Archivo de la categoría: Bandas de Rock Internacional

Steve Vai – Passion and Warfare (1990)

Puntaje del Disco: 9

  1. Liberty: 6,5
  2. Erotic Nightmares: 9,5
  3. The Animal: 8
  4. Answers: 8,5
  5. The Riddle: 8,5
  6. Ballerina 12/24:9,5
  7. For the Love of God: 10
  8. The Audience Is Listening: 9
  9. I Would Love To: 8
  10. Blue Powder: 9
  11. Greasy Kid’s Stuff: 9
  12. Alien Water Kiss: 8
  13. Sisters: 9
  14. Love Secrets: 9

Steva Vai, de niño soñaba. Sueños de niño, claro está.

Passion and Warfare es la extrapolación de esas aventuras oníricas, traducidas al lenguaje musical. Las diversas técnicas con guitarra que Vai utiliza, no son pura demostración ególatra de su capacidad de shredding; tienen un uso expresivo totalmente justificado y logrado.

Claro que el disco empieza con “Liberty”, una de esas monumentales basuras que, a pesar de ser puramente instrumental, chorrea patriotismo americano chato e insulso. ¡Oh, Vai, cuánto daño te ha hecho Whitesnake!

Pero KRAPÁM, “Erotic Nightmares” es una bofetada sorpresiva de demencias musicales, fuertemente derivativa y original. En la pista se ven los pingos: imposible adivinar lo que hace Vai en este tema.

Steve es muy transparente, y sus influencias se notan muy marcadamente. De su paso por Frank Zappa and the Mothers tenemos “Answers” y “Greasy Kids Stuff”. De las malas influencias de David Lee Roth y su temprano involucramiento con Whitesnake, tenemos la mencionada “Liberty” y “I would love to”. La excelente semi-balada “Blue Powder” está claramente epigrafeada por Joe Satriani.

Pero esto no es en función de quitarle mérito a Vai, Passiond and Warfare, a pesar de tener una tapa muy mersa, es un disco bueno y entretenido. Especialmente entretenido, ya que cuenta con canciones como “The Audience is Listening” que merece un alto puntaje sólo por lo pelotuda y divertida que es. Pero no es que Steve no se tome la música en serio, como lo demuestra “Ballerina 12/24”, una simple cancioncita con un punteo violentamente complicado, que allana cualquier tipo de dudas sobre el virtuosismo de Vai (que Frank Zappa comparó con el de Liszt o Paganini, por ejemplo).

Y, en el medio de esas dos canciones, “For the Love of God”. ¿Vieron cuándo se dice: “esta persona no necesita introducción alguna”? Bueno, así es “For the Love of God”. Baste decir que fue rankeada como el 29º mejor sólo de guitarra en la historia por la revista Guitar World, que es una violación cerebral y un orgasmo para los tímpanos, que el que no llora mientras la escucha tiene menos sensibilidad que un zócalo, y que el nombre está muy buen puesto: una vez terminado el tema, uno inevitablemente piensa: “Por el amor de Dios… ¡¡qué buen tema!!”

La curiosidad: ¿Y cómo pudo Steve Vai componer y ejecutar semejante obra? Algo realmente sencillo, que cualquiera puede hacer.  Simplemente pasó diez días de ayuno y purificación material y espiritual y meditación. Y al cuarto día… “For the Love of God” vio la luz.

Barba

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Adrian Belew – Lone Rhino (1982)

Puntaje del Disco: 9

  1. Big Electric Cat: 9,5
  2. The Momur: 9
  3. Stop It: 8,5
  4. The Man In The Moon: 8
  5. Naive Guitar: 8
  6. Hot Sun:
  7. The Lone Rhinoceros: 9
  8. Swingline: 9
  9. Adidas In Heat: 7,5
  10. Animal Grace: 8,5
  11. The Final Rhino:

A lo largo de su trayectoria Adrian Belew fue un guitarrista que ganó prestigio, colaborando con bandas y artistas de renombre como Frank Zappa, King Crimson, Talking Heads y David Bowie. En 1982 debutaría con su álbum solista, Lone Rhino, el cual muestra influencias de este tipo de músicos. Uno de los ejemplos más claros es la imitación de las exageradas interpretaciones vocales de David Byrne, quien fue un maestro del tipo.

Desde ahí encontramos la originalidad o el talento del Sr. Belew, quien no fue como el común denominador de los clásicos guitarristas virtuosos. Adrian Belew tenía un estilo más genuino y también freak, lleno de trucos que transforman a sus canciones en cosas semi-abstractas, que combinan un poco de pop y un poco de Avant Garden.

