Top Ten de Rage Against The Machine:
- Bullet in the Head
- Wake Up
- Bulls On Parade
- Guerrilla Radio
- Settle for Nothing
- Year Of Tha Boomerang
- Killing in the Name
- Renegades of Funk
- Born of a Broken Man
- Sleep Now in the Fire
F.V.
Top Ten de Rage Against The Machine:
F.V.
Puntaje del Disco: 9
Si hay una banda poco conocida y muy desvalorada en el mundo del rock, 10cc es una de ellas sin dudas. Estos tipos aparecieron en una década que poco tiene que ver con ellos, como si no les perteneciera. Es que 10cc es una banda pop que toma mucha influencia de grupos como The Beatles, The Beach Boys y The Kinks, pero en un tono muy sarcástico que es más propio de Frank Zappa. En otras palabras, vienen a ser algo así como la versión comercial de The Mothers of Invention, transformándolos en una banda muy interesante. Un ejemplo de su originalidad es su nombre, ya que “10cc” significaría la cantidad promedio de semen que un hombre genera en cada eyaculación.
Su álbum debut da sobradas muestras de lo que son capaces. Es un trabajo excelente, muy consistente, repleto de canciones que valen la pena escuchar gracias a sus brillantes melodías, a sus letras (muy originales, irónicas y humorísticas), a los juegos de voces con toques “Freaks” e instrumentaciones que las hacen únicas.
El gran clásico del disco es “Rubber Bullets” que ostenta simplemente la mejor melodía del disco. Pero el resto de los temas también tienen un gran nivel. Por ejemplo, “Donna” se podría decir que es una versión readaptada de “Oh! Darling” de los Beatles, pero en una forma paródica. “Johnny Don’t Do It” es otra destacada, una sátira ambientada en la década de los cincuenta. “The Dean And I” es un fantástico número pop que parece de los Beach Boys. Y también podemos remarcar la excelente interpretación instrumental de la banda en “Speed Kills”.
Es un álbum que no tiene desperdicio, para que escuchen y descubran (o revivan) lo mejor de 10cc.
Persy
Puntaje del Disco: 9,5
Era difícil presagiar una carrera duradera y fructífera para The Stooges viendo el espectáculo de excesos y autodestrucción que el propio Iggy Pop ofrecía en cada una de sus recordadas presentaciones en vivo a finales de los sesenta.
Luego de su lúcido debut The Stooges (1969) el siguiente paso fue Fun House editado a mediados de 1970. Fun House no tuvo muy buenas ventas en el comienzo, pero es unánimemente reconocido como uno de los mejores trabajos del grupo e incluso de la carrera de Iggy y citado como influencia para muchos músicos posteriores especialmente en el apogeo del punk.
The Stooges eran una banda mucho mas potente para esta oportunidad, la guitarra de Ron Asheton se lucio mucho mas mostrando un salto cualitativo que lo transformaría en el héroe de los guitarristas punk por excelencia, la brutal batería de Scott Asheton también se hace notar y Fun House es donde el loco de Iggy Pop alcanzó su pleno florecimiento por primera vez. La caótica energía repleta de ira y ruido alcanza el máximo esplendor en temasos como “Loose”, “T.V. Eye” y “1970”, temas que te generan ganas de dejar la computadora y bailar como un desquiciado.
Fun House es el testimonia ideal de la crudeza y energía que significaba el sonido de los Stooges, dejando una marca para futuras generaciones como Joey Ramone, Jack White, Nick Cave, Henry Rollins que lo han señalado como uno de sus discos favoritos y de cabecera.
F.V.
Puntaje del Disco: 8,5
Disco 1:
Disco 2:
Si hay algo que distingue a Physical Graffiti es que se trata del último gran álbum de Zeppelin. No solo eso, también es un disco doble! Sí, muchas canciones para que el fan se deleite. Sin embargo, es el “peor de los mejores discos de Led Zeppelin”, un termino un poco absurdo pero certero. Physical Graffiti marca el punto en el que Zepp empieza a oxidarse, a decaer lentamente, y su hard rock comienza a tornarse un poco obsoleto. Aún así es un muy buen disco doble que al igual que Exile on Main St. de los Rolling Stones nos muestra lo diverso que puede ser este grupo interpretando hard rock, hard blues, rock sinfónico, country e incluso funk (por suerte nada de Reggae).
