Cinco años sin trabajar juntos, ni verse las caras fueron suficientes para que los miembros fundacionales de New Order decidan reunirse en 1998 para conversar sobre el futuro del legendario conjunto inglés.
Tras el debate y seguramente muchas cervezas de por medio: Bernard Sumner, Stephen Morris, Peter Hook y Gillian Gilbert coincidieron en reaparecer ese mismo año en los festivales de verano europeos haciendo su retorno en el tradicional Festival de Reading para el deleite de sus fans.
Unos años después volverían discográficamente con el subestimado, Get Ready (dedicado a Rob Gretton manager de tanto de New Order como de Joy Division fallecido en 1999), álbum donde se alejarían por primera vez de su estilo electrónico y alternativo para renovar energías y enfocarse en la guitarra como protagonista principal de sus composiciones.
Get Ready abre con una declaración de principios con el magnífico “Crystal”, con sus vigorosas y sublimes melodías de guitarras y punteos bajo e incluyendo además otros singles fuertes como “60 Miles an Hour”, “Primitive Notion”, “Rock the Shack” (con la participación de Bobby Gillispie de Primal Scream) y “Turn My Way” (junto a Billy Corgan de Smashing Pumpkins).
Claramente New Order ha hecho en el pasado discos legendarios, de los mejores de la música británica en la década del ochenta en mi opinión, pero este disco marcó un convincente y expansivo regreso que pocos valoran y merece la pena su reivindicación.
Ayer en la comida mi mujer me dijo que un hombre vino a la casa vestido de negro con corbata a rayas y zapatos bien lustrados. Que le dijo que me buscaba. “¿Está el señor?” le preguntó. Pero mi vieja es bien sonza y ni le preguntó su nombre ni nada. Sabrá dios quién sea o qué quiera el pelado. Luego la muy me dice que le dijo al tipo ése que llego a las cinco y que los domingos no trabajo. Hoy que llegué me dijo que vino otra vez como a medio día. Y ¡otra vez! no le preguntó ni maiz. Bueno, que sí le preguntó que qué se le ofrecía pero que le dijo que sólo hablaría conmigo. Y pos así como es mi vieja, mejor; si no, vaya dios a saber qué le hubiera dicho… capaz que le firma algo a lo buey. Mañana le voy a dejar la pistola cargada y le voy a decir que le diga que no vuelva a regresar hasta que llegue yo.
Ayer a la hora de la comida vino un señor de traje con un portafolios y un anillo de oro (yo le echo 24 quilates). ¿Quién es usted, y qué se le ofrece? Nomás dijo “¿Usted es José?” Primero pensé que cómo pudo saber mi nombre, pero luego supe que nomás me estaba tanteando porque nunca dijo mi otro nombre ni mi apellido. ¿Quién pregunta y para qué oficio? Le hice una seña a mi esposa para que me trajera la pistola (no vaya a ser el diablo). “Buen día, señor José. Vengo como representante de Vélez & Asociados para ofrecerle la nueva promoción que acaba de salir al mercado. Mire usted, es un paquete con todos los servicios incluidos, es la última tecnología del desarrollo humano, es un producto exclusivo para personas como usted. Verá, este producto fue diseñado especialmente para…” ¿Como yo? ¿El muy jijo de la chingada se atreve a decir que es para las personas como yo? Como si no supiera sus intenciones; han venido tantos con sus cuentos y todos salen con la misma cosa. El primero fue un gordo barbudo que vendía recuerdos ajenos por catálogo. Podías comprar los recuerdos de cualquiera siempre que ya estuviera muerto. El segundo fue un chaparro bigotón que ofrecía lavados de consciencia gratuitos. Por poco y mi esposa se deja hacer uno. Si no fuera porque en ese momento yo iba llegando del taller, mi mujer ahora se sentiría inocente. Al tercero nunca lo conocí; ese día mi cuñada había venido para que jugaran los niños y cuando vino aquel tipo ella lo sacó a patadas. Y ahora éste. “¡Perdón, señor! No quise ofenderlo. Me refiero a personas buenas como usted. Porque usted es un hombre bueno; tiene una familia, su esposa y su hijo, y usted los ama y los cuida a pesar de todo; trabaja duro y no anhela tener más de lo que tiene; ayuda a sus vecinos sin pedirles nada ni esperar nada de ellos, lo hace sólo por ayudarlos. Es usted un buen hombre, José.” Váyase ahora si no quiere que eso cambie.
