King Crimson – Red (1974)

King Crimson - Red (1974)

Puntaje del Disco: 10

  1. Red: 8
  2. Fallen Angel: 9,5
  3. One More Red Nightmare: 10
  4. Providence: 8,5
  5. Starless: 10

El álbum. Punto y aparte.

Hablar de Red es hablar sobre todo de un hombre, de uno de los mayores genios de la historia del rock, Robert Fripp, quien fue haciendo y deshaciendo su proyecto, King Crimson, buscando en cada álbum una evolución musical que calmase, al menos durante un tiempo, su insaciable apetito creativo.

Se podría decir sin miedo que en cada uno de los discos de la banda anteriores a Red, Fripp buscaba conseguir algo para acabar llegando al sonido que logró en este álbum, un paso más hasta la que sería su cumbre artística. Cumbre que alcanzaría acompañado de la mejor manera posible, junto con los dos músicos que más caña daban con los que había trabajado nunca: el innovador, enérgico, salvaje, indomable e inigualable Bill Bruford (una de las tres excepciones a mi heterosexualidad, junto con Mick Jagger por su carisma y Fernando Torres por marcar ese maravilloso gol en la final de la Eurocopa del 2008 frente a Alem… bueno, da igual, ya escribiré sobre mis gustos futbolísticos cuando Axl Rose saque un disco solista) y el siempre fantástico Wetton como cantante y bajista (a un nivel sorprendentemente brillante, teniendo en cuenta que no tenía demasiada experiencia con el instrumento), además de esos maestros de los vientos con los que siempre contó (Mel Collins y Cia).

Musicalmente poco se puede escribir que haga justicia a esta joya. Como comentábamos antes Red recoge lo mejor de todo lo anterior al disco (si algún día me hago con el control del universo una de mis reformas, además de ilegalizar ser Phil Collins, será cambiar la forma de contar los años por “Antes de Red” y “Después de Red”, por ejemplo, ahora estaríamos en el año 40 d.R) y abre las puertas para una cantidad ingente de nuevas ideas y formas de entender la música. Se percibe, de manera multiplicada, ese gusto por lo decibélico, lo crudo y oscuro, cercano al Metal, del debut In the Court of the King Crimson, la nunca ausente influencia del jazz de In the Wake of Poseidon, el afán experimental de Larks’ Tongues in Aspik y Starless and Bible Black, el culto por instrumentos y armonías poco comunes de Islands o Lizard… y mucho más.

Red abre con la pieza homónima, una jam proto-metalera que aunque consigue hacer reventar la habitación en la que suene personalmente me parece el tema menos sugerente del álbum.
A esta le sigue uno de los bombazos, “Fallen Angel”, que lo tiene todo. Uno de los temas insignia del Rey Carmesí que usa la fórmula que nunca les falla, presentándose como una melancólica y bella balada en el verso, para convertirse en una explosión de sonido en el estribillo, a partir de unos cambios melódicos y armónicos de una pureza y de un acabado tan perfecto que hacen que la única reacción posible del oyente sea abrir la boca, mirar al cielo, y preguntarse si realmente hay algo en este mundo que valga tanto la pena como la música.

Y llegamos al, desde mi punto de vista, primer 10 del disco: “One More Red Nightmare”. Pesadilla en primera persona de un hombre en un autobús, que narra como el pobre hombre se encuentra en un avión que está apunto de estrellarse, aunque gracias a Dios el sueño acaba segundos antes.  Una locura de tema que de la misma manera que “Fallen Angel” presenta un cambio casi sonado entre una parte A y una parte B, aunque en este caso en vez de tratarse de balada y griterío, la parte A sería un frenético instrumental donde brilla Bruford a la batería y la parte B algo inclasificable a la par que brillante, un verso-estribillo en el que parece que colabore Paul McCartney, con una rítmica y memorable melodía, con alguna banda de funk-metal (no estoy seguro de que exista el género, pero creo que si algún día nace sonará parecido, aunque peor, casi seguro). Magistral. Enorme.

