Archivo de la categoría: Bandas de Rock Internacional

Tokio Hotel – Scream (2007)

Puntaje del Disco: 3

  1. Scream: 5
  2. Ready Set Go!: 5
  3. Monsoon: 4,5
  4. Love is Dead: 4
  5. Don’t Jump: 4,5
  6. On the Edge: 5,5
  7. Sacred: 2
  8. Break Away: 3,5
  9. Rescue Me: 3
  10. Final Day: 3,5
  11. Forgotten Children: 3
  12. By Your Side: 3

Cuando uno habla de buenas bandas alemanas se pueden mencionar reconocidos ejemplares como Can, Rammstein, Kraftwerk, incluso Accept. Pero si viajamos a este nuevo milenio nos encontramos con un grupito llamado Tokio Hotel que es la sensación del momento, la banda alemana más mediatizada de la actualidad. Sin embargo, Tokio Hotel es la demostración de que ser mediático y aparecer en MTV (o Radio Disney) no va de la mano con ser un buen grupo. Todo lo contrario, me atrevo a decir que es uno de los peores nacidos en estos últimos años.

Un poco duro, pero es la triste realidad. Hay varios motivos que me hacen llegar a esta conclusión. En primer lugar, puedo decir que Tokio Hotel es una banda impúber, que toma influencia de indiscutidas porquerías alternativas como Limp Bizkit y Linkin Park, pero encarrilados en un nivel más “infantil”. Es que estos sujetos comparten el mismo mercado que bandas que destruyen el buen gusto de los adolescentes como los Jonas Brothes.

El segundo defecto y más notorio, es que musicalmente son un cero redondo. Su música no es nada interesante, nada inteligente, nada original y nada artística. Solo un gran cartel que dice “Cómprenme” a los adolescentes. Las melodías formulaicas gritan “Soy Comercial!!!” a todo el sistema solar. Y en este punto me detengo, pueden tener cierta conciencia de lo que es una melodía y hay una producción que los ayuda a fortalecerlos. Pero esto no los hace buenos músicos. El contenido es asquerosamente marketinero y terriblemente vacío. Es la muerte del rock como propósito digno.

El tercer problema es la imagen chocante de su frontman Bill Kaulitz, una especie de hermafrodita con una tendencia Emo del cual cuesta reconocer su sexo (atención: travesti en potencia). De hecho por momentos parece cantar como una señorita y en otros momentos como señorito. Y esto lo empapa en cada canción de su banda en forma desagradable.

Scream, su disco debut, empaqueta toda la inmadurez antes planteada sobre Tokio Hotel. Y si tenemos que encasillarlo dentro de un genero musical ese sería rock alternativo, pero la vertiente más tristemente emo y cercana al Teen Pop nunca jamás explorada.

Por otro lado, Scream es un disco parejito por lo malo. Sin embargo, podemos colocar a sus Power Ballads de FM como el crimen más atroz entre sus composiciones. “Love is Dead”, “Don’t Jump”, “Sacred”, “Rescue Me”, “By Your Side”, entre otras tantas, son baladas detestables, muy corrientes e insípidas, con estribillos que buscan trasmitir emoción pero no te mueven un pelo. Me rectifico, con escuchar 4 de estos temas basta para que tengas ganas de cortarte las venas.

¿Qué se puede destacar de este álbum? La verdad nada. Solo rescato como “On the Edge” parece remitirse a Nirvana, hasta que te das cuenta que es TK e inexorablemente vuelven a sus horrores autodestructivos.

No hay mucho más para agregar. Solo advertirte que si tienes hijos que escuchan ESTO, debes por favor salvarlos.

