banda que, como su propio cantante dijo, crecieron poco a poco durante nada menos que 17 años hasta cumplir lo que para ellos era un sueño: tocar en el Luna Park, llenar el Luna Park o casi (quedaron pocas entradas e incentivaron hasta último momento a comprarlas desde su Facebook y Twitter). Y cumplieron su sueño, el grupo nacido en el “Pelle” tuvo su noche de Luna llena, algo que no todos logran ¿Pero cómo llegaron a eso?

Comúnmente el Bordo se muestra como un grupo humilde. Una banda de “Rock de Barrio”, que no es otra cosa que una banda bien básica de Rock And Roll. Es uno de los tantos que se ganaron el rótulo de lo que hoy en día se conoce como “Rock Argentino”. Pero este “Rock Argentino” no es necesariamente el que mejor representa lo más original de la escena nacional. Al contrario, dentro de este compendio de bandas tenemos a cosas como La 25, Cielo Razzo, Callejeros, Pier, Los Gardelitos y demás bandas que su idea de Rock no es otra cosa que ofrecer algo cuadrado, genérico y reiterativo, a los que no se les cae una pisca de innovación. Son los hijos bastardos de los Redondos y algunas bandas más  mundanas como los Ratones Paranoicos.

El Bordo tampoco está exento de esta crítica al Rock Nacional. Aun así con su último disco, Hermanos, dio señales de evolucionar. “Existir”, “Instinto” y “Lejos” no solo son canciones que se transformaron en hits por sus muy buenos estribillos y melodías, sino que también, despegan un poco con buenas composiciones con piscas de rock más alternativo.

Era su momento. Así El Bordo eligió el 22/05/2016 como su fecha consagratoria, con una cuenta regresiva que se les habrá hecho eterna hasta llegar al día del recital más importante de su historia. Llegado el día, minutos más tarde de la hora señalada, la banda saldría al escenario con “Soñando Despierto” para hacer explotar el campo. Y si de su público hablamos es realmente muy pasional, agitando con cada acorde y entonando con fanatismo sus letras. No solo era la fiesta de El Bordo, era la fiesta de sus seguidores. Una fiesta completa en los cuales no solo había banderas de otras bandas (compartiendo el público como si tuvieran una relación simbiótica), sino también globos y “minitas” desencajadas en los Pullman (no en las plateas laterales, esos eran sapos demasiado tranquilos de otro pozo). Solo se calmaron cuando estrenaron “El Traidor” como tema inédito.

En ese sentido a su favor, tengo que decir que varios temas del grupo suenan mucho mejor en vivo que en su versión de estudio. Tienen más poder, aunque no todos los temas tengan la misma solidez. Si alguno no es bueno no hay potencia que lo arregle. Pero eso poco les importó. Es su noche y se despacharon haciendo lo que tanto querían, armando una fiesta de casi 3 horas repasando nada menos que 32 temas (con mayor predominancia de canciones de Yacanto, En la vereda de enfrente y Hermanos), desplegando solos de guitarra, armónica, batería y lo que se les ocurra.

Además sumaron artistas invitados. El primero de las celebridades invitadas fue el ex Vox Dei, Ricardo Soulé, quién apareció con violín para interpretar “¿A dónde vas?” dando pinceladas con su instrumento que, aunque no se escuchaba todo el tiempo, El Bordo debería incorporarlo como cosa sería para mejorar los arreglos de sus temas. Luego el turno fue de guitarrista de Almafuerte, Tano Marciello, para interpretar «La Patada». Pero si de festejo hablamos, no podía faltar Maikel y El Mono de Kapanga, dando clases de lo que es ser un showman  en “Silbando una ilusión”. Y por último, el invitado final fue su propio productor de Hermanos, Manu Vázquez, quien se calzó la guitarra para interpretar “Instinto”.

Fue su noche especial, con sus excesos que eso conlleva, como la larga duración del Show, la larga espera para que interpreten el Encore de cierre y hasta por ver a Alejandro Kurz interpretando tirando en el piso (casi babeando de costado) en uno de los tramos del concierto. Pero saben qué, eso también forma parte del Rock. ¿Entiendo ya por qué fui?