(Como curiosidad me gustaría mencionar el extraño sonido de la base rítmica,  todo el mundo que escuche con atención cae en la cuenta de algo, “Hay una batería, pero también un ruido raro, mola, pero ¿Qué narices estoy escuchando?”, este ruido no es nada más ni nada menos que un platillo barato, doblado y roto, que encontraron en un cubo de basura en el local de ensayo. El resultado es franca y sorprendentemente fantástico.)

¿Recordáis ese tema que en cada disco de King Crimson existe y que siempre se salta? Es probable que no, la banda acostumbró siempre a poner una canción experimental que, aunque siempre tenía algún destello remarcable, solía quedarse en “tostonazo pretencioso y pedante”. En Red volvieron a intentarlo y… ¡éxito! Al fin lo consiguieron, el cuarto tema del álbum, “Providence”, es la jam rara de quince minutos que no podía faltar en el disco, pero, a diferencia de las anteriores, “Providence” es una maravilla. Nacida directamente de una improvisación en la ciudad estadounidense de mismo nombre, supone un instrumental que crece y crece hasta invadir el kilómetro y medio a la redonda del lugar donde se escuche con un aura demente y lúgubre, en gran parte gracias al espectacular trabajo de David Cross al violín. David, de verdad, si existe el cielo te lo ganaste por lo que haces en este tema.

Y llegamos a “Starless”, ¡qué decir de este tema!, objetivamente puedo escribir que es seguramente lo mejor que ha sacado King Crimson, uno de los mejores temas de los 70s y un estandarte del rock progresivo. Subjetivamente puedo decir que es lo mejor que me ha pasado en la vida. Cuando alguna vez he tenido una mala experiencia con alguien o algo, cojo tal cosa, la pongo al lado de esta canción, y me doy cuenta de que no tengo por qué preocuparme, pues ese algo o ese alguien no valen nada al lado de esta obra maestra (en serio, no sé si es bueno o malo, pero hago esto).

“Starless” se divide en tres partes. La primera empieza de manera sinfónica con un Fripp más inspirado que nunca dibujando frases con su guitarra sobre su amado melotrón, introduciendo a la que será la mejor melodía en forma de balada de la banda, en la que la cálida voz de Wetton y una sección de vientos, esta vez formada por un saxofón y un oboé, como segundas voces, se entrelazan para hacer flotar al oyente. La balada da paso a la segunda parte, un tenso pasaje que empieza con una conversación entre una guitarra y un bajo a los que se les une poco después Bill Bruford, de nuevo fantástico con unos breaks y unos ritmos de locos, convirtiéndose en algo así como un “¿?¿solo de caja china a fuera de tempo?¿? “ que aunque conceptualmente parezca una chorrada infumable, es una frenética maravilla.

Bueno, pasan minutos, la canción va creciendo de intensidad, estás en trance con esa locura de pasaje, la caja china es tu nuevo instrumento favorito en detrimento del piano o guitarra… pero King Crimson decide hacer un tercer cambio, y hacia los dos tercios del tema los dos saxofones deciden hacer acto de presencia y entramos en una salvajada jazzera que no acabas de saber si es caos o algo cuidado de manera milimétrica que acaba con una melodía de vientos que desemboca en un riff de guitarra que…te hace subir al cielo. Si Dios fuese un final de disco, seguramente sería este final.
King Crimson desaparecería durante unos años para después volver a aparecer en los 80s con álbumes notables muy lejanos a nivel musical de los hechos hasta Red, valdrían la pena pero serían otra cosa, con este disco acabaría un proyecto y una manera de concebir el rock. Así que solo queda dar las gracias a Fripp y compañía por esta experiencia sónica. Nunca se haría nada parecido.
¡God Bless the Crimson King!

Mauricio G.

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 5)

Felices 6 Años Persi Music!!

Piro y sus Derrames
Hoy el Persi Music cumple nada menos que 6 años en el que ya se promedian 2000 reseñas hechas. Aunque parece que estamos un poco lejos de las 20 millones de críticas que tiene Allmusic, tenemos mucho material y pasta para seguir adelante.

Como siempre queremos agradecerle a los comentaristas y seguidores del blog. Su comentario, insulto o simple visita nos motiva a seguir con el proyecto.