Lone Rhino es una excelente dosis del estilo de este guitarrista, en el cual mezcla temas pop que resultan un poco bizarros junto a un manojo de cortes instrumentales con atmósferas atrayentes y paradójicamente más convencionales.

Entre las canciones pop, “Big Electric Cat” es el claro clásico del disco. Es un tema excéntrico que rockea con una especie de psicodelia electrónica y diversos efectos sonoros. Pero también se destacan: “The Momur”, un tema que es puro Talking Heads; “The Lone Rhinoceros”, una buena balada con piano incluido y con la guitarra de Belew barritando como un rinoceronte; y la locura impredecible de “Swingline”. El resto de este tipo de temas tampoco se queda atrás. Los psicodélicos “Animal Grace” y “The Man In The Moon” son muy buenos. E incluso la jazzera pero excedida “Adidas In Heat” tiene su atractivo.

Por otro lado, las canciones instrumentales, en este caso “Naive Guitar” y las breves “Hot Sun” y “The Final Rhino”, son ambientaciones seductoras y suaves a lo Brian Eno. No le agregan mucho al disco. Simplemente funcionan como tranquilizantes para la frenética demencia de Lone Rhino.

Persy

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Joe Satriani – Surfing with the Alien (1987)

Puntaje del Disco: 8,5

  1. Surfing with the Alien: 10
  2. Ice 9: 8,5
  3. Crushing Day: 8,5
  4. Always with Me, Always with You: 8
  5. Satch Boogie: 9,5
  6. Hill of the Skull: 7,5
  7. Circles: 7,5
  8. Lords of Karma: 8
  9. Midnight: 8,5
  10. Echo: 8

Surfing with the Alien explotó en el medio de una escena en la que ya se empezaban a desvanecer las glorias de los Dioses Guitarristas del pasado. Nuevas figuras irían creciendo de a poco, para configurar una panorámica de virtuosos a finales de los ’80 que influenciarían tremendamente a los guitarmen de hoy en día.

Pero en 1987, Joe Satriani presentó una obra puramente instrumental, donde su guitarra e interminables shreds (locuras guitarriles) son los únicos protagonistas. Uno podría decir que resultaría un disco únicamente apto para fanáticos, pero Satriani logra lo que es sumamente difícil lograr y que pocos guitarristas virtuosos cuentan en su haber: no sólo presentan un disco que técnicamente es impecable, sino que además logran transmitir algo con sus canciones.

En efecto, gran parte de la nueva camada de guitarristas son exiguos en sus técnicas, pero tal vez adolecen de cierta falencia como compositores. No se necesita una bruta velocidad en los dedos para hacer buena música, se requiere una expresividad diferente.

Y Satriani demuestra todo lo que tiene que demostrar con la vertiginosa “Surfing with the Alien”, épica del Rock (Silver) Surfer. En los temas siguientes, ya que se pone tal vez énfasis en la guitarra central, al principio parecería que las bases rítmicas son iguales. Esta idea se destruye con la genial “Satch Boogie”, que trepidantemente dispara la calidad del disco. “Always with Me, Always with You”, es una balada que, atípicamente en los ’80, es de hecho buena. (Aunque su videoclip, francamente, destila grasitud). “Midnight” merece otra mención, con un tapping a dos manos que le da una tesitura diferente al resto de los temas.

Estoy obligado a admitir que el disco tiene sus bajas: “Circles” y “Hill of the Skull” no se destacan del resto de la producción musical, y al disco en general le falta tal vez una mejor orquestación. Pero se nota, en definitiva, que a cada paso Satriani mete garra a pulso para lograr hacer un disco entretenido, ágil y efervescente.

La curiosidad: Surfing with the Alien es uno de los primeros discos de rock totalmente instrumentales que llegan al Top 40 de los Ránkings. Recién sería superado por Flying in a Blue Dream, del propio Satriani, dos años después.