Persy

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 1)

P.O.D. – Testify (2006)

Puntaje del Disco: 6

  1. Roots in Stereo: 7,5
  2. Lights Out: 7
  3. If You Could See Me Now: 6
  4. Goodbye for Now: 7,5
  5. Sounds Like War: 6
  6. On the Grind: 3,5
  7. This Time: 6
  8. Mistakes & Glories: 7
  9. Let You Down: 6,5
  10. Teachers: 6,5
  11. Strength of My Life: 6
  12. Say Hello: 6
  13. Mark My Words: 6

En el 2006 P.O.D. lanzaba su quinto álbum, Testify. La banda ya había probado ser una de esas cabecillas de grupo que representaban lo más nuevo y cool del momento: el famoso Ñu Metal.

Con un sonido distintivo, si se quiere, e incorporando ritmos y sonoridades del rap, hip pop, metal alternativo e incluso reagge, la banda supo encontrar un nicho y ganó varios adeptos a nivel internacional.

Nunca se dijo (¿quién se atrevería?) que estuvimos en presencia del surgimiento de una Gran Banda, pero sin embargo hubo un -tal vez inexplicable- interés en el desempeño de este grupo.

Testify es, en términos generales, poco interesante. Si bien se puede conceder como mínimo cierto interés en involucrar nuevos aspectos creativos a su música, P.O.D. aburre. Claro, tenemos honrosas excepciones como “Goodbye for Now”, que cuenta con el apoyo vocal de Katy Perry o de “Roots in Stereo”, en la cual participa Matisyahu. Pero parecería que justamente la incorporación de otros cantantes es imprescindible para que logren coordinar una buena canción.

Pero ni siquiera esto es una regla. “On the Grind”, cuenta con la participación de varios exponentes del hip-hop (un tanto ignotos, el más conocido es Sick Jacken, de Psycho Realm), y sin embargo el resultado final es lo que en español contemporáneo se denomina una verdadera porquería. Un insulto a la escucha, sin duda alguna.

Un paliativo, sin embargo. Es un disco muy bien producido y el sonido es impecable, las canciones están en general bien armadas (excepto “On the Grind”). Admitamos que dentro del género Ñu Metal no es un mal disco, y se deja escuchar.

Pero sólo una vez.

La curiosidad: Testify, con su portada de simbología cristiana y su carga protoreligiosa, llegó de hecho a ser el Disco Cristiano más vendido durante 16 semanas en el 2006. Como para separarse un poquito de la idea de que el metal invoca al anti-cristo.

Barba

Tu puntuación
(Votos: 0 Promedio: 0)

Limp Bizkit – Chocolate Starfish and The Hot Dog Flavored Water (2000)

Puntaje del Disco: 4,5

  1. Intro:
  2. Hot Dog: 4
  3. My Generation: 6
  4. Full Nelson: 3
  5. My Way: 6,5
  6. Rollin’ (Air Raid Vehicle): 6
  7. Livin’ It Up: 4
  8. The One: 4,5
  9. Getcha Groove On: 3
  10. Take A Look Around: 8
  11. It’ll Be OK: 4
  12. Boiler: 4
  13. Hold On: 3
  14. Rollin’ (Urban Assault Vehicle): 4
  15. Outro:

A mediados de los años noventa, en pleno reinado grunge en los Estados Unidos, se formó una banda en Jacksonville que generaría un gran éxito comercial, pero cuyas cualidades quedan en tela de juicio. Limp Bizkit tenía en su alineación inicial al controversial Fred Durst, Wes Borland en guitarra, Sam Rivers en el bajo, John Otto en la batería y a DJ Lethal a cargo de los discos.

En 1997 esta banda de rap metal editó su disco debut “Three Dollar Bill Y’All” y dos años después “Significant Other”, de los que surgieron los éxitos “Nookie” y “Break Stuff”. Estos dos primeros materiales, además de ser sucesos comerciales, se pueden jactar de ser las piezas más logradas en su carrera. Sin embargo, si Limp Bizkit había conseguido cierto reconocimiento con estos trabajos, en octubre de 2000 echaron los laureles por la borda con la aparición de “Chocolate Starfish and The Hot Dog Flavored Water”.