Ayer por la tarde mi hijo se fue de la casa. Pero ¿qué puedo decir, qué puedo hacer? Él es Jesús, es el Cristo; y yo sólo soy su padre.
The Works es el undécimo álbum de estudio de Queen. El disco fue grabado entre agosto de 1983 y enero de 1984, y salió a la venta el 27 de febrero de 1984. Este disco marcó un regreso al rock clásico del grupo, ya que Hot Space fue marcado mayoritariamente por la música Disco. También es el álbum de Queen donde se encuentra el acercamiento a la música electrónica de la época.
El disco se ubicó rápidamente en las listas, ya que contiene las conocidísimas “Radio Ga Ga” y “I Want to Break Free”. También tienen sus nostálgicos lados rockeros, como “Tear it Up” y “Hammer to Fall”, que es un poco más llevadera que la anterior. “Man on the Prowl” se puede considerar la continuación de “Crazy Little Thing Called Love”, pero con menos nivel.
“Machines” es un tema de pop ligero combinado con voces robóticas muy bien acomodada para la época. Y también tenemos las baladas “Its a Hard Life”, que se asemeja el estribillo un poco a “Play the Game”, pero menos recomendable, aunque se convirtió en un mini clásico. Tmbién está “Keep Passing the Open Windows”, con una buena melodía pero que se alarga un poco, y por último el hermoso cierre del disco, aunque un poco similar a “Love of My Life”, “Is this the World We Created”, que hace una referencia a las personas que sufren de hambruna.
The Works es un gran trabajo que hace volver a los inicios de Queen más rockeros y también a lo que vendría después con música electrónica y sintetizadores.
Tras un debut inspirado y triunfal, An Awesome Wave (2012), la banda alternativa británica Alt-J comenzaría mientras estaban en gira a grabar su sucesor: This Is All Yours que vería a la luz dos años después
Acentuando su collage de estilos (folk, neofolk, synthpop, indie, kraut…), ahora sin su bajista fundacional Gwil Sainsbury, quien los dejó a principios de 2014, se los encuentra confusos, no tan detallistas y hasta apresurados para cerrar el tan importante para toda banda ascendente segundo álbum, en muchos de los temas cuesta encontrarles el pulso con excepción de temas redondos y refinados como “Nara”, “Left Hand Free” y “The Gospel of John Hurt”.
Sorprende «Hunger Of The Pine» por la inclusión de un sample de la voz de la estadounidense Miley Cyrus de su canción “4×4” de su álbum Bangerz. Alt-J le preguntó a Cyrus si podían usar la muestra, quien según ellos mismos es una fanática y amiga del grupo.
Con This Is All Yours se mantiene su línea entre elegante totalmente reconocible, pero en muchos pasajes pasan de sonar sofisticados y elaborados a simplemente aburrir.
«Arcana», primer disco producido y mezclado íntegramente en Audio 8D en Latinoamérica.
Rodrigo San Martín, músico multi-instrumentista argentino de
Rock Progresivo, nos brindó esta entrevista en la que nos cuenta sobre su nuevo disco «Arcana», primer álbum producido y mezclado íntegramente en Audio 8D en Latinoamérica, el cual se estará presentando mañana (30/10/2020) en un Streaming gratuito a cargo de la Resistencia Progresiva Argentina (agrupación de bandas de rock progresivas del país).
¿Cómo fue la experiencia de grabar para lograr un sonido 8D?
En mi caso al ser solista y tener el estudio en mi casa, se me mezclan mucho las diferentes etapas de producción. Lo normal sería juntarse en una sala con la banda a ensayar, componer, luego hacer una pre producción del material, entrar al estudio a grabar y finalmente mezclar y masterizar.
