The Killers – Day & Age (2008)

Puntaje del Disco: 7

  1. Losing Touch: 8
  2. Human: 9
  3. Spaceman: 8,5
  4. Joy Ride: 6
  5. A Dustland Fairytale: 7,5
  6. This Is Your Life: 6,5
  7. I Can’t Stay: 6,5
  8. Neon Tiger: 6,5
  9. The World We Live In: 7
  10. Goodnight, Travel Well: 7

En los últimos años hay grupos que se instalaron con justicia por su capacidad. Pero también están aquellas bandas que son más una moda que un derroche de talento. The Killers forma parte de esta última gran elite.

The Killers en sus trabajos iniciales había demostrado ser un grupo decente, agrandado, si escuchamos declarando a su líder Brandon Flowers, y también un poco inflado por la crítica. Esta naturaleza no la perdieron, sino que también tuvieron ganas de mostrarse como lo más “copado” de la actualidad. ¿Y cómo lo hicieron? Componiendo música más bailable. Sí, The Killers se transformó en una banda de baile, de boliche. Y esto ya se podía prever desde que Flowers anunció que su tercer álbum tendría el estilo dance de Stuart Price, reconocido por colaborar con Madonna.

Sin embargo, esto no es un defecto. La nueva onda que adoptaron en Day & Age les permitió alejarse menudamente de lo que venían haciendo, pero ayudando a consolidar su propio sonido. Es como Brandon Flowers diría: «Sentíamos que Sam’s Town era como la continuación de Hot Fuss, y también sentimos que este álbum es una continuación de Sam’s Town. Pero al mismo tiempo, Day & Age es totalmente diferente a los dos álbumes. Es un poco como mirar a Sam’s Town desde Marte».

Ahora bien, el problema en sí fue el resultado que dejó Day & Age. Es un disco más endeble que sus predecesores, repleto de ensayos dance de distinta índole, que preponderan su ridícula ambición, pero sin gran suceso. Por ejemplo, aparecen experimentos bailables con cierto aire caribeño (con saxofón y todo) como “I Can’t Stay” y “Joy Ride” que apenas funcionan.

Lo rescatable de Day & Age es, por más payasezco que resulte, que hacen prevalecer su estilo sin preocuparse tanto por la grandilocuencia de sus temas como sí pasó en Sam’s Town. Y es así como aparecen hits como “Human” y “Spaceman” que lo favorecen, e incluso son mejores que varios de las canciones de sus discos anteriores. Solo faltaría que el resto del material cumpla un papel más relevante que decorar el disco… como las palmeras que ponen en sus presentaciones.

Persy

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 3)

Happy Mondays – Bummed (1988)

Puntaje del Disco: 9

  1. Country Song: 8,5
  2. Moving in With: 8
  3. Mad Cyril: 9
  4. Fat Lady Wrestlers: 8,5
  5. Performance: 9
  6. Brain Dead: 8
  7. Wrote for Luck: 8
  8. Bring a Friend: 8,5
  9. Do It Better: 8
  10. Lazyitis: 9

Para su segundo trabajo Bummed publicado a fines de 1988 los Happy Mondays evidenciaron un progreso notorio tanto en la calidad de sus composiciones y en la solides y consistencia con que sonaban. Sin una canción verdaderamente floja el disco comenzaría a mostrar la importancia que luego adquiriría la banda en el rock del Reino Unido y en la movida conocida como Madchester más precisamente.

Martin Hammet, famoso productor de Manchester y especialmente reconocido por estar junto a  Joy Division y New Order en su mejor momento, trabajo en Bummed poniendo su marca y cristalizando el sonido de la banda con guitarras acidas sobre bases bailables que años mas tarde serian remixadas por el famoso DJ Paul Oakenfold bajo el titulo de “Wrote For Luck”.

Canciones con el sello bailable característico de los Mondays como “Mad Cyril”, “Country Song”, “Performance” y la inspirada en “Ticket to Ride” de los Beatles “Lazyitis” son los momentos mas destacados en un disco parejo, llevadero y accesible de escuchar.