Barba

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B.B. King – Singin’ the Blues (1956)

Puntaje del Disco: 8.5

 

  1. Please Love Me: 8
  2. You Upset Me Baby: 8
  3. Every Day I Have the Blues: 8
  4. Bad Luck: 8
  5. 3 O’Clock Blues: 9
  6. Blind Love: 8
  7. Woke Up This Morning: 9
  8. You Know I Love You: 7.5
  9. Sweet Little Angel: 8
  10. Ten Long Years: 9
  11. Did You Ever Love a Woman: 8.5
  12. Crying Won’t Help You: 8.5

Riley B. King nació el 16 de Septiembre de 1925 en Itta Bena, Mississippi, un pequeño pueblo cerca de Indianola. Durante su niñez formó parte de un coro góspel y a los doce años compró su primera guitarra. En 1946 pasó diez meses con su tío en Memphis, luego retornó a su pueblo para más tarde volver a la ésta para trabajar en una radio de Ryrhym & Blues, donde ganó el apodo “Bealed Street Blues Boy” (acortado al histórico “B.B.”). A partir de 1949 comenzó a grabar canciones con RPM Records y varias más con Sam Phillips, fundador de Sun Records. Desde entonces King desplegó todo su talente por diversas giras a lo largo de los Estados Unidos, hasta alcanzar hacia mediados de los años cincuenta, el reconocimiento como uno de las figuras más importantes del R&B.

“Singin’ the Blues” recopila una serie de canciones de B.B. King que ya por 1956 eran clásicos en su carrera, como “Bad Luck” (el mejor posicionado en los charts”), “Crying Won’t Help You”, “Ten Long Years”, entre otros. Como era costumbre de aquellos años, muchos de los temas no son de la autoría de King, sino que mediante sus propias versiones, redefinió el sentido de muchos temas que volvieron a ser escuchados gracias a la genialidad del Rey. “Sweet Little Angel”, fue grabada por primera vez en 1930, pero fue la versión de B.B. King la que la convirtió en un hit. Un caso similar sucedió con “Every Day I Hate the Blues” perteneciente a Memphis Slim.

Más allá del autor de los temas, B.B. King logró darle su toque personal a cada uno de ellos. Con la guitarra siempre como principal protagonista y tocando acordes inconfundibles, este compilado de temas combinan las típicas trompetas del R&B con los coros y alaridos de B.B. Son temas que, a pesar de pertenecer a un género cuyos temas no son del todo alegres, el ritmo pegadizo e incluso bailable, conforman una entretenida pieza del mejor blues. Especialmente si esos sonidos provienen de la guitarra de un virtuoso como B.B. King.

Piro

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(Votos: 0 Promedio: 0)

Santana – Santana (III) (1971)

Puntaje del Disco: 9

  1. Batuka: 8,5
  2. No One to Depend On: 9,5
  3. Taboo: 8,5
  4. Toussaint L’Overture: 9,5
  5. Everybody’s Everything: 8,5
  6. Guajira: 8
  7. Jungle Strut: 7,5
  8. Everything’s Coming Our Way: 8,5
  9. Para Los Rumberos: 8

Un año mas tarde de haber alcanzado las mejores criticas y de aumentar su popularidad con Abraxas (1970), Santana editaría la continuación del mismo conocido como Santana (III) en Septiembre de 1971, disco con el que continuaría la buena marcha del grupo tanto a nivel artístico como comercial (volvió a alcanzar el puesto número 1). El tercer disco de Santana seria el último que contaría con la alineación que tanto se había destacado en Woodstock, con la suma del guitarrista de tan solo 17 años Neal Schon que seria de gran apoyo y complemento al trabajo de Carlos en guitarra y hasta incluso teniendo participación en solos destacados en algunas canciones del disco.

El grupo continuaría explorando esa combinación de ritmos latinos, rock y blues como marca distintiva y única para esos años, con el agregado mas duro y crudo de la mano de Schon que enriquecería aun mas el sonido de la banda en temas como “Batuka”, “No One to Depend On” y “Everybody’s Everything”. Otros temas interesantes que podemos encontrar en Santana (III) son el instrumental “Jungle Strut”, un cover irreconocible de Tito Puente “Para Los Rumberos” y el mas destacado “Toussaint L’Overture”

Este trabajo marcaría el último numero uno en la carrera de Santana hasta su resurrección con Supernatural en 1999 y sin dudas es un disco esencial para los amantes de los primeros años de Carlos Santana, que como siempre nos ofrece tremendos solos de guitarra que mejoran y le dan mas brillos a los temas.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 5)

Jeff Beck – Beck-Ola (1969)

Puntaje del Disco: 8

  1. All Shook Up: 9
  2. Spanish Boots: 8,5
  3. Girl From Mill Valley: 7
  4. Jailhouse Rock: 8
  5. Plynth (Water Down The Drain): 8
  6. The Hangman’s Knee: 8
  7. Rice Pudding: 8

Antes de que Ron Wood y Rod Stewart se alejen para integrar a The Faces, la banda de Jeff Beck nos dejaría este muy buen segundo disco. Beck-Ola llegaría en 1969, momento en el que grupos de Hardrock como Led Zeppelin eran la sensación del momento. Beck se adecuaría al contexto con este trabajo que seguiría la misma línea que Truth.