Mi caso es completamente distinto. Todas las etapas pasan medio simultáneamente. Lo primero que necesito para sentarme a trabajar en un disco es en un concepto que lo englobe.
En el caso de Arcana las ideas iniciales eran dos: narrar la historia de la música y su relación con la humanidad, y hacer un disco en Audio 8D.
Empecé con este proceso cuando comenzó el aislamiento. Yo compongo directamente en Pro Tools, el programa de grabación. A veces armo la maqueta entera de un tema solo en un instrumento, y otras voy sección por sección grabando a todos en una sola tarde. Depende del nivel de inspiración. Estuve cuatro meses con este proceso de composición y grabación simultánea cuando decidí que era demasiado material para un solo disco (3 horas de música) y decidí dividirlo en tres.
«Arcana (Act 1)» trataría sobre el pasado de la música. El «Act 2» trata sobre el siglo XX y la influencia de la música afro en la cultura popular. Y el «Act 3» es una especulación propia sobre como pienso que será el futuro de la música.
Hecha esta división decidí centrarme en terminar la parte 1 para fin de año y me puse en contacto con los músicos invitados que me acompañan en el disco. Recién en este momento comencé con la mezcla 8D. El Audio 8D tiene sus aficionados y sus detractores y puedo entender ambos lados.
Por un lado, los ejemplos de Audio 8D que hay en Youtube son, mayormente, malísimos. Lo que hacen es tomar esta tecnología pero la aplican solamente al tema terminado, a la mezcla stereo, y hacen que se mueva circularmente alrededor de la cabeza del oyente.
Mi proceso fue distinto: yo tomé esta tecnología (que se usa normalmente en el desarrollo de videojuegos para ubicar sonidos en el espacio a 360 grados) y la apliqué individualmente a cada uno de los instrumentos simulando una mezcla Surround pero para auriculares.
Doy un ejemplo, porque entiendo que es algo medio abstracto:
En «Arcana» puede sonar una guitarra acústica a la izquierda y una eléctrica a la derecha, mientras que las voces están en el centro y una secuencia de sinte se mueve por detrás de tu cabeza. Mientras tanto un riff de bajo va pulsando por debajo del piso mientras la percusión te gira alrededor.
¿Qué es lo que más destacas de “Arcana” como álbum respecto de tus anteriores trabajos?
Intento que cada uno de mis discos tenga un enfoque diferente. Para componer «Arcana» quise salirme de los clichés del rock y buscar influencia en músicas autóctonas de varios países del mundo: Japón, Escandinavia, Mongolia, américa pre colombina. Incluso de los antiguos Sumerios: la canción 3 del disco es «Hurrian Hymn to Nikkal» y es la canción completa mas antigua de la historia. Fue encontrada en escritura cuneiforme y yo me tomé el atrevimiento de reinterpretarla.
El desafío fue tomar todas estas influencias y combinarlas sin perder la esencia rockera de guitarras distorsionadas y baterías al palo.
Comparando con mis trabajos anteriores, siempre busco un enfoque distinto. En este caso fue rotundamente opuesto al trabajo musical que vengo realizando desde 2017 con la banda The Astral Platypus. En ese proyecto buscamos parodiar la música progresiva de los ’70 y su océano de clichés y lugares comunes. Con lo cual muchas veces a la hora de componer pensamos: “vamos a parodiar tal canción”.
En este caso no solo no quise parodiar a nada, sino que le hui a cualquier tipo de canción de referencia, intentando hacer algo completamente propio y personal.
¿Qué opinas de la música de hoy en día en relación a lo que fue el auge del Rock Progresivo en los años setenta?
Creo que siempre hubo buena y mala música. Tanto en la década de los ’70 como ahora. A mi lo que me gusta del Rock Progresivo es lo amplio y rupturista que me permite ser, así que trato de mantener una mente abierta con respecto a todo tipo de música. Escucho muchísima música por fuera del rock progresivo.