Lo mejor del grupo de Manchester estaba por venir con su siguiente trabajo Pills ‘n’ Thrills and Bellyaches y un gran futuro se auguraba para Shaun Rider y los suyos a principios de los noventa, pero lamentablemente fueron victimas de su propio éxito y de todo tipo de excesos que los llevo insoslayablemente a la decadencia y desintegración.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

Saint Metal

En el tiempo quedaron clásicos metaleros. Un descanso para tus oídos… y para tus padres. Y porque vos lo pediste, para cerrar este maratón, la versión (nunca realizada) de “Pegasus Fantasy”, un hitazo de los Caballeros del Zodiaco, a manos de otro grupo heavy que  no formó parte del festival: Slipknot…

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Tu puntuación
(Votos: 0 Promedio: 0)

Iron Maiden – Piece of Mind (1983)

Puntaje del Disco: 8,5

  1. Where Eagle Dare: 9
  2. Revelations: 8,5
  3. Flight of Icarous: 9
  4. Die With Your Boots On: 8
  5. The Trooper: 10
  6. Still Life: 7,5
  7. Quest for Fire: 7,5
  8. Sun and Steel: 7,5
  9. To Tame a Land: 8

“The Number of The Beast” no fue para Iron Maiden precisamente el de Lucifer, sino el número uno en los charts británicos y la posibilidad de cruzar el Atlántico y desafiar a los sectores más conservadores de Norteamérica con sus aparentes referencias satánicas. El éxito y los problemas para la banda se alternaron y luego del suceso que causó aquel disco, debieron enfrentar un nuevo alejamiento; en esta oportunidad la del baterista Clive Burr. Como todo cambio es una oportunidad, la incorporación de Nikko  McBrain en las filas de la Dama de Hierro terminó por mejorar los sonidos de la banda y permitieron que se lograra una mayor unidad con las guitarras y el bajo.

En 1983 se lanzó “Piece of Mind”, el cuarto disco de Maiden, que según palabras de Steve Harris fue el mejor material de estudio que han grabado. El álbum estuvo inspirado básicamente en diversos libros y películas bélicas, de ciencia ficción y mitológicas. “Where Eagle Dare”, basada en la novela y largometraje del mismo nombre que se sitúa en la Segunda Guerra Mundial, es considerada una de las más famosas y difíciles interpretaciones de batería de McBrian.

En “Revelations” la letra está inspirada en un libro de Aleister Crowley con la combinación de una oda de G. K. Chesterton. “Fligh of Icarous” hace clara evidencia en el mito griego de Icaro, quien intentó escapar de la prisión de Creta con su padre Dédalo, mediante unas plumas de cera que terminaron derritiéndose debido a la proximidad al sol. Una gran canción para una fantástica alegoría de lo que Dickinson comparó con la rebeldía adolescente.

Una de las pocas canciones en las que se pueden oír los coros del guitarrista Adrian Smith y el bajista Steve Harris es en “Die With Your Boots On”, una especie de “morir con honor”. El destacado del disco es sin dudas “The Trooper”, considerada entre las mejores canciones de Iron Maiden. Basada en la Batalla de Balaclava de 1854, desde la primera frase “You’ll take my life but I’ll take yours too” y luego con el solo de guitarra y “Ohh Ohhh” preparan el escenario ideal para una confrontación bélica.

Concluyendo el disco “Sill Life”, “Quest for Fire” y “Sun and Stell” mantienen la estructura clásica de la banda, con poderosos bateos, muy buenos solos de guitarra con los vibrantes dotes vocales de Dickinson. Por último “To Tame a Land”, inspirada en la novela de ciencia ficción “Dune” de Frank Herbert,  se caracteriza por las inusuales modulaciones que hacen de ésta una interesante pieza, aunque sin alcanzar el brillo de las anteriores composiciones, no opaca este magnífico disco de heavy metal.

Piro

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

Rage Against The Machine – The Battle of Los Angeles (1999)

Puntaje del Disco: 8,5

  1. Testify: 9
  2. Guerrilla Radio: 10
  3. Calm Like a Bomb: 8
  4. Mic Check: 7,5
  5. Sleep Now in the Fire: 8
  6. Born of a Broken Man: 9
  7. Born as Ghosts: 8
  8. Maria: 7,5
  9. Voice of the Voiceless: 8,5
  10. New Millennium Homes: 8,5
  11. Ashes in the Fall: 8
  12. War Within a Breath: 8,5

Rage Against The Machine encontró a comienzos de los 90’ una fórmula musical que le valió el reconocimiento de críticos, fans y compañeros. Un inconfundible color musical, vocal y político tiñe toda su producción. The Battle of Los Angeles es una fiel muestra de lo que R.A.T.M. puede montar: guitarras estridentes, metal pesado funkizado, letras políticamente comprometidas, canciones pegadizas y un clima general de exaltación que incita a salir a la calle para apedrear la comisaría más cercana.