Desde este aspecto, Beck-Ola no es un disco muy original y de hecho es un álbum bastante corto. Son 30 minutos de rock en el que la guitarra de Beck sigue tan incendiaria como en su primer álbum al igual que la portentosa voz de Stewart. Pero a diferencia de Truth, la mayoría de los temas son de su propia autoría. Aunque los covers tampoco faltaron, en este caso hicieron vibrantes versiones de canciones de Elvis Presley: “All Shook Up” y “Jailhouse Rock”.

El resto del material nos deja buenos cortes de hardrock y hardblues como “Spanish Boots” y “The Hangman’s Knee”. Además, en el medio también nos encontramos con “Girl From Mill Valley”, un corte instrumental, o mejor dicho, un solo de piano de Nicky Hopkins, que esta bien, pero no esta en la misma sintonía de este trabajo (la gente quiere rock!).

Y para el final tenemos la instrumental “Rice Pudding”, que son más de 7 minutos de Beck en su plenitud descuartizando su guitarra. Muy buen cierre de disco de este brillante violero.

Persy

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

Genesis – Selling England By The Pound (1973)

Puntaje del Disco: 9,5

 

  1. Dancing With The Moonlight Knight: 10
  2. I Know What I Like (In Your Wardrobe): 10
  3. Firth of Firth: 8,5
  4. More Fool Me: 8
  5. The Battle of Epping Forest: 9
  6. After The Ordeal: 8,5
  7. The Cinema Show: 8,5
  8. Aisle of Plenty: 7,5

“Selling England By The Pound” fue para Genesis su disco más rentable comercialmente (alcanzando el tercer puesto en los charts británicos) y a su vez uno de los más importantes y destacados en la carrera del grupo. Apartado un poco del concepto rockero de “Foxtrot”, este álbum retoma las excentricidades de los primeros trabajos.

El concepto del disco se enfoca en el pasado medieval Inglés, con temáticas como la mitología (“Dancing With The Moonlight Knight”) y temas contemporáneos como puede apreciarse en “I Know What I Like”. El primer track es simplemente excelente, con un comienzo a cappella de Peter Gabriel que luego se transforma en un potente rock y que termina lentamente desplazando los compases de la melodía hacia adelante. Basado en una crítica a la sociedad inglesa de aquel entonces, la letra posee un carácter melancólico por la “Antigua Inglaterra”. Por el contrario “I Know What I Like”, uno de los mayores hits de la banda relata la historia de un joven cortador de césped cuya filosofía de vida es no crecer y prefiere quedarse felíz como está.

“Firth of Firth” es también otra muy lograda composición que arranca con una introducción de piano de Tony Banks y luego cambia a un tiempo lento acompañado de la batería y un órgano. Grabado en guitarra acústica, “More Fool Me” relata la historia de un hombre cuyo amante lo deja, y más allá de cierto tono pegadizo, el tema es el más flojo del disco.

La segunda parte del disco introduce “The Battle of Epping Forest”, una divertida canción basada  en la batalla entre dos bandos rivales de aquellos años, en la que mediante juegos de palabras, nombres graciosos e ingeniosas frases, Gabriel cambia las voces y los tiempos para recrear a cada personaje. “After The Ordeal” es un instrumental escita por Steve Hackett cuya primera parte está a cargo de una majestuosa interpretación en guitarra junto a un piano y la segunda, de una guitarra eléctrica. “The Cinema Show” es una canción épica inspirada en el poema de T. S. Elliot “The Waste Land” en la que a través guitarras, armónicas y flautas se relata la historia de Romeo y Julieta. Por último, “Aisle of Plenty” es más que una canción, un cierre de un minuto y medio en el que Gabriel menciona implícitamente nombres de tiendas como “Tess Co-opera”.

En conclusión, “Selling England By The Pound” es memorable disco de Genesis en el que el rock conceptual está expresado de la mejor manera como sólo una banda tan importante pudo hacerlo.