Parrafo aparte de agradecimiento para los nuevos escritores que se sumaron de distintos rincones del mundo animándose cada vez más a enviarnos sus reseñas para compartir su gusto por la música como Toto, Diego, Tommy, Nestor y Martin. Y por supuesto no olvidamos a aquellos que forman parte de esta familia hace tiempo como Gera Ramos y Mauricio G.

Y para festejar el cumpleaños les dejamos el primer disco inedito de covers (al mejor estilo de Facundo Arana) hecho por Piro y sus Derrames, banda conformada por Piro (en voz y guitarra), Barba (en guitarra, voces y flauta melódica) y Persy (armónica y voces), en el que destruyen todos tus temas favoritos con interpretaciones insólitas, demostrando porque se dedican a ser críticos en lugar de músicos.

Pueden acceder al «Volumen 1» de Piro y sus Derrames desde AQUI. Lo pueden escuchar, descargar gratis y hasta comprar (?).
En el encontraran clásicos de la talla de «Stand By Me» (el primer corte de difusión de Piro y sus Derrames), la versión instrumental de «Wonderwall» y «Blowing in the Wind» y como épico cierre final «Circle of Life» (sí, la canción que Elton John compusó para la película el Rey Leon).

Aclaración: ninguno de los integrantes estaba drogado ni alcoholizado al momento de hacer las grabaciones. Simplemente somos horribles pero tenemos onda.

Tu puntuación
(Votos: 0 Promedio: 0)

Viticus – Viticus (2003)

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Puntaje del Disco: 7,5

  1. La Autopista8
  2. Mi Nuevo Chevrolet: 7,5
  3. El Gallo: 7,5
  4. No Pasa Nada (En ésta ciudad): 7
  5. Desesperado: 7
  6. Sordidez: 8,5
  7. Fugitiva: 6,5
  8. No Sé Si Voy a Volver: 7
  9. Hoy no Hago Nada: 8
  10. Ciudadano Disidente: 7,5
  11. Mal Romance : 6,5
  12. Nacido Para Ser Así: 7,5

Viticus es el proyecto que actualmente y desde hace unos años lidera el legendario “Vitico” (Victor Bereciartua), bajista y fundador junto a Pappo de Riff el grupo de hard rock más famoso de Argentina de los años ochenta.

Mas precisamente a principios de 2002 Vitico reúne a su hijo Nicolás y su sobrino Sebastián para formar una nueva banda. A ellos se les sumaría en 2003 Ariel Rodríguez, y así logra la formación con tres guitarras y tres cantantes. Ya para finales de ese año editarían su primer disco Viticus, grabado íntegramente en los estudios “El Abasto”, desde ese momento la banda comienza a girar a nivel nacional tocando ininterrumpidamente en todos los grandes festivales de música.

Musicalmente hablando este primer trabajo encontramos temas directos y demoledores, que remiten al hard rock de la década del setenta con cosas de blues y rock sureño. En este primer trabajo encontramos reversiones de temas que “El Canciller” Vitico ya había compuesto con anterioridad, ya sean para Riff como para su carrera solista pero con un sonido mucho más moderno y sonando mucho mejor que las originales. Entre las más destacadas encontramos “La Autopista” originalmente de su segundo álbum solista No Sé Si Voy A Volver (1986), “Sordidez” y “Hoy No Hago Nada” de Riff y “Ciudadano Disidente” y “Nacido Para Ser Así” de su primer solista Ha Llegado La Hora (1985).

Viticus sería solo el puntapié inicial para una de las pocas bandas de rock clásico que continúan activas en la actualidad con gran repercusión, perfeccionándose disco tras disco y sonando como pocas en el país.

F.V.

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(Votos: 0 Promedio: 0)

Santana – Borboletta (1974)

Santana - Borboletta (1974)

Puntaje del Disco: 8

  1. Spring Manifestations:
  2. Canto de los Flores: 7
  3. Life Is Anew: 8
  4. Give and Take: 8,5
  5. One with the Sun: 8,5
  6. Aspirations: 7,5
  7. Practice What You Preach: 8
  8. Mirage: 8
  9. Here and Now: 7
  10. Flor de Canela: 7,5
  11. Promise of a Fisherman: 9
  12. Borboletta: 8

Borboletta (1974), mariposa en portugués, sería el nombre elegido para el sexto trabajo de estudio de Santana y el que cerraría la trilogía iniciada con Caravanaserai (1972) y Welcome (1973) donde el legendario guitarrista y su banda se orientan hacia la fusión del jazz, el rock y los ritmos latinos.