No me gusta como todo tiende a la “pre fabricación” en lo que a música refiere: para salir en la radio tenés que usar casi obligatoriamente el mismo beat de reggaetón que usan todos y eso no me copa. Por otro lado tampoco escucho la radio así que no me preocupa demasiado.
Pienso que es una gran ventaja que la tecnología haya mejorado al punto de que sea posible y accesible tener un estudio y poder realizar discos de calidad profesional en tu propia casa. Esto permite que no haya que depender de una discográfica sedienta de dinero para poder llevar a cabo proyectos que tal vez tienen mas que ver con lo artístico que con ganar plata.
Por otro lado pienso que ahora hay muchísima mas oferta que demanda a nivel musical. Lo cual hace que sea muy difícil para los artistas hacerse un lugar.
¿Qué otros grupos escuchas o recomendarías del género de la actualidad?
Yo soy un gran fanático de la escena progresiva argentina de la actualidad y pienso que tiene bandas increíblemente rupturistas que no están tan atadas a los preconceptos del rock progresivo. Me gusta muchísimo La Secuela, que hace un progresivo accesible pero complejo con influencias del funk, pop y jazz.
Me encanta Pulsónica, que mezcla ritmos afro latinos con rock instrumental de primer nivel.
Me gusta mucho Fughu, que es una banda de metal progresivo que le huye a los clichés del género y no tiene absolutamente nada que ver con Dream Theater, sino que es algo completamente original.
Y por último te voy a nombrar a William Gray: progresivo oscuro con influencias del tango y la música ciudadana. Sus dos discos son increíbles. Suelen tocar en vivo con un set de músicos inmenso que incluye la típica banda de rock, violines, chelos, percusión, etc.
¿Qué les espera a aquellas personas que se conecten al Streaming del estreno de “Arcana”?
Primero que nada creo que se van a encontrar una comunidad muy unida. Desde La Resistencia Progresiva Argentina venimos trabajando para potenciar este sentimiento comunitario con la idea de que entre todos podemos abarcar mucho mas que cada uno en su isla.
Lo que planeamos para este evento es volver a esa antigua costumbre de juntarse con los amigos a escuchar y charlar de música. Algo que tanto nos falta después de tanto tiempo de pandemia.
En los últimos eventos online que hicimos el chat estaba que explotaba y pienso que esta vez va a ser similar.
Segundo, una experiencia audiovisual distinta: si escuchan con auriculares van a poder ser los primeros en escuchar un estilo de mezcla distinto al que se suele trabajar. Además el disco viene acompañado de videos conceptuales. Una especie de aggiornamiento Siglo XXI de esa gran experiencia que era tirarse a escuchar música viendo el librito del CD.
¿Cuáles son tus próximos proyectos a futuro?
El primero es una nueva edición del Baires Prog Fest Virtual, que vamos a realizar en el canal de Youtube de La Resistencia Progresiva Argentina el 27 de noviembre.
Con The Astral Platypus teníamos todos los planes para lanzar dos capítulos (y sus dos discos correspondientes) de nuestra serie web en este 2020, pero la pandemia lo hizo imposible, así que buscaremos retomar eso apenas podamos.
Y por último, en lo personal, me gustaría lanzar la segunda parte de Arcana en 2021 y la tercera en 2022.
Te invitamos a presenciar el Streaming de «Arcana» mañana a las 22hs (hora Argentina) desde AQUÍ.
Recordemos la caverna de Platón, donde había un gran grupo de personas —¡toda una sociedad!— mirando hacia el fondo de la caverna permanentemente. Detrás de ellos está la boca de la caverna, una gran entrada que da paso libre a la luz del sol que, al atravesarla por completo, sólo refleja sombras en la pared del fondo. Estas personas pasan toda una vida, ¡construyen toda una cultura!, mirando esa pared de sombras, y nunca voltean hacia atrás; jamás salen de allí. Platón nos dice que cuando las personas se atrevan a salir de ahí dejarán de vivir en las sombras y finalmente verán la realidad —o, al menos, otra perspectiva de la realidad.
