The Outsider

Puntaje de la Serie:

 

  • Año: 2020
  • Género: Thriller, Policial, Drama, Fantasía
  • Creador: Richard Price
  • Reparto: Ben Mendelsohn, Bill Camp, Jeremy Bobb, Mare Winningham, Paddy Considine, Yul Vazquez, Julianne Nicholson, Marc Menchaca, Cynthia Erivo, Derek Cecil
  • IMDb Rating: [wpmdb_imdb] (Votes: [wpmdb_votes])

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Larga vida a la inconsciencia

Es momento de aclarar un asunto que jamás se ha discutido y yo ya estoy cansado de que tan sublime tema sea ignorado sin ton ni son, así es que lo pondré a discusión. La verdad es que exagero; cuando digo que nunca nadie ha puesto el tema sobre la mesa es mera indagación supositiva por ignorancia, irónica y paradójicamente pre-establecida por una proposición de facto contradictoria con los métodos resolutivos de la premisa. En palabras vulgares: nomás hablo por hablar, un ligero fanfarroneo para agitar las aguas de la resiliencia. Tal vez muchos ya lo han discutido y resuelto sin necesidad de tanto alboroto, pero por mera diversión aquí va de nuevo.

La palabra del día es INMORTALIDAD. Éste es uno de los tres deseos más solicitados a genios de lámparas maravillosas (después de dinero y placeres sexuales, claro). La cualidad del ser inmortal es, por etimología, no morir. Simple a primera vista, sin embargo, aquí es donde comienza la discusión en serio: qué significa ser poseedor de inmortalidad. ¡Mucho ojo! Dije poseedor de inmortalidad y que esto no se confunda con el común error cometido poseedor de LA inmortalidad porque lingüística y conceptualmente son dos cosas completas y diferentes, así es que habrá que ponernos de acuerdo.

Quien posee inmortalidad no tiene la cualidad de relacionarse con la muerte. Quien posee LA inmortalidad tiene la capacidad de brindar a quien le plazca la cualidad de no relacionarse con la muerte. Es una cosa casi ilógica, llegando a lo absurdo, como decir “tener hambre” y “tener EL hambre”. Por eso, repito para aclarar, la discusión que se propone aquí se basa en poseer inmortalidad, no LA.

Volviendo al tema principal, buscar la inmortalidad es una ambición estúpidamente exagerada, pues para empezar es una de las principales cualidades que adjudicamos a los dioses. La tentación de convertirse en seres inmortales, id est dioses, conlleva una carga no sólo de complacencia insatisfecha sino también de supremacía imperialista. ¿Quién querría ser un dios si no existiera nada más bajo que eso? Lo que quiero decir es que, si pensamos con sinceridad, la inmortalidad sólo tiene valor porque somos seres mortales. Imaginemos un mundo de dioses inmortales que no conocen lo que es la muerte porque nada en su mundo muere nunca; para ellos, la inmortalidad no tiene valor, es una mera característica adjetiva. Lo preciado de cualquier rasgo identitario es su posibilidad contrastiva hacia una adjudicación congénita. Voy a ponerlo en palabras vulgares: la cualidad que tiene valor es la mortalidad. Lo otro sólo es la negación (in-) de esa cualidad (-mortalidad).

En conclusión, quien frotase una lámpara maravillosa de la cual saliese un genio y le concediere tres deseos de los cuales uno fuese INMORTALIDAD, si se lo medita con verdadero detenimiento, en realidad no está pidiendo algo; por el contrario, está solicitando que le quiten algo, su mortalidad. Ergo, ser inmortal significa estar incompleto, ser defectuoso y, por obviedad axiomática, imperfecto. Ahora, si repensamos nuestra ambición de ser dioses y una característica aún más valorada de la deidad es la perfección, al convertirnos en inmortales estaríamos perdiendo de hecho nuestra predilecta perfección mortal, alejándonos así del propósito inicial (ser dioses). Por tanto, somos dioses porque somos mortales. Ergo, los dioses mueren, los dioses pueden morir y, aún más divino entendimiento, ¡los dioses, para que sean de veras dioses, deben morir!

Post Data.

El dios es un ser perfecto: al ser perfecto, para que siga siendo perfecto, no se le puede (¡no se le debe!) quitar una de sus cualidades: ser inmortal es perder la cualidad de morir: el ser inmortal no es perfecto y, como dios es un ser perfecto, dios es mortal.

Kobda Rocha

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Steppenwolf – Monster (1969)

Puntaje del Disco: 7,5

  1. Monster/Suicide/America: 7,5
  2. Draft Resister: 8,5
  3. Power Play: 8
  4. Move Over: 7
  5. Fag: 5
  6. What Would You Do (If I Did That to You): 7
  7. From Here to There Eventually: 7,5

Continuando con su activo y prolífico 1969, donde ya habían lanzado un disco de estudio en Marzo y un directo en Julio, Steppenwolf tuvo listo antes de que termine aquel año su cuarta placa de estudio Monster, el primero con el primera guitarra Larry Byrom en lugar del miembro fundacional Michael Monarch.