Lo mejor de este trabajo está en el primer disco, el cual se presenta muy sólido y repleto de clásicos. El enérgico “Custard Pie” da el puntapié inicial, para luego darle lugar a “The Rover”, uno de los clásicos de Graffiti, combinando uno de los mejores riffs que haya escuchado de Zeppelin y un muy buen estribillo. Luego está “In My Time Of Dying”, un hardblues de 11 que nunca aburre con uno de los mejores momentos de Page en guitarra. Después tenemos a “Houses Of The Holy”, un hibrido de “Misty Mountain Hope” con una buena melodía pop. De repente nos encontramos con el funky “Trampled Under Foot” que rockea como la puta madre. Y para terminar este primer tramo está la grandiosa “Kashmir”, un tema épico, orquestado, no tan oscura como “No Quarter” ni tan sutil como “The Rain Song”, pero con una atmosfera que te mantiene agazapado, petrificado completamente.
Hasta acá lo mejor. El segundo disco no es tan fructífero. El mismo arranca con su primer traspié “In The Light”, otra canción épica de ocho minutos donde los grandes protagonistas son los sintetizadores del Sr. John Paul Jones. “Bron-Y-Aur” es un pasaje acústico que le agrega diversidad al disco. Por su parte “Down By The Seaside” tiene una linda melodía country que parece más propia de los Byrds que de Zeppelin. De “Ten Years Gone” se puede decir que es lo que más se acerca a una balada, destacándose por sus cambios de ritmo. Desde este punto el trabajo se desploma, con cortes que no son malos pero tampoco son trascendentes como “Night Flight”, “The Wanton Song” (con su riff deformado de “Inmigrant Song”), “Boogie With Stu” (con participación de Ian Stewart pianista de los Stones), “Black Country Woman” y “Sick Again”.
Ese es el resultado de Physical Graffiti, un trabajo desproporcionado, con un primer disco que es un 9,5 y el segundo un 7,5. En promedio me da 8,5, la nota que se merece este álbum.
Persy
Puntaje del Disco: 7
Los orígenes de The Cult se remontan a 1981 cuando el vocalista y compositor Ian Astbuty se unió a la banda The Southern Death Cult. Tras realizar algunos conciertos y lanzar el single “Moya”, Astbuty decidió modificar el nombre del grupo a Death Cult e incorporó a las filas al guitarrista Billy Duffy así como también fueron reemplazados otros integrantes. En Septiembre de 1984 y ahora bajo la denominación The Cult, se lanzó el disco debut de la banda inglesa. Producido por la firma Beggars Banquet, “Dreamtime” alcanzó el puesto 21 en el ranking británico y vendió más de 60 mil copias.
Habiendo dejado de lado el rock gótico que presentó durante los primeros años la banda, en Dreamtime, The Cult se aboca a un estilo con reminiscencias del punk que todavía quedaba en Ingalterra. Al igual que The Doors, varias letras de las canciones se enfocan en la obsesión de Astbuty por la cultura nativa norteamericana. “Horse Nation” está inspirada en el libro “Bury My Heart at Wounded Knee”, que relata las penurias de los aborígenes americanos que se vieron forzados a ceder ante el avance del gobierno estadounidense de fines del siglo XIX. “Spirtiwalker”, por su parte, hace referencia al chamanismo.
La orquestación de guitarra con estilo similar al de Led Zeppelin le permite a The Cult armonizar entre un clima energético y otro más suave, pero no menos interesante. “Butterflies” acude más a los vocales de Astbury que a la estridencia de la música. “Go West” es una de los más destacados temas del disco, gracias a la gran combinación de riffs de guitarra de Duffy con el bajo de Jamie Stewart. Otro buen logro del disco es “A Flower in the Desert”.
Dreamtime le permitió a The Cult hacerse de popularidad y entrar en la escena británica y mundial, para luego continuar por la senda del éxito.
Piro
Puntaje del Disco: 8
Muy pocos de los presentes en la grabación de Bleach entre finales de 1988 y principios de 1989 en Seattle con un costo total de 606,17 dólares, imaginaron que ese ignoto grupo liderado por Kurk Cobain un adolescente perturbado con toda la sociedad y sin ningún miramiento en expresarlo gritando sin parar, se transformaría en la banda que definiría musicalmente la década del noventa.