Nosotros, la generación del siglo XXI, ya volvimos la mirada; salimos y hemos visto la luz. Sin embargo, como predijera Lavaniegos, «la puerta de salida sólo es una entrada a otra realidad desconocida»; y vamos así, constantemente, de caverna en caverna; y estamos siempre en una cada vez más amplia y compleja que por supuesto es más difícil superar. Siempre vivimos… creemos que vivimos en la panacea absoluta, que no hay más verdad ni mejora. Y es por esa obstinación tan ciega que envenenamos a Sócrates, llamamos loco a Ptolomeo, exiliamos a Dante Alighieri, quemamos a Giordano Bruno, nos burlamos de Baudelaire y, para colmo, acusamos a 141 mujeres en el pueblo de Salem. Esto se pone en evidencia, por ejemplo, cuando hablamos de sexualidad. Hace algunos siglos (bien lo sabemos) era inconcebible hablar de ello; ahora ya es un poco más natural, por decirlo de algún modo inofensivo. Sin embargo, algunas veces todavía es un tanto alarmante cuando se trata no ya de sexualidad sino de sexo. Freud, («¡Ay, Sigismundo, cuánta vanidad! Infantiloide y malsano el orgasmo clitoriano…» eso lo saqué de una canción de Liliana Felipe); en fin, ¿no fue Freud calificado de indecente, de inmoral? ¿no lo llamaron pervertido, impertinente? Y ¿cuántos se negaron (y, aún se niegan) a reconocer su complejo de Edipo? Pero sólo es una caverna más de la cual salir. Otro caso: Hester Prynne, quien fue condenada a cargar la letra escarlata sólo por adúltera; ¡Por Dios, ¿tanta humillación por algo tan pequeño?! —que arroje la primera piedra quien esté libre de pecados (pecados de palabra, obra y pensamiento)— y no es por defender ni justificar el adulterio, pero esa clase de humillación es consecuencia de la ignorancia, la intolerancia y la estupidez.
Hablemos ahora de pornografía, la gran caverna del siglo XXI. Con sólo escuchar la palabra, algunos se incomodan y otros se molestan, algunos se ríen y otros se divierten, y algunos otros también se excitan. Playboy, Private, Brazzers, YouPorn, PornTube, xvideos: es morboso, dañoso, pernicioso, malsano, alienado, es simplemente insano. En cambio, el teatro de Wilmot, Justina y Julieta de Sade, El gran masturbador de Dalí, las orgías de Kirschner: eso es arte. ¿Cuál es la diferencia entre una y otra?
Cuántas veces hemos escuchado que la homosexualidad es una enfermedad. Cuántas veces hemos pensado que los gays son ‘gays’ por moda. Cuántas veces los hemos llamado locas, manas, ladies, girls, super-gays. Ah, pero la generación del millenium somos diferentes, distintos, incomparables. Ya no vemos desde la caverna las sombras de los maricones y los putas —¿o ‘las putos’? En fin, somos una generación permisiva, comprensiva, amante del ser humano y protectora de sus derechos. ¡Bien! Vamos por buen camino. Empero, ¿somos una sociedad realmente open mind o sólo respetamos el libre albedrío porque la mayoría cree que la mayoría respeta la naturaleza individual de las preferencias sexuales y su propia libertad de elección?