Entrando con un sólido “Testify”, en el cual Morello se luce tocando la guitarra con más creatividad que virtuosismo (lo que, hablando de Morello, roza con la ridiculez), De la Rocha invade el éter con voz de protesta con fuertes referencias a 1984 de George Orwell, y Michael Moore hace lo propio dirigiendo un clip especialmente para este tema, que termina siendo una odisea rap-metalera.

Pero pronto nos topamos con “Guerrilla Radio”, una de las canciones más conocidas de R.A.T.M. y, coincidentemente, la mejor del disco. Ha sido usada hasta el cansancio en videojuegos y películas, y hasta Alanis Morisette hizo un cover del tema. Su escucha es imperativa.

Podríamos escribir páginas enteras sobre cada canción, ya que Zach de la Rocha tiene una escritura muy densa y con varias capas, y el resto del grupo intenta generar un nuevo sonido acorde a la letra en cada ocasión. Baste decir que es un tanto complicado diferenciar este disco del resto: la producción de R.A.T.M. forma un todo homogéneo y consistente, musicalmente lúdico y exploratorio, difícil de encerrar en una categoría (metal, rap, funk, indie, rock).

Nos encontramos, por supuesto, con lo que esperábamos luego de sus lanzamientos anteriores. Riffs enloquecedores, sutilezas auditivas rodeadas de una violencia sonora sistémica, y una fuente de energía inacabable para cualquier actividad que involucre “poner el pecho”.

Sin dudas es claro que la banda está atravesada por una tensión entre la búsqueda del cambio social o la “revolución” y su éxito comercial masivo, que fácilmente invalida o por lo menos desvaloriza a lo primero. Sin embargo, The Battle of Los Angeles mantiene su lugar de epopeya musical matizada con una conciencia político-social más profunda que cualquier otra banda contemporánea.

La curiosidad: La tapa del álbum es un mural hecho por Joey Krebs en Los Ángeles, especialmente a pedido de la banda. Joey Krebs (también conocido como Joel Jaramillo o el fantasma de Los Ángeles) es un conocido artista que ha expuesto en numerosas galerías de arte en Estados Unidos.

Barba

Tu puntuación
(Votos: 2 Promedio: 4.5)

Metallica – Master of Puppets (1986)

Puntaje del Disco: 9,5

  1. Battery: 9
  2. Master of Puppets: 9
  3. The Thing That Should Not Be: 8,5
  4. Welcome Home (Sanitarium): 9,5
  5. Disposable Heroes: 8,5
  6. Leper Messiah: 8
  7. Orion: 9
  8. Damage, Inc.: 9,5

Luego de consolidarse con sus dos primeros trabajos Metallica daría otro paso adelante con la edición de Master of Puppets en Marzo de 1986, su tercer disco de estudio, señalado por muchos como el mejor disco de heavy metal de la historia, e incluso esta visto como una obra maestra por críticos muy lejanos del palo del heavy metal.

El disco se compone por ocho temas mas largos y elaborados que en sus anteriores trabajos, muy parejos entre si, sin puntos flojos de principio a fin, que definirían perfectamente al género thrash metal, con un sonido intenso y melódico a la vez, ya no suena tan duro, caracterizado por los demoledores riffs de guitarras y atronadores ritmos de batería y melodías que se destacan de sobremanera.

El espectacular comienzo “Battery” abre con una melodía suave, hasta que la guitarra tremenda de Kirk entra en escena para llevar adelante el tema, le sigue una canción memorable “Master of Puppets que a pesar de ser un poco larga se destaca con sus cambios de ritmo, en “The Thing That Should Not Be” las guitarras demoledoras aparecen en su máxima potencia, para promediando el álbum dejarle lugar a una verdadera joya como “Welcome Home (Sanitarium)” con un comienza muy suave, una melodía de guitarra que nada tiene que ver con lo que anteriormente habíamos escuchado del disco. y un ritmo distinto a la mayoría de los temas de Metallica hasta el final donde nos despide con toda la energía que derrocha el grupo. Dos temas frenéticos como “Disposable Heroes”, “Leper Messiah” aportan mas momentos que los fanáticos metaleros saben apreciar, siguiéndole el espectacular instrumental “Orion” y para cerrar a lo grande con otro gran tema “Damage, Inc.”