El disco arranca con una “Intro” inentendible que carece de todo sentido más que para dar a quien lo escucha la antesala de lo que le espera a lo largo de catorce temas más. El siguiente track, más que “Hot Dog” debería haberse titulado “Get the Fuck Off” o cualquier otra expresión que incluya este insulto. Desde el comienzo Durst deja en claro su rabia contra el mundo con una combinado de “Fuck Up” que hacen de ésta uno de los temas más agresivos del disco. A lo largo de todo el álbum Fred Durst expresa insultos de la más diversa índole y la falta de complejidad de las letras hace que la música pase a un segundo plano en varias de las interpretaciones. Si bien “My Generation” continúa con esta línea, se desprende cierto ritmo acompañado por un pegadizo estribillo, que hacen de éste uno de los mejores temas. Un caso similar es “Rollin’”, cuyo único argumento se cierne en la repetición del título y en nada más.

En temas como “The One” o “I’ll Be OK”, el cantante baja un poco las revoluciones y con una apreciable guitarra de fondo, Limp Bizkit retoma la fórmula de “Re-arranged”. Aunque no por eso dejan de estar en un pobrísimo nivel. Afortunadamente, en este poco agraciado disco, también se destacan dos temas. Uno es “My Way” en el que la banda logra cierta armonía entre la música y la ira de Durst. El otro es el muy buen logrado “Take a Look Around”, sustentado en el clásico acorde de la película Misión Imposible.

“Outro” concluye un disco del mismo modo en que empezó… inentendible. Casi diez minutos de ruido incoherente con algunas voces de fondo no amerita mayor consideración. Aunque parezca increíble, este espantoso disco de una banda no menos espantosa, fue uno de los más vendidos durante el año 2000 en Estados Unidos.

Piro

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 2)

30 Seconds to Mars – A Beautiful Lie (2005)

Puntaje del Disco: 5

  1. Attack: 6,5
  2. A Beautiful Lie: 5,5
  3. The Kill: 5
  4. Was It a Dream?: 5
  5. The Fantasy: 5,5
  6. Savior: 5
  7. From Yesterday: 4,5
  8. The Story: 6,5
  9. R-Evolve: 4,5
  10. A Modern Myth: 5

Jared Leto es un conocido actor norteamericano que pudimos ver en películas taquilleras como Fight Club, American Pshycho, Alexander y Lord of War entre otras, mas haya de esto Leto demostró ser un muchacho inquieto y fanático de la música. En 1998 junto a su hermano Shannon decidieron formar una banda que adquiriría bastante popularidad especialmente en Estados Unidos, 30 Seconds to Mars. Jared ocuparía el rol de frontman siendo guitarrista y cantante del grupo, su hermano Shannon fue el baterista y desde el 2003 la guitarra principal le pertenece a Tomo Miličević.

Su primer trabajo, homónimo al nombre del grupo, manifestó que lo que mejor sabía hacer Leto era actuar, aunque como era de esperarse dado el coctel explosivo de ser actor de Hollywood y músico de rock la banda adquirió bastante notoriedad y popularidad en Estados Unidos. La música de 30 Second to Mars es una mezcla de post-grunge y hard rock aunque tiene una búsqueda interesante se queda bastante en la mitad del camino de todo.

Luego de su sobredimensionado debut el grupo encontraría su primer éxito discográfico con su segundo trabajo A Beautiful Lie (2005), que tubo que ser grabado en cuatro continentes diferentes, incluyendo cinco países distintos en tres años dado la apretada agenda actoral de Jared por esos años. El disco en general cosecho bastantes mejores criticas que su predecesor (hay que reconocerlo es mejor) con algunos temas que se pueden calificarse como atrayentes como “Attack” y “The Story donde Leto demuestra tener una buena voz y el resto del grupo tampoco se puede decir que sean unos negados pero toman prestados los peores hábitos de sus grupos favoritos repletos de clichés.