Piro

Tu puntuación
(Votos: 2 Promedio: 5)

Tom Principato – Guitar Gumbo

Puntaje del Disco: 7,5

  1. Louisiana (Been Callin’ Me): 8,5
  2. If Love Is Blind: 8
  3. They Took My Money: 7,5
  4. Drinkin’ Wine Spo-Dee-O-Dee: 7
  5. Return Of The Voodoo Thing: 8
  6. Tango’d Up In The Blues: 8
  7. Hey Now Baby: 7
  8. Helping Hand: 7,5
  9. Jambalaya (On The Bayou): 7,5
  10. Tipsy: 8

Como sucede con muchos músicos, Tom Principato es un tipo que no llegó hacer un gran salto para ganar renombre a nivel internacional. Más concretamente es un estadounidense, que asentó sus primeras raíces rockeras a finales de los setenta formando parte de bandas (no muy conocidas en estos pavos) como Powerhouse y luego abocándose a partir de la década de los ochenta en su carrera como solista, pero sin lograr mucha popularidad. En otras palabras, es un ignoto en esta región del mundo.

Al escuchar a Principato nos encontramos con un guitarrista y cantautor enamorado del blues/rock. Evidentemente su carrera siempre estuvo abocada a eso sin ser un tipo transgresor en su rubro pero con el suficiente talento como guitarrista, para ser disfrutable. Otra que Pappo regocijado por tocar un viejo blues.

Un viejo blues… a eso suena Tom Principato al escuchar Guitar Gumbo, ya que este trabajo parece sacado de la década de los setenta y no de la actualidad, en donde el Indie Rock y las películas de destrucción masiva son la sensación del momento. Eso transforma a este disco en un trabajo algo anticuado y totalmente desencajado dentro de su contexto.

Sin embargo, Guitar Gumbo no deja de ser un buen disco de blues, bien ejecutado, que rockea en forma irreprochable, aunque también un poco genérico para mi gusto.

En el disco encontramos canciones con buenos riffs que rockean gracias a la electrizante guitarra de Tom rememorando a grandes leyendas del rock, tal es el caso de “If Love Is Blind” y “Helping Hand” que me hacen acordar a “Carol” de Chuck Berry pero con un estilo más enérgico que se retrae a los Stones o Stevie Ray Vaughan. Y también tenemos lo mejor del disco que son los cortes instrumentales, tales como: “Return Of The Voodoo Thing”, que por momentos recuerda a “Toys in the Attic” de Aerosmith; y “Tango’d Up In The Blues”, que no es un cover de “Tangled Up In Blue” de Dylan, es un instrumental que transmite una intensidad emocional como si fuera una balada milonguera pasional.

En fin, Guitar Gumbo es un disco que recomiendo para los amantes del blues y para aquellos que viven estacionados en décadas pasadas, o que por lo menos les gusta recordarlas.

Persy

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(Votos: 0 Promedio: 0)

Iggy Pop – Lust for Life (1977)

Puntaje del Disco: 9,5

  1. Lust for Life: 10
  2. Sixteen: 9
  3. Some Weird Sin: 7,5
  4. The Passenger: 9,5
  5. Tonight: 9
  6. Success: 8,5
  7. Turn Blue: 9
  8. Neighborhood Threat: 8
  9. Fall in Love with Me: 8,5

1977 fue sin dudas el mejor y mas creativo año en la carrera de Iggy Pop, con la bendición del gran David Bowie como productor y colaborador fue capaz de editar dos discos superlativos en tan solo meses de diferencia como The Idiot y Lust fot Life que si tal vez se le hubiera ocurrido editar como un solo disco con lo mejor de cada uno de ellos seria una obra maestra.

Lust for Life es un disco agresivo que nos muestra a Iggy rockeando duro de vuelta dejando atrás la sombría introspección de su primer trabajo solista. Se podría describir como un punto medio de la agresividad y potencia de The Stooges y la inteligencia y oscuridad en The Idiot.

Como mencionamos anteriormente la presencia del duque blanco David Bowie, se hace notar ya sea en su producción, tocando el piano y segundo vocalista en algunos temas pero es sin duda menos trascendente que en The Idiot. Líricamente Iggy sigue obsesionado en temas como las drogas, decadencia y malas decisiones con excepción a “Success” donde Iggy describe las mieles del éxito que le tocaba vivir nuevamente, entre las canciones mas interesantes se puede mencionar la emocional “Turn Blue” y temas clásicos de la iguana como “Lust For Life”, “The Passenger” y “Sixteen” serian parte del legado que este trabajo dejaría.

Con sus dos primeros trabajos Iggy Pop lograría resucitar de sus adicciones e interminables problemas con los Stooges aunque lamentablemente no duraría tanto, pero disfrutaría de quizás sus mas ricos años musicalmente hablando (junto con los primeros años de The Stooges y un pequeño renacer a principios de los noventa con Brick by Brick y American Caesar) que lo terminarían confirmando como un icono e influencia para distintas generaciones venideras.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)