Para muchos de los adoradores de su obra Barboletta es algo inferior a las anteriores partes de la trilogía, en mi caso lo veo como otra parte importante de esta y conforman los tres juntos un momento más que importante en su carrera. El Carlos Santana creativo, audaz que se atreve a fusionar diversos estilos musicales continúa presente en este álbum con recomendables joyas como “Give and Take”, “One with the Sun” y “Promise of a Fisherman” donde no solo se luce su guitarra sino la banda en su conjunto.

Lamentablemente las pobres ventas que tuvo el material llevaron a Santana a replantearse su futuro y decidieron intentar volver a la formula de sus primeros discos un rock latino algo más accesible pero con un nivel que estaría años luz de distancia de aquellos, a pesar de esto la popularidad le volvería a tocar a la puerta con su siguiente LP, Amigos (1976).

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

Bad Company – Run With The Pack (1976)

MI0000717813Puntaje del Disco: 7

  1. Live for the Music: 7
  2. Simple Man: 8
  3. Honey Child: 7
  4. Love Me Somebody: 6
  5. Run with the Pack: 7
  6. Silver, Blue & Gold: 7
  7. Young Blood: 7.5
  8. Do Right by Your Woman: 7
  9. Sweet Lil’ Sister: 7
  10. Fade Away: 7

Con Straight Shooter de 1975, Bad Company había utilizado la fórmula que tanto éxito le había dado desde el primer disco. Sin embargo, para el lanzamiento al año siguiente de su tercer material de estudio, Run With the Pack, las dosis habían dejado de tener el mismo efecto.

Grabado en Francia durante 1975, el disco alcanzó una increíble cantidad de ventas en los Estados Unidos, donde logró el Platinuim, aunque la calidad interpretativa no mejoró respecto a los trabajos anteriores. La falta de temas emblema quizás haya sido una de las principales razones.

Aun así, el disco mantiene la esencia del grupo, con buenas melodías como en “Simple Man”, “Honey Child” y “Run With the Pack”. Destacada es la versión de “Young Blood”, el tema de The Coaster, que le da un poco más de distinción a este álbum del cual los fanáticos seguramente esperaban más.

Piro

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 4)

Nick Drake – Pink Moon (1972)

Nick Drake - Pink Moon (1972)

Puntaje del Disco: 9,5

  1. Pink Moon: 10
  2. Place To Be: 9,5
  3. Road: 9
  4. Which Will: 8,5
  5. Horn: –
  6. Things Behind the Sun: 9
  7. Know: 7
  8. Parasite: 8,5
  9. Free Ride: 8,5
  10. Harvest Breed: 8
  11. From the Morning: 8,5

El disco final del talentoso artista folk Nick Drake llegó en 1972, en una temporada en que el joven se encontraba pasando por un duro periodo de depresión grave y con la gran decepción tras no lograr un buen reconocimiento ni ventas en su obra Bryter Layter. Nick vivía recluido en casa de sus padres, fumando droga y dirigiéndose sin rumbo; sin embargo a pesar de todo, tuvo un momento de inspiración que dio a luz en forma de Pink Moon.

Pink Moon es el disco en el que Drake se desnuda completamente y deja salir su sufrimiento emocional en forma de música. El resultado es su disco más minimalista, crudo y sombrío entre sus tres breves pero magníficos trabajos; acompañado únicamente con su fiel guitarra acústica (y el apoyo ocasional del teclado), Nick expresa la soledad y la intimidad de forma magistral en forma de 11 canciones que en total le pegan a penas a los 28 minutos. Un disco muy directo y honesto sin duda.