Nirvana estaba claramente influenciado por el enojo “antiestablishment” de la música underground americana de los ochenta., convirtiéndose rápidamente en lo más fresco del movimiento grunge y ganándose los elogios de grupos ya establecidos como Sonic Youth, Dinousar Jr. y Mudhoney.
Bleach posee un humor tan negro que es difícil saber cuando están mofándose y cuando hablan en serio. En una entrevista con la revista Spin de 1993 acerca de la grabación de su primer trabajo Cobain declaro que a el “no le importaban un carajo de que hablaban las letras” y agrego que el ochenta por ciento de las letras las escribió la noche anterior a la grabación: “Era como estoy enojado, no se porque, gritemos letras negativas, mientras no hablemos de cosas sexistas estará bien”
El sonido de Bleach es un punk crudo (Si alguna vez escuchaste Nevermind y no te gustó, mejor ni te le acerques a Bleach), del cual Kurt era fanático, mixturado con bandas de moda en ese entonces como The Pixies y Sonic Youth y algunas reminiscencias clásicas como The Beatles, específicamente en el tema mas comercial del disco la balada “About a Girl”. El sonido de Nirvana era algo novedoso nunca antes escuchado eso sumado a la actitud autodestructiva y extrema de Cobain resultaron mas que atrayentes. Además de la ya mencionada “About a Girl” solo algunas canciones alcanzan ese nivel, con un estilo totalmente distinto, la densa “Blew”, “School”, «Negative Creep» y el cover “Love Buzz” son de lo mas destacado. El resto es lo menos interesante, debido a la falta de riffs interesantes, gritos violentos sin mucho sentido y la falta de un baterista consistente (Dave Grohl todavía no formaba parte de Nirvana).
Con la llegada de Grohl y su violentísimo estilo de tocar la batería encontrarían la forma de sonar agresivos respetando una buena melodía. El debut de Nirvana muestra un grupo con un enorme potencial que todavía no habían logrado alcanzar, con un sonido que necesita bastante mejora, que sin dudas lo lograron encontrar en su siguiente material.
F.V.
Persy
Discos:
Canciones:
F.V.
Discos:
Canciones:
Piro
Discos:
Canciones:
Barba
Discos:
Canciones:
Puntaje del Disco: 4,5
Who Do We Think We Are? Que buena pregunta… Realmente cuesta reconocer quienes son. Pero si es Deep Purple… ¿Qué les pasó a estos muchachos? No lo se. Purple se encontraba en su plenitud con Machine Head que también demostró en el disco en vivo Made in Japan, pero de alguna forma inexplicable produjeron este disco impresentable.
Al escuchar Who Do We Think We Are se abren muchos interrogantes. Es que la banda parece no ser lo que era. Uno piensa lo lejos que quedó su mejor época de In Rock, Fireball y Machine Head. Pero este álbum apareció solo un año después!! Es un bajón inesperado, del cual no tengo forma de explicar, o tal vez sí.
El pobre nivel de este trabajo esta aparejado con una performance promedio para abajo de la banda en general. No se salva ninguno, ni Gillan, ni Lord, ni nadie. Pero el mayor déficit lo encontramos en su guitarrista Ritchie Blackmore, que no brilla en ningún momento. Durante todo el álbum suena demasiado contenido como si se estuviera cuidando las uñas o como si fuera un vago sin ganas de tocar. Sus Riff y sus solos de guitarra son tristísimos.
Como resultado están ausentes los legendarios clásicos de Purple. No hay velocidad, no hay furia, no hay absolutamente nada interesante. Es una colección de desechos. El primero de ellos es “Woman from Tokyo”, el imaginario clásico del disco, que no pasa de ser un corte muy genérico de hardrock y que no vale la pena pasar ni en radios. Le sigue “Mary Long”, la más infame de todas, con su melodía y letra impresentables (el estribillo preguntando cuando perdió la virginidad y cuando va a perder la estupidez Mary Long es MUY GRASA!), parece un tema de Aerosmith pero de sus peores épocas. “Super Trouper”, no tiene nada que particularmente lo destaque, es una porquería con leves destellos psicodélicos. Por su parte “Smooth Dancer” apenas se salva al retomar un poco el furor que en algún momento tuvo Purple, pero no deja de ser un corte de hardrock intrascendente, para escuchar y no recordar. Luego tenemos a “Rat Bat Blue” con su riff corriente y el solo de órgano de Jon Lord que debe ser el más penoso de su carrera. Después está “Place In Line”, un numero de blues muy flojo y bastante aburrido.