Evolucionado definitivamente hacia el Hard Rock los canadienses suena sólida y consistente, la voz de John Kay siempre es fundamental y el resto de la banda cumple con todos los elementos que uno esperaría de ellos y no te decepcionará. También tiene el adicional de letras con alto contenido social y político, con temas candentes por aquellos años como por ejemplo la guerra de Vietnam.

Monster, a pesar de no contar con composiciones memorables que pasarán a la posteridad como “Born to be Wild” es en resumen un muy buen trabajo, bien ejecutado y acertados solos de guitarras para disfrutar de principio a fin.

F.V.

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Bob Dylan – Oh Mercy (1989)

Puntaje del Disco: 8

  1. Political World: 9
  2. Where Teardrops Fall: 8
  3. Everything Is Broken: 8,5
  4. Ring Them Bells: 7,5
  5. Man in the Long Black Coat: 9
  6. Most of the Time: 8
  7. What Good Am I: 6,5
  8. Disease of Conceit: 6
  9. What Was It You Wanted: 7
  10. Shooting Star: 6,5

Oh Mercy es el retorno de Bob Dylan en una buena forma luego de una década plagada de desastres. Hay que resaltar su esfuerzo para sonar más fresco y simultáneamente más entero y sólido en lo que tiene para ofrecer. En ese aspecto la principal cualidad positiva es que su producción cambia notablemente para bien. Los coros Gospel, su arraigo religioso y la infumable producción de los ochenta parece cada vez más lejos, aunque nos encontramos en 1989.

Sin ir más lejos, el álbum comienza muy bien con “Political World”, con su ritmo trepidante y su mensaje antipolítico. Es como una versión cuasi Punk de Bob. De hecho, la primera parte del disco es muy buena y consistente, con temas como “Everything Is Broken” y especialmente “Man in the Long Black Coat”, un country con un estilo oscuro muy interesante.

El problema de Oh Mercy está en sus canciones lentas. Tal vez podamos salvar la balada “Ring Them Bells”, sin embargo, la segunda mitad del álbum tiene temas como “What Good Am I”, “Disease of Conceit” y “Shooting Star”, que si bien no son malos, son un declive respecto del resto del trabajo.

De todas formas, pese a que Oh Mercy no es un disco perfecto, está bastante desvalorado, a punto tal de que podría ser considerado su mejor álbum de los ochenta.

Persy

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Foo Fighters – Sonic Highways (2014)

Puntaje del Disco: 7,5

  1. Something from Nothing: 8
  2. The Feast and the Famine: 7
  3. Congregation: 7,5
  4. What Did I Do?/God as My Witness: 7
  5. Outside: 9
  6. In the Clear: 6,5
  7. Subterranean: 8
  8. I Am a River: 7,5

Tras encontrarse en un nuevo renacer gracias al celebrado Wasting Light (2011) y hasta amagar con separarse los Foo Fighters volverían a los pocos años con una muy buena idea, grabar cada uno de sus ochos cortes en las grandes mecas de la música estadounidense (Chicago, Washington, Nashville, Austin, Los Ángeles, Nueva Orleans, Seattle y Nueva York) con representantes de la escena local del lugar.

Para ello volverían a trabajar con Butch Vig en el proyecto titulado Sonic Highways, acompañado también por una mini serie de la cadena HBO del mismo nombre, con el punto negativo que la idea de que el sonido del álbum se enriquezca con la impronta de cada uno de los lugares no funcionaría en todos los casos en cuanto a lo musical. Aunque si se percibe la inspiración de la historia de cada ciudad en las letras de Dave Grohl.

Vale la pena mencionar las excepciones positivas que lograron el cometido como “Something from Nothing” grabada en Chicago con Rick Nielsen (guitarrista y compositor principal de Cheap Trick), “Outside” en Los Angeles con Joe Walsh (guitarra estrella de The Eagles) y “Subterranean” en terreno local desde su Seattle natal junto a Ben Gibbard (vocalista de Death Cab for Cutie).

En definitiva, difícilmente no produzcan un álbum sólido, se erigieron en la última década en una de las bandas de rock real más respetables del mundo conectando el grunge con el rock clásico y generando un estilo propio, Así y todo, Sonic Highways quedó lejos de representar una “letra de amor a la historia de la música norteamericana” como el propio Dave lo había descripto.

F.V.

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Fágase la lux

Como resultado de nuestra evolución cultural ―id est, de la errona histórica―, hemos creído que morir es malo, evitamos a toda costa nuestra muerte (…y la de otros, humanos o no). Como consecuencia, alargamos nuestros años de vida, evitamos envejecer, procuramos la juventud, perpetuamos la salud, rechazamos la enfermedad, tememos a todo lo que atente contra nuestra vida. Así, sucumbimos ante un arma, un asesino o un desastre natural, porque nos aferramos a la vida. Tan asidos estamos de la vida que inventamos las almas, las teorías teológicas, la promesa de otro mundo, los zombis, las momias, la fotografía, la literatura y, en fin, todo lo que procure nuestra no muerte ya fisiológica ya conceptual.