Persy

Tu puntuación
(Votos: 0 Promedio: 0)

Babasonicos – Pasto (1992)

 

babasonicos-pasto-1992-2

Puntaje del Disco: 7,5

  1. Intro:
  2. D-Generación: 9,5
  3. Tripeando: 6
  4. 41′ de Ocio:
  5. Sobre la Hierba: 8
  6. Chicos en el Pasto: 7
  7. Canción de la Bandera: –
  8. La Era Del Amor (Parte 1): 7,5
  9. Natural: 8
  10. Mutha Fucka:
  11. Somos La Pelota: 7
  12. Guarda D.P.!:
  13. Bien: 7
  14. Listo:
  15. Indios: 7
  16. Fiebre Roller: 6,5
  17. Sol Naranja: 8,5
  18. Umito:
  19. Margaritas: 7,5
  20. D-Generación (Trash Mix): 6

Hace ya unos 25 años un grupo de jóvenes desarreglados de la localidad de Lanús, del Gran Buenos Aires, se juntarían para pisar fuerte en el circuito del under porteño. Adrían Dargelos, Diego Rodriguez, Mariano Roger, Diego Tuñón, Gabo Manelli y Diego Castellano le dieron vida a Babasonicos, banda hoy en día legendaria del rock nacional y que en esos comienzos sonaban crudos, alternativos y experimentales.

Tras fichar para la discográfica “Sony Music Argentina” la banda se aisla en una quinta de Ezeiza para grabar en Otoño de 1992 su primer LP producido nada menos que por Gustavo Cerati, Pasto. Demasiado complejo para lo que era el mercado argentino en ese entonces recibió demasiadas críticas por su estilo loco y volado.

Fue gracias a “D-Generación” que se hicieron notar, sonando intensamente en las radios locales por su mezcla de rock distorsionado agresivo con estribillo adictivo y «coreable», pero cuentan con otros temas para el recuerdo como “Sobre la Hierba”, «La Era del Amor», “Natural” y “Sol Naranja”.

Pasto no está entre los mejores discos de los Babasonicos ni por asomo, pero es una presentación al mundo de este grupo de adolescentes que si bien tenían muchas imperfecciones que al poco tiempo pulirían en Trance Zomba (1994) o Dopadromo (1996), demostrarían tener muchas ganas, buenas intenciones y actitud.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 3)

Syd Barrett – Barrett (1970)

Syd Barrett – Barrett (1970)

Puntaje del Disco: 8

  1. Baby Lemonade: 9
  2. Love Song: 8,5
  3. Dominoes: 8
  4. It Is Obvious: 7,5
  5. Rats: 8
  6. Maisie: 7,5
  7. Gigolo Aunt: 8,5
  8. Waving My Arms In The Air: 7,5
  9. I Never Lied To You: 8
  10. Wined And Dined: 7,5
  11. Wolfpack: 7,5
  12. Effervescing Elephant: 6,5

Pese a ser conocido como un personaje inestable del Rock, Syd Barrett llegó a editar dos discos en el mismo año. El segundo de ellos es Barrett, en donde contó con la colaboración de sus compañeros floydeanos David Gilmour y Richard Wright, no solo en la instrumentación sino también en la producción.

La participación de Gilmour y Wright tiene sus pros y sus contras en ese sentido. Por un lado, pulen y realzan las composiciones de Syd para que sean más escuchables. Pero simultáneamente terminan siendo un poco más convencionales para el oyente. Por lo cual se puede perder un poco el estilo bizarro e insano de Barrett. Aunque su esencia sigue ahí latente.

Y cuando de su esencia hablamos Syd nos sigue ofreciendo su estilo psicodélico tan único que había plasmado y llevado a Pink Floyd al éxito con The Piper. De hecho, parece un disco de otra época, sacado del epicentro del Rock Psicodélico de 1967.

Dentro de esta onda las canciones de Barrett son bastante agradables. “Love Song”, “Gigolo Aunt” y especialmente “Baby Lemonade” sobresalen como Psico Pop Rocks de muy buenas melodías, que podrían haber integrado tranquilamente el Tracklist de The Piper at the Gates of Dawn. Y el resto del disco es bastante estable a pesar de lo desequilibrado que era nuestro querido Syd.

Persy

Tu puntuación
(Votos: 0 Promedio: 0)

Roxy Music – Country Life (1974)

Roxy Music - Country Life (1974)

Puntaje del Disco: 9

  1. The Thrill of It All: 8,5
  2. Three and Nine: 8
  3. All I Want Is You: 9
  4. Out of the Blue: 9
  5. If It Takes All Night: 8
  6. Bitter-Sweet: 8,5
  7. Triptych: 7
  8. Casanova: 7,5
  9. A Really Good Time: 9,5
  10. Prairie Rose8

Como ya había insinuado en Stranded (1973), la salida de Brian Eno de Roxy Music no sería para nada traumática (por lo menos al principio), a este sólido trabajo le seguiría al siguiente año, tal vez el punto más alto en su carrera, el consistente Country Life.