El trabajo abre con la canción más conocida y “comercializada” de Drake (hecha famosa por un anuncio de Volkswagen) la pieza que resultó la presentación de Nick para muchos, una joya; la homónima “Pink Moon” que marca el compás de lo que se viene en todo el disco, temas sencillos, resonantes y cortos pero con profundidad lírica y una sensación de paz (solo déjense llevar por ese interludio de teclado, exquisito). Igualmente “Place to Be” es un tema destacado y tremendamente personal “Yo era verde, mas verde que la colina, donde las flores crecen y el sol brilla aun. Ahora soy más oscuro que el mar más profundo, solo dame un lugar a donde estar” canta Drake en referencia a su estado depresivo, buscando quizás una salida ¿o acaso rindiéndose a su destino? Efectivamente una fortaleza de las canciones de Drake es que se dan a muchas interpretaciones.

Si bien los dos primeros temas son lo más resaltante en el disco, la calidad sigue es excelente en las demás canciones. En “Road” Drake se luce con su guitarra inventándose un maravilloso arpeggio. “Which Will” es poesía pura, compuesta de preguntas sobre que decisiones tomar, sobre cuáles son los motivos detrás del interlocutor. La primera mitad del disco termina con el breve instrumental “Horn”, la representación máxima del minimalismo del álbum.

De la segunda parte me encanta “Things Behind the Sun”, de un melodioso y limpio arreglo instrumental y una letra muy profunda, muy bien elaborada. “Parasite” es una canción de lo mas melancólica, depresiva y solitaria, donde el acongojado Nick llega al punto de compararse a un parasito. De “Free Ride” me quedo con la guitarra que marcha perfectamente a la par de la sincera voz de Nick. “Harvest Breed” es un pequeño poema y el disco cierra con un tema que se diferencia del resto por ser  y más positivo “From the Morning” se siente pacifico y esperanzador, transportando a uno a los mejores tiempos de una mañana feliz. Un digno final para un introspectivo disco.

Lamentable Drake murió por una sobredosis accidental de antidepresivos en 1974, en su tiempo nunca fue reconocido su talento lo cual es una lastima, sin duda que el día de hoy de haber seguido vivo Drake sonreiría ante el reconocimiento póstumo que se ha ganado con el paso de los años; Nick Drake en definitiva es una verdadera leyenda en el folk que sigue y seguirá cosechando fans con sus únicas y bellas canciones.

Gera Ramos

Tu puntuación
(Votos: 2 Promedio: 5)

Coldplay – Mylo Xyloto (2011)

Coldplay – Mylo Xyloto (2011)

Puntaje del Disco: 5,5

  1. Mylo Xyloto: –
  2. Hurts Like Heaven: 6
  3. Paradise: 7
  4. Charlie Brown:6
  5. Us Against the World: 5,5
  6. M.M.I.X.:
  7. Every Teardrop Is a Waterfall: 6,5
  8. Major Minus: 5,5
  9. U.F.O.: 6
  10. Princess of China: 5
  11. Up in Flames: 5
  12. A Hopeful Transmission: –
  13. Don’t Let It Break Your Heart: 6
  14. Up with the Birds: 5,5

Nunca fui un gran seguidor de Coldplay. Pero siempre respete bastante sus primeros trabajos discográficos. Lamentablemente no puedo decir lo mismo del quinto: Mylo Xyloto.

Si bien para Coldplay abandonar ese sonido tristón y desahuciado parecía difícil, con Viva la Vida se marcó un especie de quiebre hacia lo que vendría de la banda. Desafortunadamente no es muy positivo. A estos tipos se les subió el optimismo a la cabeza, pero no de la mejor manera. Tomando la referencia del hit de su anterior disco “Viva la Vida” y “Lovers In Japan” hicieron con Mylo Xyloto un álbum íntegramente cargado de un sonido esperanzador en canciones de amor, pero sin darse cuenta que suenan un poco huecos, inmaduros, aburridos y hasta idiotas. Acercándose en cierta forma a lo que The Killers es hoy en día: una banda de minas sobrevalorada.

En Mylo Xyloto hay varios singles promocionales. Primero tenemos a “Paradise” que es lo más cercano al hit marca registrada de Coldplay, donde el estribillo pega un poco y la orquestación y arreglos acompañando no están nada mal, y aún así me resulta bastante inferior a cualquiera de sus clásicos. “Every Teardrop Is a Waterfall” es el otro gran hit, que tiene esa mística colorida y molesta de este nuevo Coldplay. Y por último el más pecaminoso de todos: “Princess of China”, que no me gusta porque es una clara movida comercial en la que incluyeron a Rihanna. El tema es audible, pero es la canción menos Coldplay que escuché de ellos. No suena ni a su nuevo estilo ni al anterior. Es como si fuera una canción compuesta por otro grupo totalmente distinto y que no conocemos.