Y para finalizar tenemos “Our Lady”, un cierre de gospel perfecto, ya que es tan malo que acompaña muy bien la mediocridad del disco.
Todo parece demasiado terminante, es que realmente es un paso en falso en la carrera de Purple.
Persy
Puntaje del Disco: 9
Evidentemente el año 1971 fue otro año prodigioso en la carrera de Black Sabbath. Con Paranoid nos había ofrecido su mejor trabajo discográfico, pero Master Of Reality editado un año después también fue excelente. Aún así tengo que decir que no es una obra maestra como sí lo fue su antecesor. Es un tanto inferior por el simple hecho que en Paranoid cuenta con clásicos de nivel extraordinario como “Iron Man”.
Sin embargo, Master Of Reality tiene una cualidad que lo distingue incluso de Paranoid. Sabbath en esta oportunidad empieza a sonar más heavy, pero especialmente más metalero que de costumbre. Por eso Master Of Reality es considerado uno de los grandes bastiones del heavy metal de generaciones futuras.
Desde el arranque con “Sweet Leaf” Black Sabbath te aplasta la cabeza rockeando con su nueva faceta como demonios sin escrúpulos. Y es en estos momentos que uno agradece que su estilo satánico traiga estos temasos.
El gran destacado en esta cuestión es su guitarrista Tony Iommi de fantástico despliegue. Los pocos dedos que le quedaban en su mano (tras un accidente), demuestran lo bestial que es como violero. Basta con escuchar los riff destructivos de “After Forever” y “Children Of The Grave” para darse cuenta. Pero incluso con la guitarra acústica estaba inspirado, tal como lo demuestra en la instrumental “Orchid”.
En lo que queda del álbum nos encontramos con un par de canciones que no están en el mismo nivel. En primer lugar “Lord Of This World”, un número genérico, con un riff menos memorable y una melodía que se pierde. Pero está bien dentro de la onda de Master Of Reality. Y luego tenemos a “Solitude”, que sí desentona con la postura del disco. En este tema Osbourne canta en forma similar que en “Planet Caraban”, pero sin su espíritu diabólico. Su ritmo lento y mórbido no tiene mucha gracia y solo te genera sueño.
Y para cerrar Sabbath vuelve a rockear con su esencia demoníaca en “Into The Void”, en el cual se pueden disfrutar de grandes destellos instrumentales de la banda. Excelente por donde se lo mire.
Persy
Puntaje del Disco: 8
Powerage (1978) fue el primer trabajo de AC/DC que se edito simultáneamente en Australia y el resto del mundo e incluso el primero en tener una sola portada para los dos mercados. También fue el primer disco que tuvo los mismos temas en las dos versiones, esta unificación ya necesaria se fue dando dado a la enorme popularidad y repercusión que la banda comenzó a tener fuera de su Australia natal. Powerage fue el primer LP donde participo su actual bajista Cliff Williams reemplazando a Mark Evans.
Musicalmente hablando nos encontramos con mas de lo mismo de lo que nos venia ofreciendo AC/DC en sus anteriores materiales, tanto lo bueno como lo malo, quizás eso sea lo mas criticable de esta época de su carrera mas haya del magnetismo que generaba Bon Scott y los terribles solos de Angus Young, el grupo se encontraba decidido a repetir la formula del éxito incansablemente ya sea con canciones destacadas y otras no tanto. Dentro de ellas mantienen un gran nivel canciones rockeras como “Up to My Neck in You”, «Sin City” y «Down Payment Blues».
No es que sea un disco malo, ni mucho menos, pero en general el repertorio es un tanto inestable y no conjugan un trabajo tan fuerte como nos tenían acostumbrados, tal vez se trato de una especie de transición para lo que poco tiempo después se vendría en su carrera que se convertiría en su punto más alto de inspiración.
F.V.