Jared continuaría combinando su tiempo entre sus dos carreras editando un tercer material This Is War (2009) con buenos resultados nuevamente, algo bastante injusto teniendo en cuenta la cantidad de bandas mucho mas interesantes que merecerían los minutos de difusión con los que afortunadamente para ellos cuenta 30 Seconds to Mars.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 3 Promedio: 4.3)

Aerosmith – Night in the Ruts (1979)

Puntaje del Disco: 5,5

  1. No Surprize: 8
  2. Chiquita: 7
  3. Remember (Walking In The Sand): 4,5
  4. Cheese Cake: 7
  5. Three Mile Smile: 6,5
  6. Reefer Head Woman: 5
  7. Bone To Bone (Coney Island White Fish Boy): 6,5
  8. Think About It: 5
  9. Mia: 4,5

Lamentablemente Draw the Line inicio una etapa negra en la carrera de Aerosmith y de hecho Night in the Ruts, que fue su paso siguiente, tampoco tremolo. Posiblemente, mucho tuvo que ver que la banda inició una gira en medio de sus grabaciones y su líder compositivo Joe Perry dejó Aerosmith por fuertes discusiones internas. Por este problema las grabaciones de guitarra no fueron íntegramente hechas por Perry. Jimmy Crespo colaboraría para completarlas y se transformaría en su reemplazo oficial.

Como resultado estamos frente a un disco en el que su mayor déficit es lo poco memorable y lo intrascendente que resultan sus canciones. Su hard rock sigue siendo tan genérico y poco impresionante como el de Draw the Line. Pero si a eso le sumamos sus nuevas absurdas ideas, el nivel del disco termina siendo incluso más bajo.

Night in the Ruts es un disco que ensambla discretos cortes de hardrock, con covers que poco entusiasman y power ballads como las que arruinarían su carrera en el futuro. Desde esta perspectiva lo mejor del álbum son esas simples canciones de hardrock como “No Surprize”, “Chiquita” y “Cheese Cake” que resultan entretenidas. Mucho las ayuda una secuencia del disco bastante ordenada, que permite esconder los puntos flojos. De hecho es menos agobiante que en Draw the Line. Hasta podemos pensar que Aerosmith se da el gusto de rockear de forma más consistente, como si hubiera recuperado algo del fuego sagrado de sus años previos. No, una ilusión óptica.

Con escuchar sus pobres covers nos damos cuenta que Night in the Ruts igualmente esta por de bajo de las expectativas. Su cover del tema de los Yardbirds “Think About It” es una performance que simplemente no agrada y “Reefer Head Woman” es un cover blusero de relleno en el que intentan parecerse a Led Zeppelin sin gran éxito.

Pero lo peor son las baladas de Night in the Ruts. “Remember” canción de las Shangry-Las (sí, otro cover) fue versionada como si fuese una power ballad. Una movida extrañísima que deformó a un clásico (que no tenía gran jerarquía y tampoco era de mi agrado) de los sesenta. “Mia” es todavía más alarmante, es una de esas power ballads que le encantarían a Jon Bon Jovi. Evidentemente la ausencia de Perry le dio libertad a Tyler para que produzca estas porquerías que le encantan para agitar su boca gigante. Por suerte años más tarde Perry se volvería a reincorporar, pero esto no significó que en el futuro no hayan producido nuevas power ballads. Que mal…

Persy

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 3)

Belle & Sebastian – The Boy with the Arab Strap (1998)

Puntaje del Disco: 7,5

  1. It Could Have Been a Brilliant Career: 8
  2. Sleep the Clock Around: 8
  3. Is It Wicked Not to Care: 7,5
  4. Ease Your Feet in the Sea: 7,5
  5. A Summer Wasting: 8
  6. Seymour Stein: 8,5
  7. A Space Boy Dream: 7
  8. Dirty Dream Number Two: 8
  9. The Boy with the Arab Strap: 8,5
  10. Chickfactor: 7
  11. Simple Things: 7,5
  12. The Rollercoaster Ride: 7

La tercera producción del grupo liderado por Stuart Murdoch, Belle & Sebastian, The Boy With the Arab Strap (1998) se enmarca en el periodo mas rico en la carrera de la agrupación unánimemente por sus fanáticos, señalado como complemento ideal a su antecesor If Youre Feeling Siniester. La crítica en general también acompañó esta afirmación consiguiendo el disco como premio mas importante un premio en los Brits Awards de 1999 como revelación.