Como grada y extensión de nuestra aprehensión por la vida, dependemos nuestra existencia de la salud. Enfermar nos acerca tanto a la muerte, y tememos tanto a la muerte, que evitamos enfermar a toda costa. Luego, cuando ya estamos enfermos, queremos sanar en seguida. Conocemos las hierbas y los ungüentos, mezclamos todos los colores, inhalamos y extirpamos lo que sea, hasta inventamos la aspirina y el complejo B.

Aunque ni tenga nada que ver, extrapolamos el concepto de salud hacia lo psicológico, lo emocional, lo sentimental, lo espiritual, lo intelectual, lo social, lo sexual, lo económico, lo familiar, lo actitudinal, lo profesional, lo laboral, ¡hacia prácticamente todo! (Tal vez haya sido una estrategia mercadotécnica para hacer dinero vendiendo la idea de que se puede estar saludable en todos esos aspectos de nuestras vidas.) Lo hemos traspalado tanto que ahora casi todo resulta ser malo: ser misántropo, ser viejo, ser desempleado, ser pobre, ser soltero, ser feo, ser pedante, ser inculto (lo que sea que eso signifique), ser perezoso, ser presumido, ser presuntuoso, ser obeso, ser ingenuo, ser conformista, ser cobarde, ser infeliz, et cetera. Lo creemos como si tuviéramos que ser de revista, de telenovela, de cine, de disney, de Europa, de la Roma o de Coyoacán para ser felices.

La mediática panacea económico-política nos hace cocowash, haciéndonos creer que para ser felices tenemos que vivir felices. Para colmo, y como propuesta didáctica de solución a todo esto, inventamos el concepto de inmortalidad sólo para descubrir cuánto podemos no vivir. Concebir medidas sobrehumanas de tiempo más allá de un infinitesimal presente nos sirve solamente para creer que somos un punto pequeño en la historia del universo, que nuestro paso por el mundo es efímero, que estar o no estar es irrelevante para la existencia, y así comprar sus productos comerciales. (Todo esto, claro, extirpado de la costilla del absurdismo).

Como consecuencia, y para buscarle alguna otra solución, nos hemos convertido en seres humanos autodestructivos. No suicidas, sino autodestructivos. El suicidio no es más que la patética e inmadura interpretación de la suprema grandeza y la valentía colosal contenida en la autodestrucción. Únicamente los no masoquistas se quitan la vida, porque no hay nada más autodestructivo que decidir seguir viviendo en este mundo.

He aquí la cereza del pastel: hemos generado un síndrome de Estocolmo hacia la vida.

Kobda Rocha

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La Casa de Papel: Cuarta Temporada

Puntaje de la Temporada:

 

  • Año: 2020
  • Género: Acción, Policial, Thriller
  • Creador: Álex Pina
  • Reparto: Úrsula Corberó, Álvaro Morte, Itziar Ituño, Pedro Alonso, Miguel Herrán, Jaime Lorente, Esther Acebo, Enrique Arce, Darko Peric, Alba Flores, Rodrigo De la Serna, Hovik Keuchkerian, Luka Peros, Najwa Nimri
  • IMDb Rating: [wpmdb_imdb] (Votes: [wpmdb_votes])

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Clap Your Hands Say Yeah – Hysterical (2011)

Puntaje del Disco: 7

  1. Same Mistake: 8
  2. Hysterical: 7
  3. Misspent Youth: 6,5
  4. Maniac: 7,5
  5. Into Your Alien Arms: 6
  6. In a Motel: 7,5
  7. Yesterday, Never: 6,5
  8. Idiot: 7
  9. Siesta (For Snake): 6
  10. Ketamine and Ecstasy: 7,5
  11. The Witness’ Dull Surprise: 7
  12. Adam’s Plane: 8

Tras cuatro años de impasse, que les sirvió a sus miembros para tomar aire y abrir su cabeza participando de otras experiencias tanto en solista como con otras bandas, sin embargo, en 2011 anunciarían que no se separaron y volverían al ruedo Clap Your Hands Say Yeah para lanzar Hysterical, su tercera incursión discográfica.

En esta oportunidad las composiciones de Alec Ounsworth son más directas con temas de indie rock carentes de experimentación como en su antecesor, aunque en líneas generales es bastante consistente, sobresaliendo particularmente en temas como “Same Mistake”, “Maniac”, “In a Motel” y “Adam’s Plane” la banda no logra sorprender, ni proponer algo nuevo, pareciendo encontrarse estancados en su zona de confort en lugar de incursionar en todas las nuevas experiencias vividas por su cuenta.

Hysterical sería el último álbum de Clap Your Hands Say Yeah como una banda, ya que en los siguientes años todos sus integrantes empezaron a bajarse del barco dejando como único integrante del proyecto a Alec Ounsworth quien se la ingeniería para seguir creando música de calidad.

F.V.

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Tu dosis necesaria de discos, películas, series y más

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