Roxy Music tenía como principal virtud en sus primeros años de sonar distinta a cualquier otra banda, no era ni hard rock ni el rock revolucionario de los sesenta de los Beatles y los Stones, tenían su toque particular de sofisticado y elegante art rock, y en esta placa suenan con más energía y más guitarreros que nunca.

Country Life nos ofrece su colección de temas más sólido de su carrera y que difícilmente igualarían más adelante con puntos altísimos como “The Thrill of It All”, “All I Want Is You”, “Out of the Blue”, “Bitter-Sweet” y mi preferida “A Really Good Time”.

La portada del álbum hoy considerada como un ícono de la historia del rock y el pop fue todo un tema en si mismo. La foto tomada por Eric Boman de dos hermosas modelos, Constanze Karoli (prima de Miachael Karoli integrante del grupo alemán Can) y Eveline Grunwald (novia de Karoli en aquella época) resultó controvertida en algunos países y hasta censurada en otros, llevó hasta tener otro lanzamiento con otra portada en Estados Unidos durante 1975 y 1980.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

Of Montreal – Coquelicot Asleep in the Poppies: A Variety of Whimsical Verse (2001)

Of Montreal - Coquelicot Asleep in the Poppies A Variety of Whimsical Verse (2001)

Puntaje del Disco: 6,5

  1. Good Morning Mr. Edminton: 8,5
  2. Peacock Parasols: 8
  3. Look at the Bell: 7
  4. An Introduction for Isabell: 7
  5. Let’s Do Everything for the First Time Forever: 8,5
  6. Rose Robert: 8
  7. It’s a Very Starry Night: 6,5
  8. Mimi Merlot6,5
  9. Butterscotching Mr. Lynn: 6
  10. Coquelicot, Claude and Lechithin Dance Aboard the Ocean Liner: –
  11. Go Call Your Mine: 5,5
  12. The Events Leading to the Collapse of Detective Dullight: –
  13. Penelope: 7,5
  14. A Dreamy Day of Daydreaming of You: 7
  15. Hello from Inside a Shell (Zombies Enter the Harbor): 7
  16. Lechithin’s Tale of a DNA Experiment That Went Horribly Awry: –
  17. It’s Just So: 7
  18. The Frozen Island: 7,5
  19. Upon Settling on the Frozen Island, Lechithin Presents Claude and Coquelicot With His Animals Creations for Them and Approve or Reject: –
  20. Let’s Go for a Walk (Coquelicot Leaves the Frozen Island to Resume Her): 6,5
  21. The Hopeless Opus or the Great Battle of the Unfriendly Ridiculous:7

Kevin Barnes, el frontman de Of Montreal es reconocido por ser un personaje extravagante tanto en su comportamiento en escenarios como en su música, pero aunque tenga acostumbrado al mundo a sus bizarras sorpresas, el encontrarme con Coquelicot Asleep in the Poppies: A Variety of Whismical Verse me he dado cuenta de que su mente es aun más disparatada de lo que uno pudiera imaginar.

Siguiendo ese drama Vaudevilliano que aplicó en The Gay Parade, Of Montreal vuelve a presentar un disco conceptual que supera en locura a cualquiera de los anteriores trabajos de la banda de Twee Pop. La inspiración de acuerdo a Barnes son Os Mutantes y Frank Zappa, exponentes y precursores de la música Avant-Garde en el pasado.

No trataré de explicar el concepto del disco, ya que es algo tan aleatorio y fantasioso que no tiene sentido tratar de entenderlo, así que solo quedemos en que “Coquelicot es un hada y el disco habla de las aventuras de su subconsciente”. De lo que si les puedo hablar es de la música que nos encontramos, misma que es tan rara como el planteamiento del disco. La impredictibilidad rige todo el álbum, una sola canción cambia de melodías constantemente que es difícil darse cuenta si es el mismo track o ya es el siguiente, este cambio constante hace que se da la impresión de que lejos de ser 21 temas, sean alrededor de 40. Con setenta minutos de duración es un reto escuchar este trabajo, uno hecho únicamente para los más fieles fans de esta banda.

Al final Coquelicot Asleep in the Poppies es el disco que finaliza la primer parte de la historia de Of Montreal, cuando las narraciones dramáticas iban por encima de todo y el caos y locura dominaban por completo. Por fortuna más adelante ya vendría la etapa dorada de a banda, donde se tendrían estructuras más concisas y llamativos.

Gera Ramos

Tu puntuación
(Votos: 0 Promedio: 0)

Tu dosis necesaria de discos, películas, series y más

Translate »