Master of Puppets,  además de marcar una época en la historia del heavy metal, marcaría un punto y aparte en la vida de Metallica, condicionado absolutamente por la muerte de su bajista, Cliff Burton, uno de los mejores bajistas dentro de su estilo. Burton falleció en un accidente de tráfico que tuvo el micro de la banda en la gira del disco, en las gélidas rutas de Suecia.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 2 Promedio: 5)

Motörhead – Ace of Spades (1980)

Puntaje del Disco: 8

  1. Ace of Spades: 9
  2. Love Me Like a Reptile: 8
  3. Shoot You in the Back: 8
  4. Live to Win: 8,5
  5. Fast and Loose: 8
  6. (We Are) The Road Crew: 8,5
  7. Fire, Fire: 6,5
  8. Jailbait: 7
  9. Dance: 7
  10. Bite the Bullet: 6
  11. The Chase Is Better Than the Catch: 9
  12. The Hammer: 7,5

Increíble, este es el primer disco en el que Motörhead, la banda con su formación clásica, presenta una foto suya en la portada de un disco. ¿Un síntoma de cambio? Sí, pero este es un detalle menor. En su nuevo disco, Ace of Spades, Motörhead retomó las riendas que parecía podía perder con un álbum no tan sólido como Bomber. Y lo hizo con una modificación de productor en el medio. Jimmy Miller, quien había colaborado en sus trabajos previos, sería sustituido por Vic Maile.

El resultado sería positivo, a punto tal que Ace of Spades se tornaría en su disco más reconocido. Esto se debió a que Motörhead nos presenta su versión más súper acelerada y desgarradora de su trayectoria. No solo eso, sino que Ace of Spades es uno de los discos metaleros más veloces de su época, que se convertiría en una de las principales influencias de grupos posteriores como Metallica.

En este disco hay dos clásicos que claramente se destacan sobre el resto y paradójicamente son los más antagónicos. Marcan los extremos del disco. El primero, es el que titula al álbum, el “Ancho de Espadas”, mejor nombre no podía tener porque es la canción más fulminante y destructiva de Ace of Spades (le gana a todas) y es la que mejor representa lo que es la esencia del disco. Y el otro temaso es “The Chase Is Better Than the Catch”, el único corte distinto por ser más “lento” (una palabra ridícula si escuchan este CD), pero más descollante que los demás.

Después, lo que nos queda de Ace of Spades son puros cortes de proto trash metal que siguen con la demolición y rapidez en su máxima propulsión. Sin embargo, son muy similares entre sí. Por eso cuesta hablar de ellos individualmente y acá esta la flaqueza del disco. En un momento uno se da cuenta que todos los temas se transforman en una gran nube que no varía. Es un enorme “Fuck You!!”. Por eso al principio del álbum, uno siente su versión más excitante y devastadora, hasta que llega un punto en que los temas empiezan a aburrir por la falta de cambio y por la repetición de los mismos riffs.

Eso baja a Ace of Spades al mismo nivel terrenal que su otro gran álbum, Overkill. Por eso se dificulta determinar cuál es mejor entre ellos. Lo importante es que ambos trabajos son lo mejor que se podrá apreciar en la carrera de Motörhead.

Persy

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 5)

Judas Priest – Sad Wings of Destiny (1976)

Puntaje del Disco: 7,5

  1. Victim of Changes: 8,5
  2. The Ripper: 7
  3. Dreamer Deceiver: 8,5
  4. Deceiver: 7,5
  5. Prelude: 7
  6. Tyrant: 8
  7. Genocide: 7,5
  8. Epitaph: 7
  9. Island of Domination: 8

Oriunda de Birmingham y surgida a fines de los años sesenta, Judas Priest fue una de las pioneras en el movimiento de Heavy Metal. Desde los comienzos estuvo formada por Al Atkins como vocalista (luego sustituido por Rob Halford), Glenn Tipton y K. K. Downing en guitarras, Ian Hill en bajo y Scott Travis como baterista fijo desde 1989 luego de que numerosos músicos ocuparon aquella posición. El nombre del grupo se debió a la canción de Bob Dylan “The Ballad of Frankie Lee and Judas Priest” del álbum “John Wesley Harding”. No resulta extraño pensar en la influencia de Dylan en aquellos años, pero sí parece curioso que el grupo haya tomado el nombre de un estilo musical tan distinto del que practicaban, sobre todo viendo las influencias de bandas como The Who, Cream o The Yearbirds. Al principio transitaron un camino blusero para pasar al Hard Rock y terminar definiendo el Heavy Metal, al punto de ser llamados “Metal Gods” en referencia también a uno de sus temas.