Todos: literatos llamados locos, poetas y escritores vetados, científicos condenados por herejes, negros discriminados por ser negros, mujeres aborrecidas por ser libres, putas detestadas por ser mujeres, homosexuales abominados por no ser mujeres. Todos son juzgados por igual, todos son juzgados por nosotros. Sí, somos nosotros quien los reprueba. Hablo de usted que me está leyendo. Hablo de mí, hablo de todos. Hablo de los chilangos, de los mejicanos, de los latinos, de los americanos, hablo de todos. Hablo de los seres humanos. Porque los mismos que están sentados en la caverna viendo la sombra de Cristo crucificado, son los mismos que están sentados en la sala de su casa viendo la sombra de Raúl Osiel Marroquín, el matajotos, sentado entre Javier Sicilia y Javier A La Torre. Y seguiremos haciéndolo hasta voltear la mirada y salir de nuestra caverna. Sexo, preferencias sexuales, entre filias y fetiches. ¡Dejemos ya de reputar con tantos prejuicios! En alguna ocasión, recuerdo que una muy buena amiga me dijo «Tengo relaciones tan íntimas con algunos de mis amigos, que es absurdo no llamarlos amantes sólo porque no nos acostamos». Y mi ex-novia me dejó porque dormimos juntos y no tuvimos coito. ¿Precocidad?, ¿novatada?, ¿o es una caverna más que ha sido superada? Al igual que Juan José, yo apostaría la visión de un Quijote contra la vista de un SuperMan.
Si usted es de las personas que ya no contraponen la ciencia con la religión, o de los que ya no escogen a sus amistades por su valor socioeconómico, si usted es de los que ya no señalan ni critican a alguien por sus preferencias (por la vida sexual que escogió), entonces con toda confianza puede mirar a la persona que se encuentre a su lado y asegurar no sólo que ya ha superado todas esas cavernas, sino que también está listo para dar el siguiente paso y salir de una caverna totalmente nueva: Zoofilia. La palabra del millón. Aquí es donde muchos se cierran y se encierran en su pequeña caverna. Quizá pensarán «¡Eso está mal! ¡Eso no es una relación, eso es bestialismo!». Algunos dicen que es antinatural; igual se dijo eso de los homosexuales en algún tiempo. Algunos dicen que no fuimos creados para eso; igual se dijo que los negros habían sido creados para ser esclavos. Algunos dicen que simplemente no deberíamos hacerlo; igual se dijo en algún tiempo que las mujeres simplemente no deberían votar ni estudiar.
Muchos se pondrán en el lugar de los animales, y exclamarán «¡Oh, y ¿qué culpa tiene el pobre animalito de tus perversiones sexuales?!». Nunca podremos discutir en la cara de Galileo hasta no entender por qué decía Eppur si muove, y tal vez nos contestaría: «Pues… te guste o no, la tierra no es el centro del universo, y tan no lo es que hasta se mueve —alrededor del sol. Ya lo creas o no, eso es lo que menos importa. Toda tu moral, toda tu ideología es irrelevante porque, sin embargo, se mueve.» Y aquí yo no estoy tratando de convencerlo a usted de creer en algo en específico, sólo lo estoy informando con la verdad. Y la verdad es que la zoofilia es tan antigua como el talento de los negros, la inteligencia de las mujeres y los machos homosexuales; así de ancestral. Claro, como todo enigma —en una sociedad tan represiva—, siempre hay que esconderlo, mantenerlo en secreto, lo hago pero no lo digo, me gusta, pero jamás lo haría, hay que disfrazarlo de algún modo para evitarse problemas. Tantos siglos, los homosexuales tenían familias —de hombre, mujer, e hijos— aunque fuesen plenamente homosexuales. Asimismo, los zoófilos tienen vidas comunes y corrientes para no fastidiar a aquellos que seguimos en la caverna. No se confunda, no le estoy diciendo que salga a tener sexo con animales. ¡No, no, por Dios! Como un homosexual nunca nos dice (o no debería decir) «Todo el mundo debe ser homosexual». Sólo es un poco de comprensión, tolerancia, respeto y empatía.
La verdad, la biblia ya reconocía la zoofilia, dice Lv. 18:23: «Con ningún animal tendrás ayuntamiento amancillándote con él, ni mujer alguna se pondrá delante del animal para ayuntarse con él, es perversión.» La reconoce, aunque claro la castiga. Pero ¿qué se puede esperar?, también castiga comer mucho. ¿Usted estaría de acuerdo con las ideas de un libro tan absurdo? La zoofilia está más cerca de lo que creemos. Por ejemplo: el doctor con la oveja en Todo lo que usted siempre quiso saber sobre sexo de Woody Allen; ¿no uno de los posibles orígenes del SIDA son las relaciones con los monos?; Leda y el cisne de Chavita Dalí; hasta los vampiros y hombres lobo son un acercamiento muy evidente, que obvio los imaginamos como semi-humanos para no sentirnos tan mal, pero en el fondo es esa misma atracción hacia el bestialismo, hacia el salvajismo animal; es más, hasta en nuestras canciones más románticas hacen el amor “como animales”.