Personalmente mas haya del buen gusto compositivo de Murdoch The Boy With The Arab Strap, no es un mal disco, pero es victima de la grandeza de sus antecesores, no estando a la misma altura.

En esta oportunidad Murdoch les deja espacio al lucimiento a sus compañeros de banda como Steve Jackson e Isobel Campbell, pero continúan siendo sus intervenciones las mas atractivas con el fascinante folk pop que nos tiene acostumbrado llaman la atención sobre el resto “It Could Have Been a Brilliant Career”, “Sleep the Clock Around”, “Seymour Stein” y “The Boy with the Arab Strap”. Aunque con el correr de las canciones resulte un poco tedioso la falta de cambio de ritmo en el álbum.

Lo bueno de la música de Belle & Sebastian es el sentimiento y lo reconfortantes que suenan sus canciones con toques pop calidos y suaves, siempre manteniendo esa premisa las canciones pueden resultar o no, en este caso se encuentra a mitad de camino sin llegar a alcanzar la calidad de otras ocasiones.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

Audioslave – Audioslave (2002)

Puntaje del Disco: 6,5

  1. Cochise: 7,5
  2. Show Me How to Live: 7
  3. Gasoline: 6
  4. What You Are: 6
  5. Like a Stone: 8
  6. Set It Off: 7,5
  7. Shadow on the Sun: 8
  8. I Am the Highway: 6
  9. Exploder: 6,5
  10. Hypnotize: 6
  11. Bring Em Back Alive: 6
  12. Light My Way: 7
  13. Getaway Car: 6
  14. The Last Remaining Light: 5,5

Con la partida de Zack de la Rocha como cantante de Rage Against The Machine,  los restantes miembros de la banda decidieron continuar sus carreras a través de la formación de un nuevo grupo.  Tom Morello en guitarra, Tim Commerford en bajo y Brad Wilk en batería, encontraron en Chris Cornell al vocalista ideal para darle vida, en 2001, a Audioslave. Considerada en un principio como una fusión entre Soundgarden, la banda de la que provenía Cornell, y Rage Against The Machine, el grupo californiano logró consolidarse y adoptar una identidad propia con el correr del tiempo.

En 2002 y tras varias idas y venidas por problemas con el nombre de la banda y otros tantos entre Cornell y el manager, Audioslave editó un disco homónimo. La tapa del mismo estuvo a cargo de Storm Thogerson, un importante artista inglés que también diseñó varios álbumes de Pink Floyd y otras renombradas bandas. Con su participación, Thogerson le dio un aspecto al grupo de superbanda de los setenta, que combinado con la música de fines de los noventa, daban una interesante temática.

El corte presentación fue “Cochise” que arranca con una fuerte riff de Tom Morello que simula un sonido de un helicóptero. El alto vuelo con el que se inicia el disco continúa con “Show Me How to Live”, de buenos arreglos instrumentales y que culmina con el cantante cambiando la voz para generar un efecto poco usual. El punto fuerte del disco viene dado por “Like a Stone”, una canción melancólica que según Chris Cornell, habla sobre la vida después de la muerte. También, con un tono menos acelerado, “Shadow on the Sun” es una gran interpretación. Con una forma parecida a “Like a Stone”, “I Am the Highway” no termina de convencer.

Se podría decir que lo mejor del disco llega hasta este momento, ya que el resto se mantiene en una misma estructura, con sonidos bastante similares. A pesar de no haber sido un extraordinario material, Audioslave se las ingenió para llegar a una gran cantidad de fanáticos.

