La tercera pata de la trilogía dorada del cantautor escocés de folk Donovan para mediados de los sesenta, junto a A Gift From A Flower To A Garden y Sunshine Superman, aparecería Mellow Yellow a principios de 1967 tras el éxito global de Sunshine Superman.
Mellow Yellow, con excepción de su single auto titulado con un claro sonido comercial donde participa el mismísimo Paul McCartney en coros, se centra en arreglos de jazz y en temas acústicos logrando destacarse en temas como “Sand and Foam”, “Young Girl Blues” y “Hampstead Incident”, dentro de una muy acertada selección de temas aunque una no tan consistente producción que perjudica un poco su sonido en general.
Si bien Donovan Leitch seguramente no esté en el listado de reproducción de los jóvenes actuales, en sus años de gloria fue una figura de vanguardia y en la actualidad con más de setenta años esta leyenda viva continua activo y presentándose en diversos conciertos por Europa y los Estados Unidos en los últimos años.
Ambientado en historietas para adultos, Ballbreaker es el decimotercer álbum de estudio de AC/DC con Rick Rubin como productor y una joya oculta de esta gran banda australiana, por su nueva forma de componer temas, pero manteniendo el estilo desde sus inicios. En este álbum también vuelve su clásico baterista Phil Rudd, que había tenido peleas con Malcolm, saliendo del grupo en 1982.
Acá encontramos perlas Blusera como «Hail Caesar» y el himno con el nombre del álbum «Ballbreaker», con ese riff inconfundible de AC/DC. Pero no es lo único que nos ofrecen en este trabajo, también tenemos la apertura con «Hard as a Rock» (con otro muy buen Riff y estribillo), «Boogie man», la frenética «Caught With Your Pants Down» y «Whiskey on the Rocks». Luego tenemos otros temas de menor nivel pero que valen la pena, que son “Cover You in Oil” y “Love Bomb”.
En este álbum AC/DC mejoró en la creación de las canciones, aunque en su anterior álbum The Razors Edge había alcanzado las listas gracias a «Thunderstruck». De todas formas, en Ballbreaker AC/DC logró mejorar mucho más.
La génesis de lo que luego sería T. Rex se remonta a mediados de los sesenta bajo el nombre Tyrannosaurus Rex, donde Marc Bolan y los suyos se dedicaban a un sonido orientado más bien al movimiento hippie de rock psicodélico y al folk rock.
Sin embargo, en 1970 harían el click definitivo que los transformaría e inmortalizaría, decidiendo tanto acortarse el nombre, cambiarse de vestuario y alejarse del folk para pasar a las guitarras eléctricas pesadas, que luego devendría en el glam rock por el que fueron mundialmente reconocidos.
Con T. Rex (1970) cerrarían definitivamente su período de los sesenta comenzando una nueva etapa, si bien todavía están lejos de los legendarios clásicos como Electric Warrior (1971) o The Slider (1972), empiezan a aparecer ciertas pistas para empezar a recorrer ese camino de majestuosidad melódica con temas como “Jewel”, “The Visit”, “Diamond Meadows” y “Seagull Woman”.
A pesar de no ser lo completamente sólido y uniforme en T. Rex tanto su singular y única voz como lo mágico de algunas de sus composiciones empezaban a sugerir el héroe glam en el que se convertiría en poco tiempo que lo permitirían transformarse en una de las más grandes estrellas del Reino Unido en la década de los setenta.
Si Argentina queda en el Fin del Mundo (para no decir otra palabra), como diría alguna vez el Papa Francisco, Taganga está en la otra punta del mismo «cachete». Luego de viajar literalmente por 24 horas, lo cual significó tomar 3 vuelos, 2 taxis y un mini bus (con un conductor que hablaba con un inentendible estilo «Trambólico«), llegamos a este pequeño pueblo costero, que se ubica a pocos kilómetros de Santa Marta (Colombia).
El Clima
Lo primero que nos recibió fue una tremenda ventisca, que ya desde el vamos nos daba la sensación de estar en medio de un tornado. Alguna vez el Bambino Veira dijo que «en la cancha de San Lorenzo, nace el viento». Manzana, es en Santa Marta. Pero este no es un detalle menor, las «brisas» (como le dicen los colombianos, palabra que sinceramente suena a muy suave) son tan fuertes que generan cortes de luz constantes en Taganga. Algo que de noche es un problema, especialmente si se te «frunce» al caminar en calles medio precarias con poca luz. Más aún si el encargado del hospedaje te recomienda no llevar el celular, ni mucho dinero y no volver tarde (aunque sinceramente no pasó nada).
El otro problema, es que el calor es constante a toda hora del día. A punto tal que la ropa mojada se seca en muy poco minutos. Tal es así, que el secarropas es un electrodoméstico absurdo en esta región del mundo. Pero como también hay viento, el clima es seco y el calor es más tolerable.
El Pueblo
Taganga como poblado, es un pequeño pueblo ubicado entre las montañas, con edificaciones que son algo pintorescas y con calles de tierra/arena bastante humildes. Tiene su centro y la mayoría de sus locales, restaurantes y bares sobre la costa que da al mar. También hay que mencionar la amabilidad de la gente que incluso se ofrecen a acompañarte en la calle para no perderte.
Gastronomía
Como todo pueblo costero, los principales platos gastronómicos son con pescado. Pescado frito, sopa de pescado, arroz con camarones, fueron algunas de las muy buenas comidas que pudimos probar y relativamente a buen precio. Por otra parte también, todo parece estar acompañado por plátano, muy típico en esta región del mundo, que tiene un sabor más parecido a la papa, y no a la banana como uno piensa.