Lo que queda del disco son principalmente baladas melancólicas y aburridas como “Us Against the World” y “Up in Flames”. Y algún tema colgado como  “Major Minus” por ser de lo más oscuro que ofrecen. Pero no esperen mucho más de Coldplay.

Al fin de cuentas el estilo lento y letárgico con el que nacieron termina siendo mucho mejor que esta nueva incursión.

Persy

Tu puntuación
(Votos: 3 Promedio: 4)

Eminem – Encore (2004)

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Puntaje del Disco: 6,5

  1. Curtains Up:
  2. Evil Deeds: 7
  3. Never Enough: 6
  4. Yellow Brick Road: 7
  5. Like Toy Soldiers: 8,5
  6. Mosh: 8,5
  7. Puke: 5
  8. My 1st Single: 6,5
  9. Paul:
  10. Rain Man: 7,5
  11. Big Weenie: 7
  12. Em Calls Paul:
  13. Just Lose It: 6
  14. Ass Like That: 4
  15. Spend Some Time: 6
  16. Mockingbird: 6,5
  17. Crazy in Love: 5
  18. One Shot 2 Shot: 6,5
  19. Final Thought:
  20. Encore / Curtains Down: 7

Luego de protagonizar su primer film, el autobiográfico 8 Mile (2002), Eminem se tomaría un descanso. Aunque a decir verdad por ese entonces parecía imposible, ya que había alcanzado un nivel de celebridad tan grande que noticias sobre el no paraban.

Por aquel entonces Marshall Mathers se mantuvo ocupado produciendo para otros artistas de rap como sus protegidos el grupo D12, Obie Trice y 50 Cent, todos éxitos y el último de ellos más aún sería la reveleación del hip hop en el año 2003.

Recién para finales de 2004 Eminem lanzaría su quinto álbum de estudio Encore. Un éxito rotundo en ventas, en especial en Estados Unidos, demostrando que la estrella del rapero blanco no se había apagado y todavía lograba captar la atención de las masas como pocos artistas de su generación lo hacían, pero a pesar de esto es uno de sus discos más criticables de su carrera. Tanto la lírica como las composiciones en si bajaron notablemente su nivel y prueba de ello son lo pobre que resultaron los singles elegidos como “Just Lose It” y “Ass Like That”, que intentan ser gracioso como en otras ocasiones lo supo ser pero que son realmente olvidables y hasta desagradables, una verdadera decepción para los que lo creíamos un poco más inteligente.

Entre lo más rescatable encontramos el otro single de Encore, que le hace mejor honor a sus anteriores hits, “Like Toy Soldiers” y “Mosh”, esta última es una crítica al por entonces presidente de su país George W. Bush, en una campaña expresa en su video contra la reelección del presidente republicano. . Cuando Bush ganó las elecciones, se editó un segundo video de «Mosh», donde Eminem y su gente atacan la Casa Blanca. Como siempre contó con el apoyo de otros artistas que enriquecieron algunos de los temas o algunos pasajes aunque sea de los mismos como 50 Cent, Nate Dogg, Obie Trice, Dr.Dre y D12.

Mucho se especuló sobre si Encore significaría su última producción y los rumores comenzaron a circular como moneda corriente por aquellos años. Algunos especulaban que la portada donde Eminem aparece despidiéndose del público y cerrándose un telón sería una señal. Durante el 2005 se especuló sobre el retiro del rapero pero esto sería constantemente desmentido y se editaría en ese año su primer grandes exitos, Curtain Call: The Hits. Las especulaciones terminaron cuando el propio Eminem declararía que se tomaría un descanso prolongado pero que no estaba en sus planes retirarse.

F.V.