Piro

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

Tim Buckley – Tim Buckley (1966)

 

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Puntaje del Disco: 8

  1. I Can’t See You: 9
  2. Wings: 9
  3. Song of the Magician: 8
  4. Strange Street Affair Under Blue: 8
  5. Valentine Melody: 7
  6. Aren’t You The Girl: 8
  7. Song Slowly Song: 8
  8. It Happens Every Time: 8
  9. Song For Jainie: 8
  10. Grief In My Soul: 7,5
  11. She Is: 7,5
  12. Understand Your Man: 8

El padre de Jeff Buckley. Tim Buckley fue un tipo que supo ganar su prestigio en la década de los sesenta y setenta. Al igual que su hijo (como si el destino los uniera en cierto punto) tuvo una carrera corta, terminada lamentablemente por su muerte.

Su disco debut, que llevó su propio nombre, se caracterizó por ser un trabajo íntegramente acústico con gran preponderancia de su guitarrista Lee Underwood, que hace mucho hincapié en el folk, con ciertos rasgos psicodélicos y, que al igual que su hijo Jeff, nos muestra los mayores dotes de Tim en su privilegiada voz.

Las canciones del álbum son relativamente cortas y presentan un nivel bastante parejo. Pero en lo personal me quedó con dos temas que casualmente son los primeros: “I Can’t See You” es a mi gusto el clásico del disco, es un número folk dinámico bien interpretado por Tim en vocales; y “Wings” es una canción hermosa, más tranquila e incluso con buenos arreglos orquestales de parte de su tecladista Van Dyke Parks.

Lo que sobra de Tim Buckley como disco también es bastante entretenido. Por un lado, nos encontramos con  “Song of the Magician”, destacada por su aire barroco. Luego está “Strange Street Affair Under Blue” que parece una rareza de los años previos de The Doors. Y si de la banda de Morrison nos referimos, “Song Slowly Song” es un tema muy oscuro, con una atmósfera que parece sacada de Strange Days. También me gusta la melodía alegre de “Aren’t You The Girl” y la adorable canción pop “Song For Jainie”.

De esta forma, Tim Buckley empezaría a escribir su propia historia ofreciendo uno de sus trabajos más accesibles que lo destacaría en los sesenta.

Persy

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

The Chemical Brothers – Exit Planet Dust (1995)

Puntaje del Disco: 9

  1. Leave Home: 9
  2. In Dust We Trust: 8
  3. Song to the Siren: 9
  4. Three Little Birdies Down Beats: 7
  5. Fuck Up Beats: 8
  6. Chemical Beats: 8,5
  7. Chico’s Groove: 8,5
  8. One Too Many Mornings: 9
  9. Life Is Sweet: 8,5
  10. Playground for a Wedgeless Firm: 8,5
  11. Alive Alone: 7,5

En 1989 dos estudiantes de Historia Medieval se conocieron en la Universidad de Manchester, y notaron que compartían los mismos gustos musicales, comenzarían a mezclar discos en reuniones de amigos, y nunca imaginarían lo que el futuro les deparaba. The Chemical Brothers, este dúo de DJs formado por Tom Rowlands y Ed Simons, pasó de sus reducidas fiestas a las grandes pistas londinenses y más tarde en todo el mundo. A fuerza de performances sobresalientes, se convirtieron en objeto de culto para la exigente escena inglesa que aún gozaba de las bondades del britpop en pleno auge en los noventa.

El sonido grandilocuente de los Chemical Brothers esta repleto de samplers de guitarras, sirenas y voces de cualquier tipo, moviéndose a la perfección en la electrónica, el house y por momentos el trip hop, logrando fusionar por momentos estos sonidos con el rock y el pop, lo que los llevaría a crear un sonido mas accesible y atrayente para el gran publico.