Las Playas
Las playas de Taganga no se caracterizan por ser grandes y amplias. De hecho, la llamada «Playa grande» de Taganga es más chica que cualquiera de la costa argentina. De todas formas, está ubicado en una especie de bahía, por lo que el agua de mar es como una pileta, que también hay que decir es bastante transparente. Aunque también es bastante fría. Aún así agua fría con tanto calor viene bien.
Atracciones turísticas: Tayrona
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Se podría decir que la mayor atracción turística de toda la zona de Santa Marta, es el Parque Nacional Tayrona.
En esta reserva natural (con senderos y pasarelas que recuerdan a las de Cataratas del Iguazú), nos sumergirmos en una caminata en medio de la selva, que desemboca en sus hermosas playas vírgenes (aunque la acumulación de la gente ya empezó a desvirgarlas). Eso sí, el recorrido es de aproximadamente 2hs para ir y volver. De todas formas, las vistas y las playas de Cabo San Juan y la Piscina valen la pena.
Misceláneos
Bañarse en Taganga es para valientes. Los baños en el pueblo no tienen agua caliente. Por lo que la ducha del hospedaje, era un caño en el techo que arrojaba agua fría.
En un contexto cambiante dentro de la industria musical donde cada vez se escuchan menos discos enteros y más listasde reproducción, los Babasónicos lanzarían en Octubre de 2018 su duodécimo disco de estudio, Discutible.
Con la autoridad que la trayectoria le confiere Adrían Dárgelos no le esquivaría a este debate, en las letras de su nuevo disco y en las entrevistas de promoción donde lanzaría una opinión contundente en contra de los servicios de streaming y de la nueva forma de escuchar música actual: “Está más manipulada por algoritmos, entonces es muy probable que si vos pones el nombre de la banda que te gusta, te asocien a otras bandas que quizás no se parecen en nada, pero te van conduciendo a una escucha manipulada. Otra cosa es que las tapas de los discos últimamente las ves así, en 3 x 3, en un microscopio adentro de las pantallas de las computadoras o de los teléfonos. Bueno el disco trae todo un arte desplegable para que vos puedas disfrutar.”
“Al streaming se sumó un público totalmente nuevo, que antes no escuchaba música. Ese público nuevo es el 95% de los escuchas, que sólo escuchan un tema y playlists armadas por otros, y ni saben quiénes son los autores, no saben nada, nada, nada. La playlist tiene que decir “Noche latina”, y puede contenerme a mí, a Ricky Martin y a cualquiera que sea latino.”, agregaría y sobre el mundo del rock en particular: “Tenes que plantearte que el rock fue un nicho y llegó casi al liderazgo de unas décadas donde la música la escuchaba más o menos un porcentaje del 20%, 27% del mundo. Y al 7 u 8% que le interesaba el rock, bueno, podíamos llenar estadios, podíamos pensar lo mismo, total éramos pocos. No es que el rock se achicó: lo otro creció tanto que volvió a ser enorme. Es una cuestión de escalas.”
Dejando de lado este interesante temática volvemos a hablar de Discutible donde los Babasónicos, una de las bandas junto a Café Tacvba que ha sabido reinventarse con solvencia a través de los años, el desgaste y sus propias tragedias, evita repetirse y elude la inmediatez del hit y a su vez en las diez canciones que lo componen en sus letras discuten y cuestionan todo, desde la industria a la que pertenecen.
El tema que abre el disco “La Pregunta” es la demostración de esta nueva etapa. Un tema denso, raro para lo habitual, con tanto silencio entre frase y frase. En otras destacadas como “Trans-algo” de cierta épica rockera nutriéndose de las guitarras de Mariano Roger (autor del tema), con una reflexión en la letra donde se hace cargo del espíritu de una nueva generación que asume con libertad su sexualidad, “Bestia Pequeña” un tema electrónico bailable que se nos presenta a un Dárgelos que se parodia a si mismo, “Partícula” un bolero moderno difícil de catalogar, “Teóricos” el tema que crítica el consumo digital a la que pertenecen sobra una base de teclados futurista a lo Daft Punk y “Crétino” el guiño más rockero del disco para los decepcionados con su obra.
En síntesis, Discutible es una experiencia positiva para lo que venía ofreciendo Babasónicos en sus últimos años donde parecían haberse estancado y perdido el foco, sin embargo, dejando de lado los temas con mayor consenso positivo mencionados anteriormente, el resto de la obra es bastante pareja, no logra superar la medianía ni acercarse a sus momentos ilustres.
A pesar de que en los años 80 no tuvieron buenas críticas por los álbumes como, Fly on the Wall o Flick of the Switch, en 1990 AC/DC recuperó su nivel con The Razors Edge, pero no del todo.
Este disco, que tiene la particularidad que el batero Simón Wright sería reemplazado por Chris Slade, tiene buenos cortes como «Fire Your Guns» (con su muy buen riff), la pegadiza «Moneytalks», la homónima «The Razors Edge» o «Are You Ready», que mejoran la calidad el álbum. Y por supuesto, tiene la electrizante «Thunderstruck», con los coros que gritan «thunder» y con el increíble y rápido Riff de Angus Young. También hay otros cortes que parecen de relleno como «Lets Make It» o «Goodbye and Good Riddance», pero eso no quiere decir que el álbum baje su nivel.
AC/DC termina recuperando su nivel después de sus otros álbumes mediocres, entrando en la etapa grunge de los noventa, en donde en álbumes como Ballbreaker o Stiff Upper Lip mejorarían sus composiciones, aunque sin abandonar su característico Blues Rock y Rock ‘n Roll.