Es un proceso muy sencillo. Primero [1], el mito de la Homofilia; es decir, la atracción sólo por la misma especie. Quién no ha visto un elefante con un caballo, o a un chango con una jirafa, o a un perro con un pato, o a un hombre con una gallina. ¡Es lo mismo! Todo está ahí en YouTube. Nosotros mismos idealizamos formas semi-humanas: los griegos exaltaban la belleza de Circe y de Medusa; en Egipto, Isis, la vaca; quién podría no ver atractivo a un Minotauro, al Macho Cabrío, a una Sirena, a un Hada, o a Tarzan (medio animal el tipo). Segundo [2], Antropofilia; es decir, el favoritismo hacia el hombre que hacia cualquier otra especie, ya del hombre por el hombre ya del animal por el hombre. Muchos gatos prefieren estar con su amo que con otros gatos; así también los perros, y está demostrado que sienten celos cuando te ven con tu pareja —no esos celos morales que nosotros conocemos, sino unos celos más animales, validando la redundancia—, algo así como King Kong. Y tercero [3], el Libre Albedrío, y el respeto ajeno por la libre elección. Stekel; la mujer que se untaba miel en la vulva para que llegaran las moscas a posarse sobre ella y entonces tenía un orgasmo milenario; el perro de Pavlov bien podría babear por un hueso que por la mujer de Stekel; ¿recuerda usted al ‘niño-gallo’?, quien imitaba el canto de los gallos para que le picotearan el pene; el Doberman de Snuff y la cabra de Sheitan. En ningún caso se le está haciendo daño a los animales, al contrario, suertudo el Capitán por que la güerita está muy buena; ellos sólo atienden a un mecanismo orgánico: la naturaleza de su instinto sexual (reproductivo). Y mientras éste se satisfaga, y no se les esté lastimando de otra forma… Eppur si muove!
Finalmente, repito: esto no es una invitación a fornicar con su mascota, sino una invitación (como lo hizo Platón con las personas de la Caverna) a voltear la mirada y ver la realidad —o, al menos, otra perspectiva de la realidad. Porque ver la sombra del respeto es vil irreverencia; brindar tolerancia sólo cuando se está de acuerdo es pura hipocresía; y pretender comprensión sólo porque parece correcto y no porque en verdad se entienda es perfecta estupidez. Graciela Baquero, en su poema Zoofilia, nos propone alcanzar una madurez social, mental y moral, como todas las grandes revoluciones, a través del cambio: un cambio interno, un cambio individual y verdadero.
«Soy el olfato de ese perro,
esa dirección que llega,
pone el hocico entre mis piernas y manso reconoce.
En su octavo y último disco de estudio a la fecha, Hasta el Final editado en 2017, la banda de rock platense Guasones exhibe madurez y una confirmación de su rock stoniano con una búsqueda más amplia hacia el folk y hasta country por momentos.
En 2016 se incorporaría como segunda guitarra Matías Sorokin, hermano de su productor Coti Sorokin, reconocido por su propia tarea solista y por producir a diversos artistas latinos de diversos estilos.
En un disco bastante chato en líneas generales y sin temas trascendentes al nivel de Toro Rojo (2005), sobresalen del resto el folk de “Escapar”, el rock sucio en “Espejo Roto”, “Nada Que Ganar” marca registrada Guasona destinado a hacer mover a su público en sus conciertos y “Monsterland” con un coro al final bastante bien logrado al mejor estilo «You Can’t Always Get What You Want» de sus adorados Rolling Stones.
F.V.
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