Su debut Exit Planet Dust (1995) fue uno de los pocos álbumes europeos post-tecno que pudo hacer cualquier tipo de avance en el mercado en los Estados Unidos. Muy avanzado para su tiempo, este material que ya cuenta con quince años suena bastante fresco y moderno actualmente, es considerado como uno de los mejores álbumes electrónicos de todos los tiempos.

Una buena forma de entrelazar la música electrónica con el rock fue la posibilidad a lo largo de su carrera de contar con artistas invitados en varias de sus canciones en esta oportunidad Tim Burgess cantante de The Carlatans y Beth Orthon prestan sus voces para «Life Is Sweet» y «Alive Alone» respectivamente.

El disco abre con la ya legendaria “Leave Home” (incluye un sampler del comienzo de «Ohm Sweet Ohm» de Kraftwerk), de allí en adelante canciones vibrantes algunas mas llevaderas e interesantes como “Song to the Siren”, “Chemical Beats”, “One Too Many Mornings” y “Chico’s Groove” nos dan un pantallazo del sonido de Exit Planet Dust.

Si bien su música podrá resultar monótona para los que no se familiarizan aun con los sonidos electrónicos y psicodélicos, su popularidad fue clave para el surgimiento de bandas electrónicas a finales de los noventa y en la década siguiente. Si bien no fueron los creadores (décadas atrás Kraftwerk, New Order, Depeche Mode, entre otros, ya habían incursionado en la electrónica con mucho éxito) fueron los encargados de que este genero alcance una masividad nunca antes conocida, siendo sin dudas uno de los géneros en boga en los últimos años.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

The Byrds – Turn! Turn! Turn! (1965)

Puntaje del Disco: 7,5

  1. Turn Turn Turn: 9,5
  2. It Won’t Be Wrong: 9
  3. Set You Free This Time: 8
  4. Lay Down Your Weary Tune: 7,5
  5. He Was A Friend Of Mine: 7
  6. The World Turns All Around Her: 8,5
  7. Satisfied Mind: 7
  8. If You’re Gone: 7
  9. The Times They Are A-Changin’: 7
  10. Wait And See: 7,5
  11. Oh Susannah: 8

Turn! Turn! Turn! Es el álbum que termina de definir la etapa de folk rock más pronunciado de los Byrds. Como en Mr. Tambourine Man, la banda decidió titular al disco con la misma denominación que su clásico más aclamado. En este caso “Turn Turn Turn” es una adaptación de la canción de Pete Seeger compuesta a fines de los años cincuenta, el cual esta basado en el Libro del Predicador (conocido como Eclesiastés) del Antiguo Testamento. Debo decir que la versión de los Byrds es la definitiva, con su melodía que marca fantásticos cambios de ritmo y los destellos distintivos de Roger McGuinn en guitarra.

Y si de McGuinn hablamos, también nos ofrece el excelente clásico de pop psicodélico “It Won’t Be Wrong”. Pero la mayoría de los aportes llegan de la mano compositiva de Gene Clark, pero esta vez en un nivel más discreto. Entre sus temas solo se puede destacar la notable canción pop “The World Turns All Around Her”. Por otro lado, este trabajo sería la última contribución Clark con The Byrds.

En lo que queda del álbum, en donde principalmente se deslumbran canciones acústicas caracterizadas por sus armonías vocales, tampoco faltaron los covers homenaje de Dylan: “Lay Down Your Weary Tune” y “The Times They Are A-Changin’”. Sin embargo, no son versiones tan brillantes como las que sí habían logrado en Mr. Tambourine Man. De hecho, prefiero su cover de la canción tradicional de Foster “Oh Susannah”, en la que se nota nuevamente que los Byrds impusieron su propio estilo para hacerla divertida.

De esta forma, Turn! Turn! Turn! sería una continuación de su primer disco, menos inspirada e incluso más aburrida que discos posteriores de los Byrds, pero que aún así con sus momentos de brillo que no tienen desperdicio.

Persy

Tu puntuación
(Votos: 2 Promedio: 4)