Tu puntuación
(Votos: 2 Promedio: 3.5)

R.E.M. – Automatic for the People (1992)

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Puntaje del Disco: 9,5

  1. Drive: 9
  2. Try Not to Breathe: 9
  3. The Sidewinder Sleeps Tonite: 9
  4. Everybody Hurts: 10
  5. New Orleans Instrumental No1: 7,5
  6. Sweetness Fallows: 8
  7. Monty Got a Raw Deal: 8
  8. Ignoreland: 7,5
  9. Star Me Kitten: 8
  10. Man On The Moon: 10
  11. Nightswimming: 9,5
  12. Find The River: 8,5

Es el principio de los 90, el grunge era el fenómeno de masas que imperaba en escena mundial, grupos como Nirvana  y Pearl Jam gozaban de un éxito arrollador, con temáticas de sus canciones basadas en el nihilismo y el dolor  de una generación de jóvenes que se  sentían totalmente  desarraigada de su realidad y entorno, no  solo en los Estados Unidos sino en gran parte del mundo. En este contexto, R.E.M. uno de los grupos  de  Rock Alternativo más regulares de los 80, eran objeto de admiración por los lideres de este nuevo movimiento imperante, especialmente de Nirvana. Que veían en ellos un ejemplo de integridad más allá de tener éxito comercial  o no. Es por eso  que con el lanzamiento del single “Losing my Religion” del  álbum Out Of Time de 1991, la banda liderada por Michael Stipe saltó a la fama, cosechando múltiples premios por dicha canción y  video promocional, convirtiendo  a R.E.M. en uno de los grupos más conocidos y requeridos por la industria y los fans. Lo que al igual que sus compañeros  de Seattle los estaba  atosigando por las exigencias de ser ricos y famosos. Con la situación ya dada, tienes dos opciones: seguir lo que te demandan tus jefes; o hacer lo que realmente sientes. En este caso fue la segunda.

El disco comienza con toda una declaración de intenciones, como es “Drive” a base de un sonido lento y sombrío al ritmo del arpegio repetitivo e hipnótico de la guitarra acústica  de Peter Buck, la canción  deambulo por la confusión (por su letra) y oscuridad. Gran comienzo. Luego vendrán dos canciones con sonidos un poco más optimistas, uno es  “Try Not To Breath” que recuerda más a los R.E.M. del disco anterior, solo en el sonido porque la letra trata sobre un tipo que está a punto de suicidarse con frases como: “Voy a tratar de no respirar. Esta decisión es mía. Viví una vida entera. Y estos son los ojos que quiero que recuerdes”. El optimismo fue una errónea impresión de la canción. La siguiente es la pegajosa “The Sidewinter Sleeps Tonite” que vendría a ser el único sol en este día nublado. “Everybody Hurts” puede ser probablemente una de las mejores creaciones de R.E.M de su carrera, desde su simple pero a la vez perfecta letra, que nos habla de superar los momentos difíciles de la vida y del daño que recibimos y realizamos a otros. Cualquier persona se puede identificar con esto, y con un estribillo tan bueno que piensas que ya lo has oído antes. Excepcional.

El álbum mantiene el tono sombrío a lo largo de toda la placa, exceptuando únicamente la canción “Ignoreland” que es la única que siento que no encaja en el concepto general del disco. Para el final queda un trió  de temas que se convirtieron en clásicos de la banda, como “Man On The Moon”, inspirada en el comediante Andy Kaufman, con una hermosa melodía que recuerda a Elvis Presley, con arropan tés y lindas guitarras que hacen el tema uno de los mejores de la placa. Luego viene “Nightswimming”  un canción basada en un simple melodía de piano con bellos arreglos de cuerdas, que relata un viaje a la infancia y raíces del grupo.  Para finalizar otra bella y nostálgica  canción llamada “Find The River”.

Automatic For The People  es la cúspide en la carrera de R.E.M. Es la mayor colección de clásicos de la banda, mostrando una banda madura que no necesitaban adaptarse a la moda actual, sino que recorrían su propio camino. Algunos pueden tildar que es monótono, que solo toca el tema de la tristeza. Eso no es verdad. También habla de desolación, dolor, depresión, sufrimiento  y cosas peores.

Diego

Tu puntuación
(Votos: 1 Promedio: 5)

Tu dosis necesaria de discos, películas, series y más

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