Junto a “Rising” de Rainbow y “Virgin Killer” de Scorpions, 1976 consolidó una importante evolución en el género metalero con el lanzamiento de “Sad Wings of Destiny”, el segundo disco de Priest. A pesar de las favorables críticas que recibió el álbum, la banda tuvo problemas en su financiamiento y con la discográfica.

Originalmente bajo el nombre de “Whiskey Woman”, “Victims of Change” abre el disco con las dos guitarras apareciendo en el vacío para darle paso a los cantos de Halford, quien llega con buenos tonos hacia el final. “The Ripper” también arranca con los alaridos del cantante en una interpretación más sombría. “Dreamer Deceiver” es de lo mejor del disco y en un tono blusero muestra un lado más deprimente que termina de hundir con el solo de guitarra. Seguido, “Deceiver” en cambio, acelera el ritmo y retoma los cimientos del heavy. La primer parte del disco cierra con un solo de piano y guitarra en “Prelude” que no sirve más que de pie al resto del álbum.

“Tyrant”, como su nombre lo indica habla sobre el tirano y su poder sobre el débil, con una rítmica similar a lo que luego interpretaría Iron Maiden. “Epitaph” retoma el lado de la balada con un piano de fondo y coros al estilo Queen, aunque lógicamente no tan agudos.  Para cerrar, como no podía ser de otra manera para una banda catalogada como los “dioses del metal”, “Island of Domination” es el heavy metal en su estado más natural.

Piro

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 5)

Anthrax – Among the Living (1987)

Puntaje del Disco: 7,5

  1. Among the Living: 7,5
  2. Caught in a Mosh: 7,5
  3. I Am the Law: 7,5
  4. Efilnikufesin (N.F.L.): 7,5
  5. A Skeleton in the Closet: 7
  6. Indians: 7,5
  7. One World: 7
  8. A.D.I./Horror of It All: 8
  9. Imitation of Life: 8

Hay algunos discos que logran trascender su contexto histórico y se convierten en obras que pueden ser escuchadas en cualquier momento, permitiendo que podamos conectarnos con ellas y que sigan dialogando con nosotros, incluso llegando a formar parte de la selecta lista de los grandes clásicos. Among the Living, de la estadounidense Anthrax, no es uno de esos discos.

Among the Living suena como a esa música estridente que poníamos a todo volumen para molestar a nuestros padres y nuestros vecinos y ser el chico más popular de la cuadra… en 1987.

Siendo el tercer disco de la banda, fue uno de los más importantes representantes de la escena del trash metal. Guitarras rápidas y pesadas, voces chillonas, ritmos poderosos y sonidos malosos. Pero hoy en día, habiendo pasado mucha agua debajo del puente, no nos animaríamos a alabarlo tanto.

El disco carece de innovación musical, tiene ritmos y riffs bastante repetitivos, y un recurso que nunca jamás debió ser utilizado por una banda metalera: un coro estridente hardcore que responde al cantante, como si fuera una barra desafinada y belicosa.

Las expectativas en este caso juegan en contra. Con muchas letras basadas en varias producciones de Stephen King y a veces haciendo referencias críticas al universo musical y afirmaciones políticamente correctas respecto a los “indios”, uno por lo menos podría decir que su escucha puede resultar interesante. Pero, francamente, la voz de Joey Belladonna es capaz de arruinar hasta al más plantado de los letristas.

Un disco fabuloso en los 80’, pero que realmente ha perdido frescura hoy en día. Es muy difícil escucharlo con los oídos de ese entonces. Con los de hoy en día… tal vez sea mejor escuchar otra cosa.

La curiosidad: El hombre de la tapa representa al reverendo Henry Kane, el “malo” de Poltergeist. ¿Se dan cuenta lo que digo? En 1987 lo que más le daba miedo a cinco muchachotes metaleros era Poltergeist.

Más allá de esto, el disco estuvo dedicado a Cliff Burton, ex-bajista de Metallica que se había muerto un par de meses antes del lanzamiento del disco.

Barba

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

Tu dosis necesaria de discos, películas, series y más

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